N/A

Un nuevo capítulo.

Espero les guste.

Gracias por leer.


Disclaimer:

Prince Of Tennis no me pertenece.


Capítulo 18: Reencuentro

- ¿Me sigues? - pregunto Ootori cuando vio al lobo de antes delante de él con la respiración agitada como si hubiera corrido como el viento hasta dar con él, extrañamente eso le gustaba pero no pensaba demostrarlo - Si - contesto como si nada el lobo que se convirtio en humano ante el peliplateado que tan solo le sonrió levemente - Eres hermosa, ¿qué esperas de mí? - volvio al ataque con sus preguntas observando como la pelirroja se mordía ligeramente el labio, al parecer estaba nerviosa, eso le gustaba y mucho.

- Necesito que vengas conmigo - hablo ella alzando la mirada, al parecer el estar en su presencia la colocaba demasiado nerviosa - ¿Disculpa? ¿Por qué habría de ir contigo? - pregunto este dando un paso hacía delante, ella de inmediato retrocedio dos lo que causo una suave risa en sus labios - Eres mi pareja - contesto ella, Ootori si sabía de las parejas de los lobos Tímber, jamás había esperado que fuera la pareja de uno pero no de cualquier a ella se le notaba la sangre de realeza, quiza era la princesa de su manada.

Era fácil saberlo porque podía ver en su mente sin que ella se diera cuenta, era una de las ventajas de ser un vampiro único - ¿Y? ¿Quieres una felicitación o algo así? - pregunto dando media vuelta, por su parte Veil se sentía humillada, jamás en su vida alguien la había tratado con la punta del zapato, era un maldito infeliz el que iba a ser su pareja, nunca debían de hablarse así, la estaba lastimando y él debía de sentirlo, con un movimiento rápido se coloco delante de este para detenerlo de que siguiera avanzando.

- En verdad necesito que aceptes ser mi pareja, mi manada te necesita - aseguro ella y el peliplateado la tomo del mentón en un movimiento rápido para estrellarla contra un árbol causando un gemido de dolor de parte de la pelirroja que tan solo se quedo quieta - Acepto, se como funciona el lazo, debo poseerte, morderte y tu morderme a mí, sin embargo, yo no pienso hacer el amor contigo porque no te amo, no me interesa hacerlo, mi corazón le pertenece a alguien más pero no quiero amarte, no me interesa en lo absoluto sentir algo por ti, tendremos sexo, aún sabiendo esto ¿aceptas? - pregunto mordazmente a la pelirroja.

Veil lo miro con los ojos a punto de derramar lágrimas, era humillante y doloroso que tu pareja destinada te dijera que jamás te haría el amor, que solo satisfacería los deseos carnales, dolía demasiado - A-Acepto - titubeo y este la solto del mentón para mirarla fijamente - Entonces vamos - ella asintió convirtiendose en un lobo para empezar con el camino a casa, su mirada estaba triste, era normal después de que el hombre por el que había esperado toda su vida le dijera que jamás la iba a amar y que su corazón pertenecía a alguien más.

Ootori solo pensaba en el reencuentro con su familia, poco le importaba si ellos lo odiaban, ellos ya no eran nada de él pero aún así estaba nervioso por verla a ella de nueva cuenta, sabía que el reencuentro con Sakuno no sería nada agradable y eso dolía.


- ¡¿Qué?! - pregunto Bekho colocandose de pie ante Teire, Eliezer y su centinela, el beta y el general lo veían con miedo - En menos de un segundo ya no estaba alfa - se disculpo Kang In con un poco de miedo, su alfa los miro con verdadera furia - ¡Si algo le pasa les vo... - no termino de hablar cuando Sakuno entro en su oficina con los ojos llorosos, las gotas saladas corrían por sus mejillas, estaba llorando, antes de que ella hablara se coloco delante de la cobriza para abrazarla fuertemente, ella solo temblo en sus brazos.

Ladeo la cabeza y miro a los presentes - Decide Teire, no tengo todo el tiempo, tienes diez minutos - sentencio cargando a la vampira al estilo koala para salir de ahí como un rayo, podía sentir el dolor corriendo por sus venas pero no era el suyo era el de ella, sentía cada fibra de su ser temblar ante lo mal que estaba su pareja, subio de prisa las escaleras para correr hasta el último piso de la mansión donde se encontraba su habitación, abrio la puerta de una patada sosteniendo con cuidado a Sakuno que seguía temblando.

Camino hasta depositarla suavemente sobre la cama, la acomodo con cuidado cubriendo su cuerpo, beso su frente y le sonrió - ¿Qué sucede bebé? - pregunto este mientras acariciaba su mejilla con suavidad como si temiera el romperla o hacerle daño - É-Él... m-me engaño, e-el l-lazo se r-rompio... lo o-odio - aseguro jalando la mano del lobo para acomodarlo a su lado, se refugio en su pecho como una niña asustada y él tan solo la sujeto fuertemente, beso sus cabellos mientras la arrullaba en sus brazos.

- Tranquila bebé, yo jamás te haría daño - aseguro mientras limpiaba con suavidad sus ojos, la beso tiernamente, a penas un casto beso, tenía que poseerla cuanto antes pero primero tenía que desaparecer el olor del vampiro, sabía que no habían intimado pero si habían bebido sangre el uno del otro y eso lo molestaba demasiado, la observo calmarse en sus brazos y sonrió, sin duda alguna el vampiro se lo había hecho demasiado fácil, eso estaba bien ahora solo tenía que unirse con ella y nunca más la dejaría ir.


- ¡¿Qué haces aquí? - pregunto furioso Fuji mientras los demás estaban en posición de ataque, el vampiro planeaba lanzarse sobre el peliplateado pero Veil se coloco delante de él gruñendo a los vampiros - Es mi pareja - hablo molesta, los vampiros se miraron entre si no entendiendo de que hablaba - Ootori-san es la pareja de mi hermana, eso quiere decir que es uno de los nuestros - comento Jacciel con una leve sonrisa, Fuji miro con odio a su hermano para acercarse a este, la pelirroja le seguía gruñendo.

- Siento tanta lástima por ti, mi querido y amado hermano no sentira nada hacía ti... él solo sabe preocuparse por sí mismo - le hablo a la pelirroja que se sorprendio por unos pocos segundos, pensaba convertirse en humana pero la carcajada que solto su pareja la tomo por sorpresa en todos los sentidos - Me sorprende que digas que me preocupo solo por mí cuando has sido tu quien mordiste a una humana, ni siquiera te tomaste el tiempo de revisar de que iba una relación con una reencarnación querido hermano - señalo este avanzando entre los demás.

Antes de que diera algunos pasos más Fuji se lanzo sobre este pero algunas ramas bajaron de los árboles para detenerlo, Ootori ladeo la cabeza con una leve sonrisa hacía el ojiazul - No te atrevas a atacarme por la espalda porque no respondo - sentencio furioso para hacerle una seña a la pelirroja para que le indicara el camino, esta de inmediato se transformo en humana para darle alcance pero antes de que pasara de Fuji este la sujeto por la mano fuertemente para tomarla del mentón en un movimiento rápido y juntar sus labios con los de Veil.

Ootori miraba la escena con ojos calmados, no amaba a esa mujer así que le daba lo mismo, su hermano la solto después de unos segundos y noto la sangre en sus labios, la había mordido un poco - ¿Qué te parecio eso hermano? - todos miraban la escena con los ojos abiertos, Jacciel tenía una mano en los labios para no reir, iba a ser divertida la convivencia con los vampiros - Me da lo mismo, no la amo y no pienso hacerlo así que si quieres besarla, acostarte con ella me da lo mismo mientras que este en mi cama cuando quiera - dicho esto dio la media vuelta siguiendo con su camino.

Veil agradecía que solo su hermano estuviera ahí porque se sentía humillada en todos los sentidos y porque si sus tres guardias hubieran visto esa escena se hubieran lanzado sobre Fuji sin pensarlo, limpio las lágrimas que salían para caminar pero fue sujetada por el vampiro ojiazul que la miraba con culpabilidad - Lo siento - se disculpo de verdad y esta tan solo se zafo de su agarre - Yo sabía que él iba a decir eso, lo sabía pero preferiría que me lo dijera en mi cara a solas y no en presencia de mi hermano y de vampiros porque a ti se te da la gana picarlo con el asunto de esa vampira cobriza que los tiene locos a todos - le siseo molesta mientras se zafaba de su agarre y caminaba con la cabeza en alto aunque estaba más que humillada en todos los sentidos.


- ¿Estas bromeando? ¡Di que estas bromeando Teire! - le grito Eliezer de pie en la sala con los puños a cada lado de su cuerpo y con los ojos rojos de la furia que sentía en ese momento - No bromeo Eliezer - aseguro la vampira con gesto calmado mientras Eden sostenía su mano con suavidad, en sus ojos se notaba la tranquilidad, ella no mentía - ¡¿Por qué?! - exigio saber el castaño, Sakuno bajo las escaleras, había despertado después de escuchar los gritos del vampiro, se quedo en el marco de la puerta de la sala observando la escena.

- Tú no me amas, no puedes hacerlo, sigues viviendo en el pasado Eliezer, incluso si te preguntara ahora si me amas dudarías, conozco la relación entre lobos Tímber, ellos dan todo por su pareja, jamás le harían daño a una, siempre las cuidarían, las amarían, tú no puedes amarme porque ves a Sakuno como la veías a ella en esa época, crees que no lo he notado pero lo noto... estas enamorado de ella Eliezer, darías por esa niña todo lo que no quieres dar por mi pero eres egoísta y me quieres a tu lado - aseguro ella mirandolo con un poco de lástima.

- ¡No es cierto, tú eres mi pareja! - grito molesto y Teire solto con suavidad la mano de Eden que asintió con la cabeza, camino hasta donde el castaño y lo tomo del mentón con suavidad, Sakuno penso que esa mujer era una egoísta, caprichosa pero se notaba que era sabia, jamás había pensando en eso - ¿Me amas? - pregunto ella y el castaño la miro fijamente mientras desviaba un poco la mirada, no la amaba pero era egoísta tal y como ella había dicho - Y-Yo... - la vampira beso con suavidad su mejilla ante el gruñido de Eden.

- Has dudado, eso es suficiente para mí, deja de vivir en el pasado Eliezer, deja de culparte por la muerte de ella y sigue adelante, Sakuno no es ella, nunca lo va a ser, me quedo con Eden porque él me dara lo que tú nunca me podras dar, él vive por mi pero tu vives por otra - el castaño la miro con una sonrisa triste para tomar su mano y besarla con suavidad - Se feliz - pidio antes de salir de ahí, Teire se limpio las lágrimas que caían por sus mejillas, al parecer para ella también había sido dolorosa la despedida.

Eden la sujeto en sus brazos para cargarla y acariciar su espalda con suavidad - Vamos bebé, necesitas descansar - Teire tenía razón, los lobos Tímber daban todo por sus parejas no como Fuji que en un arranque de celos había mordido a una humana, se sento al pie de la escalera y suspiro mientras se abrazaba a sus rodillas, se odiaba a sí misma por lo que despertaba en los hombres, ella no quería que fuera así pero al parecer no podía hacer nada, las lágrimas comenzaron a salir, se odiaba por separar parejas, se odiaba demasiado.


- Tienes una cama grande - hablo Ootori mientras veía a la pelirroja caminar hacía la ventana para cerrar las cortinas con suavidad, la observo deambular por la habitación tomando algunas cosas, no había contestado a su leve broma, bueno no le importaba, la observo salir de la habitación, el silencio reino la habitación, aspiro el aroma de los edredones, olían a frambuesa, seguramente el olor de ella, la puerta se abrio de nueva cuenta, no se escuchaba aboslutamente nada, al menos eso decían sus oídos.

- ¿Has hechado a todos? Parece ser que te urge que te posea - aseguro con una leve sonrisa, la pelirroja tan solo camino donde él, no contestaba nada, eso le estaba preocupando un poco, solo un poco, casi nada - Empecemos - murmuro ella caminando hasta el otro extremo de la cama, el peliplateado se despojo de su chaqueta para dejarla por ahí, mirando como ella se subía a la cama con movimientos pausados para recostarse donde le correspondía, él comenzo a subir a la cama notando como ella no lo miraba.

- ¿Te encuentras bien? - pregunto tomandola del mentón, un estremecimiento lo recorrio cuando noto que el brillo de sus ojos ya no estaba, recordaba que cuando la vio entrar en la casa la noche que tenía a su familia secuestrado el brillo de sus ojos estaba y aumentaba cuando lo miraba a él pero ya no estaba - Date prisa, mañana tengo que ir a una reunión - comento ella apartando suavemente la mano de su mentón para despojarse de su suéter colocandolo sobre la cama, Ootori la miro, ¿por qué le molestaba que se comportara como si no le importara el como la estaba tratando?.

- Como quieras - aunque quería decirle que no le importaba su actitud sabía que su voz había sonado medio preocupada, con un movimiento rápido la jalo de la mano para tenerla debajo de su cuerpo, junto sus labios con los de ella en un beso demandante mientras la despojaba de la ropa a grandes prisas, si ella quería prisa pues la iba a tener, beso su cuello, no escuchaba ningun sonido proveniente de sus labios, no se movía, ¡Dios ni siquiera sabía si estaba respirando!, se separo un poco y la observo mirando el techo con el cuello ladeado.

Le separo las piernas y entro en ella sin que le importara nada, no grito a pesar de que sabía que era virgen, solo noto las lágrimas saliendo de sus ojos - Tu dijiste que me diera prisa - aseguro él como si nada y ella no dijo nada, solo se alzo un poco para morder un poco su cuello, sintio la sangre que bebía, solo un poco para después separarse de su cuello no sin antes lamerlo para sanar la mordida, cayo a la cama mientras él empezaba con los movimientos de cadera, era él quien tenía que decir las palabras, no ella.

- ¿Me aceptas como tu pareja Veil? - pregunto tomandola del mentón para que lo mirara, no encontro nada, si antes había admiración o algo más ahora no había nada - Te acepto Ootori - ella sintio el hilo de su vida desanudarse para anudarse con el del peliplateado y el lazo se hizo aún más fuerte cuando este clavo los colmillos en su cuello, no estaba feliz y mentiría si dijera que lo estaba, se sentía dolida porque él no la amaba y por como la había humillado en frente de su hermano y de los demás vampiros.

Con esas palabras que había dicho la había acabado, la había destrozado por completo, se suponía que su primera vez con su pareja sería la gloria pero no lo era porque él no la amaba y con eso la había acabado, sintio la semilla de su pareja en su interior para que este saliera, ella no perdio el tiempo en vestirse y meterse en los edredones calmado las lágrimas que seguían saliendo sin control.


- Tú no tienes la culpa de nada ángel - aseguro Baekho que estaba incado delante de ella, ni siquiera lo había sentido, este le sonreía mientras que con sus manos limpiaba las lágrimas de sus mejillas, en sus ojos podía notar la admiración y el amor que le profesaba, eran sentimientos puros no como los que Fuji le había profesado para después morder a una humana - O-Odio lastimar personas - aseguro aferrandose con más fuerza a sus piernas mientras trataba de esconder su rostro en las mismas pero la mano firme del alfa no se lo permitio.

- No las lastimas, el destino no puede preveerse amor, no es tu culpa y quien lo diga vera mi puño en su cara - comento este provocando una leve sonrisa en los labios de la cobriza que se lanzo a sus brazos provocando que cayera sobre el cuerpo firme del lobo quien tan solo la sujeto por la cintura para besar con suavidad su frente - Gracias - agradecio ella con una sonrisa tímida, Baekho la sujeto firmemente de las caderas para levantarla a la par con él, beso sus labios con suavidad, el deseo de poseerla ya no podía controlarlo.

- Dejame demostrarte que jamás te hare daño, que nunca podría hacer algo para causarte algún tipo de dolor - pidio él en un susurro desesperado, Sakuno se aferro a su cuello con fuerza mientras su corazón latía con mucha fuerza, ella no podía amar más a Fuji después de lo que le había hecho, quería olvidarlo porque dolía demasiado - Acepto - murmuro contra su cuello, Baekho de inmediato la sujeto más fuerte de la cintura para subir escaleras arriba, necesitaba hacerla suya, quitaría con sus caricias todo rastro del vampiro.

La sujeto fuertemente de las caderas para subir de prisa las escaleras, quería poseerla cuanto antes, solo en eso pensaba, abrio la puerta para cerrarla rápidamente, estaba más necesitado que nunca, claro que había estado con otras mujeres pero con su pareja se sentía como si fuera la primera vez y la sensación le gustaba demasiado, la deposito sobre la cama con suavidad para besar sus labios, un roce solamente, beso sus mejillas, la miro con verdadero amor, su pareja era muy hermosa.

- Cuando me enlace contigo seras mía para siempre, no pienso dejar que nadie te lastime, no te hare llorar nunca más, siempre estare a tu lado, nunca hare algo para lastimarte - aseguro mirandola fijamente a los ojos, Sakuno sonrió conduciendo sus manos a los bordes de su camisa para alzarla con suavidad, ella estaba temblando así que no era el único que se sentía inexperto, coloco sus manos sobre sus caderas para sujetarla con fuerza pero al mismo tiempo con suavidad, la miro a los ojos y se perdio en ellos.

Recorrio su cuerpo como un templo, besando cada milímetro de piel, amando cada sonido proveniente de los labios de su mujer, entro en ella con cuidado, como si temiera lastimarla, estaba molesto porque ella no era virgen pero sabía que nadie más la iba a tocar, se quedo quieto ante la intromisión notando que ella se aferraba a su cintura con fuerza - ¿Me aceptas como tu pareja Sakuno? - murmuro mientras ella se aferraba a sus hombros, no era dolor, era placer, le sonaba raro que una niña porque aún lo era fuera capaz de hacerle sentir mil sensaciones.

- Si Baekho - aseguro mientras este inclinaba su cuello para moderlo con calma, clavo sus caninos y degusto la sangre, era el mejor vino que iba a probar en su vida, bebio de ella solo lo necesario para después lamer la herida cicatrizando la mordida, Sakuno se aferro aún más a su espalda cuando él termino depositando su semilla dentro, este la abrazo con suavidad para besar suavemente sus labios y besarla castamente en los labios, la cubrio con los edredones para abrazarla y dormir a su lado.

No penso en Fuji, él la había lastimado, no era una venganza pero estaba feliz de que alguien como Baekho fuera su pareja, haría todo lo posible para amarlo con cada fibra de su ser.


N/a

Espero les haya gustado.

Gracias por leer.