A Gravitation FF
La diferencia entre el sexo y el amor
La revancha
Vaya, que hermosa mirada detectaba frente a sus ojos el muchacho de ojos amatistas. Los ojos color oro de su Yuki eran realmente preciosos cuando éstos mostraban tal grado de lujuria.
Su mente se detuvo cuando, violentamente, el joven de los 23 febreros le lamía los pezones totalmente erectos y enrojecidos. Insatisfecho con tal acción, Yuki le dio bruscamente la vuelta al cuerpo del muchacho y , sin rodeos, comenzó a probar de la intimidad de su Shu-chan, introduciendo su lengua en la pequeña cavidad, deleitándose con la exquisitez de la inocencia de su pequeño.
- Ahh… Yuki. Yuki, eres muy desesperado… ¡pero no pares!
Yuki sonríe. Ciertamente Shu-chan era único e irremplazable en su vida. A pesar de ser tan escandaloso, voluble y sentimental, la hermosura y dulzura de ese pequeño niño lo había cautivado completamente.
- Yuki… quiero sentirte…
No tenía que decir más. El joven escritor comenzó con su faena. Lentamente comenzó a penetrarle, ya que sabía lo delicado que era Shuichi para ese momento. Él siempre procuraba ser suave y dulce y en realidad no le molestaba.
- Yuki, tú… ¡ah! tú…
- Shu-chan, eres mío y de nadie más…
- ¡Yuki! ¡No pares!
- Shu-chan…
Ambos se deseaban completamente, querían besarse, amarse sin problemas ni prejuicios y, para Yuki, ese día al fin había llegado.
- ¡Oh! ¡Yuki, no te deten…! ¡no te detengas!
- Tus gemidos…son como música para mis oídos…
Instintivamente, las envestidas comenzaron a tomar más y más rapidez, mientras que los gritos y gemidos de la pareja calentaban el ambiente de la habitación.
Penetrándolo con fuerza, Yuki jugueteaba con los pezones de Shuichi, usando sus manos para toquetear sensual y posesivamente el cuerpo de su amante.
- ¡Ah! ¡Yuki, estoy acabando!
(N/A: ^//^) (Yuki: o//ó ¡oye! Es demasiado… ¡¿no?!) (Dayito-chan: Jejeje, hola Yuki-kun *¬*) (Yuki: Ya deja de contar cosas tan vergonzosas) (Dayito-chan: Bueno, éste tipo de cosas hace emocionante la historia) (Yuki: ¡Mujeres!, nunca las entenderé.)
- ¡Shu-chan! –Gritaba con enorme excitación el rubio de ojos dorados.
Bastaba tan solo un grito más para que ambos tocaran el cielo nuevamente al entregarse completamente en cuerpo y alma con el gran amor que se tenían.
Totalmente agotado, Shuichi se acurruca en el pecho de Yuki, mientras que éste rodea la pequeña cintura del pequeño con sus manos, atrayéndole más hacia su cálido cuerpo.
Con algunas lágrimas en sus hermosos ojos amatista, el bello vocalista no pudo evitar esconder su rostro para evitar que su amado se diera cuenta de ello, lo que menos quería era incomodarle, pero, sin embargo, el talentoso muchacho rubio ya se había dado cuenta de ello.
Acariciándole el rostro, Yuki le obligó a su amante a mirarle a los ojos.
- ¿Shu-chan?
- Lo siento, perdón…
- ¿Por qué estás llorando, baka?
- Tengo miedo…de que vuelvas a irte…
En ese momento, Yuki se entristeció. Le había hecho mucho daño a su pequeño y realmente no deseaba hacerlo nunca más. Con ojos llenos de decisión, brillando de ilusión, Yuki le acaricia el rostro a su niño, inspirándole seguridad.
- Yuki…
- No me iré. Estaré siempre contigo…
(N/A: ahh!! Yuki-kun kawaii!!) (Yuki u/ú: ya mujer, cállate de una buena vez!!) (Dayito-chan: Mira, está bueno que seas hermoso y super irresistible, pero es mi FF… ¡OK! ¡Guarda silencio! [Mirada amenazadora]) (Yuki: ¿Me estás amenazando?) (Dayito-chan: Quien sabe, tal vez los separo y hago que Shu-chan se quede con Sakuma-san… ¿qué tal?) (Yuki: De acuerdo, mujer, me callaré, pero mas te vale no alejarme de mi Shu-chan) (Dayito-chan: Bien, ahora déjame continuar)
- Oh, Yuki…-Completamente feliz, el joven cantante se apodera del cuello de Yuki con sus labios.
- ¿Vas a violarme? –dice Yuki, con una sonrisa pícara.- Ya me has excitado demasiado. Sin duda, amo tu osadía, mocoso. Cada día me sorprendes con algo nuevo.
- ¿Sabes? Hay algo que no te dije…-dice el pequeño pelirosa.-
- ¿Qué es?
- Tú…eres muy cálido…
- ¿Cálido? –Yuki se hallaba muy sorprendido. Nadie jamás le había dicho eso.- ¿Yo?
- Si, muy cálido. Te amo, Eiri…
Antes de poder articular palabra, su boca fue sellada por la sorpresa que le causó su pequeño al llamarlo por su verdadero nombre. El joven autor no pudo evitar mostrar una hermosa y sincera sonrisa de felicidad. ¿Su pequeño le había llamado Eiri y no Yuki?
- ¿Cómo…me llamaste?
- Eiri…suena mucho mejor…-el pequeño se sonroja tiernamente.
- Mocoso… –dice desesperado el chico de ojos color oro para después besar apasionadamente a su compañero.
- E…Eiri…
(Dayito-chan: Yuki-kun, pervertido) (Yuki: ¿Qué quieres que haga? Él es muy coqueto) (Shu: ¿Coqueto yo? ¡Oye Eiri!) (Yuki nervioso: Ho…la, Shu-chan) (Dayito-chan: Jejeje, Yuki-kun kawaii!)
- Me vuelves loco, Shu-chan. Siempre haces que pierda el control…
- No quiero olvidar ésta noche…
- Shu-chan, yo…estuve pensando mucho mientras estuve en América y ahora me doy cuenta de que tengo que cambiar. No quiero volver a hacerte daño como pasó aquella vez.
- Eiri…
- Siempre has sido muy benevolente conmigo y te mereces mejor atención. Ésta vez seré yo quien no te deje escapar, Shu-chan.
Quiero que seas mío siempre, deseo estar contigo eternamente.
Yo…te prometo que seré dulce y no volveré a hacerte llorar…
- Eiri… –Shuichi le abraza.- me siento muy feliz de tenerte a mi lado, y, aunque se que puede que esto algún día termine, quiero amarte eternamente, sin importar que te llegues a cansar de mí…
- Mocoso, yo jamás podría cansarme de ti, eso sería imposible. Lo nuestro jamás tendrá fin, Shu-chan. Quiero estar siempre a tu lado, quiero tenerte eternamente. Yo…-repentinamente, las mejillas del escritor se tornan sonrojadas, mientras que comienza a tragar saliva.- yo quiero que nos unamos frente a todo el mundo…
- ¿Acaso hablas de…?
- Si…
Para Shuichi fue una gran sorpresa, ¡Eiri quería casarse con él! ¡Quería mostrarle a todo el mundo que se amaban!.
Con lágrimas en los ojos, el muchacho de la hermosa voz besó a su amado con emoción, el cual fue muy bien correspondido
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Pasó un buen rato para que el bello chico de ojos violeta quedara profundamente dormido en los brazos de su novio.
Eiri sabía que jamás se arrepentiría, sabía que de ahora en adelante, sería mejor persona y mejor compañero en la vida de su preciosidad.
(D-chan: Kawaii) (Yuki: ¿Sigues?) (D-chan: Gomen, es que realmente eres muy lindo…) (Yuki: ¿pues que crees que me vio, baka?) (D-chan: Yuki-kun, que dijimos de las interrupciones?) (Yuki: Mejor me callo antes de que me quieras hacer heterosexual)
Antes de poder cerrar los ojos y caer rendido ante los brazos de Morfeo, Eiri miró atentamente la belleza del rostro y cuerpo de su novio y susurró una pequeña frase en el oído del pequeño.
- "Hasta ahora jamás conocí la verdadera hermosura, la cual parece tener misterioso abolengo. El amor que siento por ti es como el hálito de los suspiros, adorado mío."
Poco después de la ferviente acción entre ambos amantes, el pequeño Shuichi se levanta con un gran dolor de cabeza. Al recordar lo que había sucedido antes de quedarse profundamente dormido, comenzó a buscar desesperadamente a Eiri, el cual no aparecía por ningún lado.
Llegó a pensar que todo lo que su amado le dijo no fue más que un hermoso sueño, hasta que la armoniosa voz de su Eiri le sacó de sus pensamientos.
- ¿Shu-chan, pasa algo?
- No, nada. Pensé que no eras real…
- ¿Qué se supone que significa eso?
El muchacho de los ojos oro solo sonrió al ver a su hermoso pequeño sonrojarse de pena, cerrando sus ojos violeta con algo de nerviosismo. Se dio la vuelta y se dirigió a la cocina, para después regresar con una bandeja llena de deliciosa comida, colocándola en la cama.
(D-chan: Kawaii, yo también quiero probar
Yu: Lo siento, mujer, pero yo solo cocino para mi Shu-chan.
Shu: Eiri, ya llegué.
Yu: Oh no, aún no está lista la comida.
D-chan: Kawaii Yuki-kun, eres toda una ama de casa.
Yu: Baka.
D-chan: Bueno, sigamos.)
- Come, debes de tener mucha hambre…
Diciendo esto, el novelista se dirigió a su computador, continuando con su arduo trabajo ante la mirada de Shuichi, quien tenía ganas de preguntarle si aquella proposición fue real.
El cantante se puso de pie y, cubriendo su cuerpo desnudo con la sábana, le abrazó tiernamente por detrás, besando lentamente el cuello de Eiri.
- Eiri, lo que me propusiste… ¿no fue un sueño, verdad?
Y como se lo esperaba, el chico no obtuvo respuesta alguna por parte de su amado.
Eiri solo se limitó a seguir escribiendo con lentitud su novela en el computador.
Decepcionado y triste, el jovencito se comenzó a alejar de ahí, cuando sintió que Eiri le había atrapado la cintura con sus manos, para después atraerla hacia su rostro, besándola a través de la sábana.
- E…Eiri…
- Shu-chan…-diciendo esto, el joven abraza de manera posesiva a su presa, para después tomar asiento en la cama, dejando a Shuichi de pie frente a él.- ¿Por qué te preocupas tanto?
- Lo que pasa es que…-pero el muchacho no pudo articular ni una palabra más al ver, sorprendido, como Eiri deshacía, con sus dientes, el nudo de la sábana que cubría el cuerpo del pequeño, para después deshacerse de ella con los mismos, dejándole completamente desnudo.- Eiri… -el joven rubio echa en la cama a su pequeño, para después colocarse arriba de él.
- Cierra los ojos, precioso…
Obedientemente, el muchacho de cabello rosado cerró sus grandes ojos como Eiri se lo había ordenado.
Shuichi comenzó a gemir cuando sintió los cálidos labios de Eiri apoderarse de su pecho, jugando con sus pequeños pezones. Eiri sonrió al ver completamente sonrojado a su pareja, por lo que decidió continuar con su excitante tarea.
Tratando de no hacer demasiado ruido al sentir como Eiri lamía todo alrededor de su intimidad, comenzó a morderse el labio para evitar gritar, hasta que el rubio se apoderó de su miembro, lamiéndolo con extrema lujuria.
- E…Eiri, detente…-decía sonrojado el muchacho, para después morderse el labio.-
- No abras los ojos…aún…
- Pero…
- Bueno, entonces no me dejas más opción…-dice el escritor para después coger su pañuelo y cubrir los ojos de su pareja con ella.
- Eiri… ¿qué haces?
- Lo lamento, pero será más seguro…Además, necesito venganza por lo que hiciste conmigo con esas esposas…
Shuichi sentía que moriría. Las caricias suaves de Eiri le hacían estremecer y por más que quisiera gritar no podía hacerlo, quería hacerle sentir a Eiri que no estaba cayendo nuevamente en sus redes, sin embargo, la excitación que sentía era demasiada como para quedarse callado.
- Ahh…Eiri, basta…
- Grita, gime lo más alto que puedas, se que lo disfrutas tanto como yo…
- ¡Ah! Eiri, no hables como si fueras un pervertido…
- Mira quien habla. Gracias a ti soy así…Vamos, Shu-chan, grita lo mas fuerte que puedas…-dice mientras hace que el pequeño esté a punto de llegar al orgasmo.
- ¡Ah, Eiri! ¡Eiri!
- Así, Shu-chan, grita más alto…
Mientras Eiri le hacía, lentamente, llegar al orgasmo, Shuichi rodeó la espalda de su amante con sus piernas y al mismo tiempo, hundió más la cabeza de Eiri con sus manos.
- ¡Eiri…no te detengas! ¡Ya…casi!
(D-chan: Wow, eres bastante apasionado, Yuki-kun) (Yu: Maldita, ¿quién te dijo que podías escribir eso? ¡Solo lo sabíamos Shu-chan y yo!) (D-chan: Bueno, es fácil sobornar a Shuichi-kun) (Yu: ¿Con qué lo sobornaste?) (D-chan: Con un litro de helado gratis jejeje) (Shu: Dayito-sama, eso no tenía que decirlo) (Yu: ¡Shu, ven aquí!) (Shu: Kyaaa, Eiri-chii me va a matar, ayuda) (D-chan: Ejem, bueno, sigamos)
Con un gemido hecho por Shuichi, que resultó ser bastante alto, Eiri había terminado con su tarea del "Plan A". Lentamente, el joven escritor le dio un suave beso en los labios, haciendo que el joven pelirosado se estremezca.
- Terminé con el "Plan A"…
- ¿Plan A? ¿De qué hablas?
- Tranquilo, Shu-chan…-después de esto, el ojidorado comienza a besar tranquilamente el brazo izquierdo de Shuichi, lamiendo el codo de éste.
- Eiri…
- Cálmate…
El pequeño se relajó, hasta que de pronto sintió un extraño escalofrío en su pequeño dedo anular, obligándole a quejarse ante su hermoso atacante.
- Eiri… ¿qué sucede? –diciendo esto, el joven sintió cuando su acompañante le ayudaba a ponerse de pie, cubriéndole el cuerpo con la sábana.-
- Bien, cámbiate con lo que te dejé en la cama y, cuando termines, ven a la sala…-dice el rubio para después salir de la habitación.- ¡Ah! y te pido que no te quites el pañuelo hasta que acabes de cambiarte. Confío en ti…
El joven cantante se hallaba sorprendido y confundido por el extraño comportamiento de Eiri.
Lidiando con ropa y zapatos, Shuichi tuvo que cambiarse de ropa con los ojos vendados.
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- 3…2…1…
- ¡KYAAAAAAA!
El ojidorado solo sonrió al oir el enorme grito al techo que había dado su querido Shuichi al descubrir "eso" adornando su delgado y pequeño dedo anular.
- Shu-chan, ¿estás bien?
- Eiri…creo que, finalmente, me estoy volviendo loco…-dice el jovencito, saliendo vestido de la habitación con un hermoso terno de color blanco.- T-te ves bien…
- Te asienta muy bien ese traje. Ven, siéntate…
El chico obedeció a su pareja, mientras que Eiri reía a lo bajo observando como el nerviosismo adornaba el hermoso rostro de su apuesto Shu-chan.
- Eiri… ¿no tengo un anillo puesto en mi dedo, verdad?
- Claro que si. Es mi anillo de compromiso…
- ¡Co-compromiso! ¡Pensé que había sido un sueño!
- Claro que no, baka… ¿cómo piensas eso? –Sin poder evitarlo, el joven rubio comenzó a reírse como nunca, siendo observado por los admiradores ojos de Shuichi, quien, sonrojado, veía la hermosa risa de su pareja.-
- Eiri, me encanta tu sonrisa…-lentamente, el pequeño se acerca a su acompañante y lo abraza con los ojos inundados de lágrimas.- Te amo, Eiri…
- Shu-chan, ¿por qué lloras?
- Es que…estoy tan feliz…Muchas gracias…
- Yo soy quien está realmente agradecido. Gracias por soportarme tanto, mi Shu-chan…
- Eiri…
- ¿Qué te parece si comemos?
- ¿Tú la preparaste?
- Si, no demoré mucho…Espero que sea de tu agrado…
- ¡Gracias! ¡Itadakimasu!
Amenamente y con una gran sonrisa en sus labios, los ahora prometidos disfrutaban de su romántica cena, mientras que, admirando la hermosa sonrisa de Eiri, Shuichi pensaba:
- "Eiri era tan frío y solitario cuando le conocí, pero ahora es el ser que más amo y admiro en éste mundo por su gran fortaleza ante su triste pasado. Sin embargo, se que no reirá así después de que sepa mi propio secreto acerca de mi pasado."
- ¿Shu-chan, pasa algo? De repente te pusiste serio…
- No, no es nada, Eiri. Lo que pasa es que has sabido conmoverme…
- Bueno, al menos cuando nos casemos, no morirás de hambre…-le dice sonriendo el escritor.-
- "Eiri, cuando llegues a saber de mi secreto, no me odies, por favor. No vayas a dejar que éste doloroso secreto que tengo te haga arrepentirte de amarme…"
¡Continuará, minna-sama!
Gracias por todo el apoyo que me han dado hasta ahora. Es el primer FF que hago con tanto lemon, pero a partir de ahora también tendrá su parte dramática.
Gracias por su apoyo, espero que sigan leyéndolo.
Atte, Namida no Megami
