La Diferencia entre el sexo y el amor

Capítulo final: Bailemos juntos el ritmo del amor

Eran cerca de las nueve de la noche de un día muy importante para la banda más famosa de Japón: BAD LUCK. Las luces encendidas al todo dar y el gran tumulto provocado por el último ensayo previo al gran concierto de este grupo eran impresionantes. Tanto los productores, como el equipo de trabajo técnico de los conciertos y la prensa no se perdían ni un solo detalle del ensayo.

- Un paso adelante, uno atrás y deslízate –aplaudió después el coreógrafo.- Hasta ahí está bien, pero tienes que ponerle más sentimiento, Shuichi-kun, así no lograrás hacer el paso.

- Lo siento. ¿Lo repetimos?

- Obviamente si. ¡Vamos, ahora tienes que dominar el sombrero y hacer las piruetas! 1, 2,3… ¡ya!

"Buenas noches, queridos televidentes. En exclusiva les presentamos parte del arduo ensayo que realiza el vocalista de Bad Luck, Shuichi-san, para su más importante concierto. En fechas anteriores, prometió a los medios satisfacernos con el famoso "Moon Walk" del desaparecido Rey del Pop, Michael Jackson. La pregunta es… ¿lo logrará?"

- ¡No, Shuichi-kun, otra vez! –Regañaba el coreógrafo al haberse caído Shuichi accidentalmente.- Vamos, desde el comienzo.

- Si, señor.

- Pobre Shuichi, no va a aguantar tanta presión –le dice Hiro a Eiri, quien se encontraba a su costado, en compañía de Rikku.

- Ese tonto ni siquiera se queja de la presión, él solo sigue adelante, pero admito que es admirable su actitud, después de todo es un profesional impecable.

- Tiene razón, Eiri-san. Pero, hasta ahora, jamás tuvo que preocuparse demasiado por sus coreografías, las hacía bastante bien, sin embargo esta nueva canción exige mucho más.

- Él lo logrará, estoy seguro de eso –dice fielmente Touma, tras de ellos.

- ¿Cuándo llegaste, Touma?

- Recién vine con Mika-san, quería ver que tal estaban los ensayos de Shuichi-san, veo que no tengo de qué preocuparme, su talento es indiscutible.

Todos se alarmaron de repente cuando Shuichi cayó al suelo, soltando un pequeño grito de dolor: Se había lastimado el tobillo derecho. Eiri corrió de inmediato en su auxilio.

- ¡Shuichi! ¿Te encuentras bien?

- N-No es nada, tengo que seguir ensayando.

- Suguru, trae en seguida la caja de primeros auxilios.

- Si, Touma-san.

No tardaron mucho tiempo en vendar la torcedura provocada por tanto ensayo sin descanso. Eiri le pidió una y otra vez que descansara, pero su esposo optó por no escucharlo, llegó a convencerlo de que el concierto era mucho más importante que él.

- ¿Por qué te exiges tanto, Shuichi?

- Lo hago por mis admiradores. Lo hago por ellos porque siempre me han apoyado muy a pesar de lo que digan las demás personas de mí. Me aceptan tal y como soy, así que no puedo fallarles a ellos, ni a mí mismo.

- Mocoso, siempre te exiges demasiado, trata de hacerlo bien ¿de acuerdo?

- Muchas gracias, Eiri.

El ensayo continuó sin ningún problema, a Shuichi aún le dolía la torcedura, pero trataba de hacer lo mejor para no decepcionar a las personas que depositaron su confianza en él y sus canciones. El ensayo se extendió bastante tiempo, por lo que Eiri se vio obligado a regresar a casa con Rikku, dejando a Shuichi ensayar con todo su esfuerzo. Eran las doce cuando el escritor se despedía de su esposo.

- Prométeme que comerás lo que traje, Shu-chan.

- Lo haré, muchas gracias por molestarte.

- Bueno, entonces me voy. Rikku, ya es hora.

- O-Oye, ¿ni siquiera un beso de despedida?

- No seas ridículo, hay mucha gente mirando.

- Ah, entonces adiós.

- No te pongas así, mocoso. Ven aquí. –y, tiernamente, le dio un beso en los labios, provocando silbidos entre los presentes. Ciertamente, aquel Yuki Eiri frío y tormentoso había cambiado para bien, era maravilloso tenerlo como esposo.- Rikku, despídete de mamá.

- Mami, hazlo bien ¿si? Nosotros estaremos apoyándote en tu concierto.

- Muchas gracias, Rikku-kun, daré lo mejor de mí.

El pequeño le sonrió por última vez y, en compañía de Eiri, salió del estudio para dejarlo continuar con su incesante ensayo. Sea como sea, el baile tenía que salir más que perfecto, no debía equivocarse absolutamente en nada.

Y, así, el día del concierto llegó, el estadio estaba infestado de gente y por todos lados habían imágenes de Shuichi y su banda, la música sonaba casi con furia, todos éxitos suyos. En la parte más cercana y principal del concierto se encontraba la familia de Eiri y la de Shuichi, era la primera vez que su madre vería tan de cerca uno de los más importantes conciertos de su hijo Shuichi. Por otro lado, en los camerinos, Shuichi hacía un último ensayo siendo supervisado por el coreógrafo y su jefe, Seguchi Touma.

- Te felicito, Shuichi-kun, lo has dominado al fin. Se ve espectacular.

- Muchas gracias, todo es por usted, en serio se lo agradezco.

- Claro que no, yo solo te he enseñado, todo lo demás dependió de tu talento y creatividad, Príncipe del Pop.

- Vamos, no me llame así.

- Es como todo el mundo te llama, Shuichi-san, con este concierto, todos te conocerán con ese nombre.

- Estoy algo nervioso, Touma-san.

- Vamos, olvídate de que cientos de personas estarán fijándose en tu nueva coreografía y que habrán también muchas personas importantes en la industria de la música.

- Touma-san, lo había olvidado… ¡hasta que usted me lo recordó!

- ¡Ah, lo siento, Shuichi-san!

- Touma, eres un caso perdido, ya deja de atormentar a Shuichi. –Le regañaba Eiri.- ¿Estás listo, Shuichi?

- Lo estoy.

- Muy bien, será mejor que te cambies de una buena vez.

- Pero tú no puedes ver. –le dice firmemente el pelirosa.

- ¡Vamos! No es la primera vez que te veo desnudo, así que quítate la ropa de una vez.

- ¡¿Cómo puedes decir eso?! Hay muchas personas aquí.

- ¿Y eso qué?

- Vamos, Eiri, tienes que salir. Es una sorpresa para todos tanto el vestuario de Shuichi como todos los detalles, así que tienes que salir –le dice su hermana.- Vamos, ya vete.

- Bueno, está bien. ¿Shuichi? –le llama.

- ¿Qué sucede?

- Buena suerte, todos confiamos en ti.

- Gracias, amor –un último beso y Eiri desapareció del camerino. Mika ayudó a Shuichi con el vestuario.

- Vaya, Shuichi, sin duda el negro te va bastante bien.

- ¿Tú lo crees, Hiro?

- Estoy totalmente convencido.

- Bueno, ya dejen de conversar. Ven, Shuichi-kun, tienes que arreglarte.

- Si, Mika-san.

Todos ansiosos esperaban en el estadio la aparición de su grupo de Pop favorito. Eiri ya estaba sentado junto a Rikku y su familia cuando Mika y Touma aparecieron para tomar asiento junto con él.

- Shuichi-kun se ve tan hermoso con ese vestuario, ¡ya quiero verle!

- Tienes razón, Mika-san.

- Ya, ustedes dos, dejen de presumir que pudieron verlo con su vestuario a comparación de mí. –exclamaba Eiri con molestia.

La música comenzó a sonar, una música bastante pegajosa para quien la escuchase, no se veía más que una sombra inmensa de Shuichi cantando…

OH! OH! SMASHING BLUE OH! OH!
kawaita tsumori ame ga tsuzunaku katari kakeru
namida wa seijaku ni...samayou yoru ga akeru
Karada o tsutau ame ni furueru awai omoi
guren no yuuwaku ni...samayou yoru ga akeru

Comenzaron a llover fuegos artificiales, la tribuna enloqueció cuando en el escenario apareció Shuichi con un finísimo terno negro y un sombrero del mismo color adornando su cabeza. La manera en que el artista jugaba con el sombrero era bastante emocionante para quien lo viera. Casi idéntico al baile de Michael Jackson.

Mabushii kiseki o irodoru SMASHING BLUE
hajimaru MAKE ME TRUE kieyuku tsuki wa SILENT
kimi no koe mo iranai SMASHING BLUE
Suhada ni nokoru kiramekimaru de TWILIGHT

Los pasos que realizaba, él se adueñaba por completo del escenario, la gente estaba bastante atenta a sus movimientos, casi sin respirar, la manera en la que se movía era inhumana, espectacular, digna de un príncipe del Pop.

OH! OH! SMASHING BLUE OH! OH!
OH! OH! SMASHING BLUE OH!
OH!
GLASS no shareta uso ni nanika o hoshigaru MY HEART
shien no sono yubi de wazukani sasoi kakeru

Sus movimientos eran exquisitos, alimentaban las expectativas de la gente y de las personas que le conocían. Nunca habían visto tal faceta en él. Su madre estaba encantada, verlo bailar con tal apego y elegancia, le hacía pensar que para nada su hijo era normal, sus movimientos tan perfectos no eran humanos.

Towa ni hirogaru sekai wo SMASHING BLUE
kioku no MAKE ME TRUE usureru kimi wa SILENT
koware souna SPEED SMASHING BLUE
subete o kakete kake agaru toki wa TWILIGHT

Llegó el momento tan esperado, él bailaba sin preocupación hasta que la señal de la canción lo despertó, sin duda ya era hora… ¡Vamos, Shuichi, tú puedes! –Le decía su mente-

OH! OH! SMASHING BLUE OH! OH!
OH! OH! SMASHING BLUE OH!
OH!

Ahí estaba, el Moonwalk que todos esperaban ahí estaba, deslizándose él con elegancia mientras la gente gritaba emocionada por tal espectáculo. Esa caminata, ese movimiento sensual y llamativo había sido dominado por el indiscutible Príncipe del Pop, el paso siguió acompañado de cientos de movimientos mucho más llamativos para la gente. Volvió a hacer el Moonwalk para después acompañarlo con el ya famoso movimiento del sombrero, bastante provocador y sensual digno de verlo, todo este complot musical ocasionaba millares de gritos desesperados del público, obviamente Shuichi sería leyenda.

Paro un poco para después cantar una parte lenta:

DRAMA shitate no FAKE IT MOON
kodoku o seou STORY TALE
sameta hitomi de MAKE IT BLUE

Y volvió a sus danzas coquetas y llenas de misterio, que dejaban boquiabierto a cualquiera que le viera bailar. Incluso su esposo estaba anonadado por tal espectáculo que jamás imaginó ver en su vida. Su amado era sensacional, sin duda un profesional.

Mabushii kiseki o irodoru SMASHING BLUE
hajimaru MAKE ME TRUE kieyuku tsuki wa SILENT
kimi no koe mo iranai SMASHING BLUE
Suhada ni nokoru kiramekimaru de TWILIGHT

Se movía con sensualidad y esmero, dejando sin aliento a todo su público, que estaba ya más entre emocionado y desesperado por ver más de cerca al artista que había marcado una nueva ruta a su música. La música acabó y la banda fue ovacionada con furor y admiración, inclusive aquellos importantes personajes de la música que había mencionado Touma aplaudían constantemente, sin dejar de felicitarlos, para ellos Shuichi y su banda llegaría muy lejos.

- M-Muchas gracias a todos…-Agradecía el artista a su público, aún agitado por el reciente esfuerzo.- Les agradezco que siempre estén conmigo, que me apoyen incondicionalmente, esto fue para ustedes, muchas gracias. –Hizo una pausa cuando vio no muy a lo lejos, dos presencias que brillaban cerca de Eiri y Rikku. Los reconoció enseguida, eran su hermosa madre y su hermano, sonriéndoles satisfechos y orgullosos de sus triunfos. Shuichi sonrió y comenzó a llorar a la vez. Su madre se despidió de él con un beso a la distancia y su pequeño hermano levantó la mano, despidiéndose de su Onii-chan con ella. Desaparecieron de ahí, dejando a Shuichi muy emocionado. Se repuso de inmediato, gritando después a todo pulmón.- ¡Ahora, sigamos con el show!

Nueva música comenzó a sonar y todos volvieron a cantar junto con él sus ya conocidos éxitos que lo lanzaron a la fama total. Eiri se veía orgulloso de su esposo, admirado por tal fuerza y dedicación de Shuichi hacia su carrera, era la persona más admirable del mundo para él.

El concierto acabó unas horas después. Shuichi se cambió de vestuario y pidió de favor a seguridad que le ayudase con las o los admiradores, ya que quería firmar bastantes autógrafos. Los firmó sin dudar, quería ver cara a cara a las personas que estaban de su lado, junto a él muy a pesar de la lejanía. Entre el público habían muchos niños, niños que le inspiraban ternura, niños en donde su pequeño hermano podía estar reflejado.

Fue una noche bastante pesada para el cantante, quien se hallaba ahora durmiendo en uno de los muebles de la sala, totalmente fuera del mundo, totalmente exhausto. Una voz suave resonó en sus oídos e inmediatamente reconoció al dueño del cántico.

- Felicidades, estuviste grandioso.

- ¿En serio te gustó?

- Tengo que reconocerlo, eres un completo profesional, pero hay algo que me llamó la atención después de tu famoso baile, Shu-chan.

- ¿A qué te refieres?

- Cuando estuviste agradeciéndole a tus admiradores, de repente guardaste silencio y comenzaste a llorar. ¿Les has visto, verdad?

- ¿A-A quiénes?

- No te hagas el que no sabe, me entiendes perfectamente.

- Tienes razón. Vi a mi madre y a mi hermano, saludándome, sonriendo satisfechos, eso fue lo que más esperaba ver…sus caras, aquellas caras que jamás desearé olvidar en la vida.

- Te entiendo…-se sentó Eiri en el sillón y Shuichi se acomodó en sus piernas.- Eres sensacional, tienes mi completa devoción, Príncipe del Pop.

- ¿Otra vez con eso?

- Todo el mundo lo dice, inclusive la prensa…y no es porque quiera imitarlos, es algo que siento te mereces, ese título te queda perfecto. Además, hiciste feliz a mi padre, lo hubieras visto gritar, fue bastante gracioso.

- Me alegra que les haya gustado. ¿Rikku-kun ya está dormido?

- Si, hace no mucho que se quedó dormido. Ese enano es un bribón, me hizo leerle como cinco cuentos porque no le daba la gana de querer dormirse.

- Eres un excelente papá, ¿lo sabías?

- Y tú una excelente mamá. –le dio un corto beso.- Ahora si soy más que afortunado porque tengo por esposo a un príncipe de la música.

- Bueno, siéntete halagado cuanto quieras.

- Vaya, que modesto eres…

- Te amo, Eiri.

- Y yo a ti, Shu-chan…

Se besaron por millonésima vez en todo el tiempo que llevaban juntos. La resistencia de ambos era bastante admirable, no se separaban para nada el uno del otro, pero claro, para ellos eso ya era algo bastante natural.

- Díganos, Shuichi-san, ¿cómo se siente ahora que su número de admiradores ha aumentado?

- Bueno, me siento muy orgulloso, ya que he logrado muchas cosas que no creía alcanzar al principio. Confío en que mis admiradores siempre crecerán conforme yo siga creciendo.

Todo lo que él dice es desde el corazón.

- Eiri-san, usted debe encontrarse orgulloso de su esposo.

- Estoy muy orgulloso, él ha logrado grandes cosas gracias a su esfuerzo, ahora le amo más.

- Díganos, Shuichi-san, ¿No le molesta que muchas personas ajenas a usted especulen que solo busca imitar al Rey del Pop?

- Por supuesto que no, porque yo mismo sé que no es así, yo no busco ser igual a él, solo quiero seguir creciendo a mi manera, marcar mi propio ritmo, mi propia música. Quiero que la gente oiga mis composiciones y diga "Ah, esa es la música de Bad Luck" y no la de otra persona.

Estoy sumamente orgulloso de este niño. Este magnífico ser que se ha ganado mi amor y respeto.

- Eiri-san, sabemos que hasta ahora, su primera novela Shonen-ai ha sido la más vendida en el mundo. ¿A qué cree que se deba esto?

- Esta novela habla principalmente de la vida de ambos, de cómo dos personas como nosotros debe enfrentar el mundo y sus especulaciones. En mi opinión, es una de las mejores que he escrito y pienso escribir más como esa, quiero que el mundo entienda lo que Shuichi y yo sentimos.

Nunca más lo esconderemos. Ni él ni yo, nunca más. Los días de dolor acabaron para ambos.

Así finalizamos nuestra entrevista con Shuichi-san, llamado ya el Príncipe del Pop, y con su esposo, el famoso escritor Uesugi Eiri. Les deseamos de todo corazón que su vida sea puramente de felicidad.

- Shuichi…

- ¿Qué pasa?

- ¿Aún consideras amarme para siempre?

- Obvio que si. ¿Por qué lo preguntas?

- Por nada, solo quería asegurarme.

- Estaré a tu lado para siempre, incluso cuando seamos viejitos y seniles…

- Lo sé y me alegra saberlo –se quedó pensativo un rato.

Claro, quizás esa sea la diferencia…

- ¿Eiri?

entre el sexo y el amor

- ¿Amor? ¿Eiri?

- Shuchi ¿sabes cuál es la diferencia entre el sexo y el amor?

- Pues… -suspiró después.- creo que no sabría diferenciarlas. Pero supongo que hay muchas diferencias, ¿o no?

- Una vez te mencioné que el sexo es una acción que carece de amor, puede realizarse sin él, por otro lado el amor…cuando lo realizamos, conlleva un maravilloso sentimiento casi sin límites, es algo que va más allá de nuestro entendimiento, es algo hermoso que solo puedo sentir contigo.

- Me encanta cuando dices cosas tan hermosas…

- Solo puedo ser así contigo, solo contigo puedo ser verdaderamente yo.

- Te amaré por toda una y mil eternidades.

- Yo también, Shuichi.

Ahora lo entiendo, esa diferencia que tanto buscaba resolver…la diferencia entre el sexo y el amor, algo tan incomprensible ahora tan claro para mí. El sexo es infértil, engañoso, mentiroso, mientras que el amor es eterno, incondicional, sin límites. El amor está grabado en mi cuerpo con el nombre de Shuichi, ese único nombre que estará eternamente en mi corazón.

La pareja contempla con esperanza la caída del atardecer, ansiosos de conocer sus futuros juntos, sin separarse nunca más. Muy a pesar de lo que la gente dijera de ellos, Shuichi y Eiri continuarían adelante, dando un paso cada día, enfrentando juntos lo misterioso, enigmático y emocionante de la vida. Ambos bailaran juntos su eterno ritmo del amor.

~FIN~

Bueno, lectores míos, aquí se acabó mi primer fanfic de Gravitation. Agradezco a todos mis fieles seguidores por el apoyo dado a esta sencilla historia creada por mí, es una verdadera satisfacción contar con tanto apoyo incondicional. Lo que sí les aseguro es que habrán diversas secuelas para ustedes, solo espero continuar con su apoyo. El siguiente proyecto que realizaré de esta pareja se llama: "Yo soy quien manda" y se encuentra en un UA (Universo alterno) –si cuento con su apoyo, seré muy dichosa- ¿Unas palabras, chicos?

Yuki: Yo no tengo nada que decir, simplemente que Shuichi es mío.

D-chan: Eso todo el mundo lo sabe, Yuki-kun.

Shuichi: Yo quiero agradecerle a usted, Dayito-sama, por contar tan bien nuestra historia.

Sonrojo de la autora: ////

Yuki: Bueno, quizás por eso si te mereces una felicitación de mi parte, mujer.

D-chan: Gracias.

Shuichi: Bueno, bueno, Dayito-sama, ya sabe que le prestaremos nuestro apoyo para las secuelas y para su siguiente FF ¿verdad? Entonces hablemos de negocios…

D-chan: Ya me olía mal su repentina sensibilidad. Bueno, mientras entrego mis pocos centavos a mis "socios" me despido hasta una nueva oportunidad. Muchas gracias, nos leemos pronto!

Shuichi: Bye Bye! Eiri, di "Bye bye"

Yuki: Ay, ya...Bye Bye.

D-chan: ¡Ah! No se pierdan nuestro ONE SHORT Extra! Ahora sí, Bye!