Disclaimer: Los personajes son de Stephenie Meyer, bla, bla, bla… la historia es mía, bla, bla, bla… no la tomes para traducirla o tomarla porque sí, sin mi consentimiento, bla, bla, bla… o te acuso con Aro Vulturi.
Disfruten, queridos querubines :D
.
Beteado por Flor Carrizo, betas FFAD.
facebook /groups /betasffadiction
.
.
Capítulo 16: Bajo las estrellas.
.
Todos guardaron silencio por un infernal minuto. Finalmente, Alice, Rosalie, Emmett y Jasper salieron de la carpa, dando la excusa de que "no les incumbía ese asunto".
¡Claro que sí importaba! Ellos estuvieron allí esa noche. No podían dejarme así con Edward, como si nada.
—Hey.
—Hey —respondí.
—Sé que esto es incómodo, pero…
Puse un dedo sobre sus labios.
—De verdad, Edward, nada de eso importa.
Él quitó mi dedo de sus labios, tomó mi mano y salimos de la carpa.
Notamos a los cuatro espiando, intentando oír lo que decíamos. Negué con la cabeza.
—Son realmente patéticos.
Los cuatro, con la cabeza gacha, abrieron la estúpida carpa rosada y se metieron dentro.
—¡Y pobre de ustedes que los descubra espiando! —grité.
Sentí a Edward reírse a mi lado.
—Bien, entonces, vamos.
Caminamos en silencio un poco, hasta alejarnos lo suficiente de la carpa. De noche se podía ver muy escasamente, pero a pesar de ello no tomamos ninguna linterna con nosotros. Caminamos un poco a través del sendero que habíamos construido nosotros mismos, hasta que llegamos a la orilla del río donde habíamos pasado la tarde.
Solté un gran suspiro.
—Yo no quería que las cosas sucedieran así —dije.
No me atreví a mirarle porque oí un pesado suspiro proveniente de su parte.
—Siempre soñé que mi primer beso sería diferente. Que estaría en un prado lleno de flores, que habría un sol muy brillante, que estaría con la persona más importante para mí… Me habría gustado que fuera mágico.
Se me quebró la voz.
—¿Significa que… te arrepientes?
Me giré para observar a Edward con la mirada fija en el agua fluyendo con la corriente.
Medio sonreí.
—Bueno, siempre quise que mi primer beso fuera con alguien a quien le importo, y a quien le importe yo, de vuelta.
—Pero aun así no fue perfecto.
—Porque estaba ebria, tú estabas ebrio, había música pesada en el ambiente… y no era mi prado de flores violetas.
Oí que Edward se acomodó entre el pasto.
—Sé que suena estúpido proviniendo de mí, pero soy una chica. Tengo aspiraciones, sueños, metas. Me habría gustado que fuera…
—Ya, Bella. Entiendo que fui tu primer beso, y que de paso fui terrible.
—No… no digas eso —pedí. Edward había girado el rostro.
—No soy perfecto, Bella. Yo también estaba ebrio, y también cometí el error de estropear tu primer beso. Así que mis disculpas, señorita, si arruiné su plan de vida.
Acto seguido, se puso de pie, pero fui más rápida que él, ya que pude tomarlo de la manga de la chaqueta.
—No te vayas —rogué.
—¡Es que estoy harto, Bella! ¡Estoy harto de fingir que estoy bien siempre con todo!
—Quédate, mira, siéntate. —Me quité la chaqueta y la dejé sobre el suelo. Me senté sobre la mitad de ella y dejé el espacio libre para él.
Edward suspiró y se sentó en el espacio libre. Se quitó la cazadora y la puso en mis hombros, pero me resistí y nos cubrí a ambos con ella.
—No fuiste un error, te lo juro —dije, mirándole a los ojos. Él simplemente me miró de vuelta.
—Siento que soy un error en la vida de todo el mundo.
—No lo eres en la mía. —Vale, estaba siendo totalmente patética, pero a este punto las cosas no importaban.
Él guardó silencio, pero por la forma en que su rostro adoptó unas facciones más suaves, supe que no era indiferente.
—Sé que mi primer beso fue borracha, rodeada de un público indeseable, con música estruendosa a mi alrededor. Pero yo lo anularé si tú lo haces con el tuyo. Vamos a pretender que nunca nos dimos ese beso.
—Esto, no… no puedo… —Edward negó con la cabeza. Parecía estar teniendo una batalla interna—. Yo, Edward Cullen, no fui un error en tu primer beso. Ni tú tampoco en el mío. Lo erróneo fueron las circunstancias.
Asentí, eso era lo que yo quería decir.
—Entonces, permíteme cambiarlas. Permíteme darle un giro a la historia —dijo él. Sus ojos rogaban por comprensión, así que se la di—. ¿Qué opinas de una noche estrellada, cubierta con una chaqueta, sentada junto al tipo más patético del planeta? ¿Solos, juntos, abrazados? ¿Suena muy mal para un primer beso? —Edward juntó su frente con la mía, casi rozando nuestros labios—. Porque… para mí suena perfecto, como para un primer beso.
Sentí que se me iba el aire, pero a pesar de ello estaba sonriendo como una tonta.
—Tiene que ser con la persona correcta. —Tomé aire, mientras ponía mi mano derecha en su nuca, trazando pequeñas figuras con mis dedos—. Y tú eres el correcto.
—Tú eres la correcta —murmuró.
Y mientras mis dedos seguían acariciando el sitio donde crecía su cabello, Edward posó una mano en mi mejilla.
—¿Quieres que este sea tu primer beso?
Me limité a asentir.
Acto seguido, Edward rozó suavemente sus labios con los míos. Como si estuviera diciendo "te quiero", como si estuviera expresando todo lo que alguna vez quiso decirme en voz alta, pero nunca fue lo suficientemente valiente como para decirlo.
Me besó como si yo fuera la más delicada de las muñecas. Como si saboreara el más fino de los chocolates.
Lástima que yo sólo era Bella Swan. Bella la bruta Swan. No era nada extraordinario, y, sin embargo, el más extraordinario de todos los seres de la tierra estaba compartiendo su primer mágico momento conmigo. Para mí con eso era suficiente.
Moví mis labios con suavidad, junto a los suyos, para luego disminuir la intensidad del beso. Pero su mano seguía acariciando mi mejilla y la otra seguía atrayéndome por la cintura. Y mi mano seguía en su nuca y la otra seguía en su espalda.
Poco a poco, me alejé. Pero Edward besó mis labios nuevamente, mis mejillas, mi frente y mi nariz. Dejé un último beso en sus labios y me alejé.
Me alejé para poder mirarle de frente e intentar decirle cuanto lo sentía si lo hice sentir mal, que él era todo lo que yo necesitaba y todo lo que alguna vez yo querría. Que no importaba nada más que su presente y futuro. Que esto no iba a cambiar. Que seríamos uno solo.
—Este sí es mi primer beso. —Sentí su sonrisa sobre mis labios, una vez que se volvió a acercar a mí.
—Es aun más perfecto que lo que alguna vez yo imaginé. —Sonreí de vuelta.
—Bella, yo… yo te quiero. Te quiero aquí, pero de verdad lamento no ser quién dijiste que querías en la carpa. De verdad yo…
—Eres tú, tontito. Eras tú, claro que eres tú —murmuré con todo el amor que pude expresar. Mis manos se mantuvieron acariciando, como si con ello pudiera transmitirle todo mi amor.
—No soy perfecto, pero tengo mucho que darte, Bella. Y creí que tenía dudas, pero no las tengo. Ya no. Soy tuyo. Haz lo que quieras conmigo —respondió. Pude notar sus ojos brillar.
—Yo tampoco soy perfecta, pero todo lo que tengo para darte sí.
—Permíteme quedarme contigo —pidió.
—Autorizado. —Le sonreí.
Y con eso, volvió a besarme.
—¿Quieres estar conmigo, Bella? ¿Así como yo muero por estar contigo, también? ¿Me permites ser tu compañero y cuidarte, tanto como tú me lo permitas?
Asentí, incapaz de formular una palabra.
—Déjame escucharlo, por favor. Quiero oír esa palabra. —Me sonrió, para luego dejar un beso en mi frente.
Le miré a los ojos.
—Por supuesto. Claro, ¡sí! ¿Qué clase de pregunta ridícula es esa? —Sollocé, esbozando la más amplia de las sonrisas.
.
.
.
Desperté rodeada por unos brazos firmes. Estaba cubierta con una chaqueta, tirada sobre otra.
Edward y yo estábamos abrazados, en medio de la hierba. Tapados con nada más que su cazadora.
Me removí tranquila, para quedar frente a su rostro. Lucía muy tranquilo mientras dormía, no quería despertarle. Así que me quedé allí, contemplando su tranquilidad, siendo parte de ella.
Con una de mis manos acaricié su mejilla, casi por inercia. Quería tocarle, hace mucho tiempo que quería eso. Y por fin lo estaba logrando.
Edward suspiró y murmuró algo inentendible.
Traté de escuchar con atención, hasta que luego de un minuto lo repitió.
—Bella… Mi Bella… —Y luego cerró la boca.
Sonreí, dejando un beso en sus labios.
Edward cerró fuertemente los ojos para luego abrirlos apenas. Una vez que pudo hacerlo, se fijó en mí.
—Buenos días, princesa —susurró, dejando un beso en mi frente.
—Buenos días, pequeño —respondí.
—¿Cómo dormiste? —se burló, sentándose en el pasto. Yo le seguí.
—Pésimo, terriblemente mal —bromeé.
—Me esperaba una respuesta así —se mofó.
Nos pusimos de pie para sacudirnos la tierra y las ramitas de los árboles.
Tomamos nuestras chaquetas, y caminamos hacia la carpa con tranquilidad. Estaban los cuatro preparando el desayuno. Jasper estaba en la cocinilla a gas, preparando unos huevos. Las chicas ponían la mesa, y Emmett ordenaba un poco la carpa.
—Ahí vienen los tortolitos —gritó Jasper, el primero en fijarse en nosotros.
—¿Pudieron conversar o estaban ocupados en otras cosas?
—Emmett —le regañé.
—¿Y? —dijeron las chicas al unísono.
Edward entrelazó su mano con la mía y las levantó.
Oí chillidos por todos lados y antes de que pudiera escapar, estaba siendo aprisionada en un brutal abrazo de cuatro personas que gritaban con estrépito.
—Oh Dios, oh Dios, oh Dios…
—¡Bella está grande!
—¡Bella tiene novio!
Intenté alejarme de ellos un poco, pero cuando iban a volver a abrazarme, grité.
—¡Jasper, los huevos!
Jasper puso una cara de espanto y corrió a apagar la cocinilla.
—¿Y bien? —repitió Alice.
—Todo bien —dijimos los dos al mismo tiempo.
Alice se fue gritando un "hjasadjkjskd" y Rosalie nos abrazó a los dos.
—Ya les venía haciendo falta una buena cuota de felicidad. —Acto seguido, se retiró a terminar de poner la mesa.
Edward y yo nos limitamos a caminar de la mano, ambas tan entrelazadas que no me atrevía a separarlas jamás.
.
.
.
.
Wazaaaaap. Sé que muchas ahora tienen que estar como AWWW, pero verán, este es recién el capítulo 16. Sólo les diré que disfrutemos esto mientras dure porque aún queda mucho fic por delante :PPPPPP
¿Les gustó? ¿Lo odiaron? A mí me pareció terriblemente meloso pero aún así lo amé. Espero que ustedes igual *inserte corazón aquí* ¿Ven que a espera valió la pena?
En fin, nos estamos leyendo pronto, gracias a todas por sus comentarios y todo, ya van 206 :DDDD
Se les aprecia en serio. Un abrazote
Mordiscos,
Vale.
