N/A
Un nuevo capítulo.
Espero les guste.
Gracias por leer.
Disclaimer:
Prince Of Tennis no me pertenece.
Capítulo 17: Pareja
- ¡Es mía! - anuncio de nuevo el alfa de la otra manada mientras le enseñaba los colmillos a Fuji que lo miraba con furia en sus ojos mientras apartaba a Sakuno de ese lobo que lo miraba con esos ojos plateados que eran hermosos pero daban miedo, demasiado miedo - Es mi pareja - anuncio molesto y el lobo gruño enseñando más los colmillos, antes de que este se moviera o algo Jacciel se coloco en medio de ambos para detener una posible batalla entre ambas partes - Basta - señalo molesto mientras el lobo guardaba un poco sus caninos y Fuji las garras.
- ¡Alejate de mi pareja! - grito Eliezer tratando de tomar la mano de Teire que seguía sin entender del todo lo que sucedía, el enorme lobo se transformo de nueva cuenta enseñando los colmillos mientras alzaba las garras para destrozar al vampiro pero antes de hacerlo el alfa lo empujo con todo su peso mientras le enseñaba sus caninos - ¡No se toca a los vampiros! - le grito mientras lo miraba fijamente, el lobo negro cambio de nueva cuenta a humano y miro fijamente a su alfa que tan solo ladeo la cabeza mirando a la cobriza, por fin había encontrado a su pareja, después de tanto tiempo.
- ¿Es de verdad tu pareja? - pregunto Leonid mirando fijamente al alfa que se convirtio en humano, era alto, parecía uno de esos humanos que jugaba a futbol americano, su cabello era negro y sus ojos plateados, este miro al vampiro que estaba intimidado con su altura y presencia, destilaba liderazgo por los poros - Lo es - afirmo muy seguro mientras Teire corría a los brazos del que parecía ser su pareja - Ella es mía - aseguro el vampiro castaño de nombre Eliezer mientras sujetaba a la mujer de cabello lila sobre su pecho.
- Resulta que tambien es la pareja de mi centinela - confirmo como si nada caminando a donde ella se encontraba, la mujer tenía una mueca de miedo en el rostro, era normal porque nunca había esperado ser la pareja de un lobo Tímber - No pienso dejarla ir, es mi pareja desde hace siglos, la necesito conmigo - anuncio Eliezer estrechando más fuerte a la chica que temblaba de miedo - Mi centinela también la necesita, una vez encuentras a tu pareja dependeras de ella, necesitaras su sangre para vivir - anuncio este mirando fijamente a la chica que nego con la cabeza.
- No pienso dejar que un chucho me muerda - anuncio ella en gesto despectivo, antes de que alguien dijera algo más el alfa se había avalanzado sobre ella, la sujeto fuertemente contra el árbol mientras aprisionaba su cuello, todo mundo estaba en silecio, ni siquiera habían visto un movimiento del líder - Más respeto con mi especie, eres la pareja de mi centinela Eden, no pienso permitir que faltes al respeto a su persona, a la de mis compañeros o a la mía - siseo molesto mientras la soltaba viendo que esta lo miraba con miedo.
- Ella es la pareja de un vampiro, no podemos hacer nada - aseguro Slide desde arriba, estaba protegiendo a Sakuno porque bien sabía que el alfa la iba a reclamar en cualquier momento pero no podía dejar su misión de lado así que si el momento ameritaba salir corriendo pues lo harían - Podemos, la desvinculare del vampiro y listo - aseguro viendo fijamente a la cobriza que se encontraba en los brazos del ojiazul, le molestaba verla en brazos de otro, era su pareja, los celos lo estaban carcomiendo muy rápido.
- Es mi decisión, no la tuya - señalo Teire aferrandose al cuerpo de Eliezer que la miraba con demasiada preocupación, el alfa se acerco a donde ella, le hizo un gesto a uno de sus lobos que en menos de dos segundos tenía aprisionado al vampiro en el suelo, el castaño se removio tratando de soltarse pero el lobo rojizo lo sostuvo más fuerte sin llegar a lastimarlo - No pienso perder a uno de mis centinelas por tus caprichos, se que ese vampiro de allí no te ama, en su otra vida amo a una reencarnación de Isabel, ama a mi pareja Sakuno ahora, no siente absolutamente nada por ti, tienes dos horas para decidir si quieres quedarte con alguien que no te ama o unirte con alguien que dara todo por ti porque se que sabes como funciona la relación de enlazamiento con un lobo Tímber - hablo para soltarla del mentón y dar media vuelta.
El lobo rojizo solto al vampiro después de una seña de su alfa - Me sorprende que ella sea tu pareja Baekho - todos voltearon a donde la princesa se encontraba, se veía cansada y adolorida - Es mi pareja, no puedo hacer nada Veil - contesto como si nada para hacer una leve inclinación de cabeza - Debes explicarle de que va - anuncio ella haciendole una señal a sus lobos para que se alejaran de la princesa - ¡Ni se te ocurra acercartele! - gruño Fuji tomando más fuerte la mano de Sakuno, él la necesitaba, no pensaba dejar que alguien la apartara de su lado, antes muerta que permitir eso.
- Fuji, esta bien - hablo ella calmadamente, si alguien la necesitaba tenía que ayudar, no podía dejar que alguien que la necesitara terminara mal solo por los celos de su pareja - No, no esta bien, ¡soy tu pareja, no pienses que te dejare ir con alguien que no sea yo!, ¡no pienso dejar que vayas con un chucho! - grito fuera de sus casillas, antes de decir algo más la mano de Sakuno impacto sobre su mejilla, estaba furiosa - Te callas - sentencio fríamente para bajarse con un movimiento ágil bajarse de donde se encontraba hasta aterrizar cerca del lobo que la miraba fijamente.
Camino hasta donde este se encontraba, este bajo la mirada mientras sonreía - He de suponer que lo mejor es llevarte a donde vivo, te explicare lo que deseas - anuncio este y ella asintió con la cabeza para extender su mano, el lobo de inmediato la tomo, no llevaba ni dos pasos cuando sintio que Fuji la tomaba por el antebrazo con fuerza, la estaba lastimando - La lastimas - gruño Baekho pero el ojiazul lo ignoro por completo - Ni pienses que dejare que te vayas con este chucho, eres mi pareja no la de él, ¡eres mía! - anuncio enseñandole los colmillos.
Sakuno tan solo suspiro para en un movimiento rápido colocarlo sobre el tronco de un árbol mientras apricionaba su cuello y le enseñaba los comillos, la estaba tratando como un objeto y ella no lo era - No soy un objeto - le anuncio midiendo su tono pero este tan solo la miro despectivamente para apartarla bruscamente de su persona lo que la sorprendio demasiado - Haz lo que quieras - dicho esto desaparecio por completo de su campo de visión, de verdad que no lo entendía, era como un niño de cinco años.
Alzo el rostro mientras daba media vuelta y miro al lobo que le sonreía - La traere sana y salva - anuncio a la pelirroja que asintió desde arriba, la cobriza tomo la mano extendida para continuar con su camino - Ire con ustedes, tengo que terminar con este asunto cuanto antes - hablo seriamente Teire mientras avanzaba hacía el lobo negro que le sonrió coquetamente - También voy, después de todo ella es mi pareja - comento Eliezer tomandola de la cintura en un gesto posesivo, la de cabello lila solo se deshizo de su agarre para caminar como si nada.
Veil observo a todos marcharse hacía las camionetas, sabía que a Baekho no le convenía convertirse en un hombre lobo porque la cobriza no podía seguirle el ritmo por lo que le parecio bien que hubieran traído camionetas - ¿Te sientes mejor? - pregunto su hermano y nego con la cabeza, no tenía fuerzas en lo absoluto, le hizo una seña para que subiera a su habitación y poder hablar a solas pero entonces recordo el asunto del no vampiro que los esperaba por lo que de inmediato camino de nueva cuenta al balcón mirando a Jacciel que estaba a punto de subir.
- Primero debemos ver a la criatura - anuncio y su hermano asintió con la cabeza, la pelirroja se giro hacía Kamaya que parecía ser la segunda al mando - Es un asunto de partes iguales - comento la princesa y los vampiros asintieron con la cabeza colocandose de pie, escucho algunas discusiones entre los hermanos de su pareja sobre cosas tontas y sonrió, esperaba que Ootori fuera igual de divertido como ellos, solo quería que su pareja estuviera a su lado pero no pensaba presionarlo, al menos no por el momento.
Veil escuchaba los gritos a cada paso que daban, como si alguien se estuviera volviendo loco, se detuvo en la parte del bosque señalada por su hermano, una enorme jaula estaba sobre la tierra, los destellos del sol a penas se colaban por las inmesas ramas de los árboles - La princesa hermosa ha venido a verme - hablo la criatura mientras soltaba una carcajada que le erizo la piel a la aludida y a todos los que la acompañaban, miro al chico porque era uno, tenía el cabello castaño y sus ojos eran demasiado negros.
De sus labios salían unos pequeños colmillos, no demasiado grandes, ni siquiera se veían afilados, este ladeo la cabeza y lo observo, su aspecto era demasiado deplorable, como si fuera un vagabundo, sus ojos la miraban pero al mismo tiempo no lo hacían - ¿Quién o qué eres? - pregunto con calma aunque no la sentía en lo absoluto, la presencia de esa cosa le daba miedo, este solto una carcajada de nueva cuenta mientras daba algunas vueltas por la jaula riendo y hablando en murmullos, la estaba poniendo demasiado nerviosa.
- Tu lobito se esta perdiendo princesa bonita, si quieres que no se pierda dale de tu sangre antes del anochecer de hoy, se perdera, se perdera y jamás podras recuperarlo - anuncio este con una risa estruendosa, la pelirroja sintio deseos de matarlo de inmediato peros se contuvo, este de un salto se subio a las barras de la jaula para escalar al punto más alto - ¡Hey! ¡Hey! - le grito de nueva cuenta pero mientras miraba hacía arriba no noto que este ya estaba abajo - ¡Veil! - el grito de su hermano le llamo la atención por lo que por centímetros escapo de las garras de la criatura.
- Deberías dejar que nuestra amada Isabel se quede con el lobito porque el vampiro azul no podra salvarla de nada, no es lo suficientemente fuerte, el lobito si lo es, si no desean que ella muera cuidenla porque Esteban es muy fuerte, más que tu princesa bonita, date prisa porque lo perderas, lo perderas, el viajero te dice que las manecillas corren - anuncio este mientras reía de nueva cuenta, escalo hasta la punta, la princesa lo iba a llamar pero un destello enorme de luz inundo esa parte del bosque cegandolos por completo.
Todos los presentes se cubrieron de inmediato con los brazos, la pelirroja gruño, esas cosas solo le pasaban a ella - ¿Te marchas? - pregunto su hermano y asintió con la cabeza mientras se convertía en lobo, sus caninos salieron y gruño un poco - Volvere con él - aseguro observando a sus guardias que la miraron con preocupación - Iremos con usted - anuncio Breeder pero nego con la cabeza, ese era su asunto, ella sola tenía que resolverlo - Volvere - anuncio demasiado segura para dar media vuelta y colocar las patas con cuidado sobre la tierra.
El aroma del bosque inundo sus fosas nasales, sintio que todo lo natural entraba en sus sentidos, sus caninos se alargaron y emprendio la marcha, tenía que darse prisa si no quería perder a su pareja, lo necesitaba más que nunca, no podía darse el lujo de perderlo, su manada al igual que ella lo necesitaban, paso levantando hojas aumentando la velocidad, tenía que darse prisa.
- Esperaba una cueva - comento Teire bajando de la camioneta de la mano del lobo que le sonrió negando con la cabeza - No, no es una cueva - hablo burlón un chico de cabello rubio y ojos anaranjados, de nombre Kevin, un centinela, era un cachorro comparado con los demás pero era fuerte aunque no lo demostrara - Vamos - Sakuno aparto la vista del chico ante el suave jalón de Baekho que camino hasta la mansión, lo observo teclear algo en alguna parte lateral de la puerta, es que ella no veía nada pero seguro él si.
La puerta se abrio y este tiro de nueva cuenta de su mano para que entrara a la enorme mansión, el aire no llego a sus pulmones, todo eso era de última tecnología, al parecer en verdad tenían tanto dinero - ¿Cómo es que consiguen esto? - hablo la chica de cabello lila admirando todo el lugar - Cuando vives mucho no creo que no sea mala idea el invertir, tenemos empresas a nivel mundial, cotizamos en la bolsa de diferentes países - hablo el alfa con una sonrisa mientras dejaba unas llaves sobre una mesa.
Sakuno miro la sala, era enorme, incluso tenía tres pantallas planas y un sistema de juego, habían más puertas que seguro daban a más habitaciones, escaleras se veían en todas direcciones conduciendo a los siguientes pisos - Ven este la guio hasta una puerta con calma, su tacto era suave, como si temiera el romperla, ni siquiera con Fuji se sentía de esa manera, abrio una puerta y observo la cocina que estaba bien equipada, habían tres refrigeradores, al parecer si que comían, con razón eran como camiones.
- ¿Quieres un aperitivo? - pregunto este con calma y ella asintió con la cabeza, lo observo sacar algunas cosas - ¡Te dije que no la toques! - el grito de Eliezer llamo su atención así que miro a la sala con deseos de ir y ver que estaba sucediendo pero una mano en su mentón llamo su atención por completo - Toma, come ahí - señalo una mesa que estaba no muy lejos de la barra de la cocina, camino seguida del hombre que coloco una jarra de agua en la mesa y algunos vasos, este aparto la silla para que se sentara y le sonrió agradecida.
El alfa miro a la cobriza, sus rasgos eran pefectos, la verdad es que no había podido escoger una pareja mejor, sus ojos eran llamativos y muy expresivos porque había visto el dolor en ellos después de que su pareja, el vampiro en pocas palabras la mirara despectivamente, las ganas de poseerla y morderla eran demasiado grandes, se estaba conteniendo para no hacerla suya en la cocina donde todo mundo escucharía sus gritos pero poco le importaba porque solo deseaba saborearla, el rasgo característico de los lobos Tímber era que eran como conejos pero siempre cuidaban de su pareja cuando se trataba de hacer el amor y él no iba a ser la excepción.
- ¡Aparta tus manos de ella! - un nuevo grito llamo su atención, el alfa suspiro - ¡Kang In! ¡Niel! - su grito la espanto un poco pero no dijo nada, dos hombres de inmediato se hicieron presentes en la sala, los miro, parecían amigables - Ire a ver el asunto de esos tres, quedate con ellos, no tardo - este beso su frente para sonreirle un poco y salir a pasos calmados de la estancia, los chicos la miraban como examinandola lo que le provocaba un poco de miedo, después de unos segundo estos se acercaron a ella.
- Mucho gusto, me llamo Niel, soy el beta de la manada - hablo un chico de cabello rubio y ojos esmeraldas, su sonrisa era muy amigable así que no dudo en estrechar la mano que este extendía - Un gusto, Riuzaky Sakuno - contesto a su saludo, este solo sonrió aún más - Me llamo Kang In, soy el general de los centinelas, un gusto Sakuno - el otro era un chico de cabello pelirrojo y ojos verdes - Mucho gusto - saludo estrechando su mano, se escucho un golpe en la puerta y de inmediato los dos hombres se levantaron.
- ¡Es mi pizza! - grito Kevin causando la risa de los tres, Sakuno se sentía comoda con ellos porque parecían una familia, por alguna extraña razón no le importunaba en lo absoluto vivir con ellos y eso le hizo estremecerse porque ella tenía una pareja y era Fuji.
Estaba más que celoso, dolido era la palabra perfecta, entro en un un restaurant con paso calmado y tomo asiento en una de las tantas mesas, quería morder a una humana para darle celos a Sakuno, eso la haría ver que estaba mal en dejarlo a él e irse con el lobo ese - ¿Va a ordenar? - Fuji alzo la vista observando a una chica de cabello rubio y ojos miel que le sonreía coquetamente, le sonrió de la misma manera para levantarse suavemente de su asiento, la miro a los ojos provocando que ella se hipnotizara con los mismos.
La tomo de la mano para sacarla de ahí cuanto antes, se detuvo después de unos minutos para mirar a la chica que tenía los ojos cerrados, ladeo su cuello y enseño los comillos, de inmediato ataco su cuello, bebio de ella como si de su pareja se tratase, antes de seguir bebiendo de ella sintio unas manos sobre su cuello para apartarlo de la rubia que cayo al suelo desmayada - ¡¿Terminaste?! - la voz de Sakuno sonaba rota, lágrimas resbalaban de sus mejillas, él tan solo la miro como si nada, no pensaba que fuera tan grave beber de una humana cuando se tenía pareja.
- No, me has interrumpido - contesto como si nada con intenciones de volver a tomar a su víctima pero un golpe en la mandíbula lo recibio por completo, la cobriza lo miro con furia en los ojos - ¡¿Por qué?! - exigio saber y él tan solo suspiro un poco - Fue un arranque de celos - contesto a su pregunta y la cobriza rio amargamente mientras las lágrimas seguían saliendo - ¡¿Arranque de celos?! ¡Mira lo que tu arranque de celos ha provocado! - grito ella enseñando su muñeca derecha, entonces fue su turno de colocarse pálido.
El lazo que los unía, el que solo ellos veían se estaba disolviendo, cuando una pareja de vampiros se enlazaba por medio del acto del amor se estaba esfumando, estaba quebrandose por completo - Al menos Ootori tuvo la decencia de leer de que iba la relación de parejas con una reencarnación, ¡¿lo hiciste tú?!, ¡claro que no, si has mordido a otra!, ¡te odio!, ¡te odio! - le grito mientras temblaba, las lágrimas no podía contenerlas en lo absoluto, el lazo se quebro por completo ante esas palabras.
El lazo solo se unía cuando dos personas se amaban, ella ya no lo hacía - ¡Sakuno! - grito desesperado cuando la vio correr pero ella tan solo siguio corriendo, había perdido a su pareja por sus celos, ni siquiera sabía de que iba una relación con una vampira reencarnada, se golpeo la frente con la mano, quiza la había perdido para siempre, ella seguramente lo odiaba, solo esperaba que su pareja lo amara aunque sea un poco porque iba a luchar por ella, no pensaba perder a Sakuno, no la pensaba perder.
N/A
Espero les haya gustado.
Gracias por leer.
