CAPITULO 18
(Pov Darío)
Habíamos llegado a Italia, estaba bastante, bastante cansado.
Me acosté en la cama y esperé a que llegase Alaska.
Pero no quiso entrar en la habitación, me lo dijo mi madre, me dijo que ella había preferido quedarse en otra habitación. Habíamos decidido quedarnos en la casa Casannova.
Respiré todo lo hondo que pude y cerré mis ojos esperando a que el nuevo día llegase.
Cuando desperté y no quise mirar la hora que era. Las estrellas cubrían el cielo azul oscuro. Era de noche y una noche de las bonitas seguramente Havers había preparado algo de comer y todos estaban sentados en el enorme sofá de cuero negro con sus esposas, mientras se susurraban cosas al oído.
Me metí en la ducha, la situación con Alaska no mejoraba, en el sexo nos iba bien pero en todo lo demás éramos dos extraños. Ella no me contaba demasiadas cosas y yo por seguridad, tampoco se las contaba a ella, recordé una buena frase "cuando hay confianza da asco y si no la hay, no hay nada"-.
Que cierta me parecía.
Cuando acabó mi ducha me vestí, había echado de menos estar en casa.
Al salir me crucé con una de las sirvientas.
-Señorito la cena está lista-.
Asentí sin decir nada y fui andando hasta la escalinata de alfombras rojas que vestía el lugar.
Miré hacia el comedor y estaban todos, todos excepto Alaska.
-Hola buenas noches- dije desde el umbral de la puerta-.
-Buenas noches- saludaron los hombres de la casa-.
-¿Habeis visto a Alaska?-.
-Tu chica está fuera, paseando-.
-¿Paseando?- dije bastante mosqueado-.
-Si- dijo V- está paseando con tu hermano-.
Asentí... qué coño hacía Kevin con Alaska.
(Pov Alaska)
Este paseo estaba siendo bastante silencioso, no sé porque pero el hermano de Darío parecía mucho más animal, con esa belleza rubia y masculina que solo podía tener una gran estrella de Rock muy parecido a su abuelo, pero tenían esos ojos raros y enigmáticos que su abuela
Xinia tenía.
Una mezcla bastante rara, pero atractiva a la vez.
-¿Tú quieres a mi hermano?-.
La pregunta me dejó sin aliento... no me la esperaba.
-Yo...-.
-No quiero que le hagan daño-.
-No quiero hacerle daño, es que se ha atribuido unos papeles que no tenía que atribuirse-.
-¿Cómo?-.
-Tu hermano piensa que soy su novia-.
-Lo eres-.
-No lo soy... el tener solo cama con una persona no implica...-.
-Mira Alaska, nosotros somos diferentes a los demás, somos de un tipo que no existe, y Darío, aun que está entre dos mundos, tiende al nuestro-.
-No te entiendo-.
-Eres suya porque fuiste virgen antes de estar con él-.
-Pero...-.
-Pero nada, eres suya, para lo bueno y para lo malo, tienes que entenderlo-.
Asentí en completo silencio.
