La Diferencia entre el sexo y el amor
Capítulo 20: ¿Puede el amor más que el pasado?
POV EIRI
Luzco muy feliz por el gran paso que acabo de dar, sin embargo Shuichi no parece muy feliz de estar a mi lado. Tiene nuevamente esa mirada ansiosa, intrigante, inquietante, esa mirada lastimera como si estuviera ocultando algo que le duele, esa mirada dolorosa, tan molesta para mí.
POV SHUICHI
Eiri me está mirando fijamente. Asumo que ya se ha percatado de mi malestar tan profundo. Le volteo la mirada, nervioso, inseguro, como un completo cobarde.
"Ambos pensábamos que este sería un día hermoso e importante para nosotros, el día de nuestra tan esperada consumación de nuestros votos matrimoniales. Sin embargo, algo nos decía que pasaría algo fuera de nuestros planes."
- Ya hemos llegado al hotel, Shuichi…-le anuncia su ahora esposo.- ¿No piensas bajar?
- ¿Eh? ¡Ah, si! –Shuichi sale del auto, para después entrar al hotel dejando atrás a su marido.
POV EIRI
Es un hecho, a Shuichi le pasa algo malo. No está cómodo conmigo.
- ¿Quieres que traiga algo de comer para celebrar? –Le pregunta Shuichi a Eiri, quien no contesta a la pregunta más que con silencio.- ¿Eiri?
- No, no quiero nada…-Él se acerca más y más al cantante, haciéndole retroceder hacia la cama.- Solo necesito alimentarme de ti.
- E-Eiri…
- ¿No te he dicho ya que te ves sumamente hermoso con ese vestido puesto? –el escritor se coloca muy cerca de su flamante esposo, recorriendo su cuerpo cubierto con la mirada para después hacer uso de sus manos para delinear cada parte de la frágil figura de su amado.
- ¡Ah, Eiri! –gime Shuichi al sentir las manos de Eiri recorrer su espalda desnuda, mientras se deshacía del fastidioso corsé.
- ¿Qué pasa, amor? ¿Gimes tan solo porque acaricio tu espalda?
- ¿Vas a hacerme tuyo?
- Por supuesto…Voy a hacerte el amor toda la noche. Ahora que eres mi esposo, no tendré que resistirme.
- ¡Ah! E-Entonces, eso significa que has perdido…
- ¿Perdido? ¿A qué te refieres?
- ¿Lo recuerdas? El doctor te prohibió que me tocaras por un mes.
La mente de Eiri se puso de mil colores, se había olvidado completamente de la promesa que hizo y más aun del desafío que le hizo a Shuichi, él mismo había olvidado su propia voluntad.
- Maldición…
- Perdiste justamente un día antes de nuestra boda, pero decidí olvidarlo porque la culpa de que eso pasara también fue mía. Pero ahora creo que en verdad "El barco VOLUNTAD DE EIRI" ha zarpado.
- ¡Bueno, eso qué! Además, no creo que te pongas muy mal por darte algo de placer ¿o si? –le pregunta de manera lujuriosa su esposo.
- Bueno, si lo dices así…-respondiendo a los deseos ilimitados de su amado, Shuichi abrazó a Eiri, empezando así con su ritual de amor.
- ¿Ya no estás incómodo en este lugar, Shu-chan?
- ¿A qué te refieres? –le pregunta Shuichi sorprendido porque su pareja se había dado cuenta.
- Cuando viajábamos para América, parecías sentirte bastante inquieto y ansioso por lo que pudiera pasar aquí. ¿Te molesta estar aquí?
- No, no es eso…
- ¿Entonces?
- No hablemos de eso ¿si? Solo ocúpate de amarme esta noche como jamás lo hayas hecho…
- Será un verdadero placer.
POV EIRI
Voy desnudándolo en completa parsimonia, deleitándome con la vista de su hermoso cuerpo. Recorro completamente excitado sus facciones, tan delicadas que temo romperlas con un brusco movimiento de mis expertas manos. Tocar su cuerpo es un delicioso vicio para mí. Me hace recordar la primera vez que lo hice mío, recorrer por primera vez una escultura tan perfecta como esa, fina e inocente, era igual a un recorrido a una aventura misteriosa que jamás en mi vida pensé en realizar. Es una sensación tan extraña amarlo como lo amo, todas las veces en que lo hago mío, siento como si fuera la primera vez. Dios mío, ¿es posible amar tanto a alguien?"
POV SHUICHI
"Siento las cálidas manos de Eiri recorrer mi cuerpo por milésima vez en toda mi vida, se siente ta extraño como si fuera la primera vez que estuviéramos haciendo algo asi, se siente tan perfecto, tan extraordinario, siento su pasión tan fuera de los límites…es algo grandioso sentir algo así con solo sentir el amor de una persona. Dios mío, quisiera vivir eternamente esta sensación tan placentera."
Eiri sentía las caricias de Shuichi y Shuichi sentía las caricias de Eiri, todo era bastante perfecto en su tan esperada noche de bodas, como felices recién casados. Todo iba raramente bien, pero una llamada inesperada cambiaría la gran situación.
- E-Eiri, tu celular está sonando…
- Déjalo sonar…
- P-Pero puede ser algo urgente…
- Es más urgente lo que estamos a punto de hacer…
- Te lo pido, contesta…
Eiri mira atentamente a su pareja, quien le ruega con la mirada que haga lo que decía. El escritor se rinde ante la presión y decide dejar lo más importante que hacía para contestar el maldito teléfono.
- ¿Quién diablos llama a estas horas?
- Eiri, ¿quién es?
- Y-Yoshiki-san, ¿qué sucede?
Pausa incómoda.
- ¡¿Cómo?! ¡Voy inmediatamente para allá! –Eiri corta la llamada y se viste con rapidez para después dirigirse a la salida del cuarto, dejando su celular en la mesa del living.
- ¡Eiri, ¿dónde vas?!
- ¡Lo siento, debo salir…!
- ¡Pero…déjame ir contigo!
- Lo siento, Shuichi, necesito ir solo –después de agachar la mirada, Eiri desapareció de su vista.
POV SHUICHI
Se marchó dejándome atrás. ¿Por qué no confía en mí? Me acerco lentamente a descubrir quién es el responsable de este suceso y mi corazón se rompe en mil pedazos al ver nuevamente el maldito apellido Kitazawa tratando de separarnos. Mi mundo se vino completamente abajo y mis sentimientos volvieron a quebrarse completamente. Dejé que las horas pasaran, seguí vestido así como Eiri me dejó y continué esperando, casi sin esperanzas, su regreso.
Shuichi esperó y esperó a que su amado regresara, las horas comenzaron a correr rápidamente así como sus lastimeras lágrimas de soledad, Lloró y lloró hasta que no pudo derramar una sola lágrima más.
- ¿Acaso debería pensar que todo está perdido? ¿Debería rendirme y regresar a mi antigua vida? ¿Qué pretende hacer Kitazawa-san? ¿Por qué Eiri decidió ir tras él y dejarme aquí solo? ¡No, Shuichi, no debes dudar! ¡Eiri vendrá pronto por ti!
El teléfono comienza a sonar.
- Hola, Mika-san…-saluda Shuichi a través de teléfono.
Shuichi-kun, que gusto me da hablar contigo.
- El gusto es mío.
¿Está Eiri contigo?
- Eh, él ha salido por un rato…
Pero si están en su luna de miel, deberían salir juntos.
- No se preocupe, está bien.
Iré ahora mismo a verte. Espérame ¿si?
- ¿Va a viajar desde Japón hasta aquí? No, no se moleste.
Perdón, no te lo dije. Ayer tuve que venir a América por unos asuntos de Tohma así que no será tanta molestia.
- No se moleste, en serio…-Shuichi dejó de hablar para después soltar el teléfono ya sin ganas.- Creo que la anemia me está haciendo mal, tengo que comer algo…
Una media hora después de la llamada sin final, Mika llegó a la Suite de Shuichi y su hermano para asegurarse que todo estuviera bien entre el escritor y el joven cantante. Cuando ésta entró, no vio al pelirosa por ningún lado. Pasando por el comedor, vio la mesa repleta de comida, se centró demasiado en eso hasta que escuchó unos quejidos de dolor que provenían del baño. A paso rápido se dirigió hacia el lugar.
- ¡Shuichi-kun! –Mika queda aterrada por completo al ver a Shuichi completamente pálido de pies a cabeza, vomitando en el inodoro.
- M-Mika-san…
- Dios mío, te veo muy mal… ¿Sigues con la anemia?
- C-Creo que si. Me sentí algo mareado y decidí comer bastante para que la anemia se fuera, pero al contrario me vinieron más ganas de arrojar.
- Tonto, no comas si no tienes ganas…Ven, te ayudaré a cambiarte ese vestido…
- Lamento las molestias…
Mika ayudó a Shuichi a levantarse del suelo y corrió a traer ropa de la maleta que ni siquiera había sido abierta por ninguno de los dos esposos desde que llegaron al hotel, esto extrañó a la mujer. Luego regresó al baño junto a Shuichi.
- ¿Quieres que te ayude a ducharte?
- No, como cree. Ya es mucho lo que está haciendo…
- No tengo que pedirte permiso, igual te ayudaré.
Mika esperó a que Shuichi se desvistiera para entrar a la bañera, acto seguido lo ayudó a ducharse ya que este se encontraba demasiado débil como para poder consigo mismo.
- ¿Se siente bien?
- Si, muchas gracias.
- ¿Dónde se ha ido mi hermano? ¿Tardará en regresar?
- La verdad es que se marchó hace dos días…y no ha regresado…
- Dos días… ¡¿Te refieres que te dejó en plena noche de bodas?!
- Al parecer recibió una llamada muy importante y tuvo que salir con mucha prisa…
- Pero, Shuichi-kun, debiste acompañarlo.
- No dejó que lo hiciera. Me ofrecí a ir con él, pero rechazó mi ofrecimiento.
- Shuichi-kun, me disculpo por él, es un insensible…
- No se preocupe por mí, Mika-san, soy bastante fuerte…
- ¿Tan fuerte que estuviste llorando tanto hasta quedar en este estado?
- ¿Cómo sabe que he estado llorando? –preguntó.
- Tus bonitos ojos están rojos e hinchados, es fácil darse cuenta.
- ¡Oh no!
- ¿Qué sucede?
- No quiero que Eiri me vea así, podría preocuparse…
- Sería mejor que se preocupara, ¿no crees?
- No, lo que menos quiero es causarle molestias. No debe saber que estuve llorando.
- Ay, Shuichi-kun, eres demasiado noble.
La mujer terminaba de ayudarlo cuando sintieron ambos que alguien entraba lentamente por la puerta principal de su alojamiento. Una voz conocida para ellos se hizo escuchar.
- Shuichi, ya llegué –cierra la puerta.
- Ese idiota me va a escuchar. –Mika intenta salir cuando es detenida por su cuñado.
- No, Mika-san, no le diga nada…-la toma del brazo.
- Pero, Shuichi-kun…
- Pasemos de largo, no quiero que vea mi rostro todo demacrado.
Mika y Shuichi salieron del baño mientras que Eiri miraba sorprendido a su hermana quien ayudaba a Shuichi quien no podía caminar por si solo por encontrarse muy débil.
- Mika… ¿qué haces aquí?
- Créeme que no quiero hablar contigo para nada. Shuichi-kun, vámonos.
- S-Si…
La hermana del escritor se dirigió a la habitación y ayudó a Shuichi a colocarse la polera, mientras que este evitaba mirar a su esposo quien les había acompañado a la recámara.
- Bien, ya estás listo, Shuichi-kun.
- ¿Mi cara se ve bien?
- Te ves muy apuesto como siempre, pequeño.
- Muchas gracias, Mika-san…
- ¿Quieres comer algo?
- Gracias, pero no tengo ganas. Más bien, tengo que limpiar el desastre que hice en la mesa. –al intentar ponerse de pie, las fuerzas lo traicionaron y antes de que cayera, Mika le ayudó a reponerse.
- Shuichi, ¿estás bien? –le pregunta Eiri a su flamante esposo.
- ¿Y todavía tienes el descaro de preguntarle si está bien? ¡Está muy pálido y tiene mareos, saca tus propias conclusiones!
- Mika-san, por favor, no pelee…
- No, Shuichi-kun, no es posible que tengas que sufrir así.
- No estoy mal, en serio.
- ¿Qué está pasando? –pregunta el novelista sin entender.
- ¿Qué pasa? Pues, veámoslo así. Te marchas justo en plena noche de bodas y no regresas hasta dos días después. ¿Y aún no entiendes?
- Tuve algo importante que hacer.
- ¡¿Más importante que tu matrimonio?! ¿Más importante que Shuichi-kun?
- ¡Ya basta, por favor! –Exclama el joven enfermo.- ¡Dejen de pelear!
- Pero, Shuichi-kun…
- Seguramente fue más importante porque tuvo que salir apresurado. Si él no quiere que lo sepa, no intentaré averiguarlo.
- Estás muy débil, será mejor que descanses…
- Shuichi, ¿estás bien?-Eiri se agacha a la altura de su pequeño esposo y este le esquiva la mirada.- ¿Has estado llorando, verdad?
- No, claro que no.
- Puedo verlo claramente aunque trates de ocultarlo.
- No te preocupes.
- Cuando vine a verlo, lo encontré vomitando en el baño.
- ¿Cómo?
- Perdóname, Eiri…Me sentí muy débil por lo de la anemia e intenté comer mucho pero al final lo vomité todo…
- Perdóname, Shuichi. No debí dejarte solo, pero es que en realidad era un caso de vida o muerte…
- ¿Tiene que ver con Kitazawa-san?
- ¿Cómo sabes eso?
- Lo vi en tu teléfono…
- ¿Eiri, qué sucede ahora con ese hombre?
- Mika, Rikku tuvo un accidente y ahora está en coma.
- ¿Qué? ¿Rikku-chan?
- ¿De qué están hablando? No comprendo nada –dice Shuichi.
- Hace dos noches, el hijo de Yuki tuvo un accidente y ya que él no le contestaba el teléfono, su hermano me llamó desesperado para que lo ayudara a llevarlo al hospital.
- Dios mío...-susurra Mika asustada.- Pobre niño.
- Debiste decírmelo…hubiera comprendido.
- Perdóname, amor. No sabía que hacer, me sentiría muy mal si ese pequeño muriese…
- ¿Y aún sigue en coma?
- Lamentablemente sigue en coma.
- Lo lamento tanto, Eiri.
- Lo siento yo, pequeño. Arruiné por completo nuestra noche de bodas.
- Mi amor, eso se puede recuperar en cualquier momento. ¿Te parece si vamos juntos a verlo?
- A eso venía, quiero que lo conozcas…
- ¿Me vas a llevar a verlo?
- Si…
Me sentí más aliviado. Pero, pobre pequeño, me siento tan mal por él, espero que se recupere pronto.
Shuichi y Eiri se dirigieron al hospital a ver comos seguía Rikku. Shuichi pudo ver perfectamente la desesperación en los ojos de su esposo. El joven cantante tomó una de las manos del escritor y este otro lo miró fijamente a lo que el pelirosa le contestó con una cálida sonrisa.
- Dios mío, es muy pequeño…
- Apenas tiene ocho años. Shuichi ¿por qué estás llorando?
- L-Lo siento, es que es muy pequeñito como para morir habiendo vivido tan poco…
- Muchas gracias por entenderme, Shu-chan. Me siento muy mal por haberte dejado solo. Quise regresar al hotel pero Yoshiki-san es demasiado cobarde como para quedarse solo así que me obligó a quedarme como sea en el hospital-
- No te preocupes.
- ¡Eiri, has vuelto!
- Vine trayendo a Shuichi, Yoshiki-san.
- Eiri, esta persona es…
- ¿Qué pasa, Shuichi?
- Es que…parece un chico, pero…es una chica.
Eiri se acerca al oído de su esposo.- En realidad, Yoshiki-san es transexual…
- Ah, ya veo.
- ¿Quién es esta chica tan linda, Eiri? –pregunta el tío de Rikku refiriéndose a Shuichi.
- Yoshiki-san, dos cosas: en primera es un chico, en segunda se llama Shuichi y en tercera es mi esposo.
- Así que este es el famoso esposo del que tanto me hablabas. Realmente es lindo, has escogido bien, te felicito. Mucho gusto, soy Kitazawa Yoshiki, hermano de Yuki y tío de Rikku.
- El gusto es mío, Yoshiki-san. Soy Uesugi Shuichi, esposo de Eiri. Por cierto, lamento lo que pasó…
- No te preocupes. Por cierto ¿Dónde estará Yuki que no viene?
Eiri se estremeció y Shuichi bajó repentinamente la mirada. El escritor dirigió su mirada a su esposo, ahí comprendió todo lo que sucedía con Shuichi desde que viajaron a América. Shuichi sabía que Kitazawa estaba en ese lugar y es por esa razón que se sentía tan incómodo.
- ¡Yoshiki!
Todos voltearon repentinamente ante el reciente llamado. Yoshiki miró a Shuichi, Shuichi miró a Eiri y Eiri miró al recién llegado. Lo que siguó a continuación fue una gran sorpresa tanto para el tío de Rikku como para Shuichi. Yuki abrazó a Eiri y comenzó a llorar mientras le daba una y otra vez las gracias. El escritor recibió el abrazo de buena manera y le dio unas ligeras palmadas a la espalda del padre de Rikku para después decirle que todo estaba bien.
Shuichi sonrió al igual que el hermano de Yuki. Ciertamente, el pasado podía ser vencido por el amor albergado en los corazones de las personas.
Hi Minna!
Gracias por la espera, he aquí el episodio.
No me maten por la GRAN interrupción ¿vale?
Se me cuidan (espero los reviews!) y los espero en mi nuevo blog (el cual está en mi perfil, espero que entren y comenten! Porfis!)
Namida no Megami.
