CAPITULO 24

(Pov Duque)

Esto no puede estar pasando, no puede estar pasando... no puede...

-Hola soy Atenea- dijo la rubia caminando la distancia que acortaba hacia "el reverendo"-.

-Yo Xinia hasta la hija de V... la morena le dedicó una sonrisa que hizo que su marido apretase las manos en puños-.

-Y yo soy Anny-.

"Esto no pinta bien".

La pequeña Anny abrazó a su muñeco y le sonrió, Aitana hizo lo mismo y miré a Bree que no dijo nada pero no dejaba de mirarle embobada.

Este hombre... era una puta maldición.

-¿Dónde está mi hermana?-.

-Tu hermana está de vuelta a su casa, donde tiene que estar-.

Por primera vez vi a Darío actuar como un auténtico Casannova todavía me sorprendió el hecho de ver a Vladimir hacer lo propio a su lado, como cubriendo su espalda. Bien... esto no iba...

El reverendo me miró fijo como intentando entrar en mi cabeza y este hombre era capaz de eso, muy intuitivo.

-Se supone que es tu esposa-.

-No se supone nada-.

-He traído al reverendo para que diga las cosas como fueron-.

-No me importa- dijo Darío-.

-A mi sí, mi hermana no se quedará sin pareja... no después de que un casannova se haya divertido con ella-.

-Estás hablando demasiado- intervino Hannival - estás moviendo mucho la boca-.

Nadie dijo nada más hasta que volvió a hablar Darío.

-¿Que ha pasado reverendo?-.

-No ha ocurrido nada entre esa mujer y yo-.

Al escucharle hablar las mujeres emitieron un suspiro y se deleitaron viendo como se sentaba.

-¿Podemos ofrecerte algo?- dijo xinia-.

V miró a Jackson y este estaba al borde de un puto ataque de cólera.

Sostuve a Bree cuando hizo la intención de moverse de mi lado.

(Pov Darío)

Esto era patético... y divertido, pero no podía reírme.

Las mujeres de la familia hablaban animadamente con el reverendo que sonreía y tomaba de su copa.

-Rev- dijo V- tenemos que hablar en privado asuntos de hombres-.

El hombre de pelo negro y cuerpo grande se levantó.

-Si me disculpan señoritas- dijo con una sonrisa-.

Y todas sonrieron como tontas...

Esto les costaría caro.

-tienes que ir por mi hermana- me dijo el hermano de Alaska-.

-No-.

-Ve por ella-.

-No quiero-.

-Es tuya-.

-Sí, es mía pero no me arrastraré por alguien que me ha dejado claro que no quiere estar conmigo-.

-Escuchó lo que dijiste de nosotros-.

-Dije la verdad-.

-Eres muy arrogante Casannova-.

-Lo llevo en los genes-.

-Sí, pero mi hermana también lo es-.

-Tráela, estoy dispuesto a hablar con ella ya que el reverendo ha aclarado todo-.

-Vale yo me ocupo-.

Miré a Vladimir que no pudo aguantar la risa.

-¿HAS VISTO ESO?-.

-Si...-.

-Son como moscas a la miel y el chico no tiene más de 17-.

-Parece mayor-.

-En este negocio todos envejecemos antes- dijo el hermano de Alaska-.

¿En este negocio, yo estaba dentro?