N/A

Un nuevo capítulo.

Espero les guste.

Gracias por leer.


Disclaimer:

Prince Of Tennis no me pertenece.


Capítulo 16: Manada

- ¿Cómo nos has llamado? - pregunto molesto Leonid mientras veía más que con odio a la vampira de cabello lila - Chuchos, después de todo eso son - contesto como si nada deteniendo su andar al final de las escaleras, antes de decir algo se escucho un estruendo y la puerta de la entrada se escucho siendo tirada, todos estuvieron atentos hasta que un lobo completamente blanco de ojos grises aparecio delante de todos, sus colmillos eran más que enormes, su pelaje se veía hermoso, brillaba, miraba hacía todos lados.

- Jacciel - murmuro la princesa Veil admirando al noati de su manada que se convirtio en humano ante todos - Con todo el respeto que tu especie merece, te pido que no insultes a la mía llamandonos de esa manera mucho menos frente a la princesa de mi manada - le dijo a la vampira que se había hipnotizando con él, era de cabello rubio, de una altura alta, espalda ancha, ojos grises que parecían insitar a quien los viera al lado de lo celestial - Lo siento - murmuro apenada y este tan solo dio media vuelta caminando a donde la pelirroja.

Se inco ante ella bajando la cabeza - Lamento no haber logrado venir antes princesa, sucedio algo con la manada, es necesario que vuelva - señalo este alzando la vista observando a los vampiros que estaban allí, eran sin duda hermosos, no entendía como es que personas como ellos luchaban entre sí, cuando se suponía que lo primordial era proteger el mundo en el que vivían, en cambio los lobos siempre trabajan unidos, nunca en su larga historia había existido un traidor pero al parecer en el mundo de los vampiros era lo contrario.

- Estamos en una alianza con los vampiros, son necesarios para encontrar a mi pareja Jacciel - comento ella un tanto apenada por dejar por este momento a su manada de lado - Lo entiendo pricesa, sin embargo, ellos también pueden venir, uno de los suyos fue encontrado cerca de nuestras tierras - de inmediato todos se colocaron de pie como si estuvieran asustados de algo o de alguien mejor dicho - ¿Cómo es? - pregunto un chico de lentes y cabello castaño, lo miraba fijamente como si quisiera ver más allá de su persona.

- No es la pareja de la princesa, es alguien normal, me sorprende que sea un vampiro pues no tiene ni siquiera un rasgo de belleza como es conocida su estirpe... es como un humano pero su escencia es la de un vampiro - anuncio mientras se colocaba de pie, la pelirroja asintió con la cabeza - Ire por Sakuno - anuncio un chico ojiazul que desaparecio de su campo de visión - Debemos darnos prisa, no esta muerto y temo que pueda sucederle algo a la manada - hablo seriamente el chico de ojos grises mientras cambiaba a forma de lobo.

Los demás lo siguieron cambiando a su forma natural, en menos de un minuto los vampiros ya estaban listos para salir - Preparare el jet - anuncio el que parecía ser el líder pero de inmediato Jacciel nego con la cabeza - Es necesario darse prisa, iremos a pie, si alguno de ustedes se cansa no dude en que lo ayudaremos pero no tenemos tiempo - no muy cómodos asintieron con la cabeza y se dispusieron a salir de la propiedad de inmediato.


- Me sorprende que hayas bebido de ella y sigas vivo - comento Esteban con un deje de burla, observo al peliplateado que solo estaba recostado en la cama, no demostraba ningún síntoma de dolor después de haber cometido la atrocidad de beber de alguien que ya tenía pareja, eso era como un tabú en el mundo de los vampiros pero Ootori estaba tan fresco como una lechuga - Soy diferente - contesto simplemente mientras pensaba en el lobo que había visto en la casa, algo lo llamaba a buscarlo y no entendía muy bien porque.

- Mientras me ayudes con lo que tengo planeado no me interesa lo que hagas - anuncio el rubio como si nada aunque se estaba muriendo porque alguien como el peliplateado hubiera tenido el privilegio de beber de su querida Isabel - A mí no puedes engañarme, se que dentro de ti te estas muriendo por haberme bebido de ella, odio cuando la gente piensa que en verdad soy tan tonto como para no darme cuenta de lo que piensa, no te equivoques conmigo que no te conviene - siseo molesto mientras se colocaba de pie dejando la cama a un lado.

- No es que te menosprecie sino que simplemente no me parece justo enojarme contigo sobre algo que me molesta, no te mentire, si me ha molestado que bebieras de ella pero tus razones tenías, tan solo quiero ser tu amigo - aseguro el rubio con una leve sonrisa que a Ootori se le antojo helada - Lo que tú digas, ire a cazar - sentencio mientras saltaba por la ventana dejando al lado al vampiro que en un momento había odiado pero del que ahora dependía para cumplir su venganza, necesitaba sentir la sangre de los humanos o se volvería loco.

Claro que sabía que estos corrían el riesgo de convertirse en una especia de vampiro aunque seguirían conservando la escencia humana, lo más seguro era que su familia ya estuviera enterada pero poco le importaba, solo quería dejar de sentir la sed de sangre corriendo por sus venas, solo quería dejar de sentir el sabor de la sangre de Sakuno.


- ¿Te encuentras bien? - pregunto Fuji mirando a Sakuno que estaba sobre su espalda, no se le veía demasiado débil pero si se notaba que estaba cansada, era normal cuando había sido obligada a darle de su sangre a otra persona - Si - murmuro cerrando los ojos, al parecer el sueño la había vencido de nueva cuenta - Oí de mi princesa que tu pareja fue obligada a darle de su sangre a su pareja lo que causo que sintiera demasiados dolores, en cuanto lleguemos con la manada me gustaría revisarla - hablo el chico de ojos grises con una leve sonrisa.

Fuji se sorprendio por completo, por lo general las dos razas se odiaban pero este chico parecía estar ajeno de cualquier historia de guerras entre ambas especies, es más él podría jurar que era demasiado puro para su propio bien - No hay problema - murmuro observando que este tan solo asentía para seguir corriendo, le sorprendía que aún en su forma natural pudiera hablar como si nada, apreto el paso pues de verdad necesitaban saber que demonios estaba sucediendo desde que a Ootori se le había dado por irse al lado de la oscuridad.

Suspiro un poco, cerro por un breve momentos los ojos cuando sintio que alguien corría donde él para lanzarse sobre su cuerpo, sujeto fuertemente a la cobriza que se desperto de un salto, miro a la princesa que le gruñía - Estabas por cruzar otro territorio, manten los ojos abiertos - le gruño molesta dando media vuelta, sus caninos no eran tan grandes como los del lobo blanco, comparada con el chico de ojos grises la princesa era pequeña y eso que también tenía su tamaño - Lo siento - se disculpo escuchando una suave risa detrás de él.

Viro la vista y observo al chico llamado Jacciel que le sonreía - Este aún no es nuestro territorio, sin embargo, donde estamos corriendo es territorio neutral, Veil no te quizo decir las cosas de esa manera, es solo que no nos podemos dar el lujo de cruzar otro territorio sabiendo que puede haber otra manada, a ella no le gustan tanto las guerras desde que papá y mamá murieron - señalo este mientras moderaba un poco el paso para seguirlo más de cerca, encarno una ceja mientras procesaba la información hasta que abrio los ojos mirando al chico.

- ¿Qué eres de ella? - pregunto y el chico tan solo sonrió - Es mi hermana mayor, se suponía que él que lideraría la manada sería yo pero al final mis ancestros me escogieron para ser el noati y ella fue la elegida para ser la líder, es una buena pero siento que en ocasiones no lo desea es por eso que cuando leí que tu hermano sería su pareja corrio hacía aquí, Veil necesita a su pareja cuanto antes - contesto este a su pregunta para acelerar el paso dejandolo solo, si era cierto lo que decía el chico era más que obvio que no podía matar a su hermano aunque quisiera.

- Ni sueñes con matarlo - le señalo Sakuno con una suave risa y él tan solo asintió con la cabeza - No lo haría ahora que se que esa manada lo necesita aunque eso no me quita el derecho de hacerlo sufrir un poco por haberte mordido - contesto este mientras apretaba el paso, los lobos seguían corriendo lo que quería indicar que aún faltaba camino por lo que lo mejor era guardar energías para el resto del camino, antes de pensar en algo más se escucho un aullido proveniente de la pelirroja que saco por completo los colmillos además de las garras y cruzo el otro territorio, algo no estaba bien.


Ootori avento a su presa de nueva cuenta a su cama después de susurrarle palabras cómodas con su voz hipnotizadora, la sangre estaba instalada en sus colmillos pero estaba calmado, no sentía nada de nada cuando mordía a los humanos hasta casi matarlos, hasta casi exprimirlos de la última gota de sangre, se limpio las comisuras de los labios saboreando los restos de sangre, salio a paso calmado de esa casa adentrandose en el bosque, no llevaba ni dos pasos cuando alguien se le lanzo encima, apenas bloqueo el ataque de sus colmillos.

Con un movimiento rápido coloco las manos alrededor del cuerpo del lobo volcandolo sobre la tierra, este aullo de dolor mientras se removía enseñandole los caninos con fuerza, noto que era blanco con destellos grises, era el que había visto en su casa, al parecer lo había seguido o algo así - Quedate quieto, no deseo lastimarte - señalo pero este se removio de nueva cuenta lanzando sus patas hacía el aire mandandolo a volar, se sujeto con las garras del tronco de un árbol mientras le enseñaba los colmillos.

- No deberías de beber de humanos, bien sabes lo que podría pasar - le sorprendio que este le hablara con un tono calmado, aunque sus ojos verdes demostraban que de verdad estaba enojado - ¿Quién eres y qué quieres de mí? - pregunto con calma mientras sus ojos cambiaban de color pero antes de decir algo este se lanzo sobre él por lo que instintivamente lo rodeo de nueva cuenta con sus brazos pero no midio su fuerza y se escucho un crujido, el lobo gruño más que fuerte, mientras se revolcaba de dolor en la tierra.

Algo dentro de él se removio cuando escucho esos aullidos de dolor, se separo con miedo mientras este seguía retorciendose de dolor, de pronto cuatro imponentes lobos se colocaron delante de este mientras le gruñían, era momento de salir corriendo quiza - ¡Aaaaaaaaaaaaaaaaaaa! - el grito de alguien se escucho, no era un aullido, era un grito humano, dos lobos se convirtieron en humanos pero los otros dos le siguieron enseñando los caninos, quería matarlo al menos eso noto en sus ojos, era como si lo odiaran.

Se lanzo hacía el tronco del árbol escapando de estos y se quedo de piedra al ver que el lobo blanco con destellos grises era una humana o al menos alguien que pertenecía a su mundo, era pelirroja y de ojos verdes, parecía estar sufriendo mucho, después de todo le había roto seguramente algunas costillas, le dedico una última mirada a esos ojos llenos de dolor para salir huyendo de allí, no llevaba corriendo muy lejos cuando escucho un grito dolor que le erizo la piel por completo, quizo volver pero prefirio seguir corriendo.


- Tranquila, acomodare las costillas - Jacciel le hablaba con un tono calmado aunque sentía miedo de lastimar de más a su hermana mayor, ella se retorcía de dolor mientras trataba de apartar las manos de su cuerpo - N-No - señalo sin aire mientras las lágrimas seguían saliendo de sus ojos - ¡Quédate quieta! - le pidio casi sin voz, lo único que deseaba era que su hermana dejara de sufrir, tenían que llegar cuanto antes con la manada y ella necesitaba estar bien - Las acomodare y después nos iremos, Veil la manada te necesita - le señalo con la mirada suplicante.

La pelirroja se retorcio de nueva cuenta mientras asentía con la cabeza, lo siguiente que sintio fueron manos sujetandola fuertemente y gritos saliendo de su garganta ante el dolor que la lastimaba, era como si la estuvieran quemando viva solo quería que dejara de dolor, solto un último grito antes de caer por completo en la oscuridad, solo soño con ojos grises y cabello peliplateado, no entendía como es que su pareja la hubiera lastimado, era que él sintiera el lazo que los unía pero al parecer lo estaba negando, si no quería que se perdiera en la oscuridad debía darse prisa en decirle que era su pareja, con ese último pensamiento se quedo completamente dormida.


- ¿Estara bien? - pregunto Sakuno mirando al lobo blanco que ahora era un humano, este asintió con la cabeza mientras cerraba la puerta de la habitación donde su hermana descansaba - No puedo creer que Ootori le haya hecho eso - hablo serio un chico de ojos gatunos, no sabía muy bien los nombres de ellos pero pronto los aprendería porque después de todo tendrían que tener una alianza para salvar su mundo - Él no sabe que es su pareja y si lo ha sentido lo esta negando porque tiene a alguien más en su corazón - hablo Slide mientras miraba al resto de la manada que estaban en sus cosas.

Sakuno se tenso ante esas palabras, él aún no la había olvidado, de nueva cuenta lo le estaba causando daño y se odiaba más que nunca - Es a mí a quien tiene en su corazón - hablo apretando de más la mano de su pareja que le sonrió tratando de que doliera menos el aceptarlo - Lo sabemos, tienes el olor de él pero eso no es lo importante, nuestra especie solo dura mil años y la princesa lleva viviendo tres siglos, ella no es una jovencita, es necesario que encontremos a su pareja cuanto antes porque de lo contrario todo estara mal - señalo Leonid mientras bebía de un vaso con calma.

- Ustedes no solo tienen problemas, algunos de los nuestros la quieren a ella para despertar a los Corvinus - comento el hombre que se llamaba Eliezer con una mirada pérdida, al parecer el mundo de verdad estaba de cabeza - Supongo que debemos ayudarnos entre nosotros - hablo seriamente Breeder mientras se colocaba de pie, era momento de descansar un poco - Antes que nada necesitamos encontrar al tal Esteban para terminar con su aquelarre lo que nos llevara a la pareja de la princesa, no sera fácil pero al menos debemos mantenernos como aliados - hablo Jacciel con tono calmado.

- Tienes razón así que esto es un pacto - hablo Fuji colocandose de pie para estrechar la mano del lobo blanco que le sonrió - Pero primero que nada debemos saber que tiene el vampiro humano por el que venimos aquí - todos asintieron, primero que nada tendrían que ver que era esa cosa, después tendrían que hacer un plan para encontrar a Esteban, aunque decirlo era más fácil que hacerlo pero al menos todos estaban juntos y quiza eso era má que suficiente por ahora, antes de decir algo más se escucho un estruendo fuerte.

Todos se levantaron de inmediato buscando con la mirada que pasaba... frente a ellos vieron a cuatro lobos enormes de diferentes colores que los miraban con furia en la mirada, esto no podía ir mejor - ¿Dónde esta su líder? - pregunto el lobo completamente negro con ojos cafés que los miraba con ojos amenazadores, se notaba que se estaba controlando para no lanzarse sobre ellos con todo lo que tenía - Se encuentra indispuesta - hablo con calma Slide bajando de donde se encontraba para hacer frente a los visitantes.

- Hay vampiros aquí, conoces las leyes - hablo un lobo rojizo que los miraba como si quisiera matarlos allí mismo - Son invitados - hablo Breeder desde arriba mirando a los lobos que estaban haciendoles frente, al parecer no tenían miedo de estar en un territorio hostil - No me interesa si son invitados, cruzaron mi territorio con ellos - hablo de nueva cuenta el lobo negro que parecía ser el líder - Somos lobos Tímber así que por el momento esas leyes de lobos normales no aplican y los sabes - comento como si nada Leonid.

- ¿Lobos Tímber? - pregunto Sakuno no entendiendo de que hablaban, no se suponía que todos los lobos eran iguales, ahora resultaba que no era así, esto cada vez estaba más raro, de verdad que no entendía a donde se había ido a meter - Se lo que somos pero sin embargo, eso no les da derecho a los chupasangres a meterse en mi territorio - señalo este adelantandose un poco, antes de dar otro paso de inmediato los cuatro guardianes de la princesa se convirtieron en lobos enseñando los caninos mientras sus ojos se encontraban en una batalla.

- No estamos aquí por eso precisamente - hablo otro lobo colocandose ante su líder y calmandolo con la mirada, este le gruño pero no dijo nada tan solo guardo sus caninos o al menos los redujo un poco - ¿Qué quieren entonces? - hablo Leonid midiendo sus palabras - ¡Eliezer, odio este lugar! - grito Teire entrando de quien sabe donde pero antes de dar dos pasos el imponente lobo negro se convirtio en un humano que era demasiado alto y de hombros anchos, se veía como un camión o un tanque, este sujeto la mano de la vampira y miro a los demás.

Eliezer se levanto de donde se encontraba sentado saltando para enseñarle los colmillos - Es mi pareja - siseo enseñandole los caninos al vampiro que se coloco pálido pues no entendía nada de nada - No es cierto - murmuro Jacciel a los demás con un gesto de terror en el rostro, adios convivencia bonita entre vampiros y lobos Tímber, si el lobo no mentía sobre que la chica de cabello lila era su pareja todo estaba mal porque tenía que reclamarla ya que sin ella no viviría pero eso no era lo peor, lo peor era que esa chica también era pareja de un vampiro.

Pensaba decir algo más cuando un lobo entre dorado con blanco se lanzo a donde los demás se encontraban gruñendole a Fuji que le enseño los colmillos, este miro a Sakuno con esos ojos plateados - ¡Mía! - le gruño al vampiro, Jacciel solo rodo los ojos, ahora resultaba que la princesa o la reencarnación también era la pareja de un lobo pero no solo eso, no de cualquier lobo sino el alfa de la otra manada.


N/A

Espero les haya gustado.

Gracias por leer.

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