CAPITULO 22
(Pov Darío)
Cuando llegamos a casa no tenía ni energías ni fuerzas para seguir alguna conversación con alguien. Así que me fui directamente a mi habitación.
-Darío...- dijo Alaska-.
Hice un gesto con la mano sin llegar a mirarla y me encerré en la habitación.
-Eric- dije cuando lo vi-.
-¿si señor?-.
-Que nadie me moleste-.
-si señor-.
Cerré la puerta y me quité la ropa, me metí en la ducha... mañana mismo
Alaska volvía con su familia... esto había acabado.
(Pov Judith)
-Quiero entrar- dije abrazando mi muñeco-.
-No puede entrar señorita, su hijo no quiere ver a nadie-.
-Quiero entrar, quiero entrar, quiero entrar- susurré- llamaré a mi Troy y te matará-.
Eric respiró hondo y se hizo a un lado.
-pero yo no la he dejado pasar, es más, yo no estaba-.
-Valeee- llamé a la puerta de la habitación de Darío y vi como Kevin salía de una de las habitaciones-.
-Hola mamá- dijo acercándose a mi-.
-Bebé- sonreí y lo abracé, me levantó del suelo-.
-¿Dónde vas a estas horas?-.
-Quiero hablar con tu hermano-.
-Yo también, ¿Vamos los dos?-.
-Siiii- sonreí y lo abracé-.
Kevin llamó a la puerta y viendo que no había respuesta entramos.
La habitación estaba un poco oscura pero había una luz, la del baño estaba encendida.
-Darío- dije y fui andando al baño, estaba afeitándose
- DARÍO- le abracé-.
-Hola mamá- dijo en un susurro-.
-He venido a dormir contigooo-.
-¿Conmigo?-.
-Sí, porque estas triste-.
-Estoy bien mamá-.
-Yo quiero dormir contigo- abracé mi muñeco-.
-Vale vale, dormiremos juntos, ve a la cama-.
-Siiii- fui a la cama y salté viendo como Kevin entraba a hablar con su hermano-.
(Pov Kevin)
-¿Todo está bien?-.
-Si- dijo lavándose la cara-.
-¿Ese tipo... le ha hecho algo?-.
-No lo sé-.
-No lo creo, ella está, con Atenea en una especie de terapia ya sabes-.
-No me importa-.
-¿Cómo?-.
-Mañana la quiero fuera de esta casa, no quiere estar conmigo y yo no soy nadie para obligarla-.
-Eres su novio, ella te pertenece-.
-Deja de decir esa mierda, no quiero saber nada más de Alaska, no quiero ni verla, quiero que la metas en un puto avión junto a los muertos de hambre de su familia y los mandes lejos de aquí-.
-Pero...-.
-Me has escuchado-.
Salió por la puerta del baño y entró en la cama.
-¿Y papá?- le pregunté a mi madre-.
-Está abajo en una reunión, en el sótano-.
-Vale má, descansa- le besé la mejilla-.
-Sii con mi bebé- abrazó a Darío-.
Mierda... las cosas estaban jodidamente complicadas...
