Disclaimer: Los personajes son de Stephenie Meyer, bla, bla, bla… la historia es mía, bla, bla, bla… no la tomes para traducirla o tomarla porque sí, sin mi consentimiento, bla, bla, bla… o te acuso con Aro Vulturi.
Disfruten, queridos querubines :D
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Beteado por Flor Carrizo, betas FFAD.
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Bella Swan's Brand New Acid Test:
(La prueba de fuego de Bella Swan)
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Capítulo 9: ¿Fui a una post fiesta en la casa de Ben?
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—Vamos, Cullen. Conduces como mi abuela —regañé mientras Edward intentaba encender el auto.
—No sé dónde está el hoyito de la… ¿cómo se llamaba esa cosa que sirve para encender un auto? —susurró subiendo la voz a un tono excesivamente chillón.
— ¿Empezaba con "L"? —Vale, estaba confundida.
—No encuentro la cosa para encajarla y encender esta cosa —balbuceó.
Cerré mis ojos y esperé.
—Vamos, Cullen, eres mejor que eso. ¿Aunque te ves súper lindo cuando frunces el ceño? —dije, mirándolo. Ahora estaba apoyada sobre el tablero del auto.
—Mike Newton tiene un buen trasero —dijo él.
—Sí, es verdad. Yo soy muy plana. —No había forma de refutar eso.
— ¡A ver, a ver! —¿Era esa la voz de Alice o la de Rosalie? Era femenina, sin duda. A no ser que Emmett hubiera decidido convertirse en travesti por una noche—. Están demasiado ebrios como para conducir así.
— ¿Acaso creen que vamos a dejarles andar en auto de esta forma? —añadió otra voz.
—Hombre, mira sus caras. ¿Puedo sacarles una foto y subirla a facebook?
—Te recuerdo que tienes a Renée en facebook. Nos mataría por fomentar este tipo de comportamiento.
—Ah, sí. Y Charlie es policía.
— ¿Se quieren callar? —preguntó una vocecilla irritada.
Sentí como un brazo me sacaba del auto. Distinguí a Emmett sonriéndome un poco. Sus brazos me sujetaron con fuerza pero a la vez delicadamente mientras me ponía en el asiento trasero. Noté también como Edward era situado por Rosalie a mi lado. Él se reía mucho, y era contagioso.
Alice se puso en el asiento del conductor.
Quizás los chicos irían a buscar sus propios autos.
—Bien, ¿post fiesta con Ben? —dijo Alice con una sonrisa mientras Edward me contagiaba sus carcajadas.
— ¡Post-fiesta con Ben! —gritamos los tres al mismo tiempo.
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Había luces de colores por todos lados. Podía recordar la vez en la que había ido a la casa de Mike con los chicos, y me estaba perdiendo de mucho. ¡Ahora por fin podía ver las cosas claramente!
Tenía que dejar de preocuparme por las cosas, estresarme y tratar de ser tan perfecta todo el tiempo. ¡Iba a ser una noche loca!
Me bajé del volvo con Edward colgado a mi lado. Pude sentir luces blancas en mi dirección, risas bobas y murmullos que, por el ruido de la música, apenas podía distinguir.
—Emmett, eres un infeliz. Borra esa, sale con los ojos muy hinchados.
—Les voy a mostrar esto a sus hijos algún día —añadió otra voz.
Entramos todos juntos a la casa de Ben. Parecía que sus padres no estaban. Estaba lleno de parejas besándose sin control, vasos tirados en el suelo y comida por todas partes. No estaba segura de cómo se había armado tanto alboroto en tan poco tiempo, pero de verdad me causaba gracia y mucha emoción ver donde estábamos.
Vi a alguien muy moreno colgado de la tipa del cabello con onditas. ¡Jacob!
Corrí hacia él con Edward a mi lado. Me hice una coleta alta con una bandita que andaba trayendo, así la mata estaría controlada y no me molestaría en la noche. Todavía andaba con el vestido y las converse, así que no me podía molestar.
—Herrrrrrrrmano —saludé. Levanté mi mano para hacer mi saludo de mano con Jacob, pero le vi abrir la boca con una gran "o". A mi lado, aparecieron Alice y los demás, sonriendo como idiotas. Apenas me pude concentrar como para chocar palmas con Jake. Sentí un leve mareo, pero pronto se pasaría.
—Bella, pero qué…
— ¡CONGA! —grité, antes de tomar la mano de Edward y salir disparados de allí. Nos dirigimos al grupo de estudiantes que estaba haciendo una fila, cantando la canción del limbo. Me agarré de la cintura de alguien más, mientras Edward tomaba la mía.
¡Esta era la mejor post fiesta a la que alguna vez había asistido!
—Hey, Bella. —Jacob me tomó del brazo, arrastrando a Edward conmigo. Abracé a este último, colgándome de él.
— ¿Jake? Dame un poquito de eeeeeso —dije alzando un poco el tono de voz, acercándome a su vaso que contenía una cosa rosada.
—Bella, no sabes beber…
—Ah, cállate. —Le quité el vaso y antes de que pudiera reclamar de alguna forma, me lo bebí al seco.
—Alice, llévala a casa… —Jacob puso una mueca de horror mientras yo tosía y movía la cabeza de un lado a otro. ¡Uy! Ese estaba fuerte.
—Jacob, Jakey, Jake… —Alice respondió tomando su hombro con suavidad—, documentaremos esto y se lo mostraremos a los hijos de Bella. Ya verás que esta es, lejos, la mejor decisión que podrás tomar en tu vida.
Me alejé con Edward al bar y le serví un vaso de alguna cosa que estaba en alguna botella. Cuando terminé de servirle a Edward, noté que la botella se había quedado vacía.
A mi lado, llegó un chico moreno y, observando mi mano con la botella de whisky o posiblemente de alguna otra cosa, me lo quitó.
— ¡Juguemos a la botellita!
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En menos de cinco minutos me vi envuelta por un grupo de desconocidos, además de Alice, Rosalie, Jacob y los demás. Incluyendo la chica que andaba con Jake en el baile.
Ben tomó la botellita y la hizo girar rápidamente sobre una superficie regular, posiblemente una bandeja.
Todos comenzaron a hacer ruiditos de expectación mientras la botellita giraba y la música estruendosa hacía un bochinche excepcional.
La botella apuntó a una chica de cabello oscuro y ojos de un color que en mi estado, y por la lejanía, no pude distinguir.
— ¡ANGELA! OH DIOS —gritaban todos mientras le daban empujoncitos de ánimo. La botella volvió a girar hasta que se detuvo en el mismísimo Ben.
Ambos, aparentemente estaban solteros, así que parecía no haber problema con el beso.
Comenzamos a hacer ruiditos mientras ellos se acercaban y se daban un beso bastante jugoso. Me reí y escondí mi cabeza en el hombro de Edward, sin querer ver.
Cuando el beso terminó, todos aplaudieron y los chicos que estaban alrededor hicieron alboroto. Angela pareció sonrojarse un poco, pero pudo controlarlo mientras otro giraba la botella nuevamente para escoger víctima.
—Vamos, vamos, vamos —decía Jake.
La botella finalmente se detuvo en Rosalie. Jake bufó. Ella, soltando una risa, la hizo girar de nuevo para ver a quién tenía que besar.
— ¡Oye! Ella es mía, lo dejo en claros, ilusos —dijo Emmett, tomando a Rose por la cintura. Soltó un suspiro de alivio cuando la botella le indicó a él, lo cual le dio la total libertad de… besarla de una forma poco decorosa para tanto público.
— ¡Consíganse una habitación! —dijo alguien, cuando por fin se estaban separando. Hice una mueca de asco y como que me disparaba en la sien con una pistolita cuando me hicieron a mí girar la botella.
Casi me fui de espalda cuando la botella me indicó a mí. Finalmente estaba siendo un poco consciente de mis actos, pero en ese momento alguien me pasó un vaso para animarme, lo cual me hizo tomarme el contenido al seco.
Escuché una serie de "uuuuh" cuando la hice girar de nuevo. No supe si era el alcohol o qué, pero no noté cuando la botella finalmente se detuvo. Traté de concentrarme y, cuando enfoqué la visión, la botella indicaba a Edward, que estaba sentado junto a mí.
Rosalie y Alice hicieron una gran "o" con la boca, mientras Jasper se reía a más no poder. Emmett se mordió el labio, expectante a mi reacción.
Me giré en dirección a Edward, que me miraba tranquilo. ¿Quizás habíamos bebido demasiado?
— ¡Denme una! —gritó Edward. Le pasaron un vaso, con algo adentro y se lo tomó al seco, como yo. Sacudió la cabeza haciendo una adorable mueca y, finalmente, me miró a los ojos.
Escuché una seguidilla de "¡el beso, el beso!", lo cual me hizo ponerme nerviosa. Sin embargo, antes de prolongar más el momento, tomé a Edward por la nuca y lo acerqué rápidamente.
No recuerdo a qué supo el beso. Supongo que sabía un poco a alcohol, locura y la adrenalina del momento, pero sobretodo los labios de Edward me parecieron dulces. Con cuidado deslicé mi mano libre por su mejilla y, luego de un segundo, Edward no pudo hacer nada más que tomarme por la cintura, acercándome a él.
¡Hombre, se suponía que era gay!
Los chillidos de expectación aumentaron, lo cual nos hizo soltar una risa mutua. Apoyé mi frente en la suya mientras dejaba el último beso corto sobre sus labios, el cual me respondió.
Finalmente hubo silencio.
Creo que el momento había sido demasiado íntimo, porque sin darme cuenta estaba sentada sobre el regazo de Edward.
Rápidamente y, muy avergonzada, me puse en mi puesto nuevamente, mientras las risas afloraban. Quizás fue mi gesto demasiado expresivo, o algo de lo que me había perdido. Cuando miré a Edward, pude sentir la expectación en su mirada, pero luego comenzamos a reír simultáneamente. Mientras me sentaba en mi puesto nuevamente, apoyé mi cabeza en el hombro de Edward mientras ambos nos reíamos y alguien se ponía a girar nuevamente la botella.
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— ¡La fiesta no para! —gritó alguien con un micrófono.
— ¡LA FIESTA NO PARA! —gritamos de vuelta.
Seguimos con la botella un rato, pero ni a mí ni a Edward nos volvió a tocar. Jacob tuvo la oportunidad de besarse con su pareja, lo cual parecía estar bastante bien con él.
Luego de una seguidilla de bromas, gritos e idioteces por montón, un chico se hizo un espacio en el comedor y se armó un set de karaoke. Todos aplaudimos cuando encendió el aparato.
Alguien disolvió al grupito de la botella y, bueno, nos tuvimos que parar.
Edward no parecía incómodo por nuestro beso, y yo no lo estaba del todo. Estaba en un estado de éxtasis completo, sin soltar mi vaso que fielmente me había acompañado toda la noche.
— ¡Iniciemos la batalla de karaoke! —gritó el chico del micrófono. Gritamos con entusiasmo cuando el chico inició el programa que contenía las letras y el video musical que acompañaba la canción—. Este no es un karaoke normal, es un karaoke profesional, donde tendrán que darle al tono en que está siendo cantado el tema. Las notas aparecerán en pantalla junto a la letra. —Enseñó entonces el televisor de pantalla plana, el cual mostraba exactamente lo que él describía—. ¡Comencemos! Y no desafinen o encontraremos alguna penitencia para ustedes.
Una chica subió al escenario, como voluntaria. Al parecer estaba bastante sobria, porque su voz no me pareció ni un poquito desafinada. Cantó una canción de no sé quién, porque estaba demasiado pendiente mirando a Edward. Él lucía sereno, pero igualmente divertido mientras observaba a los chicos subir y cantar diversas canciones.
Luego de un rato, Edward tomó mi mano, y me guió hacia el micrófono, intenté escabullirme, pero alguien me pasó un vaso con algún contenido que no miré, sino que simplemente lo bebí hasta el fondo.
Me situé junto a él mientras el chico nos entregaba los micrófonos.
— ¿Ustedes son…? —preguntó el chico.
—Edward y Bella —respondió él por los dos.
— ¿Qué van a cantar? —inquirió este otro, nuevamente, enseñándonos la lista de canciones.
—Ladies' Choice —pidió Edward. Sentí como perdía el equilibrio, pero pude recomponerme cuando comenzó a sonar la melodía de Hairspray.
Miré a Edward de forma cómplice. ¡Le gustaban los musicales!
Edward comenzó y acercó el micrófono a sus labios:
—Hey little girl with the cash to burn, well, I'm selling something you won't return… Hey little girl, take me off the shelf, 'cause it's hard having fun playing with yourself…
Le miré un segundo hasta que tomé aliento y comencé a cantar.
—Once you browse through the whole selection, shake those hips in my direction!
Nos reímos un segundo y comenzamos a cantar al unísono.
—Bring it back if she never did see, take me home and then unwrap me, shop around with every dolar, Iv'e got be… The ladies choice!
Mientras coreábamos me puse a hacer un jandjive* con las manos, haciendo pasos de twist y rock n' roll que había visto en una película. Lo hice terrible.
Acto seguido, Edward me tomó por la cintura y juntos comenzamos a movernos como si estuviéramos bailando twist. Me giró para un lado y para el otro, y no estuve segura de cómo estaba haciendo todo eso, digo, no sé bailar…
Edward, mientras cantaba la última parte de la canción, me dio una voltereta en el aire, donde finalmente caí de pie, mareada a más no poder.
—The ladies choice, choice, choice, choice… The ladies choice —finalizó Edward pasando su mano por el cabello mientras yo me estabilizaba patéticamente. Sus pasos de Elvis habrían funcionado a la perfección como todo un matador, si no hubiera sido por mi culpa…
Repentinamente estaba vomitando sobre la alfombra de Ben. Y lo más chistoso es que todo daba vueltas y vueltas.
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Desperté aturdida, en mi cama. Era de día, aparentemente. Pero Renée, Alice y Rosalie, me sacaron de un tirón de la cama.
— ¡Son las nueve! —me quejé—. ¡Ay, mi cabeza! ¿Qué hacen ustedes aquí?
— ¡Isabella Marie Swan! —gritó Alice—. Renée nos llamó y nos dijo que eran las tres de la tarde y tú seguías durmiendo. Eso es algo inhumano —dijo ella con horror.
— ¿De qué hablan? —susurré confundida. Todo me retumbaba en el cráneo. Si es que tenía uno… ¡Ay!
—Te emborrachaste en la casa de Ben, duh —ironizó Rosalie.
— ¿Que yo qué? —chillé. ¿Qué demonios pasó anoche?
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Handjive es un bailecito con el que se golpean las manos y se usa preferentemente para el twist y rock n' roll. Pueden buscar videos en youutbe (:
Y bien, ¿qué les pareció el capítulo? Yo me reí mucho escribiendo, y bueno, me fluyó de corrido. La inspiración estuvo latente todo el tiempo. ¿Qué creen que dirán Bella y Edward cuando se encuentren de nuevo? ¿Él recordará todo lo ocurrido? Estén atentas al próximo viernes :)
Y bueno, adelanté el capítulo dos días porque el viernes y jueves es feriado, así que voy a salir y tuve que adelantar la publicación xd
¡Espero les haya gustado y nos estamos leyendo!
Mordiscos,
Vale.
