N/A

Un nuevo capítulo.

Espero les guste.

Gracias por leer.


Disclaimer:

Prince Of Tennis no me pertenece.


Capítulo 19: Guerra

- ¿Te sientes bien? - pregunto Baekho mirando a la cobriza que asintió de inmediato con la cabeza aunque no se sentía muy bien en primera porque le dolían muchas partes del cuerpo sin contar que la cadera era la parte más afectada, es que simplemente no podía creer que los lobos Tímber fueran como conejos, era un tanto extraño pero no pensaba quejarse porque después de todo había aceptado ser pareja de uno así que no era como si pudiera desanudar el lazo que había atado sus vidas, el lobo la miro mientras sonreía levemente.

- Me parece que me mientes - aseguro este y ella de inmediato nego con la cabeza mientras colocaba las manos delante de este moviendolas en señal de negación lo que provoco aún más la risa del lobo - E-Estoy bien - aseguro demasiado apenada, se sentía demasiado adolorida pero no deseaba que él lo supiera, de pronto se hizo el silencio y se escucharon algunos gritos provenientes de una de las habitaciones de la mansión - Recuerdame matar a Eden después - señalo este y ella asintió con la cabeza aunque se encontraba cohibida.

No le apetecía en esos momentos escuchar cosas indecorosas de Teire y uno de los famosos centinelas, el lobo enredo una sábana alrededor de su cintura para levantarse de la cama por lo que la cobriza lo miro y se sonrojo de inmediato, no es que le molestara que él no tuviera "llenadero" por decirlo así pero si que se sentía cansada - No es lo que piensas Sakuno, solo quiero darme una ducha o... ¿quieres ducharte conmigo? - pregunto este con un tono de broma lo que provoco un sonrojo monumental en sus mejillas.

- N-No pero debido a que no siento las caderas te agradecería mucho que me ayudes a ducharme después de que tu te duches - señalo pero noto que este sonreía un tanto extraño para acercarse a donde se encontraba, de inmediato se sujeto del cabezal de la cama, no quería bañarse con él - En ese caso hay que ahorrar agua - señalo este sujetando su tobillo para que no se moviera, el pánico se apodero de ella, no quería terminar peor de lo que ya estaba - ¡N-No! - grito tratando de que la soltara pero este tan solo sujeto sus dos tobillos para cargarla completamente desnuda.

- No es nada que no haya visto Sakuno - recordo este y ella se sonrojo aún más fuerte, Baekho abrio la puerta de la ducha caminando directamente a la bañera para abrir la llave del agua caliente mientras vertía shampoo sobre la misma resultando un tanto espumosa - ¿Por qué haces estas cosas? - pregunto la cobriza mientras él la colocaba dentro de la enorme bañera cuidando el no lastimarla porque bien que sabía que su pareja no estaba bien después de no dejarla dormir más que dos horas ese mismo día.

Con movimientos pausados se adentro en la bañera atrayendola un poco a su cuerpo para enjabonar su espalda, la noto estremecerse y eso le resulto un gesto encantador - Como sabras los lobos Tímber somos conejos aunque eso lo sabes de sobra pero es que una vez encuentran a su pareja no pueden dejarla sola, necesitan de ella, viven por ella, a mi me sucede todo eso contigo, te he esperado demasiado tiempo así que es completamente normal que quiera estar siempre dentro de ti - susurro este sobre su oído notandola temblar ante el tono de su voz.

- P-Pero... - no la dejo de hablar cuando mordio su hombro escuchando un leve quejido de parte de la cobriza, estaba marcada en todas partes, Dios y tenía que ir donde los vampiros, sería el centro de atención sin duda alguna - Te amo, no es solo placer carnal, en verdad te amo Sakuno - aseguro este llevando las manos a sus caderas haciendo movimientos circulares en los huesitos de las mismas provocando que las manos de la cobriza se sujetaran a los bordes de la bañera lo que provoco una sonrisa en sus labios y Sakuno tan solo se rindio de nueva cuenta a sus caricias, lo mejor del asunto es que no pensaba en Fuji en lo absoluto.


- Me preocupas hermana - se sincero Jacciel mirando a la pelirroja que desayunaba delante de él mirando algunos papeles, su hermana estaba más fría y seria de lo normal, pensaba que después de unirse a su pareja estaría feliz pero parecía todo lo contrario, le preocupaba que Ootori no la hubiera tratado como debía porque si era así él mismo se iba a encargar de golpearlo, su hermana alzo la mirada de los papeles para encarnar una ceja y medio sonreirle, se notaba que esa sonrisa no era normal, algo escondía.

- Estoy bien, necesito terminar de leer esto porque tengo una reunión con Baekho - señalo como si fuera lo más importante del mundo, se dio media vuelta cuando escucho algunas risas detrás de ellos, podía saber que sentía su pareja y en ese momento Ootori estaba encantado de la vida con una de sus lobas por decirlo así, era una compañera de su manada, los dos se veían demasiado entretenidos, sintio unas tremendas ganas de levantarse e ir a romperle la cara al peliplateado pero entonces recordo sus palabras así que se obligo a calmarse.

- Me parece que quieres ir y matarlo, ¿paso algo durante la noche?, dime porque si te hizo algo lo vo... - no termino de hablar cuando su hermana se levanto de la silla con un gesto de dolor, le dolían las caderas, camino hasta donde él para besar su mejilla y sonreirle - Estoy bien, hazte cargo de ir donde Kevin para supervisar los ultimos detalles de la guardia - señalo ella comenzando a caminar con paso calmado cuando Breeder se coloco a su lado - Dame una señal para arrancarle el cuello - sabía a quien se refería pero no podía hacer nada porque la manada lo necesitaba.

- Tranquilo Breeder - pidio en un susurro deteniendose, este la tomo del mentón analizando sus ojos - Veil... no te brillan los ojos - él sabía porque, tenían una conexión especial, habían nacido el mismo día, la misma hora pero de diferentes madres, habían sido bendecidos con un lazo eterno de amistad, el de ojos rosas la tomo de la mano para abrazarla suavemente - Dame fuerzas Bree - pidio en un susurro aferrandose a su espalda mientras este acariciaba su espalda con mimo, su mejor amiga, su alma gemela, su hermana de corazón estaba sufriendo.

- Te prometo que todo estara bien Veil, te lo prometo - aseguro para cargarla con suavidad, tenía que alejarla de ahí porque hasta él era capaz de sentir las hormonas de esa loba y del peliplateado, no podía hacerle daño porque se lo haría a ella pero esperaba que todo saliera bien, eso esperaba el ojirosa de verdad.


- ¿Puedes sentarte? - pregunto Bekho conteniendo la risa pero su pareja le mando una mirada de furia que lo hizo sonreir aún más - Por supuesto - añadio ella con un tono de sarcasmo en sus palabras, el lobo tan solo la tomo en brazos para bajar con ella hacía la sala donde podrían tener un desayuno antes de unirse con Veil, sintio un estremecimiento recorrer su cuerpo, algo no estaba bien, bajo de inmediato colocando en una silla con cuidado a Sakuno mirando en todos lados, sus centinelas estaban como si nada, sabía que a esa hora su general y beta estaban de guardia.

- ¿Pasa algo? - pregunto Eden con Teire sentada en sus piernas, el lobo de inmediato se encamino a la puerta llamando la atención de los demás - Guarden silencio - les dijo a los centinelas que de inmediato se callaron, la vampira de cabello lila hizo lo mismo mientras Sakuno miraba a su pareja sin entender - Joder, Eden, llevalas a un lugar seguro, Kevin vamos - el pánico se apodero de la cobriza que no entendía que sucedía, el centinela de inmediato camino donde ella para sujetarla con su otra mano mientras su pareja se sujetaba de su cuello con miedo.

- Baekho - la cobriza lo llamo pero este tan solo le mando una sonrisa tranquilizadora - No tardo - aseguro, ella pensaba decir algo pero el sonido de una ventana rota llamo la atención de los demás - ¡De prisa! - le grito este a su centinela que salio de allí corriendo, Sakuno solo alcanzo a escuchar gruñidos fuera de la casa, tuvo miedo de su pareja, quería ir donde él, quería ayudar a Baekho como pudiera, trato de soltarse del lobo de ojos cafés pero este la sujeto más fuerte para que no se soltara - ¡Baekho! - grito presa del miedo mientras el lobo bajaba a una gran velocidad por unas escaleras.


- ¡De prisa! - les grito Veil a sus tres guardias que corrían sin enteder que pasaba, de pronto su princesa se había convertido en lobo y corría como si la vida se le fuera en ello, doblo a la derecha entrando por el sendero de la mansión de Baekho, en momentos como esos agradecía saber donde quedaba la mansión de su amigo de lo contrario estaría más que perdida, de inmediato se detuvo cuando observo lo que pasaba... la guerra había empezado pero no entre vampiros y lobos, sino lobos contra lobos, se debía a que el alfa Baekho había encontrado a su pareja.

- ¡Ayuden! - grito mientras colocaba las patas sobre el suelo, observo a Kevin luchando con dos lobos, de inmediato Breeder fue donde este mordiendo a un lobo negro Tímber en la espalda para aventarlo contra un árbol, el lobo gimio, esos lobos eran lobos Tímber normales no habían nacido con la capacidad de ver en la obscuridad, con la capacidad del rastreo, con la capacidad de correr como un jaguar o mucho más que este, Baekho y su manada si que habían nacido con esos dones, salio de sus pensamientos cuando escucho el gruñido de Niel que había sido lastimado por un lobo negro.

Se lanzo al ataque, solo se escuchaban gruñidos, quejidos y aullidos en esa guerra, sujeto a un hombre lobo con las patas en el suelo para sacar los caninos y enterrarlos en su cuello hasta escucharlo crujir, avento el cuerpo inerte hacía un lado observando a Yusei, el líder de esa manada que sonreía aunque era arrinconado por Baekho que estaba sangrando de una de las patas, era normal puesto que antes de llegar los superaban en número, el resto de la manada del de ojos plateados estaba en misiones buscando a partidiarios de Esteban.

- Me siento halagado, incluso Veil ha venido - señalo este con mofa y ella le gruño en señal de odio, odiaba a ese tipo más que nada puesto que por su culpa varios de sus colegas habían caído en su mundo de perversiones - Muerete Yusei - siseo molesta escuchando la suave risa de este - Ni siquiera en un buen día Veil pero porque no lo haces tú, he sabido que tu pareja te trata como una "p", seguro que eso te gusta, se te notaba querida pelirroja, por eso yo no creo en ese rollo de las parejas destinadas aunque no me molestaría en lo absoluto observar a tu pareja Baekho o bien podría decirle a tu pareja Veil que me deje estar una noche en tu cama, es más que obvio que no le molestara - aseguro este mientras la veía con una risa burlona.

Sus caninos se desplazaron más mientras colocaba una pata delante de la otra, lo iba a matar pero antes de intentar algo Baekho se lanzo sobre este enterrando sus caninos en su cuello, sin embargo, el lobo negro coloco sus patas en el pecho del lobo de ojos plateados lanzandolo a un lado, de un movimiento rápido el alfa se coloco de pie mirandolo con los caninos más largos que hubiera visto en su vida, sin duda alguna Baekho era un buen ejemplar de lobo Tímber - ¡Sal de aquí sino quieres que te mate! - gruño este y el lobo alzo la cabeza saliendo de ahí con todos sus compañeros.

- Necesitas llamar al resto de tu manada Baekho, mira como los han dejado - señalo Slide y los demás solo sonrieron levemente - Los llamare hoy mismo, Sakuno no puede correr un riesgo como este de nueva cuenta, gracias Veil - ella nego con la cabeza mientras se convertían en humanos - ¡Dios, estas sangrando Veil! - Leonid de inmediato corrio donde ella para verle la frente, lo siguiente que sintio fue que era arrastrada a la mansión, ella solo quería descansar un poco aunque esos aires le iban bien, era lo mejor para dejar de pensar en el peliplateado.


Eden la coloco en el piso mientras la puerta se abría, Sakuno observo a Baekho, su corazón se acelero y se comprimio cuando observo que tenía sangre en la frente y su tobillo también sangraba, se notaba la sangre a través del pantalón gris, sin dudarlo corrio donde este - ¡Baekho! - grito lanzandose a sus brazos, había temido tanto por él, este la sujeto por las caderas mientras ella enterraba su rostro en su pecho mordiendose el labio para no llorar - Veo que me cabiaste demasiado rápido - se separo de inmediato del cuerpo de su pareja cuando escucho la voz enfadada de Fuji.

El lobo se hizo a un lado y lo diviso completamente, tenía leves rastros de sangre en las comisuras de sus labios - ¡Vete! - gruño molesta mientras avanzaba donde este pero su pareja la detuvo por la mano mientras negaba con la cabeza - ¿Irme? Si tanto lo deseas haz que me vaya - sentencio este entrando a la casa, de inmediato los lobos gruñeron molestos por la presencia del vampiro - Baekho suelta mi mano - le hablo seriamente pero este nego con la cabeza, no pensaba dejar que su pareja hiciera algo de lo que se iba a arrepentir.

- No esperaba que ahora siguieras órdenes de un hombre, quien te vira convertida en una gata - siseo este, a ella le sorprendio el tono de voz que usaba, él jamás le hubiera dicho algo como eso pero ahora al parecer la odiaba igual, pues bien porque el odio era mutuo - ¡Vete! - grito de nueva cuenta molesta mientras Baekho le gruñía al vampiro pero ninguno de los dos presto atención a que Fuji la tomo por el cuello lanzandola por la ventana que estaba medio rota, Sakuno aterrizo en el jardín de la mansión gimiendo de dolor debido a que alguonos cristales se incrustaron en su brazo derecho.

- ¡Eres una maldita zorra! - le gruño mientras la tomaba del cabello, Baekho de inmediato salio convertido en lobo con instintos de matar al vampiro pero Fuji fue más rápido para aventarla a un árbol tomando un pedazo de vidrio incrustandolo en su abdomen, Sakuno abrio los ojos asombrada y dolorida por ese pedazo de vidrio, Fuji la había lastimado, él la había lastimado, este la solto antes de que el lobo se lanzara y huyo de allí, la cobriza fue sujetada por el lobo que aullo mientras sus hombres salían.

- Tranquila bebé - le dijo en un suave susurro mientras extraía el pedazo de vidrio notando la sangre de su pareja, eso le estaba doliendo en el alma a él tambien, la sujeto con suavidad escuchando un quejido de parte de ella - ¡Necesito que se vayan de mi casa ahora! - les grito a todos, sus centinelas, general y beta asintieron con la cabeza puesto que estos tenían sus propias casas cerca de la mansión, Veil lo miro preocupada pero asintió con la cabeza - Cualquier cosa, sabes donde estoy - el lobo de ojos plateados asintió.

- Gracias - le agradecio a la pelirroja que se convirtio en lobo perdiendose con los demás, de inmediato corrio donde su habitación, tenía que curar esa herida cuanto antes, si algo le pasaba a su pareja moriría, la observo mordiendose el labio, iba matar al vampiro, eso iba a hacer, si que lo iba a matar con sus propias manos.


Esteban sonrió, su plan había funcionado, agradecía que sus partidiarios tuvieran esas habilidades, uno de ellos se había convertido en Fuji para lastimar a la cobriza, asi ella lo odiaría, le habían quitado al peliplateado pero al menos seguía jugando sus cartas, la luna roja se acercaba, era casi momento de secuestrarla para darle de su sangre a los inmortales pero antes tenía que divertirse un poco con ella y vaya que lo haría en grande aunque primo tenía que quitar el apestoso aroma del chucho pero eso era lo de menos.


- ¡Aaaaaaaaaaaaaaaa! - grito tratando de apartar a Baekho que la sujetaba por las caderas mientras mordía un poco su abdomen y vientre, tenía que pasar su saliva con sangre para que las heridas de su pareja sangraran pero ella no se lo estaba poniendo fácil, se movía demasiado, claro que era consciente de que le dolía pero solo quería curarla, verla así de herida y mal a él también le dolía, era su pareja después de todo - Ya casi bebé - murmuro enterrando un poco más sus caninos pero ella solo enterro sus uñas en sus hombros mientras lloraba.

Odiaba al maldito vampiro, como se atrevía a hacerle daño a su pareja, cuando lo viera iba a acabar con él, eso iba a hacer, sujeto más fuerte de las caderas a la cobriza lamiendo su vientre para cicatrizar las mordidas, estaría bien dentro de poco, la sujeto en su pecho sintiendo como ella forcejeaba por lo que de inmediato paso una de sus piernas para calmarla mientras acariciaba su espalda, su pareja estaba sufriendo y eso lo estaba matando a él también.


Veil paso de largo del peliplatado que tomaba una taza con una de sus compañeras, poco le importaba eso, le daba lo mismo o al menos eso quería creer, camino con paso decidido a su habitación pasando hasta el sanitario para limpiar la herida que ya había cicatrizado, camino hasta su habitación de nueva cuenta pero entonces se congelo, Ootori besaba la mejilla de la chica, quizo matarlo pero se contuvo, no podía hacerlo, de verdad que no podía, se mordio el labio para no llorar, solo tomo su abrigo para salir de nueva cuenta.

- ¿A dónde vas? - pregunto este cuando la vio salir, la chica ya se había ido - No te interesa, tengo cosas importantes - contesto mordazmente, quería y necesitaba el consuelo de Breeder o de su hermano cuanto antes - Te quiero en mi cama, conoces las reglas - comento este como si nada dando media vuelta, ella apreto los puños, se sentía completamente humillada, era doloroso que su pareja la tratara de esa manera, quería morirse, de verdad que prefería la muerte a como este la trataba, Yusei tenía razón cuando dijo que la trataba como una "p".

- Vamos, no tengo todo el día, te quiero en mi cama a-ho-ra - señalo este deletreando la última palabra señalando la puerta de la habitación, las lágrimas querían salir pero se contuvo para no hacerlo - ¿Sabes qué? ¡Muerete, si quieres irte, vete! - le grito con las lágrimas bajando por sus ojos, dio media vuelta pero este la sujeto fuertemente por la muñeca arrastrandola hasta su habitación, ella trato de liberarse pero no podía, antes de decir algo más sintio la cama debajo de su cuerpo, quizo resistirse pero este le apreto más las muñecas.

- ¿De verdad quieres qué me vaya? - pregunto mirandola a los ojos que aún derramaban lágrimas, ella nego con la cabeza, lo odiaba pero al mismo tiempo lo amaba y se odiaba más por no poder odiarlo como se debía - Eso pense - señalo este soltandola para bajarse de la cama, tomo su abrigo ante la atenta mirada de ella - Me quitaste las ganas pero seguro que tendre a alguien más que no te sorprenda que sea alguien de tu manada - dicho esto salio como si nada y ella se solto a llorar más fuerte, la guerra estaba presente y en vez de preocuparse por eso estaba más dolida por lo que su pareja le hacía, era demasiado para ella.


N/a

Espero les haya gustado.

Gracias por leer.