N/A

Un nuevo capítulo.

Espero les guste.

Gracias por leer.


Disclaimer:

Prince Of Tennis no me pertenece.


Capítulo 22: Opciones

Esteban soniró con calma, por fin todo estaba saliendo como lo tenía planeado - ¡De prisa! - grito mientras lo vampiros saqueaban la fortaleza de los vampiros "buenos", sería divertido ver como reaccionarían al darse cuenta que ningun Corvinus estaba en esa cripta, ahora solo faltaba raptar a Isabel porque la luna roja estaba cerca, demasiado cerca, sonrió para comenzar a saltar seguido de los demás que cargaban los ataúdes, todo estaba saliendo a pedir de boca - Ella ahora mismo esta con el vampiro de ojos azules - comento uno de sus allegados mientras seguía su paso.

- Poco importa, una vez la tenga a mi lado no dejare que nadie más se acerque - aseguro aumentando el ritmo mientras seguían saltando por los árboles - Aún así, deberías estar preocupado por el lobo, es fuerte - hablo una chica de cabello rubio mientras lo miraba fijamente, él tan solo gruño, odiaba a los lobos y más a ese alfa porque le estaba quitando lo que le pertenecía desde épocas pasadas, además de que su olor estaría en el cuerpo de ella, odiaba eso, tendría que hacer aquel conjuro para que su Isabel volviera a ser casta.

- Da lo mismo, no le tengo miedo a ningú lobo tímber - contesto como si nada para continuar con el camino, faltaba poco para que Sakuno fuera completamente suya.


- S-Syusuke - ninguno de los dos quería parar, si estaba bien o no poco importaba porque después de todo ella aún era la pareja de Baekho que en esos momentos estaba en su cama descansado después de haber bebido de ella, quería detenerse pero no podía, algo no se lo permitía, solo sabía que quería estar con el vampiro a como de lugar - Calma - pidio este con una leve sonrisa ante la súplica desesperada por poseerla, ella no era la única que lo deseaba, tan solo quería que se quedara un poco más pegada a su cuerpo.

- Mira nada más lo que tenemos - ambos se separaron de golpe al escuchar esa voz, Sakuno abrio los ojos sorprendida al ver al lobo del otro clan, el tal Yusei que le sonreía en su forma de lobo enseñando los caninos, detrás de este se encontraba dos lobos más que miraban en diferentes direcciones como viendo si alguien se daba cuenta de su presencia, de inmediato Fuji la coloco detrás de su cuerpo protegiendola de los atacantes - Estan en territorio hostil - señalo el ojiazul como si fuera lo más obvio del mundo.

Era ahora que deseaba que el lobo que era pareja de su pareja saliera a ayudarlos, aunque no sonaba del todo bien teniendo en consideración que había sido él quien le estaba siendo su atacante al estar con su pareja - ¿Territorio hostil? Hombre pues eso no te ha importado tanto por lo que veo vampiro porque estas aquí a punto de hacerle cosas poco lindas a su pareja - comento este con una leve sonrisa que solo provoco un escalofrío en su cuerpo - Ese no es tu asunto, deja en paz a Sakuno y vayanse de aquí - antes de darse cuenta los tres lobos estaban más cerca, ¿dónde estaban los centinelas? Sakuno estaba a punto de ser atacada, no podía creer que los que se decían tenían que cuidar a la pareja del alfa no estuvieran cerca.

- Te dire cuando comiences a correr - hablo él pero ella nego con la cabeza, no era momento de que la colocara por encima de su vida - Baekho vendra así que no me ire contigo - señalo seriamente causando la risa del lobo que negaba con la cabeza mientras su pelaje negro era removido por el aire - ¿Baekho? Cariño a él le duele esto que estabas a punto de hacer no creo que venga porque de lo contrario sus centinelas ya nos estarían rodeando, ellos son capaces de olernos - aseguro este con una sonrisa malvada.

La cobriza se mordio el labio, quiza era verdad porque Kang In no había corrido a salvarla como las otras veces - ¡¿Quién ha dicho que no vendríamos?! - los cinco voltearon hacía atrás observando al beta y al general enseñando los caninos, los tres lobos dieron un paso hacía atrás - Teniendo en consideración que la pareja de su alfa es traicionera solo nos basamos en ello - contesto a esa pregunta Yusei enseñando los caninos mientras los dos lobos que venían con él colocaban las patas sobre el sueño gruñendo listos para la pelea.

- Poco importa eso, lo importante es que ella es necesaria para salvar a nuestro mundo - ataco Niel colocandose en un rápido movimiento delante de los dos vampiros - Nos gustaría quedarnos pero tenemos cosas mejores que hacer - se sincero el lobo bajando de la casa junto con sus compañeros para comenzar con la huida - ¡¿Por qué lo dejan ir?! - grito Fuji en busca de una explicación pero de pronto fue colocado sobre el techo de la casa cortesía del beta que lo veía con verdadera furia mientras le mostraba los caninos.

- Tienes tres para irte - siseo mientras ladeaba la cabeza y miraba de muerte a la cobriza que solo desvio la mirada - Claro que se va y con ella - los cuatro voltearon donde Baekho se encontraba de pie sobre le tejado de la casa con un aspecto de muerto debido a lo que había sucedido en las últimas horas - Baekho - susurro ella pero el lobo solo le dio la espalda con gesto cansado - Vete, no eres más mi pareja - sentencio fríamente para bajar de ahí, Niel se apresuro para seguirlo mientras Kang In suspiraba porque todo era estresante.

- Lo mejor es que se marchen - hablo este dando media vuelta para convertirse en humano e ir con su alfa, Fuji se levanto tomando la mano de Sakuno - Por fin podremos estar juntos - comento este con una leve sonrisa y ella asintió, era momento de dejar todo atrás y empezar de nueva cuenta, no quería irse sin antes hablar con el lobo pero este no quería así que lo mejor era marcharse con Fuji e irse a casa desde donde podría intentar algo con el mismo porque era el único al que amaba de verdad.


- ¡¿Qué?! - Veil se coloco de pie mientras Kevin tenía su mano tomada pero este se encontraba sentado, estaba sintiendo las malas vibras de su manada, al parecer todo estaba saliendose de control, a penas se había ido unas horas y entre todos se mataban - La cripta fue saqueada, nuestros vampiros vigilantes fueron atacados, todos estan muertos - hablo Eliezer con calma, no era necesario que preguntara quien había sido o que se habían llevado, era más que obvio - La luna roja esta cerca - señalo Jacciel mientras suspiraba.

- ¿Qué vamos a hacer? - pregunto Slide mientras se llevaba una taza de café a la boca, la noche era fría y llegaban noticias como esas, nada podía ser peor si eran sinceros - Sakuno esta con Baekho, allá esta a salvo, es un alfa temido y fuerte, todo estara bien mientras ella siga allá - aseguro la pelirroja tomando asiento mientras apretaba un poco más la mano de su pareja siendo consciente de que Ootori la estaba mirando desde lejos con instintos asesinos pero poco le importaba, él ya se había reído demasiado de ella.

- Entonces creo que tenemos un problema - todos alzaron la mirada mirando a Fuji de mano de Sakuno que se veía un tanto afligida, la pelirroja abrio los ojos asombrada al ver a la cobriza en su territorio cuando se suponía que estaba con su amigo lobo - ¡¿Qué haces aquí?! ¡En este lugar no estas a salvo! - salto al ataque Jacciel mientras se colocaba de pie señalandola con un dedo - Bakeho no es más mi pareja - susurro con la vista abajo, el centinela Kevin se coloco de pie soltando la mano de la pelirroja que estaba desesperada porque tenían un gran problema en esos momentos.

- Te dije que Baekho era buena persona y aún así lo has engañado con este - siseo molesto mientras Fuji caminaba a su encuentro y lo tomaba del cuello del suéter con instintos asesinos - Cuidado que le estas hablando a mi mujer - contesto enojado, la cobriza solo quería que todo el mundo dejara de pelear por su culpa, nunca había sido su intención lastimar al lobo pero quiza si que lo había hecho y enormemente al caer en la redes del ojiazul pero es que le era simpleme imposible porque lo amaba con cada poro de su ser.

- ¡No, cuidado tú, que al que le estas alzando la voz es a mi pareja! - ataco Veil tomando de la mano a Kevin que la miro con una sonrisa porque lo reconocía como su pareja ante todos - ¡Me importa poco, es él quien le esta alzando la voz a mi pareja! - señalo molesto mientras se escuchaban algunas risas y gruñidos, de inmediato todos rodearon a la cobriza que se sujeto de la espalda de Fuji, frente a ellos estaban algunos vampiros liderados por Esteban que se encontraba calmado a pesar de no estar en un territorio calmado.

De inmediato los lobos transformados en humanos que rodeaban a Sakuno se convirtieron en lobos enseñando los colmillos - ¿Qué haces en mi territorio? - pregunto Veil mostrando los colmillos, el rubio no la miraba a ella, estaba concentrado en la cobriza - Solo lo dire una vez, tienen dos opciones, la primera es que se alejen de ella y la entreguen con facilidad o la segunda que empiece una pequeña guerra que no se comparara con la que estoy planeando - comento este como si nada, la pelirroja avanzo con paso calmado pero a su encuentro salio Yusei que le enseño por completo los caninos.

- Por supuesto que no aceptamos ninguna - señalo molesto Fuji observando al rubio que solo nego con la cabeza - No se quejen después - antes de darse cuenta los vampiros liderados por este se lanzaron junto con los lobos negros, él cubrio a la cobriza con su cuerpo - ¡Fuji! - grito Sakuno mientras alguien la sujetaba por la cintura, esta enseño los colmillos haciendo las manos hacía atrás tratando de sostener a su enemigo pero una especie de látigo de fuego la rodeo por la cintura, quizo ver de donde provenía pero un enorme lobo se lanzo sobre él provocando que cayera contra el suelo.

Lo tomo del cuello para intentar quitarselo pero este alzo la pata derecha hiriendo por completo su pecho - ¡Vamonos! - todo paso demasiado rápido, solo alcanzo a ver a su pareja siendo raptada por Esteban que la sujetaba como un costal de papas listo para marcharse y él no podía ni siquiera con un lobo - ¿Irse? Pero si la diversión recien comienza - jamás penso que estaría tan feliz por escuchar la voz de Baekho que estaba en su forma de lobo mirando al vampiro rubio que estaba como si nada, al parecer no le tenía miedo.

- ¡Mantente lejos de mi e Isabel asqueroso lobo! - le grito mientras enseñaba los colmillos, le lobo solo se lanzo a su ataque pero ninguno de los dos conto con que este desapareciera entre las llamas mientras sonreía, el lobo se lanzo intentando detenerlo pero Yusei fue más rápido tacleandolo en el camino, Esteban desaparecio junto con la cobriza envueltos en una llama, maldita sea eso no podía estar pasando, poco a poco los vampiros y lobos se alejaron, Fuji se dejo caer en el suelo, la herida del lobo no era demasiado grande pero le dolía demasiado.

- Necesitamos curarte - hablo Ryoma mientras Tezuka lo cargaba con calma, le dolía demasiado la cabeza, su pareja había sido raptada de nueva cuenta, eso no podía estar bien y menos con la luna roja a punto de aparecer, debían darse prisa en encontrarla porque de lo contrario todos estarían en peligro.


- Les di dos opciones querida, ellos no aceptaron ninguna - hablo suavemente Esteban admirando el cuerpo de Sakuno que estaba cubierto solamente de la sábana, no había ni siquiera una prenda, necesitaba que ella fuera una persona casta para poder empezar con el ritual porque era más que necesario que ella fuera virgen para la luna roja, debía perder la virginidad de su piel al ser moridida por un Corvinus, no por nadie más pero por esa misma razón la tenía sedada porque antes de empezar con el conjuro él ansiaba probar su sangre más a nada en el mundo.

- Señor - ladeo la cabeza mirando a uno de los vampiros acompañado de a sacerdotista que miraba con ternura a la chica dormida sobre la cama completamente desnuda - Dame diez minutos - la sacerdotista asintió para retirarse seguida del vampiro mientas él acariciaba con suavidad la piel cremosa de la chica, se veía hermosamente porque la luz de la luna entraba por la ventana inundando por completo la habitación - Eres hermosa - murmuro sobre sus labios para depositar un casto beso sobre los mismos disfrutando del olor peculiar a canela que desprendían.

No daba crédito a que un lobo y un vampiro corriente la tocara, la sola idea la detestaba porque ella era suya desde hace miles de siglos, le había costado demasiado estarse quieto cuando la vio en manos de ese asqueroso chucho pero ahora la tenía a su lado, acaricio con su nariz la piel de su mentón hasta deslizarse por su cuello en una caricia llena de pasión, miro la piel de su cuello, agradecía que no tuviera ni siquiera una marca, enseño los colmillos y los enterro por completo sintiendo como esta se removía en la cama con intranquilidad.

Sus manos viajaron hacía sus caderas para que dejara de moverse, no le convenía que se moviera porque podría lastimarla, bebio de su sangre con calma sintiendo las fuerzas que la misma le proporcionaba, se relajo unos momentos después dejando de beber, era momento del ritual para que fuera llevada a la cripta donde descansaban los Corvinus puesto que necesitaba empezar a darles su sangre para que durante la luna llena por completo estos se saciaran de su sangre, despertaran y la mordieran, las preparaciones comenzaban desde ahora.


- Tenemos que encontrarla cuanto antes - hablo Breeder mirando a los demás que solo asentían con la cabeza - ¿Por qué no estuviste aquí antes? ¡La hubieras salvado! - grito Fuji mirando con odio a Baekho que estaba tranquilo, como si nada malo pasara lo que le provocaba escalofríos a su manada - Fue su decisión estar contigo no conmigo, que tú no pudieras protegerla no es mi problema - hablo seriamente este como si nada y el ojiazul se levanto con instintos asesinos pero la mano de Kazuya lo detuvo, lo menos que necesitaban ahora eran más peleas.

- ¡¿Estas escuchandote?! ¡Supuestamente tú la amabas pero estas tan cegado de tus celos que dejaste que se la llevaran! - volvio al ataque y lo único que sintio fue el sonido de una bofetada en su mejilla derecha, la pelirroja Veil estaba harta de sus peleas - Basta, ¿quieres saber porque Baekho no vino antes? - pregunto molesta y el alfa le mando una mirada de muerte para que guardara silencio - No me interesan sus estúpidas razones - contesto mordazmente saliendo de allí pero fue detenido por dos lobos grises que no había visto antes.

- Es momento de buscar a Esteban, nos guiaremos por la sed de sangre que desprenden los cuerpos de los Corvinus, partiremos en dos horas - fue todo lo que dijo la pelirroja al darse cuenta de que lo mejor era guardar silencio, todos asintieron, era momento de empezar con la guerra, la luna roja estaba a tan solo tres días si no empezaban a mover las piezas todo se pondría mucho peor - Vamos - Kevin la tomo de la mano cuando sintio el golpe en su espalda que lo hizo caer por completo mientras Ootori lo miraba con furia y con odio.

- ¿Dónde crees qué llevas a mi pareja? - siseo molesto lo que provoco una sonrisa en el centinela - Es mi pareja también, a diferencia de ti a mí si me permite tocarla si quieres que te deje ganatelo - en un rápido movimiento lo aparto tomando de nueva cuenta a la pelirroja que en ningun momento lo miro para caminar a su habitación puesto que debían cargar unas cosas para el viaje - Debemos darnos prisa - hablo su hermano Atobe para comenzar a moverse, necesitaban encontrarla cuanto antes sino querían que todo saliera mal o peor que su mundo desapareciera.


- Listo - la sacerdotista se lavo las manos empapadas de sangre mirando a la cobriza que seguía profundamente dormida, Esteban asintió mientras la tomaba entre sus brazos para llevarla a la cripta, sentía unos enormes deseos de clavarle los colmillos a cada parte de su cuerpo pero desgraciadamente ese privilegio no le correspondía, al menos por el momento, bajo unas escaleras de caracol hasta dar con unas cuevas subterraneas que de inmediato brillaron por al agua que las iluminaba pero no era aguna normal, era agua bañada en sangre.

Continuo con su camino hasta ver las cuatro camas donde descansaban las personas que serían despertadas, estas estaban completamente en huesos pero con la sangre de Sakuno pronto no lo estarían, la coloco en la cama de enmedio quitando los mechones de cabello de su cara con suavidad para dejarla sobre esta, de inmediato tomo sus dos manos dejandolas colgando para abrir con suavidad sus muñecas, lo bueno de ser una reencarnación era que tenías demasiada sangre en el sistema, podía estar días desangrandote y no morías.

Su sangre resbalo por la palma de la mano, los dedos hasta caer en dos canaletas que conectaban las otras cuatro camas para que subieran por unos tubos que estaban conectados a los cuerpos de los vampiros dormidos, suspiro al darse cuenta de que Sakuno se veía hermosa, Isabel era perfecta cuando la había conocido siglos atrás pero la cobriza sobrepasaba los límites de la belleza, salio de allí con paso calmado, todo estaba saliendo bien solo debía esperar la luna roja que no tardaba en llegar.


- Vamos - de inmediato lobos y vampiros comenzaron con la carrera contra el reloj, debían encontrarla cuanto antes, cada uno tenía su propia historia, cada uno le debía de alguna manera a la cobriza el haberlos juntados, a pesar de las lágrimas, peleas y situaciones entre ellos debían luchar por el bien de su mundo, nunca habían sido buenos trabajando pero por el bien de sus destinos debían trabajar juntos, tenían dos opciones, la primera era darse por vencidos en su búsqueda y dejarse llevar por los probemas personales y la segunda que era encontrarla a como de lugar y en el camino arreglar sus diferencias.

Debían darse prisa porque hasta los animales lo sentían, sentían que algo tan maligno estaba despertando poco a poco, algo tan aberrante se estaba levantando y si no querían que todo terminara debían darse prisa.


N/a

Espero les haya gustado.

Gracias por leer.