Hola!!!!!!!!!!!!!!!

¡Perdón por haber tardado en subir!! Tenía un serio caso de bloqueo cerebral inducido por el severo cuadro de OCD crónico!!! O sea, tuve que estar toda la mañana del jueves escribiendo: ese día, me despierto a las 6:45 AM para prepararme para la escuela. Me subo al auto, y antes de ir al colegio, mi papá va a comprarle un remedio para la muela a mi hermano… llego a la escuela, y sin bajarme del auto, veo que no hay un alma… viene una profesora de matemática corriendo a decir que: HABÍAN CERRADO LA ESCUELA POR GIRPE A (PORCINA)!!!!!! OMG!!!! OMP!! (Oh My PORK) otro bloqueo cerebral más me obligó a seguir triturándome el cerebro durante todo el viernes!!!

Gracias por sus reviews!!!!! Es la vez que recibo más reviews en mi vida!!! LLEGAMOS A LAS DOSCIENTAS!!! Wow, y pensar que soy nueva en esto…

Gracias a todos por sus reviews, alertas y favoritos!!!! Y a todos los que leen mi fic!!

Denissemake, taaniaahCullen, chemical11, cryys, camille.15, DCR93, mar, maripecs, lupita cullen!, miadharu28, Franncisca Cullen, ALICE CULLEN -LUISA-, Veit, Joa19, Priscila Cullen 1410, MaRiA sWaN dE cUlLeN, gladys, AtRaM Potter, bella cullen, Alberto, Naty2940, Fer Black, -Catia CullenPatz-, Fran Ktrin Black, VIVI, cooti, gracias por dedicarme su tiempo en dejarme sus reviews!!!

Cita:

O Romeo, Romeo! wherefore art thou Romeo?

Deny thy father and refuse thy name!

Or, if thou wilt not, be but sworn my love,

And I'll no longer be a Capulet.

(¡Oh, Romeo, Romeo! ¿Por qué eres Romeo? Renuncia a tu padre, abjura tu nombre; o, si no quieres esto, jura solamente amarme y ceso de ser una Capuleto.)

William Shakespeare, Romeo y Julieta


Bella POV:

-Yo también te amo.

Eso había sido lo que me había prometido no decir no hacer, y ahora, tras ese irresistible beso, no podía evitar decirlo.

Sentí cómo Edward me abrazaba cada vez más fuerte, temiendo que tuviera frío.

-¿Ves esas estrellas? –dijo señalando al cielo despejado.

-Sí.

-¿Sabías que todas las estrellas tienen una historia?

Me hubiera gustado pasar el suficiente tiempo con él como para que me inventara una historia para cada estrella del universo. Entre los dos, nos poníamos a imaginar historias fantásticas de mundos maravillosos. En nuestra burbuja no pasaban malos sentimientos.

-Bella, ¿quién era ese chico con el quién hablabas antes? –me miró repentinamente serio.

-¿Jacob?

-Sí, ese, -dijo casi gruñendo.

-Es el sobrino de Phil, el novio de mi mamá. Lo conocí el lunes pasado. Me cae muy bien, es muy fácil hablar con él.

Un fuego verde iluminó fervientemente sus ojos.

-¿Por qué preguntás por él?

-Nada, -dijo como un chico chiquito tratando de ocultar una travesura.

-¿Nada? –arrimando más su cara contra la mía, para evitar que mienta.

-Me… molesta. No me cae bien.

-Pero si ni lo conocés.

-Es como un instinto. No me cae bien, -repitió.

-Pero si es muy bueno, ¡es tan divertido!

Mientras más lo halagaba a Jacob, él más en contra de él se ponía.

-A ver, decime en concreto, qué es lo que tiene de malo.

Finalmente, se propuso contestarme.

-Me saca que para él sea tan fácil hablar con vos… y que vos reacciones de una forma tan natural con él.

-Edward Cullen, ¿estabas celoso? –dije tomando la ventaja.

Asintió.

Me empecé a reír.

-Edward, ¿no te das cuenta de que me costaba hablar con vos porque sentía que si hablaba demasiado te ibas a dar cuenta de mis sentimientos?

Al rato de mirarnos a los ojos, me dijo:

-¿Querés bailar?

Me puse toda roja. Si bailaba con él, iba a quedar en ridículo. Le iba a pisar los pies, y seguramente iba a encontrar a algo con lo que tropezarme.

Hice una mueca: -No sé bailar.

Mi cara seguramente era como la que uno que confesara un terrible secreto.

Él, tratando de no reírse de mi cara, me dijo: -No te preocupes, podemos bailar acá afuera, donde nadie nos vea.

Empezamos bailando una canción que ya estaban pasando de antes, una canción pop ni muy rápida ni muy lenta. Ésta, al rato terminó para dar lugar a una melodía que me resultó conocida.

Con las manos de Edward en mi cintura, y las mías en su nuca, nos movíamos lentamente al ritmo de la melodía que era tan familiar.

Era la canción de una de mis películas preferidas.

Pero, en vez de sentir al cantante decir la letra, sentí que la voz de Edward, susurrando la canción en mi oído, la tapaba.

It´s amazing how you can speak right to my heart
Without saying a word, you can light up the dark
Try as I may I could never explain
What I hear when you don´t say a thing

(Traducción: Es increíble como puedes hablarle a mi corazón

Sin decir una palabra, puedes iluminar las tinieblas

Por más lo mucho que trate no me puedo explicar

Qué es lo que escucho cuando no dices nada)

The smile on your face lets me know that you need me
There´s a truth in your eyes saying you´ll never leave me
The touch of your hand says you´ll catch me if ever I fall
You say it best when you say nothing at all

(Traducción: La sonrisa en tu cara me hacé saber que me necesitás

Hay una sinceridad en tus ojos que dice que nunca me dejarás

El tacto de tu mano dice que me atraparás si alguna vez caigo

Dices de todo, cuando no dices nada)

What´s being said between your heart and mine (Traducción: Qué es lo dicho entre tu corazón y el mío)

Cuando me dice esa parte de la canción, sentí cómo mi ya enloquecido corazón retumbaba cada vez más ensordecedoramente fuerte. Agradecí que Edward, al susurrar a mi oído, no podía ver mi cara, ahora roja de tanto rubor.

Al terminar la canción, después de repetirse varias veces el estribillo, Edward me miró a los ojos y murmuró:

-A la canción le faltó decir qué es lo que me decís cuando estás toda ruborizada, -con una dulce risa contenida.

-Entonces vas a estar sin saberlo por el resto de tus días, yo no pienso decírtelo.

Puso una irresistiblemente persuasiva cara, y al ver que yo ponía los ojos en blanco, dice:

-¿Enserio vas a dejar que viva sin saberlo? Eso es cruel.

-Lo que es cruel es que seas así de dulce. No es justo. Por poco me matás, -dije riéndome suavemente.

¿Cómo podía ser tan perfecto? ¿Cómo podía ser tan perfecto y prestarme atención a mí?

Vi que Edward miraba a algo fijamente, con el ceño fruncido.

Giré a verlo, por más que hubiera preferido seguir mirándolo a los ojos.

Con el DJ, estaban Alice y Jasper saludando, con una sonrisa de haberse salido con las suyas.

-¡Alice! –bufé.

-¿Qué hizo esta vez?

-Seguro que nos estaba espiando, y por eso puso When you say nothing at all. Es de la parte de una de mis películas favoritas.

-¿Notting Hill?

-¿Y vos cómo sabés eso?

-Mi mamá es fanática de Hugh Grant, -dijo explicándolo todo.


¿YYYY???? ¿Qué tal el momento dulce y tierno del fic??

La canción es When You Say Nothing At All, del soundtrack de la película Un Lugar Llamado Notting Hill. Los actores principales son Julia Roberts y Hugh Grant, que a su vez actúa en la película de Sense and Sensibility, de Edward, personaje en el cual Stephenie Meyer se inspiró para hacer a Edward Cullen. Si no vieron a alguna de las dos películas, les recomiendo que las vean, son unas de mis favoritas!!! Si las vieron, díganme qué piensan de ellas!

Quería decirles que ya decidí lo que voy a hacer con mi fic, pero lo voy a guardar en secreto, como me recomendó lupita cullen!, para que sea sorpresa para todos. Voy a intentar que no termine acá, y tampoco va a ser de esos fics interminables que al cabo de un tiempo dejan de ser divertidos.

Y tampoco se preocupen demasiado por sus pañuelos descartables, ya que no pienso hacerlo tan rematadamente triste como para que los ensucien!!!

Tampoco se preocupen por algo entre Bella y Jacob, no va a pasar.

Mil perdones porque sea un capítulo corto e intrascendente!!!!

Saben que siempre intento de darles lo mejor que logre sacar de mi ilógica imaginación que se niega a ayudarme cuando la llamo.

Los adoro!

R.S.V.P.!

Fer