Holas a todos!!!!!!!!!

Gracias por sus reviews!!!!!! Es tan increíble detenerme a leerlas… les juro, son lo mejor que me pasó en la vida. Perdón por haber tardado más de lo necesario, teniendo en cuenta que estoy en "prisión domiciliaria", por este tema de la gripe A, no me dejan ni siquiera acercarme a mis amigas, ¿no es terrible? Bueno, pero más vale prevenir que lamentar… ¿o no?

No les cuento más de mi trágica vida de encierro, y les cuento que subí el primer capítulo de la historia que dejé el summary/adivinanza en el otro capítulo. Se llama Vanidad y obstinación, y los invito a buscarlo en mi perfil.

También les cuento que subí un fic de drabbles, llamado Boludeces Twilighters, con cosas que intentan ser graciosas.

Gracias a mis reviewers:

Y a todos los que me agregaron a sus favoritos, alertas, y todos los que me leen!!!

Cita:

Hoy voy a citar a algo que leí en otro fic, uno que acabo de terminar de leer, se llama You got love!, está en inglés, no sé si hay alguna traducción por ahí, la traducción, como todas las que puse en este fic, son de mi autoría, por lo que me disculpo si no son exactas.

(Edward le estaba explicando a los primitos chiquitos de bella lo que es estar enamorado, estando Bella presente) –Ni siquiera tenés que estarles hablando físicamente, porque con tan sólo pensar en esa persona es suficiente para volverte loco. Pensás en ellos constantemente –te preguntás qué será lo que están haciendo, con quién están, y tal vez, sólo si tal vez, están pensando en vos también. Y no importa cuán estúpido sea, o qué tan imposible parezca. Aún cuando parezca que nunca va a funcionar, que cada una de todas las fuerzas del universo se pongan en tu contra e intenten de separarlos –sonrió por lo bajo ahí, y los mellizos también lo hicieron –ya no importa. Vas a hacer de todo para que funcione, y vas a tratar y vas a hacer que se note. Porque los amás. Y así es como te das cuenta de que estás enamorado.

Si quieren leerlo, está en mis favoritos: You got love! de xxsparklesnick.

Bella POV:

Lunes. A diferencia de todos los lunes a la mañana, me desperté con una resplandeciente sonrisa en la cara, tras haber soñado por enésima vez con los ojos verdes que tanto deseaba volver a ver, la última vez que los había visto había sido ayer a la tarde, y ya los extrañaba.

Apuradísima, me preparé para empezar otra semana de clases. Al abrir la ventana, noté que el verano ya se estaba yendo para darle lugar al otoño, el triste otoño. Con mi cara de feliz cumpleaños, ni siquiera los árboles de hojas doradas crujiendo al sonido del viento pudieron deprimirme.

Abajo, en la cocina, tomé un desayuno express, comer unas rodajas de pan sin siquiera ser tostado con nada arriba, buscar el dulce en la heladera y esperar a la tostadora era demasiado para mí.

-Whoa, whoa, hermanita, ¿qué hacés lista tan temprano? –me dijo Emmett, guiñándome el ojo, como tratando de decirme algo.

-Estoy harta de llegar siempre tarde, -le respondo, tratando de disimular mis ansias con indignación.

-Sí, claro, entonces, ¿me querés responder qué hace un auto plateado esperando en la puerta de casa? –señaló por la ventana a un Volvo, el Volvo.

-¡Nada! –le sonreí, corriendo por mis cosas y saliendo afuera.

-Nos vemos en la escuela, hermanito.

Sentí la tronadora risa de Emmett tapar todo el resto de los sonidos.

-Hola, preciosa –sentí que me decía Edward al entrar al Volvo.

-Hola –lo saludé tímidamente.

-¿No te gusta la idea de que te haya venido a buscar?

-No, sabés; hubiera preferido seguir extrañándote toda la mañana hasta encontrarnos en Biología –dije con mucha ironía, tratando de dejar en claro que adoraba que él pensase en mí.

-Si querés, podés bajarte y seguir extrañándome… -dijo con mi sonrisa torcida favorita de él, señalando la vereda, levantando luego las cejas.

-Sí, claro. Arrancá, que si seguimos así no vamos a llegar al colegio, -le ordené, cruzándome de brazos y mirando hacia delante.

Con la mano, antes de encender el motor, me acarició la mejilla, logrando que me sonrojara, que sintiera la quemazón que dejaba su piel como rastro. Sin decir nada, empezó a manejar el auto.

-¿Qué materia tenés ahora? -me preguntó de la nada.

-Matemáticas, para mi pesar –suspiré.

-¿No te gusta?

-No, no es eso, es que, es muy racional, muy mecánico, no me ocupa mentalmente, no me deja dejar de pensar –respondí sin darme cuenta de mis palabras.

-¿De qué querés dejar de pensar? –me preguntó curioso.

-De todo –repliqué, quería dejar de pensar en todo, no quería pensar demasiado en mi suerte, porque me iba a dar cuenta de que todo esto era parte de mi sueño, y la realidad me iba a golpear la cara. Suspiré otra vez.

Manejando con una mano libre, me siguió acariciando la mejilla. El trayecto se me hizo más corto de lo normal, y cuando me di cuenta ya estábamos en el estacionamiento de la escuela.

Se bajó muy rápido, y me abrió la puerta como el maldito caballeroso que era.

-Gracias, -murmuré, mirando sus brillantes ojos verdes.

Salí, y mirándolo por una última vez, le incliné la cabeza a modo de saludo, y me di vuelta para dirigirme al salón de Matemáticas.

-¡Oh! ¿Quieres dejarme tan poco satisfecho? –sentí que me decía al oído desde mi espalda, abrazándome desde atrás.

-¿Romeo? –dije, incrédula de que estuviese repitiendo las líneas de uno de mis personajes preferidos.

-No, creo que me llamo Edward –respondió, haciéndose el gracioso.

-¿Esto te satisface? –dije, acercándome más a él, dándome vuelta aún dentro de su abrazo, encontrando su cara con la mía, juntando nuestros labios…

Edward POV:

Toda la noche la había pasado pensando en Bella, pensando en volver a sentir esa indescriptible que era besarla… y ahora, tenía la suerte de volver a estar con ella, no podía desaprovechar la oportunidad, no podía permitir que se fuera así como así…

La abracé desde atrás, impidiendo que se moviera. Con la voz más suave que tenía, repetí las líneas de tan reconocido autor… Shakespeare nunca fallaba.

-¿Esto te satisface? –me preguntó sobre mis labios, haciendo que sintiera esa maravilla que era el tacto de su piel, que como siempre, cual fuego abrasador dejaba su candente marca en mí.

Fue un beso corto, estábamos ya en "territorio escolar", y si bien yo nunca había leído ninguna norma que dictase la infracción por darse un beso, supuse que no le iba a dar mucha gracia a los profesores. Nos separamos, contra nuestra voluntad, y con una simple pero significante mirada, nos entendimos que seguiríamos en otro momento.

Fui al salón de Literatura, y, la profesora dictó que había que ponerse a leer el capítulo nueve de la novela que estábamos dando. Como era un libro que yo ya había leído, estaba demasiado desconcentrado como para seguir leyendo. Despreocupado, puse una regla a modo de señalador dentro del libro, lo cerré, y me dispuse a soñar despierto.

-¿Edward? ¿Qué fue todo eso? –sentí que me decía una tal Lauren, que en todas la clases que teníamos juntos, se sentaba siempre cerca de mí.

-¿Qué? –le pregunté verdaderamente sorprendido… ¿a qué se refería? Y además, ¿qué le importaba a ella de mi vida?

-Eso, eso de besar a la chica nueva.

-¿Nueva? Yo entré después que ella al colegio este. Yo soy el nuevo.

-No entendés. Ella siempre va a ser la nueva. Nunca va a encajar en la escuela como vos. Además, si me dejás que te diga, no es justo que le hagas eso.

-¿Que le haga qué?

-Darle ilusiones, de que un chico como vos le fuera a dar bola, sólo en sus más imposibles sueños un "Edward Cullen" le va a prestar atención –dijo Lauren con una cara malvada, como de verdad pensando que Bella no encajaba y ella sí. Definitivamente esa chica necesitaba, además de un cerebro, un ESPEJO.

-Mirá vos qué curioso. Yo pensé que un "Edward Cullen", ni en mis pesadillas más remotas, iba a tener que escuchar semejante estupidez –le sonreí, demostrándole que yo no era ni tan bajo ni tan ruin como ella, y no le presté más atención, adentrándome en mi sueño de ojos color chocolate.

Sentí cómo gruñía ante su disconformidad. Añoré ver de vuelta a Bella.

Bella POV:

Sentí que alguien me tocaba la espalda justo después de despedirme de Edward con la mirada. Tenía la esperanza de que fuera él, así que me di vuelta con una sonrisa.

-Bella, qué mala que sos. Nunca pensé que precisamente vos te estarías besando con un chico que "supuestamente no es tu novio" en público, y menos en la escuela.

Lamentablemente, la voz era de de mi mejor amiga, que por más que la quería mucho, siempre encontraba la forma de fastidiarme.

-Alice, si no nos apuramos, vamos a llegar tarde a Matemática –la corté.

-Ok, pero si llegamos tarde, es tu culpa por estar besuqueándote con ese chico… -dijo pícaramente.

-Alice, sinceramente, creo que pasar tanto tiempo con Emmett te está afectando, creo que vos tenés más genes en común con él que yo misma, que soy su hermana.

En el salón, Alice comenzó su cuestionario sobre cosas que sabía que yo no le iba a contestar. Cómo besaba él, cuántas veces nos habíamos besado, de qué hablábamos, que sentía cuando lo veía… Temas que yo, al ser tan cerrada, me rehusaba de hablarlos hasta con mi mejor amiga. Finalmente, ella lo entendió, y cesó de preguntar, para pasar a hablar de lo que ella y Jasper pensaban de nosotros.

Al rato, el profesor llamó a Alice a que fuese a buscar no sé qué cosa afuera, dejándome sola e indefensa…

-Con que vos y Cullen –dijo Mike, que se sentaba delante de nosotras.

-No veo porqué te tendría que importar eso a vos –dije cortante, no tenía ganas de discutir.

-No me gusta, él no es tu tipo.

-¿Y acaso vos sabés cuál es mi tipo? –levanté una ceja, esto ya era el colmo.

-Sí –respondió muy confiado, sacándome de quicio.

-Mike, ¿por qué no te comprás una vida en vez de estar metiéndote en la mía? –le casi-grité, provocando que el golpeara el puño contra el banco. Lo sentí gritar como un bebé llorón, le había dolido lo que él mismo se había hecho.

-Sr. Newton, ¿qué es todo ese ruido? A la dirección –le dijo el profesor.

Me puse a mirar el techo aliviada. Soñé con ver a Edward.

Al fin, terminó la clase, y en el comedor nos encontramos todos, nos sentamos Alice, Jasper, Edward y yo en la mesa. Al rato, se acercó Emmett con Rosalie, como no, tomados de la mano.

-¡¡Bells!! –me gritó causándome escalofríos –me enteré del rumor! ¿Cómo que mi hermanita besándose en la escuela? Eso es inaceptable.

Todos nos reímos, al ver a Emmett darle una palmada en la espalda a Edward, amistosamente.

-Como si fuera la única de la familia besando chicas en lugares indiscretos… -dije riéndome, pero sonrojada.

Entonces, Rosalie lo besó apasionadamente.

-Parece que encontramos una forma de callarlo –dijo Edward entre carcajadas.

-¡Puaj! –gritó Alice, haciéndose la que se tapaba los ojos.

Entre todas las carcajadas, noté que desde la mesa de los "populares", una chica llamada Lauren Mallory me miraba con puro odio.

Mike, sin quedarse atrás, sin sacarle los ojos de encima a Edward, se acercó y le susurró algo al oído a Lauren.

¿¿¿¿YYYY???? Les gustó????? Es mi imaginación o Lauren planea algo cruel??? Habrá que verlo…. Si tienen alguna súper idea de cómo hacer que se meta en la relación de Edward y bella, por favor, comuníquenmela, que yo todavía no tengo nada pensado.

Un capítulo lindo sobre la linda relación de E y B… me siento como una profesora que dice cada tres palabras "lindo".

Por favor, ante síntomas o afecciones, consulten en botoncito verde de debajo de todo… y cuéntenle lo que piensan de mi historia. ¿Es mucho pedir? (cara de perro triste mojado que esperó bajo la lluvia mil horas, para que le digan LOCO, estás mojado, ya no te quiero) ---eu, me re vicie con la canción Mil horas… hace frío y estoy lejos de casa, hace tiempo que estoy sentado sobre esta piedra…. Jojojo.

R.S.V.P

Su "adorada" intento de escritora sin palabras (re Shakespeare In Love),

Fer