La Diferencia entre el sexo y el amor

Capítulo 23: Un intruso entre nosotros

"¡No permitiré que ese mocoso me robe a Shuichi!"

Ambos nunca pudieron olvidar esa noche tan especial, tan romántica, pero a la vez tan divertida y extraña. Para todos, el famoso cantante Uesugi Shuichi era una hermosa compañera para el galardonado escritor Uesugi Eiri y eso era lo que más le hacía gracia al novelista, que confundiesen a su apuesto esposo con una chica.

- Eiri ¿hasta cuándo piensas seguir riéndote?

- Lo siento, lo siento, es que no puedo evitarlo. A donde quiera que íbamos siempre te confundían con una mujer y eso es lo que más me hace gracia…

- ¿Tanto me parezco a una?

- Pues, si me dejas ser sincero, creo que eres bastante similar a una mujer cuando te lo propones…

- Entonces, quizás la razón por la cual te casaste conmigo es esa…

- Baka, no digas tonterías…claro que no es así…Una razón que admito con mucha seguridad es que me enamoré de ti porque no pretendes ser una mujer a pesar de ser un lindo uke…aunque a veces eso pase inconscientemente…

- ¿A qué te refieres con "inconscientemente"?

- Ha habido algunas ocasiones en las que actuabas con mucha delicadeza y no digo que sea malo, al contrario, pero creo que esa es la principal razón por la cual te confunden con una mujer.

- Bueno, ¿qué pretendes que haga? Me he acostumbrado a actuar de esa manera cuando no estamos en casa, ya que intento no avergonzarte, pero eso es todo.

- ¿Y qué me dices de lo que llevas puesto? Te pones ropa tan clara y ajustada que moldea bien tu delgada figura, otro punto más para que te malinterpreten.

- ¿Qué? ¿Ahora quieres que use otro tipo de ropa?

- No, claro que no te pido que cambies. Así estás bien. Yo solo quise responder a tu pregunta. Me gustas tal y como eres…

- Bueno, dejemos eso de lado. ¿Te divertiste hoy?

- Bueno, no puedo negarlo. Me he divertido bastante gracias a ti, Shuichi.

- Si, si, síguele con tu bromita pesada.

- Lo siento, lo siento, pararé ya –la mirada del escritor se volvió lujuriosa.- ¿Te parece si repetimos lo de playa, amor mío?

- Oye, espera, Eiri. Apenas han pasado tres horas…dame un respiro ¿quieres?

- ¡No lo permitiré! ¡Ahora, ven aquí! –dijo mientras cargó fuertemente el delgado cuerpo de su esposo para después tumbarlo en la cama.

- ¡Malo, malo! ¡Baka, ayúdenme!

POV SHUICHI

Eiri me hizo de todo en una sola noche, estaba exhausto, pero aún así ese maniático, loco, vigoroso y fogoso escritor lograba siempre encender esa llama de la pasión en mi interior, haciéndome amarlo como nunca. Nuestros encuentros apasionados nunca eran los mismos, siempre sentíamos que era la primera vez que nuestros cuerpos se tocaban, se acariciaban y sentir eso simplemente era maravilloso, romántico, como si fuera nuestra primera vez.

POV EIRI

Nunca dejaré de amarlo, aunque el tiempo se lleve nuestros años y nuestra juventud. Seré feliz con el solo hecho de tenerlo cerca de mí, sentir sus brazos rodear mi espalda, sentir su presencia junto a la mía, nunca abandonándome.

Y así ambos llegaron felices a su último día de su luna de miel. Ya alistaban sus pertenencias para salir de noche hacia el aeropuerto y regresar a sus vidas comunes en Tokio, Japón, pero solo con una ligera diferencia, ambos vivirían juntos, claro, pero legal y religiosamente como esposos.

- ¿Cómo quieres celebrar el último día de nuestra luna de miel?

- Como tú quieras, amor. Lo dejo a tu criterio –le dice Shuichi a su esposo mientras continuaba con su labor.

- ¿Qué estás escribiendo, Shu-chan?

- Ah, pues pensaba en hacer una canción en honor a nuestra boda y luna de miel.

- Que interesante. ¿Me dejas ver?

- No, claro que no. Aún no está del todo terminada. No puedes verla aún.

- Bueno, está bien. Esperaré a que esté lista ¿contento?

- Muchas gracias, Eiri.

- Bueno, ¿qué haremos para comenzar?

- ¿Qué te parece si vamos al Roosevelt? (1) Me encantó la vista que tenía ese mirador, era bellísimo.

- Bueno, entonces vamos.

- Está bien.

Mientras la flamante pareja de esposos se alistaba para su última salida de su luna de miel, el timbre de su suite comenzó a sonar deliberadamente sin parar. Cabía decir que a Shuichi esto le molestaba, era muy susceptible a ese tipo de sonidos. Para calmar la molestia de su esposo, Eiri se dirigió a abrir la puerta.

- ¿Qué están haciendo ustedes aquí? –pregunta Eiri sorprendido a los recién llegados.

- Eiri ¿Quién llamaba a la…puerta? –Mirando impactado a los visitantes, volvió a preguntar.- ¿Qué hacen aquí?

- Muy buenos días, Shuichi-san. Rikku quiso venir más temprano para quedarse con ustedes…

- Pero, Yoshiki-san, Shuichi y yo teníamos planes…

- Lo lamento, no ha sido culpa mía. De repente Rikku se despertó con deseos de venir a quedarse con ustedes.

- Ay, no, Yoshiki-san, ahora no podemos, tenemos que…

- Mamá Shuichi, hola, hola…-le saluda amigablemente el pequeño, sonriéndole y cautivándole por completo.

- Me da mucho gusto verte otra vez, Rikku-kun, eres tan lindo…-dice el cantante mientras que acaricia suavemente la cabecita del niño.

- Mamá Shuichi, ¡te quiero mucho! – Rikku abraza al pelirosa, provocando celos en el escritor.

- Yo también, pequeño, yo también.

- Entonces me puedo quedar contigo ¿verdad?

Era tan pequeño e inocente que difícilmente podía ignorarlo. Shuichi le sonrió y le dio un dulce beso en la mejilla, lo que ruborizó de sobremanera al niño de ochos años. Rikku le miró fijamente y el joven cantante solo atinó a dedicarle una de sus más grandes sonrisas.

- Y ¿qué es lo que deciden?

- Yo me opongo rotundamente. Shuichi y yo ya tenemos planes para hoy.

- Pero, Eiri, el niño quiere quedarse con nosotros…no podemos dejarle ir así, pobrecito.

- ¿Ah si? ¿Y yo qué? ¿Lo que digo no cuenta para nada?

- Yo no he dicho eso, solo te pido que lo reconsideres. Este niño está solo sin sus padres y él nos ve como tal ahora…

- Lo que me estás pidiendo es demasiado, insisto en que aún no es momento…

- Mamá Shuichi, ¿papa Eiri no me quiere?

- ¿Cómo crees, pequeño? ¡Claro que papá Eiri te quiere! ¿Verdad, Eiri? –le pregunta Shuichi a su esposo.

POV EIRI

Maldita sea, ese mocoso sí que es antojado. Cree que con esa risita de "amo a mi mami y a mi papi" va a lograr convencerme. ¡No, señor! Yo no me dejo enamorar tan fácilmente, ya he dicho.

- Si, si, claro…

- ¿Lo ves, Rikku-kun? Papá Eiri te quiere mucho y es por eso que aceptará que te quedes con nosotros.

- ¿Qué? ¡Oye, Shuichi, yo no he dicho nada!

- Yoshiki-san, déjelo con nosotros. Lo cuidaremos de ahora en adelante, no se preocupe.

- ¿Lo dice en serio, Shuichi-san? ¡Que alegría! Muchas gracias.

POV EIRI

¡Maldita sea! Como detesto esa actitud tan apacible de Shuichi. Le dice que sí a todo y a mí no me queda más que aceptar lo que mi esposo…diga…¡¿Y por qué maldita razón tengo que obedecer al criajo pelirosa que tengo por esposo?!

- Eiri ¿te sientes bien, amor?

- Si, claro, me siento tan bien al lado de un burro como tú que acepta todo a todo el mundo.

- Vamos, no te enfades conmigo. Míralo, es tan pequeñito e inocente que da mucha pena.

POR EIRI

Si, claro…que chiquito. Ese mocoso debe ser un meloso y odioso como su padre. Mirarlo solamente me hace pensar que es un diablo encerrado en ese cuerpo tan chaparro.

- Mamá Shuichi ¿Me voy a ir con ustedes a Japón?

- Claro que sí, estarás con nosotros por un tiempo hasta que tu papá Yuki regrese y te recoja.

- ¡Rikku está muy feliz! ¡Rikku quiere salir a pasear con mamá Shuichi!

POV EIRI

Maldición, ese criajo mocoso ya está pisando parte de mi propiedad. ¡Pero no, no permitiré que ese enano me quite a Shuichi!

- Pues entonces iremos juntos a donde Rikku-kun quiera ir… ¿A dónde te gustaría ir?

- ¡Rikku quiere ir al parque de atracciones!

- Bueno, entonces no esperemos más. ¡Vamos!

- Ustedes dos no irán a ningún lado. ¿Creen que pueden hacer todo solo entre ustedes?

- No te estamos excluyendo, amor. Ven con nosotros, será divertido.

- Se suponía que hoy saldríamos LOS DOS SOLOS –dijo poniendo énfasis en lo último mencionado.-

- Pero podemos salir los tres, no hay ningún problema…-dice alegremente el pequeño Rikku, abrazando a Shuichi.

- ¡No abraces a Shuichi, mocoso! ¿No entiendes que estás tocando propiedad privada?

- ¿Privada? ¿Qué es eso, mamá?

- No es nada, pequeño. –Se dirige hacia el niño.- Eiri, deja de decir tales cosas, el niño no está haciendo nada malo.

- ¿Ah si? Pues vayan ustedes dos solos…yo no quiero molestar.

- Mami, se hará tarde…-ruega Rikku.

- ¿En serio piensas quedarte aquí, Eiri? –cuestiona por último el cantante.

- Así es…y es mi última palabra.

Media hora después, Shuichi y Rikku caminaban tomados de las manos. Eiri se encontraba al costado del niño, quien tomaba fielmente la mano de su "padre postizo". Rikku le pidió un algodón de azúcar a Shuichi, por lo que el moreno cumplió con su deseo y le compró uno. Con un poco de vergüenza, el pelirosa le pregunta a su esposo:

- Eiri… ¿nos están mirando, verdad?

- ¿Toda la gente que está aquí? Si, absolutamente toda.

- Que vergüenza.

- A mí no me mires, yo no estuve de acuerdo con que saliésemos con este niño.

- Pero míralo, está muy feliz y eso debería reconfortarte…

POV EIRI

Como odio que defienda tanto a las personas que apenas conoce, me cela, me hace odiarlo tanto tan solo por ser tan endemoniadamente bueno con las personas, a veces su actitud me hace pensar que hizo lo mismo conmigo…una obra de caridad. Pero cuando me besa, me abraza y me dice que me ama, todas mis inseguridades son un cero a la izquierda en mi vida.

- Si, si, claro.

- Lo sé, estás muy molesto conmigo. Pero me gustaría que comprendieras la situación de ese niño, está prácticamente solo sin su padre, ahora nos tiene a nosotros, ¿no te da pena?

- Por supuesto que sí, amor, pero se suponía que hoy la pasaríamos los dos juntos para celebrar nuestro último día en New York, quería que te divirtieras.

- Créeme que aquí estoy muy feliz. Estoy contigo, con el esposo más maravilloso de la tierra y también con un niño encantador que podría ser nuestro hijo. ¿Qué más podría pedir yo?

- Ay, mocoso, te conformas con tan poco…

- Gracias por aceptar que Rikku se quedara con nosotros, te lo agradezco de veras.

- ¿Te he dicho ya que te amo?

- No, hoy no recuerdo que lo hayas hecho –le responde Shuichi haciendo un pequeño puchero, para después oir el susurro de su esposo invadir su oído.

- Te amo, mocoso…

- Y yo a ti, Eiri…

Cuando estuvieron a punto de alzar un poco su romanticismo con un poderoso beso, Rikku se hizo presente entre ellos dos, separando un poco a Eiri de su "mami", abrazando al pelirosa con mucho apego.

- ¡Oye, enano, ya te dije que no te le pegues a Shuichi!

- ¡Ah, mami, papá Eiri me está molestando!

- Niños, niños, basta por favor. No peleen así.

- ¡Me retracto, este niño es un demonio! –grita Eiri refiriéndose al pequeño Rikku.

- No grites, Eiri, estás haciendo el ridículo.

- Look, this is not Shuichi Shindou? (2)

- Etto, esas chicas nos están mirando, Eiri...

- And he is accompanied by his husband! (3)

- Shuichi, creo que es hora de correr...

- People, Eiri Yuki and Shuichi shindou are here! (4)

- ¡Corre!

- Mami, vámonos en ese carro a casa, así ya no nos seguirán…

- Tienes razón, muchas gracias. Eiri, vámonos al hotel de una vez.

POV EIRI

Lo reconozco, el maldito criajo tiene talento, es muy audaz para pegársele a MI esposo. ¿Pero qué se ha creído ese pedazo de gente? ¿Cree que puede alejarme de MI Shuichi? Ya lo quiero ver.

Sin darme cuenta, ya se había hecho de noche y debíamos alistarnos para regresar a Japón.

- Yoshiki-san, ¿cuándo viajará usted a Japón?

- Quiero arreglar algunas cosas y después iré hacia allá.

- ¿Te ha dicho Yuki por cuanto tiempo cuidaremos de este mocoso infernal? –le pregunta de mala gana el escritor.

- Creo que me dijo algo de dos o tres meses, quizás más. No sabe cuanto durará su tratamiento.

- ¡¿Dos o tres meses?! Ay, mi Dios. ¡Mejor lo devolvemos ahora que podemos!

- Papá Eiri… ¿no me quieres contigo?

- Eiri, no hagas esos desplantes frente al niño, lo estás poniendo triste.

- Si, si claro. Apuesto a que eso no es más que una fachada.

- Bueno, bueno, es hora de irnos. Nuestro vuelo ya fue anunciado.

- Por favor, cuiden de mi sobrino. Se que no necesito decirlo, pero por si acaso…

- No se preocupe, Yoshiki-san, todo está bien. La esperamos pronto en Japón.

- Muchas gracias, adiós.

POV SHUICHI

Entré al avión con Rikku mientras que Eiri arreglaba lo de los equipajes. El pequeñito se sentó junto a mí, abrazándome. Cabe decir que, cuando Eiri llegó, se enojó muchísimo y se sentó al lado de la ventana. Pobre de mi Eiri, pero pronto recibirá su recompensa.

- Mami, mami, te quiero…

- Y yo ti, mi pequeño…

- ¿Más que a papá Eiri?

- ¿Eh?

El niño se pegó a Shuichi una vez más, siendo recibido por este último de buena manera, pero el pequeño quería una respuesta. Sin embargo, esto a Eiri no le gustó para nada, así que optó por hacer algo muy malvado.

- Vamos mami, dime, dime…

Una patada proveniente de la pierna derecha de Eiri alertó a su esposo que se quedó estático ante tal escena (4). El pequeño cayó al suelo llorando y mirando con fuego en los ojos al escritor. Era un hecho ahora que ambos se habían declarado la guerra, en donde el premio sería sencillamente Shuichi.

Continuará!

Notas de la autora: Lamento mucho la demora, no puedo hacerlo muy rápido porque justo ahora tengo que hacer un proyecto de ensayo para la próxima semana y encima de todo eso, la próxima semana empiezan mis parciales, lamento si estoy siendo muy lenta, espero que me tengan paciencia y-

Yuki: ¡Oye, mujer, danos espacio, ¿no?!

D-chan: ¿Pasa algo, Yuki-kun?

Yuki: ¿No puedes omitir la parte en la que sale ese mocoso?

D-chan: Lo siento, Yuki-kun, no será posible.

Shuichi: Ya, Eiri, no trates mal al pobre niño.

D-chan: Disculpen, estoy mandando un mensaje a mis lectores.

S/Y: Perdón.

D-chan: Como decía, lamento mucho el retraso, trataré de ser más rápida con las actualizaciones. Ahora les pongo lo que significa cada número:

(1): El Roosevelt es un famoso mirador de New York el cual tiene una de las mejores vistas.

(2): Mira… ¿ese no es Shuichi Shindou?

(3): ¡Y él está acompañado por su esposo!

(4): ¡Gente, Eiri Yuki y Shuichi Shindou están aquí!

(5): Esa pequeña parte es del manga de Gravitation Ex, cuando Eiri, Shuichi y Rikku están en el avión y Rikku se pega mucho a Shuichi, por lo que Eiri, celoso, le da una buena patada al niño, que cae al suelo frente a Shuichi (Patadón Yuki!)

Bueno, mis queridos lectores, me disculpo por el retraso nuevamente y me despido con la esperanza de tener reviews.

Y/S/D-chan: Bye bye!