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Un nuevo capítulo.

Espero les guste.

Gracias por leer.


Disclaimer:

Prince Of Tennis no me pertenece.


Capítulo 10: Presencia

Sakuno salio de su habitación con calma con su maletín en mano, era lunes así que tenía que ir a la escuela, la verdad es que no le importaba demasiado estudiar en estos momentos porque inesperadamente sus sentidos estaban demasiado despiertos así que con solo tomar un libro era capaz de leerlo en menos de diez minutos pero Chotarou había insistido y ella no quería defraudarlo por lo que había aceptado, bajaba las escaleras con calma puesto que se sentía algo mareada, no había logrado dormir del todo bien porque había tenido unos sueños medio raros.

- ¿Te encuentras bien princesa? - ladeo la cabeza observando a su pareja en el final de las escaleras y solo asintió con la cabeza para tomar su mano y comenzar a caminar, salieron de la mansión para abordar el auto cuando ella sintio que alguien la estaba mirando por lo que ladeo la cabeza hacía el árbol pero como las veces anteriores no había nadie, abordo el auto para que este emprendiera su marcha, el silencio era algo incómodo puesto que todos los miraban como bichos raros.

Claro que sabía que no les gustaba a todos que hubiera elegido a Ootori pero había sido su decisión - Quiero pedirles una cosa - les habla Sanada con un tono más o menos pausado pero ella no logro evitar notar un poco de furia - ¿Qué? - pregunto la cobriza mientras entrelazaba los dedos de su pareja con los de ella ante la atenta mirada de Fuji - Quiero que al menos en nuestra presencia intente no comerse - pidio este y Sakuno solto una suave risa mientras negaba con la cabeza, a ella no podían darle órdenes al menos así lo sentía.

- No tengo porque hacer eso, no lo hare - aseguro mientras miraba por la ventana sintiendo que todas las miradas se posaban sobre su persona, sintio un leve escalofrío recorrer su espalda y sintio que alguien estaba detrás de ella por lo que de inmediato una espada aparecio en su mano, con su mente detuvo el auto y traspaso el cristal del mismo lanzando la espada con toda su fuerza - ¿Qué demonios te sucede? - le pregunto alarmado Sanada mientras bajaba del auto a toda velocidad, ella sabía que no había nadie más que ellos en la calle a esa hora.

Se concentro en la espada, estaba enterrada en un árbol así que solo suspiro, observo que Sanada entraba de nueva cuenta - ¡Has roto el vidrio! - le dijo furioso y ella tan solo paso el dorso de la mano por el mismo para que se reconstruyera como si nada hubiera pasado, trato de regular su respiración, estaba demasiado agitada, sentía miedo, sintio que Chotarou la tomaba del mentón - ¿Qué sucede? - le pregunto demasiado preocupado y ella tan solo coloco el auto en marcha para besar su mejilla.

- Tranquilo, esta todo bien - aseguro para que de nueva cuenta reinara el silencio en el vehículo.


Bajaron del auto con calma cuando el profesor los detuvo - Hay varios alumnos nuevos, quiero que se comporten - les aviso y todos se miraron entre sí, en ese caso serían vampiros como ellos por lo que no había ningun problema con ello, Sakuno tomo un poco más fuerte la mano de Ootori para comenzar a caminar con dirección al salón, sentía que alguien la llamaba, alguien esperaba por ella y eso la hacía sentir con miedo, tomo aire para tranquilizarse pero antes de entrar al aula su pareja la detuvo alejandola de allí.

- Llegaremos tarde - aviso ella pero Ootori tan solo junto su frente con la suya - Quiero saber que pasa - pidio casi en un susurro y ella se mordio el labio para sonreirle - Me siento algo rara con esto pero estoy bien, lo juro - aseguro Sakuno besando sus labios para regresar al aula, su pareja abrio la puerta y de inmediato todas las miradas se posaron en ambos, aparte de ellos doce habían cinco estudiantes más y todos eran hombres, se sentía mal siendo la única mujer pero trato de no demostrarlo caminando con seguridad hacía su asiento.

Como todo buen caballero el peliplateado movio la silla para que tomara asiento - Bien, empecemos - pidio el profesor empezando con la clase, ella se concentro de lleno en esta puesto que sentía la mirada de un rubio de ojos lilas, se sentía cansada pero no entendía porque así que en cuanto comenzo el primer receso se levanto de su asiento para salir corriendo de allí, le dolía demasiado la cabeza, se sujeto de la pared, miro en donde estaba pero no reconocía esa parte de la escuela.

- No deberías de estar aquí Isabel - de inmediato dio media vuelta observando al rubio que no dejaba de mirarla durante la clase - ¿Q-Quién eres? - pregunto con una mano el corazón, este de pronto le había comenzado a doler, le dolía demasiado - Es normal que no me reconozcas pero soy... tu pareja original - contesto este muy seguro de si mismo caminando más hacía donde se encontraba por lo que retrocedio presa del miedo, no sabía quien era pero algo le decía que debía alejarse de este.

- N-No te acerques - le pidio tratando de correr pero sentía que sus piernas no le respondían - Me llamo Esteban Corvino, soy un vampiro orginal, tu pareja original como te he dicho - comento este como si nada cada vez avanzando más hacía donde ella, Sakuno sintio que el inicio de los escalones estaban detrás de ella por lo que se detuvo ladeando un poco la cabeza, tan solo había sido una fracción de segundos cuando sintio el piso sobre su espalda y a alguien arriba de ella demasiado cerca de sus labios.

- ¡A-Aléjate! - le grito tratando de moverse pero es que al parecer algo le había hecho este porque no podía moverse, sentía que sus poderes no respondían, su cuerpo no le hacía caso - No - murmuro este besando su cuello, quería que se apartara de su persona, trato de que algo apareciera en sus manos pero no, no daba resultado - Incluso aunque quieras hacerme daño, algo dentro de ti te lo prohibe, no puedes hacerme daño, te he dicho que soy tu pareja original... no puedes hacerme daño, solo quererme - aseguro este mientras lamía su cuello con calma.

Sakuno entro en pánico, no quería ser mordida por nadie que no fuera Ootori - ¡Ootori! - grito con todas sus fuerzas mientras sentía que alguien arrojaba con todas sus fuerzas al tal Esteban que se sujetaba de la pared con calma, miro hacía arriba y allí estaba su pareja con los ojos totalmente rojos y con los colmillos salidos, vaya que se veía demasiado cambiado - Wow, la pareja hizo acto de aparición - comento con burla el rubio mientras daba la espalda, de inmediato el peliplateado se posiciono detrás de él para tomarlo de la espalda y arrojarlo hacía el suelo.

Sin embargo, este se sujeto con las uñas del suelo mientras sacaba los colmillos - ¿Qué te hace creer que puedes hacerme daño? Soy un vampiro original, tú no lo eres - aseguro mientras corría donde él pero antes de dar un paso más el peliplateado movio las manos y Sakuno miro que los vidrios de las ventanas se movían con demasiada fuerza, antes de decir algo más un torrente de agua entro mientras los vidrios se reventaban, vaya que su novio era poderoso, Esteban miro el agua con algo de miedo pero había algo más en su mirada, algo que ni ella sabía que era.

- No sere un vampiro original pero soy uno de los cinco que controlan los elementos - contesto muy seguro de si mismo mientras los árboles se agitaban fuera - Bien, no pienso hacerle nada - aseguro mientras desaparecía, tal como el agua había llegado esta se fue, inesperadamente se encontraba seca - Perdón, debi llegar antes - aseguro él mientras corría a abrazarla, Sakuno se sujeto a su cuello mientras él la cargaba en brazos - Tranquilo, no me hizo nada y sobre lo de... - no termino la frase cuando sus hermanos aparecieron de prisa por el pasillo.

- ¿Qué sucedio? - pregunto Fuji mientras miraba a la cobriza - El rubio intento hacerle daño por suerte llegue antes de que intentara hacerle algo, es un vampiro original según me dijo - contesto el peliplateado mientras comenzaba a caminar - Deberías de tener cuidado con los elementos hermano, no creo que sea prudente - comento Sanada y ella miro a su novio no entendiendo muy bien que decía - No sucede nada - aseguro besando su frente para continuar con su camino.


Salieron de la escuela a la media noche, ella iba tomada de la mano de Ootori, se sentía demasiado cómoda con su presencia, bajaban las escaleras con calma cuando notaron a los cinco nuevos alumnos delante de ellos siendo el líder Esteban puesto que estaba delante de todos con una sonrisa algo siniestra si debía ser sincera - Solo lo pedire una vez... quiero que me entreguen a la chica - pidio más o menos amablemente, los hermanos se miraron entre sí no entendiendo a que venía ese pedido.

- Es mi pareja - hablo Ootori demasiado seguro mientras apretaba más la mano de Sakuno que miro con furia al rubio de ojos lilas quien tan solo solto una leve risa - Ella es mi pareja original - contesto Esteban mientras daba un paso pero antes de avanzar más una línea de fuego aparecio en el suelo colocandose como barrera entre ambos bandos - Ella esta con nosotros, si intentas pasar esa línea juro que llovera fuego sobre ustedes - aviso Fuji mientras apretaba los puños, no pensaba permitir que alguien tocara a Sakuno, antes muerto que permitirlo.

- Veo que algunos de ustedes controlan los elementos, sera divertido acabar con ustedes - aseguro este dando un paso más adelante pero antes de que cruzara la línea Sakuno movio algunas de las cosas para que se colocaran delante de los hermanos que la "protegían" dandole una clara advertencia al rubio quien tan solo la miro con una leve sonrisa - Soy tu pareja Isabel aunque no te guste así que quieras o no tendrás que acostumbrarte a mi presencia - aseguro este con una suave risa que la saco de quicio en cuestión de segundos.

- No me llamo Isabel, mi nombre es Sakuno - corrigio la cobriza con un tono de furia que logro sacar otra risa al rubio quien tan solo asintió con la cabeza - Nosotros cinco somos vampiros orginales, ustedes controlaran los elementos pero no podran contra nosotros, solo denme a la chica y listo - pidio este dando un paso más hacía delante por lo que la cobriza lanzo una espada que esquivo para regresarla, de inmediato Sakuno la desvio para que se clavara en la pared, el rubio parecía estar enojado.

- Al parecer estas tomando consiencia de que puedes hacerme daño, no lo hagas, no quiero hacerte daño, te amo demasiado como para hacerlo pero si piensas en atacarme entonces no dudare en herirte - aseguro este con los ojos azules y al mismo tiempo lilas, el color de sus ojos era impresionante si debía ser sincera - No intentes amenazarme, no dejare que les hagas daño - aseguro ella con una sonrisa... todo fue demasiado rápido, los cinco vampiros originales se lanzaron contra ellos.

Ootori la protegio pero sintio que algo se clavaba en su costado encontrandose con la mano de uno del otro bando, vaya que ran fuertes, Sakuno ladeo la cabeza y observo a los demás peleando, ¿dónde demonios estaba el profesor?, comenzo a mover las cosas cuando sintio un golpe en el abdomen y en cuestión de segundos estaba en el suelo con Esteban sobre su persona, se sentía débil de pronto - No te muevas, voy a beber de ti para sacar la sangre que has bebido de ese - ella abrio los ojos asombrada.

¿Cómo sabía que había bebido de Ootori?, apostaba que ni siquiera sus hermanos lo sabían, sintio que este la tomaba por el cuello, dolía a horrores - D-Duele - se quejo con un hilo de voz pero este tan solo se acerco más a su cuello - Pasara, lo prometo - no entendía como es que era bipolar el chico, primero la trataba como una presa y ahora le hablaba dulce pero aún así le daba miedo, demasiado miedo, su sola presencia la hacía sentir débil y no entendía porque , trato de apartarlo con sus manos pero este tan solo le enseño los colmillos.

Quizo gritar cuando este la mordio enterrando con demasiada fuerza sus colmillos, trato nuevamente de apartarlo pero le era imposible, sentía algún líquido entrando a su cuerpo, como si la sangre de él entrara pero eso no podía ser posible porque era anormal, al menos así lo sentía, dolía demasiado, sentía que ese líquido la estaba matando, antes de decir algo más el rubio fue arrojado lejos de ella, observo a Ootori furioso para mirarla - ¿Q-Qué hago? - pregunto en un hilo de voz, tenía miedo por ella.

- B-Bebe de mí, intenta sacar toda su sangre - pidio y este se arrodillo cerca de su persona pero antes de que lo hiciera fue arrojado lejos de allí, en menos de dos minutos estaba peleando con su pareja - No te muevas - miro a Fuji a su lado observando la herida, parecía más que preocupado, como si tuviera miedo de lo que estaba sucediendo - ¿Q-Qué... - no termino la pregunta cuando sintio los colmillos de él clavandose en su cuello, no dolía demasiado pero sentía como lo que Esteban le había colocado salía de su interior.

Este se separo de ella y escupio un tipo de sangre pero era lila, ¿es qué acaso la sangre de Esteban era así?, respiro normalmente cuando escucho el grito de furia del rubio que corrio donde ellos para sujetar a Fuji del cuello, miro en busca de Ootori pero este no estaba en muy buenas condiciones, estaba en el suelo con demasiada sangre saliendo de su costado derecho y de otras partes de su cuerpo, se asusto - ¿Cómo te atreves a morder a mi pareja? - siseo Esteban apretando más su cuello para alzar una mano en donde se materializo un cuchillo.

Sakuno se levanto de inmediato materializando una espada, arrojo a Fuji a una pared para detener el cuchillo del rubio que la miraba con furia - No puedes tocarme Isabel, lo sabes - aseguro pero la cobriza sonrió para traspasar su abdomen - Para mi suerte, no soy Isabel - aseguro clavando más la espada, este cayo al suelo y de inmediato fue socorrido por los demás vampiros que no tenían ni siquiera una herida cuando los hermanos estaban demasiado mal, antes de decir algo más el rubio desaparecio ante sus ojos y ella corrio donde Ootori se encontraba.

- Tranquila, estoy bien - aseguro mientras trataba de levantarse pero caía al suelo, antes de decir algo más sintio la presencia de alguien cerca de todos ellos y empezo a sentir en verdad miedo, miro hacía arriba cuando noto seis sombras en la azotea de la escuela, ella sola no iba a poder con ellos, estas aparecieron frente a ella, se veían jóvenes pero bien sabía que ya tenía siglos sino es que más - Tranquila no pensamos hacerte daño, te ayudaremos con ellos - aseguro un hombre de cabello castaño que hizo un movimiento de cabeza.

Observo a los demás ir donde los heridos para revisarlos, ella sostenía la mano de Ootori quien tenía una mueca de auténtico dolor en el rostro - Creo que debes ayudar a tu pareja - comento este dando media vuelta para ir donde los demás, Sakuno tomo al peliplateado más fuerte para notar como estos sujetaban a los hermanos y los cargaban como si de plumas se trataran - Iremos a donde viven y nos encargaremos de ellos, asegurate de ayudar a tu pareja... lo necesita - volvio a decirle el hombre mientras desaparecían.

La cobriza ladeo la cabeza, ¿por qué ese hombre tenía un tono de dolor cuando le dijo que cuidara de Ootori?, cerro los ojos y desaparecio dejando atrás una escuela en ruinas.


Deposito con cuidado a Chotarou en la cama de su habitación para observarlo, sabía muy bien que tenía que darle de su sangre para que sus heridas se cerraran por lo que se coloco sobre él para acercarse a sus labios - Tienes que morderme - murmuro llamandolo y este asintió con la cabeza alzando la misma un poco para clavar sus colmillos en el cuello de ella, Sakuno se sujeto de sus hombros, aún no estaba del todo recuperada de la mordida de Esteban y menos de la de Fuji.

La de este último había causado algo en su organismo, no sabía que pero se sentía diferente, se había sentido entera cuando este la había mordido aunque técnicamente no había bebido de ella pero se había sentido en la gloria - Listo - murmuro el peliplateado para separarse de ella y sonreirle un poco, la cobriza bajo la mirada hacía sus heridas y efectivamente no tenía más heridas así que beso suavemente sus labios - Me alegra que estes bien - murmuro ella preparada para besarlo cuando alguien toco a la puerta.

- Hay reunión en la sala - ambos se miraron, no entendían de que pero se bajaron de la cama para cambiar sus ropas llenas de sangre, Sakuno se acomodo el cabello para tapar la mordida de su pareja mientras este se despojo del uniforme lleno de sangre, tomo su mano y salieron de la habitación, extrañamente la mansión se sentía muy fría, bajaron la escalera y observaron a las mismas seis personas delante de los hermanos que estaban totalmente recuperados, como si no hubieran estado a punto de morir.

Sakuno se tenso cuando todos la miraron - No es necesario que des las gracias, eres la pareja de nuestro hermano, nuestro deber es protegerte - murmuro Seiichi con una leve sonrisa mientras ladeaba la cabeza, parecía un niño pequeño - Ellos son... nuestros... tíos - hablo algo cohibido Kazuya así que la cobriza miro a las personas que la miraban como tratando de descubrir algo - Un gusto - saludo a forma de saludo mientras el peliplateado apretaba un poco más su mano - Les agradezco lo que han hecho pero no tienen derecho a pisar esta casa - sentencio su pareja y ella lo miro no entendiendo porque decía eso.

- Entendemos que les molesta nuestra presencia pero deja eso de lado... tu pareja esta en peligro, en demasiado peligro - hablo el hombre castaño desviando la mirada, ella no entendía que había sucedido pero tampoco era como si quisiera descubrirlo, no le apetecía más secretos - ¿Por qué? - pregunto con calma notando que las seis personas se miraban y asentían entre si - Esteban Corvino es un vampiro original técnicamente, Isabel lo mato porque quería ser la única original pero no fue así - todos se miraron entre si no entendiendo a que se refería puesto que el maldito estaba vivo.

- No sabemos quien pero alguien rescato el corazón del verdadero Esteban Corvino logrando la resucitación del mismo, tiene sus recuerdos, de él y de ti Isabel, te quiere a su lado para siempre, no va a dudar en atarte a él para siempre con sus métodos, debes irte de aquí, no estas más segura, ninguno de ustedes lo esta, los vampiros que lo acompañan tambien son originales, no van a tocarse el corazón para asesinarlos de verdad - aseguro el hombre castaño mirandola fijamente.

- En primera ellos tienen corazón y en segunda no soy Isabel, sé quien es porque ella me hablo pero no soy ella, soy Riuzaky Sakuno - aseguro dando un paso adelante, el hombre castaño desvío la mirada y ella noto un sonrojo de su parte - Deben irse de aquí, nos aseguraremos de que esten bien pero deben irse ahora - suplico este y todos los hermanos se miraron asintiendo con la cabeza - ¿A dónde? - pregunto Sanada con calma aunque su mirada demostraba todo lo contrario.

- A Londres... en cinco minutos sale el jet privado - contesto el hombre y todos se levantaron para subir de prisa a sus habitaciones, Sakuno miro a Ootori y este asintió apretando más su mano para caminar - Sakuno - el hombre castaño la miro y ella espero a que dijera algo pero antes de eso su pareja la cargo para salir de ahí a toda velocidad.


- Ella no te recuerda Eliezer - hablo una mujer de cabello pelirrojo con una sonrisa triste, le dolía ver así a su mejor amigo - Lo se Alanah, es solo que ella fue mi primer amor en otra época... desearía que volviera - aseguro este dando media vuelta para caminar hacía donde se encontraba esa estatuta, tendrían que salir por debajo del mar o de lo contrario los encontrarían más rápido, ahora lo único que importaba era proteger a la chica de los peligros que vendrían, era necesario unir las fuerzas porque aunque ella no estuviera enterada sería el sacrificio en la siguiente luna roja para resucitar a los tres vampiros originales desde el inicio de los tiempos, su sangre era única lo que facilitaría que estos regresaran a la vida más rápido de lo normal, era demasiado importante que ninguno de los tres Corvinius despertara de lo contrario, el fin de la humanidad vendría con ello.


N/a

Espero les haya gustado.

Gracias por leer.

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