N/A
Un nuevo capítulo.
Espero les guste.
Gracias por leer.
Disclaimer:
Prince Of Tennis no me pertenece.
Capítulo 3: Posesión
- Basta - gruño Sanada observando que ambos hermanos se miraban con furia, de por si que no se llevaban bien y la llegada de la humana estaba empeorando las cosas entre ambos, Ryou tomo de la mano a la chica para avanzar de allí pero Ryoma lo detuvo al ponerle al pie a esta que perdio el equilibrio, sin embargo, ninguno de ellos se dio cuenta que estaba una mesa allí de cristal por lo que esta termino golpeandose la mano con esta provocando una cortada en la misma, de inmediato todos la miraron con unas ansías increíbles de querer incarle el diente.
Ella se levanto temerosa para avanzar hacía atrás mientras los vampiros avanzaban, Syusuke la tomo de la mano para salir de allí corriendo mientras sus hermanos se controlaban, cerro la puerta detrás de si para observarla, ella tenía miedo y se le notaba en los ojos pero sonrió tratando de tranquilizarla - No te hare daño a diferencia de ellos si me puedo controlar - aseguro este mientras sentía que sus hermanos salían de la casa corriendo, camino hasta donde ella para tomar su mano con cuidado observando la sangre de esta.
Sakuno lo miro mientras este pasaba la lengua por la mano con cuidado limpiando toda la sangre que había en la misma, ella solo se quedo quieta mientras sentía que este disfrutaba el limpiar su sangre, sabía que la bebía pero aún así le daba miedo el hecho de que le clavara los colmillos en cualquier momento, Syusuke solto su mano para sonreirle mientras caminaba a la ventana de su habitación y tomaba asiento en la misma pues esta se encontraba hacía dentro por lo tanto se veía como un balcón pero no lo era.
- Jamás bebería de ti a menos que quisieras que lo hiciera - murmuro este y ella abrio los ojos asombrada al darse cuenta de que había leído sus pensamientos, al parecer Seiichi no era el único capaz de hacerlo, Syusuke también poseía esa habilidad - N-No lo dije por ti, es solo que tengo miedo - contesto esta en un murmullo siendo observada por el mismo que sonreía, esa niña era demasiado tierna para esa mansión - Mis hermanos volveran en nada, se alejan para no hacerte daño - aseguro este colocandose de pie llamando la atención de Sakuno.
- ¿T-Te vas? - pregunto un tanto asustada observando la sonrisa del castaño que asentía con la cabeza - Si me quedo no prometo controlarme - murmuro en su oído mientras desaparecía, Sakuno se dio cuenta en ese momento de que su corazón latía demasiado rápido como si algo pasara pero más que eso, como si en verdad quisiera que ese vampiro la mordiera, se sentía demasiado confundida con la situación, era sábado en la tarde y el domingo vendría mañana, no estaba seguro en esa mansión, sin embargo, al menos agradecía que ellos se hubieran ido para no chuparle la sangre, lo que era raro es que no se hubiera convertido en una vampireza después de la mordida de los vampiros, pero eso estaba bien porque no quería ser uno de ellos.
- No te conviertes en una de nosotros porque eso es un mito - dio un respingo al ver a alguien recostado en su cama, observo a Keigo que tenía los ojos cerrados y al parecer escuchaba música, ni siquiera se había dado cuenta de que este se encontraba en su habitación - ¿Q-Qué hace aquí? - pregunto en un murmullo observando que este tan solo sonreía levemente - No pienso morderte, se que estas débil así que tranquila, solo deja que me quede aquí un poco más, te compensare por ello - aseguro este mientras su respiración se había más tranquila.
Sakuno tan solo lo miro, al parecer a pesar de ser hermanos no se llevaban muy bien y no podía entender eso, quiza más tarde lo haría.
La noche había caído y todos se encontraban en el comedor cenando, ninguno hablaba o decía algo, todos parecían más concentrados en su plato que en los demás que se encontraban cerca - ¿No te gusta la comida? - pregunto Ootori observandola por lo que de inmediato lo miro negando con la cabeza - N-No, es decir, si me gusta - jamás se había sentido tan cohibida como en este momento por las miradas de todos que se posaron sobre ella, jamás había sido así de nerviosa pero con ellos no lo podía evitar y odiaba eso.
- No te le acerques tanto - le dijo Ryou a su hermano menor que lo miro no entendiendo a que se refería pero después de unos segundos capto el mensaje y le sonrió levemente - Es mi amiga - señalo tomando su mano mientras su hermano mayor se levantaba de la mesa aventando la servilleta para salir del comedor - No puedo creer que ni siquiera se comporte en la mesa - señalo Sanada enojado mientras dejaba a un lado la servilleta y se levantaba acomodando su silla de nueva cuenta mientras los demás se levantaban de uno en uno.
Al final solo habían quedado Syusuke, Seiichi, Keigo y Ootori allí además de ella claro estaba - Me alegra saber que sabes modales - se sobre salto al escuchar la voz de Sanada a su lado e instintivamente tomo la mano de Ootori que sonrió ante su reacción - G-Gracias - agradecio observando que este daba media vuelta marchandose, en definitiva no quería saber como bebería sangre de ella, le daba miedo la sola idea, escucho la suave risa de Seiichi y se sonrojo al recordar que este podía leer sus pensamientos, quería en ese momento cavar un hoyo de inmediato.
- Permiso - les dijo Keigo colocandose de pie acomodando la silla en su lugar para salir de paso calmado, Sakuno lo miro partir y ladeo la cabeza observando que salía de la casa - ¿Tienes algún interés en mi hermano? - pregunto el peliplateado y nego de inmediato con la cabeza, lo menos que necesitaba en ese momento era interesarse por alguno de ellos, no quería hacerlo ni intentarlo - ¿Quieres ir de compras? - pegunto el peliplateado y asintió con la cabeza, se levanto pero de inmediato sintio un mareo por lo que fue sostenida por este que se veía preocupado por ella.
- Ha perdido demasiada sangre, asegurate de que una mucama compre ropa para ella, vere que puedo hacer con su problema para la sangre, por el momento dale de beber jugo de arándano - les dijo Seiichi saliendo de la cocina con paso calmado, en menos de un minuto Ootori le coloco un vaso de ese jugo frente a ella por lo que no le quedo de otra más que beberlo, sabía raro pero sabía que ese jugo era para las personas de sangre débil, no ella no tenía ese problema pero lo tendría porque ellos beberían de ella sin ninguna consideración.
Keigo caminaba con paso calmado con dirección al río que estaba dentro de su propiedad, era de noche pero siempre le gustaba ir allí, de alguna manera se sentía calmado, se detuvo por unos momentos cuando observo a algunas aves volando cerca de donde se encontraba, no logro evitar sonreir tristemente, extrañaba demasiado a su madre aunque había sido él quien la había matado, tomo asiento frente al lago o río, lo que fuera era lo mismo al menos para él, sintio la brisa remover sus cabellos y sonrió levemente mientras se recostaba sobre el pasto y cerraba los ojos.
Su madre siempre había sido una mujer de una belleza natural pero no había tenido consideración con él en su educación, hace varios siglos que la había matado y se seguía sintiendo de la misma manera: vacío, sus hermanos sabían lo que había hecho y no les importaba, no era para menos, ellos odiaban de la misma manera a esta, abrio los ojos cuando sintio que alguien estaba de pie a su lado, ladeo la cabeza y observo a la humana que lo veía con un sonrojo en sus mejillas, era demasiado blanda para el mundo en que vivía, no específicamente el de ellos sino el suyo.
Los humanos solo se dedicaban a destruir, lo único que hacían era hacerse daño a si mismos, al planeta donde vivían por eso odiaban a los humanos, en sus épocas el planeta era como su madre y tenían que cuidarlo pero como fue llegando la modernidad, las personas se habían olvidado de ello y solo buscaban sacar recursos y demás cosas - ¿Necesitas algo? - pregunto observando que ella sacaba una cajita detrás, era una especie de pago por no haberlo interrumpido en su habitación y por haberlo dejado quedarse, solo eso, no había sentimientos de por medio.
- ¿Q-Qué es esto? - pregunto la chica y se levanto quedando sentado pero aún con los ojos cerrados, seguramente Kunimitsu los estaría viendo y estaría pensando que era un vago por no asistir a las lecciones de piano del turno nocturno, le daba lo mismo, sin embargo, si le importaba lo que pensara el chico de lentes, no porque le gustara o algo así, eso era imposible, simplemente porque lo admiraba y este lo sabía o al menos lo intuía, quería que se preocupara un poco por su persona por eso evadía sus responsabilidades y vaya que lo disfrutaba en grande.
- Es el pago por dejarme dormir en tu cama - contesto como si nada observando que ella se lo extendía, al parecer no lo quería y eso era algo raro puesto que miles de chicas que conocía en el día mientras iba de compras al menos desearían una mirada de su parte pero esta humana no quería su presente - ¿Lo has abierto? - pregunto y ella asintió con la cabeza, claro que lo había abierto, se había encontrado con un collar de oro algo raro puesto que la mitad era una cruz o al menos la mitad de la misma y la otra era la mitad de un corazón, eso si que era raro en definitiva.
- S-Seguro es importante para usted y no creo que sea el pago por dormir en mi habitación - contesto esta, Keigo la observo bien, ya no estaba tan pálida lo que significaba que Seiichi ya le había dado una de sus posiones o esas cosas que preparaba - La usaba mi madre el día de su muerte, la vi bañada en sangre desde un lugar único puesto que yo la mate - la chica abrio los ojos asombrada por esa declaración mientras retrocedía un paso con algo de miedo, su cometido no había sido asustarla sino contarle eso porque quería ver su reacción, quería ver si era diferente, no lo era, era como las demás, tendría miedo de él.
- S-Sus razones habra tenido para matarla y por lo mismo pienso que no debe darme algo como esto - señalo en un murmullo y la miro con una media sonrisa, se había equivocado, era diferente a las demás y a él siempre le había gustado lo diferente - Ven - le extendio la mano y ella lo miro con más miedo pero aún así extendio la mano tomando la suya, Sakuno tomo su mano porque entendía de alguna manera su dolor, porque cuando había dicho que había matado a su madre sus palabras contenían un poco de dolor y ella sabía lo que eso era por lo que no deseaba que este sintiera dolor, nunca le había gustado que las personas que la rodeaban sufriran y esta no era la excepción.
Keigo la hizo recostarse en el pasto mientras esta se sonrojaba al máximo, se acerco un poco a ella observando que se veía como cuando había llegado - ¿Seiichi te dio algo de beber? - asintió recordando el líquido rojo que le había hecho tomar casi en contra de su voluntad, sin embargo, cuando lo había probado comenzo a sentirse mejor por lo que había quedado que lo bebería tres veces al día, Keigo tomo el collar de la caja y se lo coloco en el cuello, hacía contraste con su piel blanca y si era sincero se le veía de maravilla a ella.
Se separo un poco mientras sus colmillos salían, comenzo a olfatear donde sus hermanos no la habían mordido, reconocio al instante la mordida de Ryou en su busto derecho, la de Ryoma en su hombro derecho y la de Kuranosuke en el cuello del lado izquierdo, vaya que sería difícil beber de ella pero en verdad que quería hacerlo, se acerco a su cuello del lado derecho para clavarle poco a poco los colmillos succionando su sangre, ella se quedo quieta aunque se aferro a su suéter clavando un poco sus uñas, al parecer le dolía demasiado.
Succiono poco a poco mientras esta se aferraba más a su suéter fue en ese momento en que se separo de ella para verla al rostro, tenía un sonrojo en las mejillas y además se veía acelerada, un pensamiento algo pervertido paso por su mente pero de inmediato lo deshecho, no deseaba morir en las manos de los demás, eso no se vería bien él, Sakuno abrio los ojos observando que un hilillo de sangre salía de sus labios, Keigo la tomo de la mano haciendo que se sentara para llevar las manos a su cuello notando que esta se estremecía.
- Vamos a casa - la tomo de la mano comenzando a andar con ella que se aferro a su brazo pues vaya que no se acostumbraba al hecho de que bebieran de ella, Keigo la miro con una sonrisa porque ese collar se veía en ella, era su mayor posesión de valor y ahora la persona que lo poseía también lo era sin duda alguna.
- Es extraño que Keigo le haya dado eso a ella - señalo Ryoma con un gesto cansado observando desde la ventana, escucho que Kunimitsu se levantaba de su asiento caminando a la puerta - ¿Piensas reclamarle? - pregunto Syusuke con un tono de burla siendo observado por el de lentes furiosamente por lo que ladeo la cabeza hacía otro lado escuchando el cerrar de la puerta ante la salida de su hermano, sonrió levemente al pensar que le diría a Keigo y que le diría este por su reclamo, después de todo tenían una relación un tanto rara.
No era de amor o algo así, al contrario era de odio porque Kunimitsu había tenido una especie de relación con la madre de Keigo, este no lo odiaba pero lo aparentaba, casi la mayoría de los hermanos sabía que el segundo admiraba al primero y este a lo mejor no se daba cuenta o quiza si pero bueno no quería pensar en eso por el momento - ¿Por qué crees que se lo haya dado? - pregunto Ryoma al castaño que ladeo un poco la cabeza mientras sonreía como niño pequeño - Supongo que le ha dado su mayor posesión de valor sentimental a su nuevo posesión favorita - contesto este cerrando los ojos.
Sin duda alguna sería difícil la situación debido a la llegada de Sakuno pero una cosa si estaban en claro él no pensaba dejar que alguien se la quitara, ella le pertenecía y no dejaría que fuera de alguien más.
Kiego entro en la casa de la mano de Sakuno que se sentía un tanto incomoda con la situación pero no podía decirle algo después de todo no se había portado mal a la hora de beber de ella como los demás, al contrario podría decirse que la había mordido con amabilidad - ¿Se puede saber qué haces? - ambos se detuvieron al escuchar el tono de voz frío de Kunimitsu quien los observaba desde las escaleras con una mirada de total frialdad, al menos a ella, Keigo la tomo de la cintura colocandola detrás suyo mirando de la misma manera al de lentes.
- Eso a ti no te importa y no intentes quitarle ese collar, el collar me pertenece, yo se lo quite a mi madre - aseguro este observando que el de lentes bajaba para caminar donde ambos, Sakuno se aferro al suéter con ambos manos mientras cerraba ambos ojos con miedo - Es una humana, no puedo portarlo - ataco el de lentes observando que Keigo la tomaba de la mano para pasar de él, ese argumento era demasiado estúpido y ambos de alguna manera lo sabían si tenía que ser sincero.
Subio las escaleras con la chica que apreto un poco más su mano para entrar a su habitación, cerro la puerta detras de si para caminar a la cama y aventarla con poca fuerza sobre esta, Sakuno dio un leve grito mientras este se subía arriba de ella, se sonrojo de inmediato mientras este se acercaba a su cuello, estaba enojado por la conversación con Kunimitsu y sus ojos lo delataban, cerro los ojos esperando a que la mordiera tratando de desquitarse un poco pero abrio los ojos asombrada cuando este se recosto sobre su pecho como niño pequeño.
Se veía demasiado indefenso y Sakuno lo supo al momento por lo que con una leve pizca de miedo lo abrazo mientras este se acomodaba un poco más en su pecho, tenía miedo en verdad.
Era de madrugada y no podía dormir por lo que se levanto de la cama con paso calmado para ir al baño, cerro la puerta detrás de si para caminar con paso calmado, entro en el baño y camino al lavabo para lavarse las manos pero escucho que alguien se levantaba de la tina, cerrando los ojos volteo para escuchar un suspiro de cansancio, ni siquiera se había dado cuenta de que alguien estuviera dentro de la tina - ¿Acaso quieres algo conmigo? - de inmediato reconocio el tono de voz de Akaya y sintio un nudo en la garganta.
- N-No, lo s-siento - se disculpo dando media vuelta pero fue detenida cuando una mano paso por su vientre tomandola por la cintura, se quedo de piedra al sentir que Akaya aspiraba el aroma de su cuello - Es sorprendente que Ore-sama te diera algo como esto, me gustaría verlo rodeado de tu sangre - cerro los ojos mientras trataba de calmarse, noto que algo húmedo estaba en su espalda y fue cuando se dio cuenta de que este estaba mojado y lo peor es que solo una toalla lo cubría de la cintura, se sonrojo por la cercanía del mismo.
- Me causa curiosidad como te estremeces ante mi contacto - murmuro este en su oído apretandola más contra si, trato de no sonrojarse pero no logro hacerlo, trago duro cuando este ladeo su cuello, justo cuando la iba a morder se hizo hacía atrás, le debía una a Keigo... en un movimiento rápido fue volteada por el mismo para adentrar sus manos en su blusa, trato de separarse pero este la empujo contra la pared y en el acto se golpeo con la misma provocando que un gemido saliera de sus labios, antes de observar algo más fue besada por el mismo mientras subía las manos hacía sus pechos.
Se removio cuando este la mordio en medio del beso, se separo cuando los pulmones de ella no respondían y antes de decir algo más este la despojo de la blusa además del sostén, de inmediato se llevo las manos al busto tratando de que no viera nada pero en vano pues este quito las manos de allí para que de inmediato mordiera su busto izquierdo, le clavo las uñas de inmediato sintiendo el dolor de esa mordida, dolía mucho más que la de Ryou... por su parte Akaya estaba feliz de la vida al morderla por fin, su sangre era un manjar sin duda alguna además de que le encantaba el hecho de que su piel blanca estaba a su vista y no solo eso porque podía ver su busto y esa ya era una visión muy agradable.
Succiono de ella como niño pequeño mientras esta se mordía el labio fuertemente, se separo para que esta dejara de morderse el labio y avanzo hasta su oído - Me perteneces - le murmuro en este mientras volvía a beber de su sangre... a penas comenzaba su martirio porque algunos hermanos no habían bebido de ella y todos tenían formar raras de hacerlo así que tenía que prepararse para el domingo porque habría luna roja...
N/A
Espero les haya gustado.
Gracias por los reviews a todas las chicas que comentan.
Gracias por leer.
