N/A
Un nuevo capítulo.
Espero les guste.
Gracias por leer.
Disclaimer:
Prince Of Tennis no me pertenece.
Capítulo 11: Londres
Ootori tomo las maletas de Sakuno con una mano para enlazar la otra con una de ella y salir de la habitación con paso calmado - Sabes que puedo ayudarte ¿no? - cuestiono la cobriza con una leve sonrisa observando que su pareja tan solo negaba con la cabeza - No quiero que lo hagas, mi deber es ser un caballero contigo, no se vería bien que me ayudes con tus maletas - aseguro este con una leve sonrisa para comenzar a bajar las escaleras, observo a los hermanos de su pareja bajando por lo que parecía ser un pasadizo secreto, vaya que la mansión tenía cosas ocultas.
Miro hacía el frente y observo que aparte de los seis vampiros iniciales que los ayudaron habían seis más los cuales intercambiaban palabras con los demás - Deben darse prisa - les llamo la atención Eliezer con un gesto de mano para que caminaran más aprisa, el peliplateado apresuro el paso para caminar por el enorme pasadizo que desembocaba en una cúpula marítima, Sakuno se sorprendio cuando observo dos jets en frente de ellos - Ustes suban aquí - les dijo una mujer pelirroja por lo que caminaron a donde les indicaron con paso calmado.
El jet era enorme, miraron a los demás acomodarse con calma, la cobriza miro a Fuji que veía por la ventana y quizo agradecerle por haberla salvado pero antes de que intentara acercarse Ootori la jalo de la mano para que continuara caminando, tomaron asiento en la parte trasera con calma observando como los doce vampiros abordaban el otro jet con calma, antes de decir algo más este empezo a despegar con calma - ¿Te encuentras bien? - pregunto su pareja observandola con demasiada preocupación.
Sentía que le dolía el cuello y quería beber de la sangre del peliplateado pero no había donde por lo que asintió con la cabeza - No, no estas bien, vamos - su pareja la tomo de la mano para que se levantara del asiento con calma - ¿A dónde? - pregunto notando que este caminaba hasta lo que parecía ser el baño, se sorprendio cuando observo una enorme habitación que estaba bien equipada - No subestimes los poderes de los vampiros - le recomendo su novio con una leve sonrisa de burla lo que le causo una leve risa a ella.
- N-Necesito que bebas de mí y necesito que me dejes beber de ti - pidio casi en un susurro notando que su pareja se acercaba a donde se encontraba para acorrarla entre la pared y su cuerpo, antes de decir algo más sintio los labios de Ootori presionando los suyos con un poco de fuerza pero con calma, al parecer no era la única necesitada y eso le daba demasiada calma, dejo que este descendiera por su cuello para lamer la extensión del mismo y después clavar los colmillos arrancandole un gemido de satisfacción.
Se sentía demasiado rara desde que Esteban había bebido de ella, no sentía sangre de él corriendo por su cuerpo pero algo le molestaba - Mi turno - aseguro ella ladeando un poco el cuello del peliplateado para clavarle los colmillos con calma pero antes de empezar a succionar de su sangre sintio una molestia en los colmillos por lo que se aparto de inmediato con una expresión de terror - ¿Qué sucede? - pregunto alarmado su pareja y ella se sostuvo de la pared - Esta aquí - murmuro temblando con miedo, con demasiado miedo.
- ¿Quién? - pregunto su novio pero antes de que ella contestara se sintio una sacudida enorme lo que provoco que se sostuvieran de lo que pudieran - ¡Ootori! - grito Atobe por lo que ambos salieron de la habitación observando que los demás estaban en la misma situación de no entender que pasaba, una sacudida mayor los hizo caer al suelo, Sakuno sintio que su cabeza se golpeaba con algo y que su espalda dolía demasiado, de pronto todo se calmo, sin embargo, sintio que alguien sujetaba sus muñecas con fuerza.
Alzo la mirada hacía arriba y observo los ojos lilas de Esteban mientras sonreía - Al parecer no puedes beber de tu pareja - murmuro este cerca de su cuello, coloco una mano para que apareciera una arma pero no surtía efecto - ¡Alejate de ella! - grito Ootori pero antes de que este atacara al rubio alguien se lanzo sobre este tacleandolo con fuerza, antes de darse cuenta los demás ya estaban peleando dentro del jet, ¿dónde estaba el otro jet? - Los otros han llegado a su destino Isabel pero a ti te necesito un poco más - comento este adivinando sus pensamientos.
- ¿Qué quieres de mi? - pregunta con un hilo de voz tratando de que suelte sus muñecas - Vas a necesitar de mí, no puedes probar otra sangre que no sea la mía, todavía tienes sangre mía en tu organismo, si quieres vivir necesitas de mi sangre así que te ofrezco un trato, ven conmigo y seguiras viviendo, huye de mí y moriras - aseguro este observando que Sakuno desviaba la mirada hacía donde su pareja estaba luchando, volteo la cara y antes de que este dijera algo más una espada se materializo en su mano por lo que aprovecho el momento para alzarla.
No era su intención lastimar al rubio sino quitarselo de encima por lo que este se lanzo hacía el techo con una expresión molesta - Prefiero morir - antes de que alguno de los dos dijera algo más una ola de agua los envolvio por completo, el vampiro rubio apreto los puños y desaparecio al igual que sus compañeros, Sakuno cayo al suelo con una mueca de cansancio, le dolía demasiado la cabeza y en verdad necesitaba sangre pero si era verdad lo que ese maldito había dicho estaba en serios problemas, en muy serios problemas.
Sus ojos pesaban demasiado por lo que se sostuvo de un asiento pero no lo suficiente como para mantenerse en pie - ¡Sakuno! - escucho el grito de Fuji antes de caer en un profundo sueño.
- La chica es estúpida - murmura un chico de cabello negro y profundos ojos verdes, no se ve demasiado maduro puesto que solo tiene 23 años pero no controla las palabras que salen de su boca - Cuidado con como la llamas, es un sacrificio que debemos cuidar Moogwai - asegura la chica pelirroja Alanah con media sonrisa - Le tengo respeto porque es la salvación a nuestro mundo pero se supone que es fuerte, entonces no entiendo porque no se cuido de la mordida de ese Corvino - añade este con media sonrisa cuando notan pasos desde la escalera.
- Porque nuestros poderes no estan desarrollados, no pudimos protegerla como se supone que teníamos que hacer primo - añade Tezuka desde las escaleras con una media sonrisa que demuestra lo mucho que le molesta estar en Londres rodeado de su familia que no le agrada en lo más mínimo - Es por eso que queríamos entrenarlos como se debe pero su querido padre no apoyo esa idea y mirate ahora, eres un vampiro que no puede defenderse - arremetio Moogwai con media sonrisa escondiendo lo mucho que le molestaba que estuvieran pisando su casa.
- Claro que puedo defenderme, sin embargo, no necesito la fuerza bruta de la que eres poseedor - arremete Kunimitsu siendo consciente de que su primo se lanzara sobre él en cualquier momento - Basta - ambos dejan de mirarse cuando la puerta del despacho de abre y por esta aparece Eliezer con gesto cansado, todos saben lo mucho que le cuesta tener a Sakuno cerca y no poder ayudarla - Lo siento - se disculpa el chico de los ojos verdes dejando su vaso de jugo sobre la barra de la sala observando a su hermano que sujeta un libro en la mano derecha.
- Según los datos, sin la sangre de su pareja original no vivira ni siquiera dos días - comenta este cuando la puerta de otra habitación en la parte principal por donde aparece una mujer de cabello negro y ojos rojos de nombre Kamaya - Hay una forma - asegura observando que su hermano Eliezer se coloca a su lado en fracción de segundos con un poco más de color pero este se desvanece cuando lee la forma de quitar por completo la sangre de Esteban de su organismo - Llama a Ootori - le pide a Kunimitsu que asiente con la cabeza para que este de media vuelta y comience a subir de nueva cuenta las escaleras.
- No se ve que te guste demasiado la idea - los cuatro presentes miran hacía la escalera donde se encuentra uan mujer de cabello lila con profundos ojos verdes - Por supuesto que no me gusta la idea - asegura el castaño cuando nota que la mujer se encuentra delante de él con una expresión molesta - En esta vida soy tu pareja, deja de preocuparte por ella - le señala con furia y el castaño tan solo sonríe - Solo lo dire una vez Teire, no molestes con eso, ella es un sacrificio que debemos cuidar quieras o no, seras mi pareja en esta vida pero esa mujer es la reencarnación del amor de mi vida, vive con ello o de lo contrario te mandare a Irlanda - asegura con una expresión cansada recibiendo un asentimiento por parte de la mujer que desaparece de inmediato.
Ootori mira a Sakuno con una expresión de cansancio, le duele un poco la cabeza, le molesta saber que esta en peligro por culpa de ese vampiro orginal que dice ser su pareja original pero lo que más le molesta del asunto es que ni siquiera ha podido defenderla, ha necesitado de los demás porque su padre le prohibio en su momento usar demasiado el elemento de agua aunque controla los demás pero eso es algo que casi no muchas personas saben, es necesario hablar con su padre para que le quite esa restricción sino quiere que Sakuno muera antes de lo debido.
Esta acomodado a su lado mientras la abraza, esta caliente, no sabe si tiene fiebre o algo peor pero no quiere saber más, solo quiere estar así con ella cuando la puerta se abre y por esta aparece Kunimitsu con gesto de matar a alguien, lo más seguro es que ya se ha encontrado con Moogwai, esos dos ni siquiera se llevan bien y tenerlos en una misma casa es como una bomba de tiempo - Si quieres salvarla, vamos - acomoda a Sakuno con cuidado sobre la cama para acomodar igualmente su almohada y levantarse con paso calmado.
Se coloco el abrigo blanco porque hace demasiado frío, sale con Tezuka por delante para pasar por habitaciones cerradas donde sus otros hermanos descansan con calma, observa la madera de la casa, la última vez que había estado en esa casa fue cuando tenía cinco años, después de eso nunca más volvieron aquí hasta ahora, bajan con cuidado las escaleras y observan a los cuatro vampiros que de inmediato los miran - Vamos - su hermano mayor lo apremia por lo que camina un poco más aprisa hasta estar frente a los demás.
- Sin la sangre de Esteban no vivira ni siquiera dos días - le informa su tío Eliezer con una expresión de miedo y algo más pero no se pone a pensar en que porque solo le importa Sakuno en estos momentos - ¿Qué tengo que hacer? - no vacila ni un segundo en preguntar que tiene que hacer para salvarla porque la ama demasiado como para perderla, no quiere vivir sin ella - Según el libro ella despertara en unas dos horas y después caera en un sueño, necesito que el tiempo en que ella este despierta bebas de ella y... hagas el amor con ella, en ese momento del clímax debes aprovechar para beber por completo de ella y extraer todo, es el momento en que sus defensas bajan provocando que la sangre de Esteban se mueva por decirlo así, aprovecha eso y extrae hasta la última gota, date prisa - Ootori se queda pasmado.
Jamás en su vida había siquiera iniciado un beso, ¿cómo demonios iba a hacerlo?, Sakuno siempre inicia pero él tiene miedo, sin embargo, es por ella por lo que de inmediato sube las escaleras pero antes de eso se detiene en la ventana y observa a Londres de noche, quiere enseñarselo a Sakuno y lo va a hacer por lo que toma aire, tiene miedo pero puede hacerlo y lo va a hacer.
- Me sorprende que hayas sido capaz de dejar que mi hermano posea a Riuzaky cuando es la reencarnación de tu pareja - señalo Akaya entrando en la estancia con un vaso de leche en la mano mirando a todos los presentes desde el marco de la puerta de la cocina, Eliezer lo miro fijamente - Ese no es tu asunto, creo que tus hermanos debieron enseñarte modales pero los has olvidado - aseguro este dando media vuelta cuando noto que el pelinegro se colocaba delante de él con una expresión de furia en el rostro.
- A mí no me des lecciones que fue a ti a quienes se le olvidaron los modales - aseguro sacando los colmillos para lanzarse sobre el castaño que de inmediato retrocedio enseñando los colmillos cuando una espada en medio de ambos los detuvo por completo de su pequeña pelea, Kamaya los miro con furia mientras su espada brillaba de un color rojo - Debemos irnos cuanto antes porque personalmente no quiero escuchar lo que esos dos garan así que dejen de pelear ahora - guardo su espada de nueva cuenta jalando al castaño para que caminara.
- Wow, le sigues haciendo caso a las mujeres - señalo Akaya con un gesto de burla sacando de quicio aún más al castaño que tan solo apreto los puños - Vamos - le dijo Kunimitsu apremiandolo - Sigue sin gustarte Londres ¿verdad? - le pregunto el menor mientras subían a las habitaciones de los demás para despertarlos, era necesario salir de la casa en lo que Ootori salvaba a la chica de las garras de la muerte - No... creo que me gusta Londres - contesto este divertido cuando escucho el grito de Moogwai en su habitación lo que le provoco una ligera carcajada.
- ¡Te voy a matar! - se dio prisa en subir donde los demás para despertarlos puesto que su primo sería contenido por Eliezer así que no tenía miedo de que este intentara matarlo como las otras veces, era divertido estar en Londres si lo pensaba.
Ootori miro a Sakuno que se estiraba en la cama, se acomodo a su lado y ella abrio los ojos con pesadez - Hola princesa - la saludo con una leve sonrisa notando que ella le devolvía lo sonrisa - Hola - le devolvio el saludo notando que este se acercaba a su rostro para besarla suavemente - Necesito salvarte y para eso necesito hacerte mía - comento este desviando la mirada, le daba demasiada vergüenza hablar de esos temas sobre todo con su pareja, la cobriza asintió con la cabeza puesto que sentía que en cualquier momento iba a caer en un profundo sueño y temía no poder despertar.
El peliplateado se inclino sobre sus labios para besarla de nueva cuenta, la cobriza sintio que sus labios se parecían a los de Fuji entonces recordo que no le había agradecido del todo el haberla salvado, ella quería hacerlo pero al parecer por el momento no podría y no le gustaba eso, ella en verdad deseaba agradecerle que le hubiera salvado la vida, sujeto del cuello a su pareja con calma para aumentar la intensidad del beso, su vista se nublo de deseo mientras Ootori colaba las manos dentro de su blusa con calma, quería disfrutar el momento aunque no hubiera demasiado tiempo.
- Necesito de tu sangre - pidio casi cerrando los ojos Fuji a su hermano que ladeo el cuello cuidando que nadie los viera, no es que le molestara que su hermano bebiera de él pero si sería molesto que alguno de los doce hicieran preguntas porque entonces si que tendrían que explicar de todo y francamente no le apetecía, lo único malo de que Fuji bebiera de él era que creía que en vez de ser su hermano era Sakuno, era una ilusión que se vio obigado a crear para poder hacerle creer a Fuji que no iba a morir porque la cobriza le daría de su sangre cuando quisiera.
Pero lo realmente malo era que tenía que cuidarse de que su hermano ojiazul quisiera besarlo o medio toquetearlo por eso siempre lo sujetaba de los hombros para que no hiciera nada raro, le resultaba demasiado cruel la forma en que Fuji tenía que alimentarse para vivir pero odiaba que lo confundiera con una chica y que a la hora de beber lo tratara como una, era humillante pero no podía quejarse, se sobresalto cuando sintio que su hermano colocaba sus manos en sus caderas, le entro miedo en todo el cuerpo.
Trato de alejarse pero este lo afianzo mientras bebía, coloco las manos en sus hombros para que se hiciera a un lado pero no podía, Fuji era más fuerte, su hermano se separo y suspiro de alivio - Sakuno - murmuro mientras se inclinaba, Tezuka se quedo inmóvil queriendo salir de ahí pero sabía que su hermano aún no había tenido suficiente, antes de separarse y salir corriendo el ojiazul lo sostuvo del mentón para bajar su camisa y enterrar los colmillos en sus clavículas, dolía a horrores pero se relajo cuando la sangre empezo a fluir.
Tenía que encontrar una manera de hacer que la cobriza se enamorara de Fuji porque no iba a poder más, no iba a poder más tratar de contener a su hermano cuando se trataba de beber, no quería más humillaciones, no le apetecía finjir ser una chica, era demasiado para él, sintio que el ojiazul colaba las manos por su espalda tocando su piel... estaba odiando Londres en este momento con toda su alma.
Sakuno gimio cuando Ootori empezo con las embestidas mientras ladeaba su cuello para lamer la extensión del mismo con cuidado, la cobriza sintio un cosquilleo pensando que eran los colmillos de Fuji los que se clavaban en su cuello con calma, con tranquilidad, sintio que su sangre la bebía él pero no entendía porque pensaba en esas cosas cuando su pareja era Ootori, no entendía pero le gustaba pensar en ese momento que era el ojiazul quien la poseía, sintio que caía en un sueño pero antes de caer el peliplateado apreto más su mano para que no se durmiera.
El clímax estaba cerca por lo que se sujeto de los hombros de su pareja mientras este succionaba toda la sangre con calma, en un grito Ootori dejo su cuello mientras acomodaba su mentón en el hueco de su cuello, la cobriza gimio al sentir la llegada al clímax - Syusuke - murmuro con calma mientras sentía que caía en un sueño, quiza por suerte el peliplateado no la escucho porque estaba tratando de que sangre no se combinara con la de Esteban pero vaya que la cobriza se mortifico por decir el nombre de alguien que no era su pareja, Londres le estaba afectando demasiado.
N/A
Espero les haya gustado.
Gracias por leer.
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