Era una de las peores noches que había pasado en mucho tiempo. El sueño se repetía incesante y lo malo no era el sueño, sino el despertar y saber justamente que ese sueño jamás se podría hacer realidad que era simplemente una ilusión de sus más profundos deseos, solo un sueño.

El contenido del sueño eran imágenes de una familia. Una familia feliz, su familia. Pero no era la familia que había dejado atrás, aquella que había muerto y que su recuerdo aun le atormentaba, era la familia que podía formar y que jamás conseguiría. Un niño y una niña de ojos negros se acercaban a él con una ancha sonrisa y se colgaban de su cuello y de repente una voz lo llamaba, una hermosa mujer de ojos verdes y pelo rosa corría hacia él para besarlo. Él la abrazaba con todas sus fuerzas y los niños reían y jugaban y todo era perfecto hasta que se despertaba y sabía que era una ilusión de sus más anhelados sentimientos.

Hacia tiempo que no tenía ese sueño, quizás era saber de la boda de su viejo sensei lo que había despertado nuevamente esas imágenes que lo fustigaban severamente.

Por fin el viejo pervertido se casaba, después de tantos años con un constante tonteo con Kurenai por fin decidió pedirle que se unieran, incluso Kakashi quería poner bajo su apellido al hijo del difunto Asuma. El niño quería al peligris como su propio padre y es que habían sido muchos de los ninjas de la aldea los que habían asumido una especial protección por el niño entre ellos el viejo pervertido de Kakashi.

A Sasuke le vino un recuerdo de esos tres caminando por la calle, juntos como una verdadera familia. Sasuke envidiaba a su maestro porque verdaderamente había luchado por lo que quería. Y a él por mucho que le costara reconocerlo le daba miedo intentarlo siquiera.

Sasuke se preparo para ir al entrenamiento de cada día, aunque no sabia si el dobe de Naruto estaría en condiciones, quizás se excediera un poco con él pero lo tenia merecido por hacerlo enfadar. Naruto sabia perfectamente que no deseaba hablar sobre Sakura y mucho menos que le recriminara el no hacer nada para estar con ella. Ese idiota se lo merecía.

Pero cuando llego a la zona de entrenamiento el rubio estaba esperándolo como siempre, ese dobe tenía un poder regenerativo increíble. Naruto se veía como siempre con una sonrisa boba plasmada en el rostro y con su habitual forma de saludarlo, es decir, gritando, saltando y gesticulando, como si no se viera a simple vista con esa chillona melena rubia.

-Hola Sasuke-teme-dijo Naruto cuando Sasuke estuvo casi a su lado.

-Hmm-dijo molesto Sasuke.

-Aun estas enfadado por lo de ayer-dijo Naruto con una sonrisa picara.- ¿Sabes que Sai y Sakura salen juntos?-volvió a picar el rubio.

-No me interesa-dijo mas ofuscado que antes, ya se había enterado de ello, pero Sakura también había salido con otros hombres lo que lo ponía de mal humor pero nunca duraban demasiado.

-Esta noche seguro que irán juntos a la boda de Kakashi-sensei-dijo Naruto como si no se percatara de los cambios de humor que sufría el moreno cuando la conversación se desviaba hacia la pelirrosa, siempre le pasaba igual y Naruto se encargaba de hacerle conocer todos los romances de la chica.

Sasuke presiono la mandíbula, una cosa era saber que Sakura salía con otros pero una muy distinta era verla junto a otro hombre, no sabia como reaccionaria ante ello.

-Déjate de cháchara y empecemos de una vez-dijo con un rugido.

Y todo lo que duró ese entrenamiento, Sasuke se desahogo con el pobre Naruto.

Estaba tan cansado cuando llego a casa que pensó que se quedaría durmiendo de pie, pero tendría que prepararse para la boda. Lo cierto es que él no era de ir a fiestas ni derivados pero esa boda era especial, le debía demasiado a su maestro como para fallarle así, por mucho que deseara quedarse y no ver a Sakura y a su nuevo novio.

Cuando Sai la recogió estaba un poco nerviosa, siempre le pasaba en las bodas, es un momento tan especial para una mujer, tantas veces había imaginado su boda que ya ni podía enumerarlas. También siempre lloraba en ellas no podía evitarlo.

-Estas preciosa-dijo Sai con una sonrisa típica suya.

-Gracias-dijo Sakura con un pequeño sonrojo-Tu también estas muy guapo esta noche-dijo ella mirando lo bien que le quedaba el kimono azul marino.

Los dos pasearon atravesando toda Konoha hasta llegar al templo donde se celebraría la boda.

El templo estaba hermosamente decorado, el olor a incienso flotaba en el ambiente y los invitados lucían hermosos kimonos de vivos colores.

-Sakura-chan, Sai-su nombre salio de los labios del hiperactivo rubio que se acercaba acompañado de la hermosa heredera del clan Hyuga.

-Naruto, Hinata-chan-los saludo Sakura con una sonrisa-Me alegro de verte Hinata-chan, hacia tanto que no te veía, estas preciosa-dijo Sakura viendo el hermoso corte del kimono, era de un color negro con unos finísimos estampados en plata, que no le extrañaría estuvieran hechos con verdadera plata bordada.

-Gracias…Sakura-chan-dijo la pelinegra con un gran sonrojo, mientras Naruto la miraba con una sonrisa y ojos de devoción.

Sakura los miro y sonrío al verlos tan felices juntos, hacían una pareja perfecta, ambos se complementaban.

-Veo que han venido juntos-dijo con una sonrisa picara al ver como ambos se ponían como un tomate.

-Si, jejeje le dije a Hinata-chan que me acompañara jejeje-dijo muy nervioso Naruto mientras se rascaba la nuca.

Como suponía la boda llamaría la atención de la gente y acabarían asistiendo demasiados espectadores para el gusto de Sasuke. Y encima tenia que soporta las miradas de tantos hombres como mujeres por igual, el de los hombres con una mezcla de respeto, miedo e incluso odio, mientras que las mujeres se lo comían con los ojos.

Sasuke odiaba estos eventos por esa razón. Solo oía cuchicheos y miradas mal disimuladas, intento divisar a alguien conocido entre el tumulto y al hacerlo se quedo momentáneamente sin respiración.

Cada vez se convencía más de que el destino se ponía en su contra. Ella estaba irresistible con ese kimono color rojo que resaltaba su bello pelo en un recogido alto, algunos mechones caían gracilmente sobre su esbelto y níveo cuello, la blancura de su escote recatadamente pronunciado hacia que le hirviera la sangre de excitación. Mas su excitación no tardo en convertirse en una poderosa oleada de rabia al ver lo íntimamente que trataba al pelinegro que la acompañaba.

Sakura se sintió observada y miro en todas direcciones para saber si eran imaginaciones suyas.

Sakura se quedo paralizada al encontrarse con esas esferas negras escrutarla con tanto detenimiento. Esa noche Sasuke iba mas guapo que nunca, el kimono negro se ajustaba a su musculazo torso y sus robustas piernas eran visibles a cada paso que este daba. Sasuke se acercaba hasta donde ellos estaban, eso la hizo ponerse aun más nerviosa.

-Sasuke-teme-dijo Naruto cuando lo vio en la distancia indicándole que se acercara, sin siquiera saber que él ya iba en esa dirección-Ya pensé que no vendrías-dijo el rubio cuando estuvo en el circulo de amigos.

-No me perdería tus ridículos trajes-dijo con una pequeña sonrisa torcida.

Y es que el traje naranja de Naruto era de un color demasiado chillón pero lo que en verdad queria era distraerse un poco.

-¿Qué has dicho teme?-dijo Naruto enseñándole los dientes apretados.

-Lo que oíste dobe-dijo Sasuke queriendo distraer su atención de la pelirrosa, nada mejor que provocar al dobe.

-Hey hey, vosotros dos no quiero peleas en mi boda-dijo Kakashi sorprendiendo a todos con su aparición.

-Kakashi-sensei, ¿esta nervioso?-pregunto Sakura intentando aliviar la tensión que había en el ambiente.

-Claro que no-dijo con una sonrisa reflejada en los ojos-No podría estar mas seguro de que es lo que quiero.

A Sasuke le molesto lo que dijo su sensei pero tenia razón en cada una de sus palabras, él estaba seguro de lo que sentía y no hacia nada.

Sasuke se sentó justo en el sitio que menos quería. Gracias a Naruto había terminado al lado de Sakura y esta junto a Sai, ahora tendría que soportar la tensión de saber que estaba a su lado.

Sasuke se puso tenso al ver las lagrimas de Sakura recorrer sus mejillas, se sintió ansioso viendo que estaba llorando y no sabia el porque.

-Sakura-la chica giro su cabeza hacia Sasuke y se sorprendió ver que le tendía un pañuelo.- ¿Qué te ocurre?-Sasuke intento que la voz le saliera mas suave pero solo consiguió un tono brusco.

-No es nada-dijo ella intentando ocultar las lagrimas que no paraban de salir.

Sasuke no volvió a hablar en toda la ceremonia y Sakura termino con todos los clínex que tenia.

En la recepción de la fiesta no sabia porque pero volvió a terminar sentado junto a Sakura y algo que le alegro es saber que a Sai lo pusieron erróneamente en otra mesa. Poco después sospecho algo al ver como su maestro lo miraba y le guiñaba un ojo divertido.

Ese viejo pervertido siempre tuvo esperanzas en que yo terminara con Sakura, quizás todavía no las había perdido pero para mi era imposible.

Si ese viejo esperaba algo no tuvo nada, no volví a hablar con Sakura en toda la cena.

La suerte no estaba de mi lado, primero en la ceremonia acabo justo a mi lado y me ve llorar como una tonta y después en la recepción acabo a su lado y Sai en la otra punta de la sala.

La cena fue bastante tranquila, Sasuke no volvió a hablarme ni siquiera me miraba se dedicaba a conversar con alguno de sus compañeros ambus o con Naruto. En cierto modo me sentí aliviada pero me dolía que me ignorara de esa forma.

No tenia ni idea de donde estaba Sai, había desaparecido como por arte de magia. Y me estaba empezando a sentir mal, quizás bebí demasiado pero tener a Tsunade al lado con una botella de sake es peligroso.

Sus movimientos empezaban a ser torpes y no me gustaba verla en ese estado, hacia que me sintiera más protector que nunca en mi vida. Quise apartarla de Tsunade pero con que excusa lo haría.

Vi mi excusa mas bien la escuche, un baile empezó a sonar y todas las parejas de la mesa empezaron a levantarse para unirse a la pareja de casados.

-¿Bailas?-le dije intentando no sonar tan avergonzado como me sentía.

Ella simplemente agarro la mano que le ofrecía y con un poco de mi ayuda conseguimos llegar hasta la pista. Al principio me avergonzó bastante el pedírselo y la verdad me costo que las palabras salieran pero ahora todo eso había merecido la pena, ella estaba entre mis brazos y podía sentir todo su cuerpo apoyado contra el mío.

-Sasuke-Kun…-cuanto tiempo sin volver a oírlo-Creo que estoy alucinando-dijo ella mirándome directamente a los ojos.

-Solo estas un poco bebida-dijo disfrutando de lo poco que quedaba de canción.

-En la realidad nunca me pedirías bailar-dijo la pelirrosa acurrucándose en su pecho-Pero quiero disfrutar todo lo que pueda de esto.

Sasuke apoyo la barbilla en su cabeza y se dio cuenta de que nadie los miraba, a nadie le importaba mucho que estuviera bailando con ella, no había miradas raras, no había cuchicheos, solo algunas miradas curiosas y algunos rostros sonrientes por la escena.

-Te llevare a casa-dijo Sasuke una vez termino la canción y todos comenzaron a separarse de mala gana.

-No se donde esta Sai-dijo Sakura apoyándose en el cuerpo del moreno, había empezado a darle vueltas la cabeza.

-El esta peor que tu-dijo Sasuke reconociendo al pelinegro tirado en el suelo con una copa en la mano.

Sakura lo acompaño sin decir nada mas, ya estaba lo suficientemente ocupada en no enredarse con sus propios pies.

Sasuke se canso de que ella estuviera tropezando a cada momento y termino llevándola en sus brazos.

-Mira Sasuke-kun, es como si nosotros fuéramos los recién casados-dijo Sakura abrazando el cuello de Sasuke.

Sasuke se paro en seco y Sakura intrigada lo miro a los ojos, esos ojos negros ahora tenían un brillo peligroso que conseguían excitarla.

-¿En nuestra noche de bodas, Sakura?-pregunto Sasuke devorándola con la mirada, quizás a él también se le había ido la mano bebiendo porque sentí un calor recorrerle las entrañas.

-Una noche en la que ninguno de los dos dormiría-dijo ella sugerente mientras deslizaba un dedo por los labios masculinos-¿Me pregunto si sabrán tan bien como me imagino?

-Compruébalo-dijo Sasuke mientras atrapaba sus labios, eran tan suaves y sabían tan bien, nunca le supo tan bien el sake como en ese momento.

Sakura despertó con un incesante martilleo en las sienes y completamente perdida, no recordaba como había llegado a su cama, lo único que recordaba o mas bien la última imagen que recordaba eran los labios de Sasuke después del mejor beso de su vida, el resto estaba en blanco en su mente, no recordaba que había pasado después.

No debería haber hecho eso jamás, la había besado y lo malo es que había querido más, sino hubiera sido porque en ese justo momento se había quedado dormida, no sabia de lo que habría sido capaz. Maldita sea la deseaba, la amaba y ya no podía aguantas mas. No le quedaba tiempo.

Sasuke estaba en el campo de entrenamiento intentando olvidar mediante el agotamiento, había usado mucho chakra pero todavía la tenia en la cabeza, debía seguir hasta que ella desapareciera de su mente era lo único que funcionaba.

Todo se oscureció no sabia donde estaba solo oía el sonido apagado de voces en la distancia, solo quería dormir, estaba muy cansado.

-Sasuke-el pelinegro escucho su nombre en una voz conocida, intento abrir los ojos pero le pesaban mucho.

-No entiendo porque no me lo dijiste-dijo la pelirrosa con lagrimas en los ojos.

-No estaba en mi decírtelo Sakura, solo él podía contártelo.

-Maldita sea-dijo con una rabia que la consumía-Se esta muriendo.-Sakura se derrumbo en el suelo sacando todo su dolor, su rabia y su impotencia en su llanto.

Tsunade se arrodillo en el suelo y abrazo a su alumna con todas sus fuerzas, sabia que esto era muy duro para ella.

Sasuke volvió a tener ese sueño en el que tenía una familia, se sentía tan bien, podía ver la felicidad en las caras de los pequeños y el amor en los ojos de su mujer, de su Sakura.

-Sa…ku…ra-el susurro salio tan lentamente de sus labios que parecía estar respirando y no hablando.

-Sasuke-la voz lo hizo intentar abrir los ojos y esta vez pudo distinguir una pequeña luz en la oscuridad de sus sueños.

Cuando finalmente abrió sus ojos todo estaba a oscuras y desde la ventana de su habitación se podía ver el cielo estrellado.

Sasuke quiso tocarse los ojos porque le escocían pero no pudo al notar que había un peso sobre su mano. Sakura estaba dormida junto al borde de la cama y su mano entrelazaba la masculina.

Sasuke se removió intranquilo, ahora ella lo sabría todo. La enfermedad que tenía era la misma que había sufrido su hermano antes de acabar con su vida e igual que a él no tardaría en debilitarlo hasta la muerte, era solo cuestión de tiempo. Cuando volvió a Konoha ya sabia de su enfermedad pero fue Tsunade la que lo informo de su alcance, era mortal y no tenia cura.

-Sasuke-dijo la chica mirándolo con ojos de profundo dolor-Déjame cuidarte.

-No quiero tu compasión-dijo con voz calmada pero con un atisbo de dolor.

-No es compasión lo que siento-dijo Sakura sin apartar la mirada de sus abismos negros-Te amo Sasuke.

Sasuke presiono los dientes, no quería escuchar eso, no quería porque se le haría mas difícil rechazarla, pero lo hacia por su bien, porque le importaba demasiado para verla sufrir a su lado.

-No puedo Sakura-dijo Sasuke con todo el dolor que sentía por dentro-Solo te hare daño.

-¿Cómo podrías hacerme daño? Si estar contigo es lo que más deseo en este mundo-dijo Sakura con lágrimas en los ojos.

-¿No lo entiendes Sakura?, me moriré y te dejare sola-Sasuke hundió sus dedos entre sus cabellos de una forma desesperada.-Para que estar juntos si luego vas a sufrir cuando me vaya.

-Porque seguiré sufriendo cuando mueras aunque nunca estemos juntos-Sakura le acaricio la pálida mejilla-Porque tendré los recuerdos felices a tu lado y será lo que me de fuerzas cuando no estés-ella lo abrazo desesperadamente, las lagrimas de la chica se derramaban sobre su cuello. Y ya no pudo resistir más, ya no quería alejarse nunca mas de ella, porque el poco tiempo que le quedaba lo pasaría a su lado haciéndola feliz.

El tiempo transcurrió de forma rápida pero fueron los momentos más felices de toda su vida. Sakura se había convertido en su mujer, en su mejor amiga, en su amante y en su apoyo. Cada vez se sentía más débil pero intentaba ocultarlo de todos los modos posibles, no soportaba ver el dolor en los ojos de su esposa cuando veía que la enfermedad ganaba terreno y él se consumía cada vez más rápidamente.

La felicidad no podía ser mas hasta que supo que Sakura estaba embarazada, iba a ser padre y quería vivir lo suficiente como para ver la carita de su pequeño.

-¿Estas bien?-dijo Sasuke preocupado mientras sostenía la mano de su mujer.

-No te preocupes-dijo ella acariciando el vientre-Solo esta diciendo hola-Sasuke puso la mano en el abultado vientre notando como el pequeño se movía un poco, era una sensación tan calida, se lleno de orgullo y de una posesión increíble, nunca se había sentido tan bien, era mucho mejor que en su sueño, era infinitamente mejor.

Sasuke se llevo una mano al pecho, el dolor era esta vez mucho mas intenso que las ultimas, le hizo doblarse de dolor.

-¡Sasuke!-grito Sakura asustada.

-Estoy bien-dijo Sasuke casi sin poder respirar, pero la cabeza le daba vueltas y todo el cuerpo le pesaba, por mucho que intentara luchar le era imposible reponerse. No quería que esto acabara así, tenia que ver a su hijo, tenía que luchar por su familia.

El ataque de Sasuke fue mucho mas fuerte de lo normal y Sakura temió por lo peor. Cuando finalmente Sasuke estuvo hospitalizado en estado critico fue demasiado para Sakura, el parto se adelanto y puso en grave riesgo a madre e hijo.

Sakura lucho por lo tres, lucho por su hijo, lucho por ella y lucho por volver a ver al hombre que amaba una vez mas con vida.

El niño nació sano y fuerte. Sakura consiguió salir bien del grave estado en la que se había visto sometida. Sakura suplico a Tsunade por ver a Sasuke y que pudiera conocer a su hijo, el ultimo miembro del clan Uchiha.

Sakura fue trasladada en silla de ruedas hasta la habitación de Sasuke. Se veía tan pálido, tan débil enganchado a todos aquellos cables que intentaban alargar lo poco de vida que le quedaba. Sakura se derrumbo al verlo así, ¿Cómo podía el destino ser tan cruel?, ¿Por qué le arrancaba el amor de su vida?, Sakura lloro hasta no tener mas lagrimas en el alma.

Me dolía tanto verla así, verla sufrir tanto por mi causa. Quería decirle cuanto la amaba pero las palabras no salían de su garganta. Ella lo traía en sus brazos, era tan pequeño, tan indefenso que me dio miedo que no tuviera fuerzas suficientes para sujetarlo. Pero tuve las fuerzas suficientes para abrazarlo, sentir ese calor me lleno por completo, ahora entendía lo que Sakura había dicho hace tiempo. Serian estos recuerdos los que me llevaría conmigo aunque muriera siempre estarían en mi alma y yo siempre estaría con ellos.

La voz de Sakura resonó en mi cabeza llamándome pero yo estaba muy cansado y no podía mantener los ojos abiertos. Quizás volvería a tener ese sueño en él que eran una familia feliz, quizás…