Holas!!!!!!!!!
Perdón por no subir el domingo!!!!! El tema es que me había olvidado que era fin de semana largo (lunes feriado!!!!) y en mi casa de fin de semana no tengo internet. Así que tras una serie de eventos ridículamente desafortunados, que si desean algún día los relataré (maldito sábado 13), logré escribir este tierno capítulo. Particularmente disfruté mucho escribiéndolo, y espero que disfruten leyéndolo!!!! (otro Jacob-free)
Millones y millones de gracias a mis reviewers!!!
Ya subí mi nuevo fic, Colegio Mansfield, si quieren, léanlo y déjenme reviews, que quiero saber sus opiniones. Para los que no leyeron el summary es un fic de Mansfield Park, sobre una chica que su vida es igual a un libro. No hace falta haber leído el libro primero. Nadie lo hizo. Es una divertida historia del romance de un rompecorazones que está determinado a enamorar a una chica imposible.
Cita:
My favorites were Pride and Prejudice and Sense and Sensibility. I'd read the first most recently, so I started into Sense and Sensibility, only to remember after I began three that the hero of the story happened to be named Edward. Angrily, I turned to Mansfield Park, but the hero of that piece was named Edmund, and that was just too close. Weren't there any other names available in the late eighteenth century? I snapped the book shut, annoyed, and rolled over onto my back.
(Mis favoritos eran Orgullo y Prejuicio y Juicio y Sensatez. Había leído al primero recientemente, así que empecé Juicio y Sensatez, para recordar después del tercer capítulo que el héroe de la historia se llamaba Edward. Enojada, me puse a leer Mansfield Park, pero el héroe de ésta se llamaba Edmund, y me sonaba muy parecido. ¿Acaso en el siglo dieciocho no había otros nombres disponibles? Cerré el libro violentamente y lo tiré, irritada, y me di vuelta sobre mi espalda.)
Twilight, ¿hace falta decir quién es la escritora? Porlas, se llama Stephenie Meyer.
Ay, estos escritores del siglo 18… ay querida jane Austen que te faltaba imaginación para los nombres… (ah, sorry por la mala traducción casera, no tengo el libro en castellano)
Bella POV:
-Bella, me parece que ya tendríamos que ir abajo, teóricamente, nosotras estamos viendo los vestidos, no debatiendo el significado de la vida.
No me había dado cuenta de que ya hacían como quince minutos que estábamos en su pieza.
-Ok, bajemos, -dije, sin querer denotar la felicidad irracional que me abrumaba. Bajamos las escaleras, para encontrarnos con que ni Jasper ni Edward estaban haciendo nada productivo. Estaban en la cocina. ¿Haciendo qué? Comiendo.
-Alice… perdón, es que como estaban tardando mucho, y nosotros no habíamos desayunado… -dijo Jasper verdaderamente apenado.
Alice abrió la boca para hablar.
Noté cómo Jasper temblaba de miedo… ¿se sentía culpable de comer sin pedir permiso?
-¡Cómo que no nos prepararon nada a nosotras! ¡Cerdos egoístas! –gritó Alice muriéndose de risa de la cara de Jasper.
-Es verdad, ¡bien podrían habernos preparado unos sandwiches de jamón y queso! –dije yo entre carcajadas.
Eso rompió bastante el hielo entre nosotros, ahora, nos reíamos de las caras que habían puesto los chicos, especulando por qué Edward se había quedado mudo. En recompensación, los obligamos a que nos preparen la comida.
Edward, que al parecer tenía una remota idea de cómo cocinar, corregía a Jasper, que no sabía hacer ni siquiera una tostada en la tostadora, sin incendiar la cocina. Una vez que estuvimos listos y alimentados, nos tocó a nosotras lavar todo el desastre que nos habían dejado.
Sentí cómo se reían de nosotras a nuestras espaldas. Si previo aviso, con la esponja que tenía en la mano, los bañé en espuma.
La guerra de espuma siguió durante quince minutos, en los cuales, me resbalé en varias ocasiones, mas en ninguna llegué a tocar el piso. Edward, que curiosamente estaba casualmente parado al lado mío, me rescató.
-¡A trabajar! –gritó Alice, al ver que ya era suficiente esparcimiento.
Edward POV:
Noté cómo el aire se sentía más cómodo cuando llegaron las chicas y se empezaron a reír de nosotros. Nos estábamos divirtiendo, entonces, Alice recordó que habíamos venido a hacer algo.
Cada uno se fue por su lada, según las órdenes de Alice.
Yo tenía que seguir colocando globos, pero, en vez de adentro de la casa, me hicieron hacerlo en los árboles y faroles del patio trasero. Como fui el primero en recibir las órdenes, no me enteré qué era lo que iban a hacer los demás.
Fui hasta la entrada, buscando la escalera metálica, llevándola al jardín. Entonces me di cuenta que primero, antes de colgarlos, alguien tenía que inflar los globos. Busqué la bolsa de globos plateados y negros y comencé a inflarlos con un inflador, eran demasiados como para inflarlos con la boca.
Sentí que alguien entraba al jardín, abría la puerta, pasaba, la cerraba, se tropezaba probablemente con la alfombra que había al pie de la puerta. Esa seguro que era Bella. Me obligué a no girar mi cabeza (estaba de espaldas a la casa), por más que lo deseaba profundamente. ¿Qué debía hacer Bella? No creía que Alice la hubiese hecho hacer un trabajo demasiado pesado.
Bella POV:
-Vos tenés que acomodar los almohadones de los sillones de afuera y los centros de mesa de las mesas bajas, -me encomendó Alice en tono autoritario, después de que Edward se hubiese ido a buscar la escalera.
Estuve acomodando todo por espacio de casi media hora, cuando todo ya estuvo listo. Para no perder tiempo, decidí buscar a Alice y que me diera algo que hacer.
No sabía qué era lo que debía hacer ella, pero no la encontré en ninguna parte de la planta baja. Qué raro, Jasper tampoco estaba en ninguna parte. Tal vez prefieren estar solos, me dije. Así que tomé mi bolso, donde había traído mi vestido (al llegar lo había colgado), y como siempre en mi vida, un libro para leer. Infaltable. Me fui de vuelta afuera.
-¿Edward, por casualidad vos no tenés idea de dónde está Alice? –le pregunté por las dudas.
-No, ¿por?
-Me parece que ella y Jasper "desaparecieron", -dije, al borde de la risa.
Se rió también él.
-¿Querés que te ayude en algo? Yo ya terminé con lo mío.
-No, dejá, supongo que "podría ser peligroso" que vos te ponga a trepar lo árboles, -me puso una increíblemente hermosa sonrisa torcida. Tuve que agradecer que se dio vuelta y siguió con su trabajo, porque yo me había quedado como hipnotizada. Bella, respirá normal, no hiperventiles, me pedí a mí misma.
Algo mareada por la "hipnosis", logré llegar hasta uno de los sillones casi sin caerme. Me puse a leer uno de mis clásicos favoritos, que hacía casi como un mes que no lo releía. Como hacía siempre en estos casos, decidí que se abriera solo en la parte más usada… la parte en la que Jane acepta a Mr. Rochester. Mis ojos se clavaron en una palabra.
-Jane, acéptame rápido. Di, Edward –llámame por mi nombre-Edward- me voy a casar contigo.
¿Por qué Mr. Rochester debía llamarse EDWARD? ¿Por qué yo no me había acordado de eso antes? Furiosa, no sabía si era con Edward por llamarse igual que mi personaje preferido, con el libro, o conmigo misma, por ser tan tonta de enojarme por una maldita coincidencia; arrojé el libro al otro lado del sillón, que claro, con mi puntería, se había estrellado contra el piso haciendo una cantidad considerable de estruendo. Roja como un tomate, miré fijamente al suelo. Sabía que con tanto ruido, seguramente el Edward de carne y hueso me estaría mirando.
Jasper POV:
-Vos tenés que acomodar los almohadones de los sillones de afuera y los centros de mesa de las mesas bajas, -le dijo Alice a Bella.
Estaba nervioso, ahora quedábamos nosotros dos solos. ¿Qué me tocaría hacer a mí?
Ella tenía una sonrisa pícara en la cara.
-Más les vale que pase algo entre ellos ahora, que me siento defraudada de mis propios dones casamenteros.
Ah, Alice había puesto que Edward y Bella estuvieran trabajando casi juntos.
-Edward está últimamente cada vez más insoportable, -sonreí.
-Lo mismo Bella, ya es hora que por lo menos reconozcan ante ellos mismos lo que sienten. ¿A vos Edward ya te dijo lo que siente?
-No precisamente, pero el hecho de que aceptase venir ya lo confirma.
-Bella tampoco dice nada, el tema es que ella confía tan poco en ella misma que cree imposible que Edward se detenga a pensar un segundo en ella.
-Lo imposible es que él se detenga de pensar un segundo en ella, -suspiré, ¿por qué estábamos hablando tanto de ellos y no de nosotros?
Pareció que leyera mi mente.
-Jazz… vení, -ella me tomó del brazo, haciendo que la siga. Subimos las escaleras y nos quedamos en una especie de living al que daban todas las habitaciones. Nos sentamos en un sillón.
Ella no soltó mi mano, la retuvo entre las dos pequeñas suyas, entrelazando nuestros dedos.
Alice POV:
No sabía que decirle… no quería arruinar el momento con un típico "tenemos que hablar", porque la verdad era que no hacía falta. Los dos ya sabíamos muy bien que teníamos que hablar, pero ninguno de los dos se animaba a hacerlo. Tenía su mano entre las mías, con mi pulgar, le acaricié la parte de atrás de la mano, sin levantar la vista.
Tal como el otro día, con su dedo en mi mentón me obligó a mirarlo a la cara, notando que estaba mucho más cerca de lo que yo suponía.
-Alice, -suspiró.
-Jazz… -dije, todavía sintiendo su dulce respiración en mi cara. No me pude resistir, y le di un infantil beso en los labios, y al separarme, él me abrazó, impidiendo que me mueva.
-Esta vez no te me vas a escapar, -me susurró al oído.
Me abrazó más fuerte, y yo lo rodeé con mis brazos, apoyando mi cabeza en su hombro.
-No te preocupes, no me pienso mover de acá.
Edward POV:
Jasper y Alice habían desaparecido, dejándonos a Bella y a mí solos. Ella estaba leyendo, mientras yo ya casi terminaba.
¡PUM!
Me di vuelta a ver qué pasaba. Bella había tirado el libro.
¿Por qué ella había hecho eso? La curiosidad me superaba. Terminé rápidamente de colgar el último globo, y fui a sentarme a su lado, levantando el libro que yacía abierto boca abajo en el piso.
Jane Eyre, de Charlotte Brontë. ¿Jane Austen y esto? Era una decidida fan de los clásicos.
-¿Por qué tiraste el libro? –pregunté directamente, percibiendo cómo se sonrojaba más de lo que ya estaba.
-Nada, que me da odio el personaje principal, cómo puede hacerle eso a ella.
-¿Qué tiene de malo Rochester?
Me miró sorprendida.
-¿Lo leíste?
-En la escuela.
-Ah.
-Nada serio, el tema es que me saca que sean así.
-Bella, ¿te das cuenta que de lo único que podemos hablar sin sentirnos incómodos es de libros? –no pude evitar comentar, antes de darme cuenta, las palabras ya habían salido de mi boca.
Asintió, ella ya se había dado cuenta también.
Tras un minuto de incómodo silencio, tuve la iniciativa de cambiar de tema.
-¿Dónde pueden estar Alice y Jasper?
-Deben estar arriba, yo no los busqué ahí, por las dudas, -dijo con una especie de sonrisa pensativa.
-Jasper no para de hablar de ella, -comenté.
-Alice menos. Se quieren mucho, son perfectos el uno para el otro.
Sus enormes ojos chocolate le brillaban al hablar de esa cosa maravillosa que era el amor.
El estómago me gruñó, miré el reloj, ya era la hora del almuerzo, y todavía ni Alice ni Jasper daban señales de vida.
-¿Vamos a comer algo? –dijo Bella.
-Vamos.
-¿Quién cocina?
-Si querés, yo puedo, -me ofrecí.
-Dale, hay que probar tus dotes culinarias.
Le eché una mirada a la heladera y despensa, y decidí que iba a cocinar algo simple, sándwiches completos de lomito.
Preparé todas las cosas, mientras Bella ponía la mesa de la cocina.
-¿Te gusta cocinar? –me preguntó.
-Sí, mi mamá, Esme, me enseñó a hacerlo.
Una vez preparados, nos sentamos a comer en silencio.
-¡Qué rico! Edward, de verdad, ¡tenés que decirle a Esme que es una fantástica maestra de cocina!
-Se están enfriando los de Alice y Jasper, ¿no habría que llamarlos?
Y como por arte de magia, ambos atravesaron el umbral de la puerta; tomados de la mano y sonrientes.
¿¿¿¿Y???? Les gustó, así pasó la mañana en casa de Alice, en el próximo capítulo voy a poner la tarde y en el siguiente la noche. Entre Bella y Edward no pasó nada, pero ya están entrando en confianza.
R.S.V.P
(Reviewez S'il Vous Plaît) --- reviews por favor
Oui, oui, je parle français, et tu? Quelles langues est-ce que tu parles? (Sí, sí, yo hablo francés, ¿y vos? ¿Qué idiomas hablás?)
Au revoir… creo que sería mejor decir "au réécrire" (hasta que nos volvamos a escribir… au revoir significa "hasta que nos volvamos a ver) jajja
Fer
