Disclaimer: Los personajes son de Stephenie Meyer, bla, bla, bla… la historia es mía, bla, bla, bla… no la tomes para traducirla o tomarla porque sí, sin mi consentimiento, bla, bla, bla… o te acuso con Aro Vulturi.
Disfruten, queridos querubines :D
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Beteado por Flor Carrizo, betas FFAD.
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Bella Swan's Brand New Acid Test:
(La prueba de fuego de Bella Swan).
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Capítulo 24: Jacob "Chucho Estúpido" Black.
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—¡Bella! ¡Despierta, hija!
Renée me sacudió suavemente al día siguiente, por la mañana. Como me veía mejor, me hizo ir a clases. ¡Por mí, perfecto! Tenía planes para hoy.
En primer lugar, Alice y Rosalie estarían dispuestas a patear el trasero de Jacob en caso de que la teoría de Rose sea cierta.
Si no… puedo empezar por poner una alarma en casa, reja con control remoto y medidas de seguridad pertinentes como para evitar que cualquier imbécil entre a mi casa.
Me duché, comí y, con más rapidez de lo normal, salí de casa.
Mi primera idea era localizar a Angela para exigirle una explicación. No quería prejuzgarla, tampoco. Después de todo, Angela Weber era una de las chicas más dulces y tímidas de la escuela. Muchas veces tuvimos proyectos de arte juntas, y nunca demostró ser una persona que irradiara mala racha, o que pareciera hipócrita o algo por el estilo.
A la única persona que quería culpar era Jacob.
Y a la vez, no.
¿Qué se supone que haga si llega a ser Jacob? No lo soportaría. No podría.
Digo, mi mejor amigo de toda la vida, aquí, apuñalándome por la espalda. No sé si eso es algo que yo sea capaz de tolerar.
Quería creer que todo esto era un buen montaje para algún programa de bromas en internet. Pero no. Aunque lo fuera, ya le había contado la verdad a Edward. Y eso sí que la había jodido hasta el fondo.
Aparqué en mi sitio de siempre y corrí a la entrada. Según recordaba, Angela debería estar en un electivo de geografía nacional. Me dirigí hasta la sala del maestro respectivo y ahí la vi, dejando sus cosas en su rinconcillo habitual. Angela siempre se sentaba en un lugar donde no llamara la atención.
Y todo me parecía tan raro… ¿por qué estaría hablando con Jacob ayer?
Estaba a punto de averiguarlo.
—Hey, Ang —saludé con la mano mientras entraba al salón. Me acerqué a ella y esperé. Estábamos solas. Angela siempre era de las primeras en llegar por la mañana. Excesivamente puntual.
—¡Bella! No te vi ayer. ¿Estás bien? —preguntó, preocupada. Ok, esta no es la actitud de alguien que desearía joderme la vida.
—Uhm, no. Tuve un inconveniente antes de ayer, pero ahora todo está bien… creo —mentí.
—¡Oh, no! ¿Salió algo mal con Jacob? —preguntó, triste—. ¿No te gustó la película?
—¿Qué? No, no. La película estuvo asombrosa. Gracias por sugerirla. —Le sonreí.
—Oh, bueno. Me imagino que Jacob te tiene que haber dado una gran sorpresa cuando volviste.
—Uhm, ¿a qué te refieres exactamente, Ang? —Vale, estaba perdida. Ya ni sabía por dónde iba la cosa.
—Jake me contó lo de su aniversario de amistad. ¡Espero que te haya hecho algo lindo! Pero no te ves muy contenta… ¿estás segura que estás bien? —susurró.
¿Aniversario de amistad?
—Um, no te sigo, Ang. ¿Qué te dijo Jake exactamente?
—Oh, nada. Dijo que quería que te diera una idea para hacer por la tarde, cosa de ir a tu casa mientras tú no estabas y así prepararte una sorpresa por su aniversario de amistad. Se veía muy concentrado, ¿eh? Como que tenía todo un plan para prepararte algo lindo por la tarde —Angela habló con orgullo, como si haber sido parte del plan fuera lo más genial del mundo.
—Esto, eh… ¡ah, ya entiendo! Sí, bueno, eso, tenía curiosidad. Gracias, Ang.
Angela me hizo una seña con la mano, mientras yo giraba mis pies en ciento ochenta grados.
Sentí como si la sangre dentro de mí hirviera, como si me hubieran pegado una bofetada. Como si estuviera cayéndome de un precipicio vestida de payaso, mientras me tiran crema pastelera en la cara. Todo eso combinado a la vez, y peor.
JACOB WILLIAM BLACK, ERES HOMBRE MUERTO.
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Llegué al baño de niñas lo más rápido que pude y tomé agua. Tomé mucha agua. Tanta que, incluso, me dieron ganas de hacer pis. Estaba sedienta de venganza y roja de ira. Cuando me sentía alterada, solía tomar agua. Hasta llenarme. Hasta que el agua me saliera por los oídos.
Nunca creí que experimentaría un sentimiento tan repulsivo y asqueroso, como es el enojo extremo, sumándole el deseo de aniquilar a alguien. Como en un desastre nuclear, o el fin del mundo. Donde todo se extingue excepto las cucarachas.
Yo iba a ser esa jodida cucaracha.
Sí, no es muy lindo compararse con un insecto tan feo. Pero, considerando que acepté una apuesta en un nivel de estupidez de un ochocientos por ciento, digamos que "cucaracha" era la palabra que mejor me definía en este momento.
Al carajo la diplomacia, yo quería venganza.
Fui a mi casillero por mis libros, mientras iba a dirigirme a la clase de Jacob. No había señales de Edward por ningún lado. No quería verle aún. No quería que me viera convertida en una chica mitad grinch, mitad cucaracha.
Lo único que quería era llegar donde Jacob y plantarle una buena…
—¡Hola Bells! ¿Cómo estás?
…cachetada.
—¡Auch! ¿Pero qué diantres te pasa, Bella?
—¡No me llames Bella, rata inmunda! —grité. Muchas personas se voltearon a mirarnos, y Jacob me suplicó con la mirada algún tipo de discreción. ¿Y saben qué?
A la mierda la discreción.
—¿PUEDO SABER QUÉ CARAJOS HACES IRRUMPIENDO EN MI PROPIEDAD PARA CALUMNIARME, BLACK?
—Eh, Bella —Jacob habló muy bajo. Seguí sin hacerle caso, así que lo tomé de un brazo y lo arrastré por todos los pasillos hasta llegar al patio. Había dos o tres personas por ahí, caminando tranquilamente, pero estaban lo suficientemente lejos como para no escuchar nada.
—¡Mira, cabrón! ¡NUNCA HICE NINGUNA LISTA CON ALICE Y ROSALIE! Y LO QUE PASE EN MI VIDA NO ES DE TU INCUMBENCIA. ¿De veras fuiste lo suficientemente ingenuo como para creer que yo seguía con la apuesta? ¿O que si dejaba a Edward ibas a tener alguna posibilidad de meterte entremedio?
Jacob estaba pasmado.
—Alejaste de mí a la persona que más amo. Estás muerto para mí, Jacob Black.
Jacob siguió ahí, parado, mientras yo me alejaba. Mientras avanzaba a paso rápido, esquivando las miradas curiosas de algunas personas, me sequé las lágrimas que caían sin control por mi rostro.
Había perdido a Jacob y a Edward.
A mi mejor amigo y a mi primer amor.
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Me quedé quieta cuando me tocó biología con Edward. Naturalmente, tenía que sentarse conmigo. Éramos compañeros de laboratorio, y a pesar de que lo último que quería era tenerlo cerca para recordarme lo que había perdido, a la vez quería verlo.
Me habría gustado poder excusarme o entregarle una disculpa. Pero todos los discursos que inventé en mi mente antes de la clase sonaban vagos, flojos, no eran contundentes.
No podía llegar y decirle: "Oh, Edward. Juro que la apuesta ya no corre, vivamos felices para siempre".
Porque eso no pasa en la vida real. Edward estaba herido y si tenía que darle tiempo para curar sus heridas, lo haría.
De todas formas, yo me daba asco. Ya no estaba segura si siquiera fuera a perdonarme alguna vez. Dudo que lo haga.
Quizás pensaba que sentía algo por Anthony Miller, o por cualquier idiota que no sea él. No… no lo sé.
Edward se paralizó cuando me vio sentada en nuestro puesto de siempre. Agaché la vista, avergonzada. Seguramente pensó que yo iba a buscar otro puesto. No lo haría ni por todo el oro del mundo. No quería que pensara que ahora que había descubierto lo de la apuesta, iba a alejarme de él porque "se supone que no siento nada por él".
Suspiré, antes de alzar la vista a él. Muchos chicos estaban entrando a clase.
Edward caminó con cautela hasta situarse a mi lado. Dejó sus cosas sobre la mesa y luego se sentó. Miró hacia el frente todo el tiempo. Sólo… sólo quería que me hablara. No quería tenerle allí todo el rato, ignorándome. Necesitaba que al menos me saludara. Así que lo hice yo primero.
—Hey.
Se tomó un momento antes de responder.
—Hey.
Suspiré de alivio, al menos iba a hablarme.
—Sé que no tengo excusas, pero, lo siento. Quiero que sepas que todo esto fue real. Y te daré el tiempo que necesites para que me perdones.
Edward suspiró y asintió.
—Sé que no es fácil confiar en mí después de esto —continué—, pero de verdad eres la única persona a la que alguna vez he querido. Sólo quería que lo supieras, y esperaré lo que sea necesario por ti.
Sollocé, mientras una pequeña lágrima se me escapaba. A Edward también se le escapó una. Antes de que pudiera secármela, Edward con su dedo pulgar lo hizo. Me dedicó una sonrisa triste, que no le llegó a los ojos.
—Va a tomar tiempo. Lo siento, Bella.
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Y bien, llegamos definitivamente a la parte más jarcor/fea/horrible/tiyible de la historia: el conflicto. Sé que en estos momentos no deben de quererme/apreciarme mucho pero yo sí a ustedes porque hay más de 300 reviews *corazoncito* muchas gracias a todas que leen y comentan fielmente. Las alertas me llegan a mi correo, así que como tengo el teléfono con internet apenas comentan lo veo y me enorgullece mucho *corazoncito* sé que no contesto últimamente (de hecho, debería haber posteado ayer pero anduve copada de tiempo), pero quiero que sepan que leo absolutamente TODO lo que me escriben y me siento muy honrada. Muchas gracias, chicas.
Si tienen algún comentario, no dude en ponerlo ahí abajito c:
Mordiscos,
Vale.
PD: no sé si ahora cambiaré las actu a los sábados o los jueves, por temas de horario. Cualquier cosilla les informaré ;) mucho amor para todaaaas *muchos corazoncitos hipster/kawaii
