Manos pequeñas

Capítulo 11

House no paraba de moverse y dar gritos

- ¡El equipo pediátrico! ¿Qué demonios están haciendo?

Cameron le tomaba las constantes a una todavía inconsciente Rachel...

- Tiene mucha fiebre, hay que bajarle la temperatura lo más rápido posible. La levantó un poco para auscultar por la espalda y noto la rigidez del cuello. House trpoezaba con todo, en su nerviosismo, y seguía gritando.

- ¡Ese carro de pediatría... y el de paradas! ¡Mantas frías!

Cameron dejó a Rachel y le agarró por el brazo.

- House... ¡House! Si no te calmas te voy a echar de aquí, estás alarmando a todo el departamento. En ese momento llegaba el pediatra de guardia y sus ayudantes. Cameron les informó. Los síntomas eran mucha fiebre, hasta llegar al punto de que había tenido una convulsión... Dolor de cabeza, de oídos y de garganta...House siguió hablando por ella

- También ha estado muy apagada, somnolienta, y a la vez irritable. Ha arrastrado toda la semana un resfriado y lo hemos achacado a eso...

- Y he notado que tiene bastante rigidez en el cuello, añadió Cameron. House la miró asombrado y se acercó a la niña para comprobarlo. ¿Cómo se le pudo pasar, cómo no lo había visto?...

El equipo pediátrico se hizo cargo de la situación. El doctor les habló a House y Cameron. Era joven, pero tenía una gran reputación en el hospital y estaba considerado uno de los mejores del Estado de New Jersey

- Parece, como habrán podido deducir por los síntomas, que pueda ser meningitis. Tendremos que hacer una punción en la médula espinal para determinarlo, y ver de qué tipo es, si viral o bacteriana... En cualquier caso, empezaremos con la medicación para la bacteriana, no hay tiempo que perder. Si es viral el propio sistema inmune de la niña tendrá que vencerlo. Esperemos que no haya complicaciones y si todo se resuelve bien que no le quede tampoco ninguna secuela, ya sabe.

- Sí, ya sabemos... La voz de House se iba apagando. Sordera, lesión cerebral... ¡Y no vi la rigidez del cuello!

- House, Cameron intentaba que no se derrumbara, la rigidez es normalmente el último síntoma que aparece, no te culpes...

- No lo vi, la he tenido en brazos y ni siquiera me di cuenta. Miraba a la niña. Parecía mucho más pequeña, tumbada en la camilla. No lo pudo resistir y salió del box.

- House... ¿Dónde vas? Cameron le siguió. Será mejor que estés con ella, le van a hacer la punción. Se despertará en cualquier momento y querrá verte.

- No he sido capaz de ver lo que tengo delante de mí en quien más me importa, de poco le puedo servir...

- House, hay otra cosa... Tendrás que avisar a Cuddy. Esto seguramente va a acabar bien, pero es grave... Ella debería estar informada.

Dios, Cuddy, pensó House. Me confía su hija dos días y no soy capaz de atajar una enfermedad cuyo diagnóstico haría correctamente hasta un estudiante de Medicina... Se sentó en un banco del pasillo, su pierna se había vuelto de pronto un peso muerto que además dolía como el demonio... Se tapó la cara con las manos, intentando calmarse.

Rachel se estaba despertando, llamando a su madre. Cameron volvió con ella, a la niña le daría confianza ver caras conocidas. Las mantas frías estaban haciendo efecto y su temperatura había bajado.

- Mami... gimió Rachel. Pareció recordar de pronto que su madre no estaba. ¡Dad! Quiero que venga, ahora lloriqueaba. Que venga mi... Su cara se iluminó cuando House entró en su campo visual. ¡Daddy!

El personal sanitario se miraba levantando cejas y haciendo muecas extrañas. Que la hija de la jefa le llamara papi al Dr. House era algo que había escapado al picante cotilleo hospitalario...

El pediatra le informó a House de que estaban listos para la punción. A House ya le estaba doliendo como si se la tuvieran que hacer a él. Empezó a explicar a Rachel que la tenían que pinchar en la espalda y que eso iba a doler bastante.

- Pero yo estoy aquí contigo... Rachel lloraba sin ruido.

El teléfono de House sonó en ese momento, y en la pantalla vio quién le llamaba... Dr. Hottie... su identificador para Lisa Cuddy