Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a Kris Salvador.

Para todos ustedes quienes han leído, comentado y esperado (tal vez) por esto. Muchas gracias por su paciencia.

Drift 3

"Algo está pasando."

Estoy en Nueva York, en una sala repleta de hombres con cabello cano, cuando recibo la llamada. Es Félix y 'algo está pasando' no es un código para otra cosa más que para lo que es. Me disculpo de la junta de Industrias Cullen y me salgo para tomar la llamada.

"Ellos están en problemas…problemas técnicos en la operación." El tono de la voz de Félix es alarmante pero me abstengo de sacar conclusiones. Las redadas, que yo sepa, rara vez salen como se esperaba. "Están cambiando frecuencias," él hace una pausa, y puedo oírle teclear furiosamente en el fondo. "Explosión a las 15:00 horas. Fuego en la tercera alarma, camiones de bomberos en la escena."

Un nudo se forma en mi estómago cuando me doy cuenta que él está citando directamente de la transmisión.

"¿Informe de la situación?"

"Aún no."

"Manda todo a mi unidad."

Cuelgo, sabiendo que le llevará un rato ordenar toda la información debido a la confusión que debe haber. Félix está metido profundamente en la red del FBI pero él no es Jasper. La vigilancia electrónica no le es a él tan natural como respirar.

Regreso con los hombres de confianza de mi padre y les informo que he terminado por hoy, pero que ellos pueden continuar con la junta si así lo desean. Ellos me miran con cantidades iguales de miedo y fascinación y me doy cuenta, que a pesar de estar en el puesto desde hace un mes, todavía los agobio. Me pregunto… ¿cuánto tiempo más me temerán si de repente les digo que tenía completo acceso a todos los informes de la compañía, incluso sus archivos personales, cuando aún estaba en prisión? Son unos ancianos, amigos de mi padre, así que decido que no tiene sentido que ellos lo sepan. En su lugar les ofrezco un buen día, y me marcho.

De camino a mi oficina, llamo a uno de mis Asistentes Personales para que cancele todas mis citas.

"¿También la cita del fin de semana Sr. Cullen?"

"Sí, también la gala benéfica." Mantengo mis conciertos agendados como una oportunidad para servir de coartada en cualquier lugar que yo deseé. "Llama a Seattle y consigue uno de los Cessna de ahí, listo para despegar."

"¿A qué destino debo decirles que vayan señor?"

"Port Angeles."

En caso de que Charlie Swan necesite algo para volar fuera de Washington.

Marco el número de Jasper.

Él contesta su celular al séptimo repique, de la forma en que siempre lo hace, lanzándose en una descripción detallada sobre el nuevo programa que está desarrollando. Lo interrumpo antes de que extienda su discurso.

"Eso suena muy interesante pero justo ahora necesito que me des reportes visuales y puntuales, comunicaciones de celulares y radios hacia y desde una redada en curso del FBI en un almacén al Sur de California, dirección 53301 US Highway 111. La operación bajo la rúbrica del Proyecto Pre-ajuste 2, expediente N-0093488."

"¿Ahora?"

"Sí. Ahora. Consígueme todo."

Él no pregunta por qué.

Lo pongo en altavoz en mi oficina y espero, y encuentro extrañamente reconfortantes los clics que él está haciendo en el fondo. En mi cabeza, lo puedo ver encorvado frente a su computador, con sus rodillas hacia arriba. Sus dedos vuelan sobre el teclado mientras el teclea sus códigos y algoritmos en busca de información. Está aislando las señales, filtrando sus búsquedas, descifrando encriptados y superando muros de seguridad.

Esperaba no tener que llamarlo. Esperaba que estos días pasaran en completo aburrimiento, complaciendo a ancianos trajeados, esperando a que Bella llegara de su misión, cansada y emocionada, contenta de estar en casa después de semanas de presiones y situaciones cercanas a la muerte. Yo le diría que hizo buen trabajo pero no le preguntaría detalles. Ella no me los diría y además, yo ya los sé.

Ellos van en contra escurridizo hijo de puta. Marco Antonio Guzmán, apodado Brad Pitt, es un ex-policía que encabeza el ala militar del Cártel de Juárez, conocido por orquestar múltiples asesinatos y capaz de frustrar los golpes más complicados del FBI. Después de meses de haberlo seguido, la unidad de Bella tuvo un golpe de suerte cuando descubrieron que él estaría en Palm Springs para supervisar un cargamento de droga.

Puse a Félix a vigilar a Bella. Un equipo con agentes novatos en un caso difícil siempre conlleva un riesgo inevitable. Alguien seguro que la joderá, tomando una decisión equivocada.

Está Rosalie Hale, compañera de dormitorio de Bella en Evergreen. Emmett McCarthy, también de Evergreen y amigo con derechos de Hale. Laurent Desantis, un famoso detective de Nueva Orleans quien le hizo la vida imposible a Bella cuando ella entró. Sam Uley, un veterano de Narcóticos, cabeza de la operación. Paul Lahote, otro veterano, que está como segundo al mando. Tres personas más, con considerable experiencia, completan el resto del equipo. Una sólida combinación, pero en su línea de trabajo, no hay garantías.

Le toma a Jasper un rato para adentrarse a la red del FBI, pero cuando lo hace, vale oro. "Te estoy mandando una transmisión de uno de las canales del FBI. Dame unos cuantos minutos más para aclarar las imágenes."

Me pongo a descifrar el mensaje tan pronto como me llega. Mientras las letras y los números comienzan a formar un patrón más coherente, empiezo a sentir un sordo latido en la nuca.

Disparos efectuados, explosión a las 15:30 horas. Almacén colapsado. Señal 1: Emergencia mayor. Señal 3: solicitud de más personal. Señal 9: envío de camiones de bomberos a la zona. Señal 16: pedir una ambulancia.

El latido comienza a expandirse desde la nuca hasta el centro de mi cabeza mientras busco por descripciones y nombres. Me toma menos de un minuto antes de que lo vea. Agente herido, Agente Swan. Señal 18: de camino al hospital. Presiono la tecla para cancelar la transmisión, sabiendo que Jasper decodificará el resto para mí.

Respiro hondo y evalúo mis opciones.

Puedo –y debería- mantenerme al margen de esto por razones muy obvias. Isabella Marie Swan es una agente del FBI quien es buena en su trabajo y está capacitada para enfrentar situaciones extremas. Ella es parte de una unidad altamente capacitada, con acceso a todos los recursos necesarios, incluyendo la atención médica.

Interferir en una investigación del FBI en curso es una extra-limitación. No hay nada que ganar con ello excepto, tal vez, ser expulsado del feo apartamento por una Bella cabreada que cuida su trabajo como un fanático rabioso. Añadido a esto, se pondrá en peligro mi reputación en la comunidad delictiva, ya precaria desde que se supo que yo estoy durmiendo con un miembro de la tan despreciada unidad anti-cárteles del FBI. No tengo ningún interés o impulso alguno en convertirme en el caballero de armadura blanca del FBI, excepto, que esto no se trata del FBI en lo absoluto. Se trata de Bella y de cómo el mero pensamiento de ella herida y sangrando es suficiente para hacerme sentir nauseabundo.

Eligo una línea segura, marco un número, algo que debería haber hecho meses atrás. El teléfono repica, y repica, y estoy a punto de aventarlo contra la pared cuando alguien contesta.

"Irina, soy yo."

"¡Cariño!" Ella ronronea en ruso, disfrazando bien su sorpresa. Se me ocurre que a lo mejor no está sola, ya que Irina raramente lo está, pero me resulta difícil que me importe. "Que agradable escuchar de ti a las cuatro de la madrugada."

Ella se disculpa con alguien en el fondo. Que solo va a tomar esta llamada, ella dice, un viejo amigo, y que no le tomará mucho tiempo. Escucho una puerta abrirse y luego cerrarse.

"Es seguro hablar," me dice, cambiando al inglés. Escucho el chirrido de un encendedor. Ella toma una profunda bocanada y exhala. "¿Qué puedo hacer por ti Edward?"

"Quiero que inicies contacto con Deangelo Marcus."

"¿Marcus?" Hay sólo pocas cosas que sorprenden a Irina, y esta es una de ellas. De repente me doy cuenta de la locura que es llamarla sin una debida preparación. "De los 'Ndrangheta?"

"Tan pronto como sea posible," le digo. "Usa intermediarios o los representantes de los Volturi. No vamos a darnos a conocer."

Ella no responde de inmediato, así que enciendo un cigarrillo y espero.

"Si no puedes con él-"

"Si puedo con él," ella interrumpe. "Es sólo que nunca antes hemos tratado con ellos. Con los Volturi, sí. Incluso con la Cossa Nostra en algún momento, pero nosotros nunca hemos hecho nada que tenga que ver con drogas o prostitución."

"No haremos negocios con ellos."

"Oh," ella exhala, probablemente aliviada. "¿De qué se trata todo esto?"

"¿Recuerdas la Operación Solar?"

"¿Las redadas de droga?"

Operación Solar fue una operación antinarcóticos interestatal e internacional que involucraba las cárteles de Estados Unidos, México e Italia. Logró romper la alianza entre el Cártel de México de las Zetas y la mafia 'Ndrangheta la cual controla la mayor parte de la distribución de cocaína en la región del Mediterráneo y Europa Occidental. Logró derribar el cártel de los Zetas, pero no pudo aplastar a la 'Ndrangheta.

"Ellos están aquí," le digo. "En California. La 'Ndrangheta llegó a un acuerdo el año pasado con el Cártel de Juárez mexicano. El FBI ha tratado de infiltrar la organización desde hace dos años pero están cometiendo los errores habituales. Apuesto a que ellos tienen a alguien dentro de la unidad anti-cárteles."

"Ah," ella dice, "el FBI. Supongo que tu golubushka está involucrada."

"Ella acaba de ser herida."

Irina respira hondo. "¿Cómo está?"

"Todavía no lo sé."

"¿Y tú?"

"No lo sé."

Ella permanece callada, probablemente dudando de mi capacidad mental en este momento.

"¿Quieres que acabe con Marcus?"

"Él no, a sus socios. Pero podemos quemarlo también si eso es lo que deseas." Nosotros tan sólo éramos un montón de niños ricos y malcriados cuando empezamos, pero aún así, éramos lo suficientemente inteligentes como para mantenernos al margen de los cárteles pesados, rehusándonos a hacer negocios con ellos. La mayoría de ellos son demasiado avariciosos, muy indisciplinados. Especialmente Marcus Deangelo. Las hermanas Dverenko odian sus entrañas con todo su ser. "Estoy seguro que nadie lo extrañará."

"Te estás arriesgando mucho."

"Sé lo que estoy haciendo, Irina. Confía en mí."

"Lo hago Edward, siempre."

"Entonces consígueme a Marcus. Cítale con los Volturi, ofrécele una entrada en nuestras operaciones europeas. Úsalo para atraer al Cártel de Juárez, lo quiero aquí, en mi territorio, donde pueda vigilarlos. Quiero un bloqueo total en esto, Irina, no le des ni una pista de quién eres o para quién estas trabajando."

"Dalo por hecho."

Acordamos una reunión en Moscú para el mes siguiente y hacemos los arreglos necesarios. Me disculpo por interrumpir su noche y ella me vacila un poco, en un intento de distraerme, pero estoy muy afligido, demasiado preocupado…y jodidamente furioso. El Cártel de Juárez no sabrá que lo golpeó cuando acabe con ellos.

Justo al terminar la llamada, mi secretaria me avisa por el intercomunicador que mi auto está listo para llevarme al aeropuerto.

El trayecto hasta el hangar no es largo, y pasé los minutos mirando por la ventana, tratando de evitar los pensamientos negativos.

Un Cessna espera por mí en un aeropuerto privado, mientras otro va de camino hacia Port Angeles. Llamo a Carlisle, le pido que se comunique con el Jefe Swan y le diga que el jet está a su disposición si él lo necesita. Confío que él mantenga mi nombre fuera de la conversación.

Jasper llama de nuevo después de que el avión despagara.

"Paciente con múltiples heridas de bala, varón, herida de bala en la parte trasera del muslo izquierdo y quemaduras de segundo grado," tranquilamente lee el reporte. "Paciente con múltiples heridas de bala; mujer, disparo en el abdomen, evacuación médica al Centro Médico Eisenhower, emergencia atendida por el Dr. William Lee…"

La voz de Jasper continua monótona pero yo apenas puedo oírlo mientras el latido sordo en mi nuca se convierte en un dolor apenas tolerable. Siento subir la bilis por mi garganta, provocándome nauseas y me levanto tambaleándome hasta el baño, para arrojar el contenido de mi estómago en el lavabo de acero.

"¿Está usted bien, señor?" La asistente de vuelo está mirándome a unos centímetros de distancia, con una botella de agua en su mano. Su simpatía choca contra el dolor penetrante en mi cabeza.

"Largo de aquí."

La chica huye antes de que yo pueda disculparme. Me enjuago la boca, las manos y me miro en el pequeño espejo del baño. Luzco igual, excepto por los ojos enrojecidos y la ropa arrugada. Respirando profundamente, me obligo a pensar, a medir, a calcular.

Regreso a mi asiento y leo el resto de la transmisión.

Múltiples heridas de bala, disparo en el abdomen, sangrado masivo…

Reviso nuevamente los registros de Bella, anhelando pero no esperando que ella haya cambiado algo crucial. Debajo de la casilla 'en caso de emergencia llamar a', ella nombró a Charlie Swan, padre, del Departamento de Policía de Forks. No hay nadie más en la lista, ni pareja de años, ni su recién nombrado prometido. Siendo el acceso denegado casi una certeza, no me será permitido que me acerque a ella.

Anthony me llama después de un rato. Seguramente unos de sus asociados le informó de mi extraño comportamiento. Tan pronto como lo pongo al tanto, él decide venir volando, aún en contra de las órdenes de sus médicos. Le digo que no, que no tiene por qué hacerlo. Él insiste y yo me dejo convencer, recordando otro momento, cuando tenía 15 años. La noche en que mi madre murió, estábamos a un asiento aparte uno del otro, contando los minutos en nuestras cabezas, deseando que ella viviera. No lo hizo, y él lo supero. Entonces le dije está bien, que me vendría bien algo de compañía.

El personal de vuelo me trata con cuidadosa atención después de mí arrebato, desacostumbrados a mí comportamiento soez. Ellos atendían a mi padre antes que a mí, y sé muy bien que Anthony es infaliblemente cortés con todo mundo, independientemente de su puesto. Me volteo para disculparme con la chica a la que le grité antes.

"Me gustaría un poco de agua ahora, por favor."

Ella me da una sonrisa cautelosa y me entrega la botella.

"Gracias."

Jasper consigue conectarme al circuito cerrado de vigilancia del hospital Eisenhower en tiempo record y hago un escaneo rápido de los corredores para encontrar a que sala de quirófano llevaron a Bella. Localizo a Rosalie Hale, luciendo como si un camión de bomberos recién pasó sobre ella. Ella está discutiendo con un enfermero, probablemente insistiendo, en aquella manera ruidosa y grosera suya, que le sea permitido esperar en la sala de espera a pesar de sus propias heridas. Es una pena, porque el enfermero gana y la despacha. Minutos después, Sam Uley remplaza a Rose enfrente de las puertas bloqueadas y marcadas con un letrero que dice 'cirugía'.

Las horas se alargan mientras sigo mirando las mismas puertas, a mil pies de altura. Mi vista se nubla cuando la imagen de los doctores, enfermeras y el personal médico emerge en los monitores. Uley no abandona el lugar, incluso cuando el personal le indica que se siente en una de las sillas al final del corredor. En ese momento, decido entregarle en bandeja de plata al Cártel de Juárez, tan pronto como me sea posible.

Cuento los segundos mientras pasan, cautelosamente manteniendo mi mente en blanco.

Dos horas después, las puertas se abren y un doctor sale de ellas.

"Ella es fuerte," escucho a Jasper a través de los auriculares. "Uno de los doctores recién llamó al control de enfermeras para transferirla a una habitación de recuperación y no a la sala de cuidados intensivos. Esa es una buena noticia, ¿no es así?"

"No lo sé."

El reporte médico completo no estará listo hasta que las transcripciones sean decodificadas pero hay otras formas de saberlo. Cuando éramos niños, Remus nos enseño los puntos más importantes del lenguaje a señas y la lectura de labios.

"Agranda la imagen en la cámara veintidós," le digo a Jasper. Un doctor está hablando con Uley en un rincón. "Procesa la imagen y enciende el reconocimiento de voz."

"Trauma abdominal, daño en el tejido, sangrado profuso durante la operación...," los labios del doctor formando las palabras, y yo escucho en silencio, "... sin dañar los nervios espinales, suficiente sangre a pesar del shock. Limpie las heridas de salida, removí las astillas sin causar daños. La inflamación es de esperarse, y hemos realizado una transfusión de sangre para traer los niveles a la normalidad."

En pantalla, el médico está describiendo lo que pasó. Una bala atravesó el estómago de Bella, en el área retroperitoneal, y si bien no dañó órganos internos, si causo un sangrado profuso. La segunda bala rozó la piel y el tejido superficial cerca del bazo pero no dañó su columna vertebral o los nervios cercanos a ésta.

"Ella va estar bien," le asegura a Uley. "Un par de semanas y ella estará como nueva." El doctor está sonriendo, sin saber cuánto ha impactado mi vida en tan sólo unos segundos. "¿Su familia ha sido notificada?"

"Su padre viene en camino."

Miro hacia abajo, dándome cuenta de que aplasté la botella de agua, tratando de controlar mis manos temblorosas.

XXX

N/T

Gracias a Marina por tu ayuda.

Comenten chicas y espero estén disfrutando esta historia tanto como yo.

El próximo capítulo lo subiré más tarde.

xoxo Cin