Hola a todos! Estoy de regreso con el nuevo capítulo. Me disculpo por la tardanza pero con muchas cosas que hacer y muchos problemas que resolver no me quedaba tiempo y energía para terminar de escribir el capítulo, pero más vale tarde que nunca ¿verdad?

Espero que disfruten el capítulo y bienvenidos sean quienes leen por primera vez.

Capítulo #6 "La crisis comienza ¿una prometida?"

El cielo estaba despejado esa mañana en la ciudad de Hong Kong y todo el proceso rutinario de la naturaleza durante el amanecer pasaba inadvertido para una mujer cuyos pensamientos acaparaban todos sus sentidos. Ieran Li se jactaba de ser una mujer sumamente comprometida con la sociedad y con su familia y su imponente carácter siempre le ayudó a forjar esa sensación en el resto de las personas quienes siempre la miraban y trataban con sumo respeto y admiración. No solo se trataba de apariencias pues su trabajo como cabeza de familia nunca fue fácil, y aunque adoraba a sus hijos siempre intervenían terceras personas y consideraciones en todas las decisiones que tomara.

Sentada frente al escritorio de la biblioteca miraba detenidamente el libro frente a ella que contenía los datos de una persona. Syaoran no aceptaría fácilmente lo que estaba a punto de hacer pero era necesario por el bien de muchos, incluido el propio Syaoran y más ahora que su hijo formaba una vida profesional tan estable y poderosa.

Aya Kurosawa era la hija de uno de los miembros más importantes de la sociedad china, un acaudalado comerciante famoso por su gran colección de vinos y por las ostentosas fiestas que ofrecía regularmente para los más altos miembros de la sociedad, seguramente pensando que era una buena táctica de acercar a su hija con los varones más distinguidos. Ieran Li consideró a varias candidatas para esposa de Syaoran y le parecía que Aya era una buena opción y, como era costumbre, debía llamar a la chica de su agrado para conocerla, presentarla con su hijo y establecer el compromiso para después hacerlo público en una recepción especial. Había mucho trabajo por delante pero estaba convencida de que la decisión era la correcta y la candidata era perfecta para ajustarse al estilo de Syaoran.

Descolgó el teléfono para llamar a la que pronto se convertiría en su nuera y tras una hora de intensa conversación oficialmente se iniciaba el compromiso entre su hijo y Aya Kurosawa.

—Entonces cuento con usted señorita Kurosawa para una cena formal y poder presentarla ante mi hijo— indicó Ieran mientras la chica del otro lado de la línea se notaba demasiado emocionada con su llamado

— ¡Estaré encantada señora Li!— chilló la joven mujer —mis padres y yo estaremos ahí en la fecha acordada. Es un honor para mí y mi familia pasar a formar parte de la familia Li—

—Muy bien— respondió Ieran mientras dirigía su vista hacia el retrato de su esposo que descansaba sobre el escritorio. De esa forma sentía de alguna manera la presencia de su marido y la alentaba a hablar por ambos — el día de la cena terminaremos de acordar los detalles pues es importante que mi hijo esté presente—

—Desde luego señora Li. Hasta pronto—

Ieran soltó un suspiro en el momento en el que colgó el teléfono para dirigir de nueva cuenta su mirada al retrato de su esposo y sonreírle suavemente. Le hubiera encantado que su esposo hubiese podido estar ahí para ver a su hijo casarse, formar una familia y seguir adelante con sus negocios. Verlo convertirse en el hombre que habían soñado desde que supieron de su existencia. Ya era tiempo de que Syaoran tomara la seriedad necesaria para sentar cabeza y tenía fe en que la boda era el camino apropiado para hacer comprender a su joven hijo toda una serie de responsabilidades que aún debía cubrir.

Ooooo

Aya colgó el teléfono soltando un gran suspiro de satisfacción. Se levantó grácilmente del sofá de su amplia habitación topándose de frente con el gran espejo donde podía admirar su reflejo de cuerpo entero. Miraba a la joven del espejo con orgullo mientras pasaba los dedos entre sus ondulados cabellos claros.

—Pronto serás parte de la familia Li… la esposa de Syaoran Li— un brillo de emoción se asomó en sus ojos color zafiro tras la declaración a la joven del espejo

Sonrió tras su ocurrencia y su alegría no era para menos. Al parecer los esfuerzos de su padre por hacerla resaltar entre la alta sociedad china estaban rindiendo frutos y de una manera impresionante. Jamás creyó que ese día recibiría una oferta de matrimonio con uno de los solteros más codiciados del país y que pasaría a formar parte de una de las familias más influyentes.

Definitivamente ese era un excelente día para ella y nada podría arruinarlo ahora.

Salió de su habitación y bajó las grandes escalinatas principales en dirección al salón principal donde sus padres pensaban en un nuevo festejo.

—Madre, padre… ¿buscando pretexto para una nueva fiesta? — sonrió la joven

— La fiesta de primavera— El hombre de cabello canoso se llevó la pipa a la boca sin moverse de su posición —es necesario comenzar los preparativos—

Cada año, los Kurosawa ofrecían una fiesta al comenzar la primavera en donde, gracias al buen clima, podían organizar la fiesta en los jardines de la mansión y maravillar a sus invitados con el paraíso que se encontraba en la parte trasera de la enorme casa. Era una de las fiestas más importantes de año para ellos pues duraba todo el día y hasta altas horas de la noche y por ende ofrecían espectáculos diversos para entretener a sus invitados. Eran famosos especialmente por esa fecha y por ende era siempre la más concurrida de todas las fiestas que ofrecían al año.

—Luces contenta querida— la madre de Aya se inclinó para depositar la taza de té en la mesita que tenía frente a ella. La hermosa mujer era una de las más elegantes de la sociedad y su buen gusto para vestir nunca pasaba desapercibido por lo que siempre se preocupó de que su hija heredara esas cualidades y tampoco pasara desapercibida para la sociedad… sobre todo si esperaban encontrarle un buen marido.

—Lo estoy madre— sonrió la joven sentándose junto a su madre — ¿Qué les parece una fiesta de compromiso para la próxima reunión?— sus padres la miraron sin entender

— ¿De qué hablas hija? — la mujer se giró ligeramente en su asiento en dirección a su hija

— Hacer eso implica que hay un hombre y una promesa— el hombre la miraba fijamente sin dejar de exhalar el humo de su tabaco

—Así es— afirmó la joven mujer— seré más específica: Syaoran Li y matrimonio— enumeró alzando dos dedos. Su madre la miraba incrédula mientras que su padre había alejado la pipa de su boca— recibí la llamada de Ieran Li ésta mañana— confesó Aya sonriendo de forma orgullosa

El señor Kurosawa rió abiertamente poniéndose de pie y caminando apresuradamente hacia su hija.

— ¡Sabía que no pasaría mucho tiempo antes de que alguien llamara! —tomó a su hija de los hombros en cuanto ésta se puso de pie— y nada menos que la familia Li… ¡qué maravilla! —

—Es un excelente partido— asintió su madre con una sonrisa— al fin nuestros esfuerzos rinden frutos… ¡felicitaciones cariño! — en un movimiento grácil, la mujer de cabellos negros se puso de pie para abrazar a su hija.

—Es aún mejor de lo que esperaba— comentó el señor Kurosawa mientras soltaba una bocanada de humo— desde luego que no podemos perder la oportunidad de organizar la fiesta de compromiso—

—No olvides que debemos reunirnos primero con ellos— aclaró Aya mirando seriamente a su padre— la señora Li quiere que nos reunamos pronto para presentarme con su hijo y comenzar a organizar las ceremonias—

—Claro, claro— rió el hombre— la alianza de nuestra familia con los Li nos abrirá muchas puertas. Confío en que mi adorada hija hará buen uso de sus encantos para lograr éste matrimonio—

— ¿lo dudas acaso? — cuestionó ofendida llevando sus manos a sus caderas

—Nunca está de más ser prevenido— el hombre se cruzó de brazos pensativo— la familia Li es muy conocida y desde luego que la alianza matrimonial con el joven Li es muy codiciada así que no dudo que otros hayan pasado a sus hijas frente a los ojos de Syaoran Li—

—No te preocupes padre— Aya se puso de pie tranquilamente— no voy a fallar— con paso firme abandonó la estancia con rumbo a su habitación. Cumpliría su promesa porque ella no conocía el significado de la palabra "perder".

Ooooo

Syaoran llegó temprano al hospital como se le venía haciendo costumbre, debía coordinar los espacios y acondicionamientos para los nuevos equipos que ya estaban por llegar. Un área completa del hospital estaba cerrada debido a las remodelaciones de los nuevos laboratorios y estaban empezando a organizar el área de pediatría. Se encontraba supervisando a los arquitectos que estaban valorando y midiendo el área cuando vio pasar un grupo de niños y unos cuantos adultos y entre quienes logró distinguir a Hanna y Sakura. La pequeña hacía ademanes mientras hablaba y Sakura simplemente le sonreía mientras caminaba a su lado.

—Bueno, estoy seguro de que ésta área será perfecta para las salas de rehabilitación— el arquitecto se llevó los puños a las caderas admirando el espacio— le presentaré los planos en los próximos días—

—Le agradeceré que lo haga lo antes posible— Syaoran miró seriamente al hombre —recibí información de que los equipos están a punto de llegar y sería una catástrofe que no hubiera espacio dónde acomodarlos—

El arquitecto comprendió la advertencia detrás de las palabras y la dura mirada del castaño y asintió comprendiendo que le esperaban muchas horas de trabajo y desvelo para poder terminar en tiempo. No quería imaginar el problema que se vendría encima con Syaoran Li si algo salía mal.

El castaño se despidió después de recibir la confirmación del hombre y se dirigió al pasillo por el que había visto pasar a Hanna y Sakura y logró darles alcance cuando estaban entrando a la habitación de la niña.

—¡Syaoran! ¡Qué sorpresa! — saludó Sakura cuando el castaño apareció de repente en la puerta y causándole un pequeño sobresalto

—Acabo de verlas pasar y decidí detenerme— saludó el castaño entrando a la habitación

—¡Syaoran! — saludó la pequeña. La amplia sonrisa en su rostro era notoria y nada comparable con las apagadas sonrisas de los días anteriores

—Vaya, veo que estás con más energía hoy— el castaño hizo una mueca de sorpresa

—a veces el hospital organiza pequeños eventos para los niños— explicó Sakura mientras empujaba a la pequeña de regreso a la cama— antes realizaban proyecciones de películas infantiles pero tomando en cuenta que todas la habitaciones tienen televisor no fue algo muy atractivo así que ésta vez optaron por un teatro de títeres—

—¡Fue muy divertido! — interrumpió Hanna mientras se acomodaba a regañadientas en la amplia cama— hasta Kero se divirtió— inmediatamente abrazó a aquel muñeco amorfo que Syaoran le había regalado—¿Kero? — Syaoran curveó una ceja y miró a Sakura quien solo levantó los hombros entretenida

—Sí, Kero— recalcó la pequeña mientras señalaba al muñeco en sus manos— aunque su verdadero nombre es Kerberus. Es un valiente guardián y muy poderoso— explicó la niña mientras observaba su muñeco con un brillo de emoción en sus ojos

—Así que valiente y poderoso— Syaoran contuvo las ganas de soltar una tremenda carcajada— imagino que debe ser el terror de todos los insectos— Sakura bajó la cabeza riendo discretamente aunque su esfuerzo por contener la risa era evidente. Hanna por otro lado le dedicó al castaño una mirada reprobatoria.

—De hecho si tomara su verdadera forma le temerías— aclaró Hanna— es muy grande y fuerte, pero toma esta forma tierna y pequeña para ocultarse la mayor parte del tiempo y le encantan los dulces tanto como a mi—

Syaoran se mordía la lengua intentando no reír tan sonoramente como estaba deseando. Observó a la criatura rara en los brazos de la niña sin poder imaginarse cómo un ser tan extraño y desproporcionado podía cubrir la descripción que la pequeña había dado. No se imaginaba al "poderoso" y afelpado muñeco peleando contra algo más grande que un insecto, aunque perfectamente podía planteárselo engullendo un enorme pastel.

Ese bicho no mataba ni a una mosca.

Definitivamente Hanna tenía una imaginación admirable por atribuirle tantas cualidades a ese ser al que Syaoran no podía asociar con nada conocido. No era ni un gato, ni un perro, tampoco una ardilla… esa cosa desafiaba terriblemente sus conocimientos de la naturaleza, y lo que es peor, evidentemente sus creadores estaban decididos a confundir a las personas como él y dañar las mentes inocentes de los niños. Eran esos momentos en los que Syaoran se daba cuenta que las cosas y la moda cambiaban a velocidades impresionantes e iban de mal en peor.

Menos mal que la criatura no tenía vida y mucho menos entendía el idioma o descargaría sus "poderosos" ataques contra él.

—Bueno, en ese caso procuraré no hacerlo enfadar— concluyó Syaoran ante la fija mirada de la pequeña quien abrazaba fuertemente al tal Kero

—Por cierto Syaoran— Sakura decidió intervenir cambiando el tema. Syaoran la miró agradecido— ¿cómo se encuentra tu amigo? Me habías dicho que un amigo tuyo estaba hospitalizado aquí—

Syaoran suspiró el recordar el torpe de Yamazaki. Con la emoción y la gran cantidad de trabajo que implicaba el nuevo proyecto había estado un poco alejado de sus amigos. Eriol le había dicho en una de sus muchísimas llamadas que Yamazaki estaba casi recuperado de su lesión. Aún debía recuperar un poco la movilidad del pie después de haberlo tenido inmóvil por el yeso.

—Está de maravilla— respondió el castaño— por más temerarios y torpes que llegan a ser mis amigos, increíblemente sus actos suicidas nunca dan resultado— Syaoran se acomodó en el sofá frente a Sakura quien estaba sentada junto a la cama. Hanna rió.

—De modo que es recurrente— afirmó ella mientras se cruzaba de brazos

—Sí, supongo que la torpeza no tiene remedio— Syaoran se pasó la mano por el cabello al recordar a sus amigos y sus hazañas y casi de inmediato se sintió intrigado por la curiosidad de Sakura en el estado de Yamazaki. La observó fijamente haciendo muchas conjeturas al mismo tiempo y pronto la castaña comenzó a sentir la presión de su inquisitiva mirada

—Supuse que tal vez sabrías— explicó ella, aunque verdaderamente eso no aclaraba en nada las locas ideas que estaba formulándose el castaño —hace días que escucho a las enfermeras mencionar a un "súper galán" que viene seguido por las renovaciones— Sakura y Hanna intercambiaron miradas y ambas rieron. No necesitaba ser un genio para saber que estaban muy bien informadas de a quien se referían los rumores… bien dicen que no hay que subestimar la astucia femenina. Era aterradora y ahora más que nunca estaba seguro de ello.

—Ohh— y sí, increíble pero cierto, pocas veces en la vida ocurrían momentos como ese en el que Syaoran Li no sabía qué decir. En cualquier otro momento quizás se habría reprendido a sí mismo, pero en ése momento le agradaba la sensación ante las sonrisas de la castaña y quizás por ello había estado provocándolas esa tarde con sus comentarios.

Aun cuando se formó un breve silencio no fue en lo absoluto incómodo. Era evidente que ambos estaban sumidos en sus propios pensamientos pero ahí jamás dejó de sentirse cierta paz. Comenzaba a disfrutar sus momentos junto a ella, en los que sentía que podía ser diferente y apartarse de sus tensiones regulares. Pronto Sakura llamó su atención para indicarle que salieran de la habitación. Hanna al fin había caído dormida.

—Vamos arriba, te gustará— indicó Sakura apenas cerró detrás de ella la puerta de la habitación y guió a Syaoran hacia las escaleras que llevaban al techo.

Realmente el techo no era de lo más acogedor ni estaba equipado exactamente para recibir visitas pero definitivamente la vista desde ahí era excepcional. Se podía apreciar perfectamente el anaranjado atardecer y el nacimiento de las luces de la ciudad que, vistas desde ahí parecían estrellas titilantes. Una brisa fresca les dio la bienvenida y en ella se podía distinguir el aroma de los cerezos cercanos.

—Me encanta venir aquí— Sakura rompió el silencio atrayendo la atención de Syaoran—la sensación es maravillosa—

—Ciertamente lo es— asintió Syaoran— todo se ve tan pequeño desde aqui—

—¿Y estás emocionado por todas las renovaciones? — Sakura se acercó a la orilla del edificio para apoyar sus codos en el barandal — escuché que se abrirán nuevas áreas y se equiparán con maquinaria muy avanzada—

—Así es— suspiró el castaño imitándola— fue el sueño de mi padre por mucho tiempo. Siempre quiso apoyar las investigaciones y los avances médicos. Decía que esa era la llave del futuro. Murió antes de poder concretar el plan así que se quedó como un sueño que mis hermanas y yo resguardábamos—

—Creo que es fabuloso que estés llevándolo a cabo— sonrió — ¿entonces eres el único hombre en tu familia? —

—Sí, y no conformes con una, mis padres engendraron otras tres antes que a mi… el cuarteto del terror— Syaoran curveó una ceja e hizo una mueca al recordar a sus enérgicas hermanas.

—De modo que eres el hermano pequeño— rió Sakura ante las muecas del jóven— deben ser encantadoras—

— ¿Encantadoras? — La reacción de Syaoran provocó un ligero sobresalto en ella — una vez me persiguieron sin descanso decididas a ponerme un vestido, alegando que yo debía ser la quinta chica de la familia. Aquel que desarrolló el concepto de poltergeist definitivamente pasó un tiempo cerca de mis hermanas— pronto el gesto serio del castaño se relajó al escuchar la risa de Sakura

—Bien, ya entendí— Sakura levantó ambas manos en señal de rendición

—Supongo que no tienes hermanos— se aventuró a preguntar Syaoran, encontrando oportunidad de averiguar un poco más de ella

—No, no tengo parientes. Hanna es lo único cercano a una familia que tengo— confesó ella mirando al horizonte. Syaoran la miraba directamente mientras ella relataba— y está bien, su cariño para mí ha sido suficiente hasta ahora. Cuando hay un cariño sincero no hay pautas para la soledad. Aunque creo que de haber tenido un hermano habría sido una relación tan caótica y divertida como la tuya con tus hermanas— la chica estiró los brazos hacia arriba mientras el aire jugaba con sus cabellos.

Lo atacó en ese instante la empatía y por lo tanto cierta ternura. Comprendía de alguna forma los sentimientos de la chica y es que a pesar de contar con su familia y sus amigos, para él era inevitable sentir la soledad. Con tantas obligaciones y trabajo, estar lejos de su familia y ser quien era no le había dado nunca la posibilidad de llevar una adolescencia normal. No había podido hacer locuras, ni divertirse a lo grande, ni saltarse clases, ni ser un rompecorazones. Le enternecía ver que Sakura aceptaba su situación con humildad y que se aferraba a esa muestra de cariño por parte de la pequeña bajo su cuidado para llenar de alguna manera ese vacío, y comenzaba a pensar que él se aferraba a ellas en un intento para llenar el suyo. Las sensaciones que despertaban cuando estaba cerca de ella era una clara muestra no solo de su necesidad de ese cariño, sino que atesoraba esos momentos especiales porque lo convertían en dueño de un sentimiento que por momentos necesitaba.

La mirada de ella en el horizonte era tan serena que el castaño no pudo contener el impulso de llevar una de sus manos a la mejilla de la joven. Quería que ella entendiera que comenzaba a contar con su cariño y que él agradecía mucho el que ella le profesaba. Gracias al otro esa soledad disminuía. Sakura lo miró sorprendida al sentir su tacto en la mejilla y encontró en la mirada de Syaoran el cariño que lo llenaba en ese momento.

El tiempo se detuvo brevemente para darle paso a un nuevo impulso al que Syaoran atendió sin pensar demasiado.

La besó.

No fue un beso largo pero fue suficiente para descargar y transmitir todas esas sensaciones. La sorpresa de ella no disminuyó después de eso y lo miró fijamente sin pronunciar una sola palabra. Sabía que la había tomado por sorpresa y el ambarino le dedicó una leve sonrisa.

El momento de tranquilidad pronto se vio interrumpido por el incesante sonar del celular del castaño quien pronto lo atendió.

Syaoran pronto se tensó y ante la respuesta de la persona del otro lado de la línea apretó los dientes y su semblante se tornó serio— Hola madre—.

Oooo

Hasta aquí llegamos con el capítulo. Muchas gracias a todos los que entran a leer y miles gracias a quienes dedican un minuto extra a dejar un review. Hacen a ésta autora muy feliz con cada uno de ellos. Espero que al menos la espera haya valido la pena y procuraré no tardar demasiado con la continuación aunque para su tranquilidad les confesaré que ya lo comencé.

Espero que lo hayan disfrutado y ya saben que las respuestas a sus reviews los encontrarán en mi perfil.