Una Noche...
Capitulo Diez: ¿Adiós?
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Entraba ya la tarde junto con la fría lluvia, se hallaba cansada de estar tratando de localizar al castaño. Ya habían pasado más de tres día y no lo había visto para nada. Lo hablaba a su celular, pero siempre estaba apagado o no contestaba, iba a su oficina y a su casa pero no estaba... No sabía que le sucedía, porque no se comunicaba con ella... Él no era así.
Suspiró cansada al recordar la noche que fue con Hao a cenar, y la sorpresa que se llevó al despertarse y verlo junto a ella. No quería darle más falsas esperanzas a Hao, sabía de ante mano que si terminaba con él muchas chicas de la larga fila de espera, correrían a sus brazos, así que no estaría solo. Pero bueno, no podía hacerse mala fama, todos ya sabían que el gran empresario Hao Asakura y la famosa diseñadora Anna Kyouyama eran pareja y muchos esperaban con ansias una gran boda...
Ya se imaginaba todo el alboroto que armaría si se descubriera que engaña a Hao con su hermano menor. De igual forma la reputación de Yoh se vería dañada, ya que se suponía que el se casaría, y se podría decir que era un ángel de dios con ese carácter tan dulce y tranquilo... Quien lo viera engañando a su prometida con la novia de su hermano... ¡Ja! Irónica la vida.
La verdad no importaba lo que dijera la gente... se amaban ¿no? Esa es la suficiente excusa. Pero por los últimos tres días parecía que el amor se había esfumado en el aire... - ¡Va! Ese tonto... - enterró su rostro en la almohada -... me esta haciendo sufrir - se quedo unos minutos así, pero ya no lo soporto mas, ella nunca había sufrido por un hombre y no iba a empezar ahora. Lanzó la almohada a la pared y salió de su casa para dirigirse a la de su amante.
Llegó a su destino.
Estaba frente a la puerta de la casa del castaño, se puso de puntas y con su mano comenzó a buscar la llave que siempre dejaba el chico sobre el marco de la puerta. Sonrió al haberla encontrado, abrió la puerta y entro. Camino con pesados pasos hasta la sala donde se escuchaba que la televisión estaba prendida, seguro yoh estaba de flojo mirándola, se paró frente al Tv y ala apagó – Necesito hablar contigo Yoh... - se cruzó de brazos
El rostro de Yoh se torno serio, no tenía muchas ganas de hablar después de haber presenciado tal escenita. – No tenemos nada de que hablar... - dijo en tono seco
- Tal vez tú no... pero ¡Yo si! – aporreo su pie contra el suelo – Y me vas a escuchar... -
- No tengo ganas de escucharte ¿sabes? – se puso de pie y se acercó a la ventana para completar la lluvia – Además, ya se lo que me quieres decir... - suspiro melancólico. Anna solo se quedo callada para poder escuchar a la perfección lo que iba a decir – Se que me vas a decir que amas a Hao y que te vas a casar con él – apretó su puño con furia
- ¡¿Qué?! – La chica se quedo con la boca abierta - ¡¡Estas loco!! Eso es una mentira – gritó.
- Si como no... - la miró – Te vi con Hao en la cama... - se puso frente de ella – A puesto que tuvieron una noche espectacular, después de que te pidió matrimonio... - tomo la mano de la chica con un poco de fuerza y observo el anillo que aun tenía puesto - ... y tu le diste el Si... - la soltó y se dio vuelta, dándole la espalda a la rubia que tenía su expresión confundida.
- Solo estas diciendo idioteces – bufó - ¿Cuándo fue que me viste con Hao? - lo interrogó mientras se acercaba a él.
- Hace como 2 días... que fui en la mañana a verte y me encontré con la agradable sorpresita – dijo con sarcasmo.
- Mira Yoh... - tomo aire para no desesperase – No paso NADA con Hao ¿entiendes? –
- ¿Por que e de creerte? - aun la rabia y los celos lo invadían
- ¿Qué insinúas? – dijo mientras sentía que un tic molesto aparecía en su frente
- Pues tú ya sabes... - el castaño iba por malos pasos...
Anna entendió la indirecta de Yoh y sintió... sintió rabia, mucha rabia. - ¡¡No seas un maldito cobarde y di las cosas directamente...!! - vociferó.
- ¡Ja! Si eres capaz de engañar a tu noviecito Hao, apuesto que a mi igual, ya que solo soy una aventurilla ¿no? – Y esa fue la gota que derramo el vaso.
Trato de contar hasta 10, respiro profundamente... pero ni eso la calmo. Yoh había sobrepasado la raya - ¡¡Ah!! ¡Entonces me estas dando a entender que soy una maldita mentirosa! – alzó los brazos y los dejo caer pesadamente.
- Al que le quede el saco... - dijo entre dientes - ... que se lo ponga – Ahora el vaso se había derrapado por completo.
- ¡Haaay si! Como si tu fueras un bendito ángel... - giró los ojos con fastidio – Se podría decir que... 'El burro hablando de orejas' – mordió su labio con enfado - ¡Huy! ¡Apuesto que eso de "Quiero casarme contigo, tener hijos y vivir felices para siempre" igual era una gran mentirota por parte tuya! – le gritó en la cara.
'Eso no fue mentira...' pensó el chico, pero estaba tan molesto que no lo dijo. – ¡Y tu igual! ¡¡De que me amabas!! ¡¡Mentiras solo eso!! – los celos hablaban, no él.
- ¡¡Por supuesto que no!! – Movía las manos frenéticamente – ¡¡¿Sabes que?!! ¡Piensa lo que quieras!! –
Los dos se miraron con fastidió, ninguno quería charlar con calma. Era el colmo, hace poco de acaramelados y ahora parecían dos fieras gruñendo por una tontería, ninguno de los dos estaba dispuesto a tragar su orgullo para darle razón al otro. – Esto fue un error... - dijeron los dos en susurro con el ceño fruncido. Tanta terquedad, rabia y orgullo... cosas que no se deben mezclar. Ahora por eso...
- Esto no debió ocurrir desde un principio... - Yoh le dio la espalda. Habían dejado de gritar.
- Es verdad... - suspiró fastidiada – Ahora nos toca fingir que nada de esto sucedió... - saco un cigarro de la bolsa de su pantalón y se lo colocó en la boca, después saco un encendedor y lo prendió. Eso la relajaba.
El moreno sintió el olor al cigarro y frunció el ceño, no le gustaba que ella fumara, pero que mas le iba a hacer ahora ella ya no era nada de él – Si... - seguía de espaldas, no quería verla, no quería que lo viera con su semblante triste – Que seas feliz Anna, con mi hermano – un nudo se formo en su garganta.
- ¡Ya te dije que...! - iba a comenzar a gritar de nuevo, pero decidió no hacerlo – Esta bien, que tú igual seas muy feliz con Tamao – dejo caer su vicio al suelo y lo piso para que se apagara. Salió del lugar lentamente, con la frente en alto, sus ojos se tornaron fríos, sin sentimientos. No iba dejar que Yoh la viera derrumbarse ¡No Señor!
Después de salir de la casa del castaño, se subió a su auto. Estaba empapada, no se había molestado en cubrirse con algo antes de salir. Se mirón en el espejo, su rimel estaba corrido, pero no a causa de la lluvia. Tomo un trozo de papel de su bolso y limpio su rostro – Es mejor así – dijo tratando de convencerse pero no pudo, sabía que era mejor estar a lado del castaño y tener todos eso problemas y críticas por partes de la sociedad, que estar sin él y lamentarse. Pero lo echo, hecho está, y ella no iba a ir a disculparse con Yoh, su orgullo no se lo permitía.
La vio salir de su casa, en el momento que se perdió de vista su rostro serio se torno a uno de tristeza, habría querido tratar de detenerla, abrazarla y besarla, pero no... No lo haría, si ella ya no quería estar con él no había nada mas que hacer. Se sentó en el piso y pego su espalda a la pared. Se sentía destrozado, no sabía porque le había dicho tantas tonterías a Anna. ¿Por qué no la escucho? Talvez si lo hubiera echo no hubiera pasado nada de esto. Pero ya no había marcha atrás, seguiría su camino...
Entonces esto es un... ¿Adiós?
Soplo su capuchino y lo bebió. Gracias a la lluvia hacía un poco de frío, uno agradable. Lamió sus labios para quitarse la espuma que había quedado por la bebida. Su mirada se fijo hacía la ventana, miraba las calles solitarias, nadie se atrevía a caminar por las aceras con esta lluvia. A él le gustaba este clima, era refrescante, y lo único que de ganas de hacer era estar acostado viendo una buena película mientras sentías el calido cuerpo de la persona amada a lado tuyo. Suspiró con melancolía.
- ¿Que te pasa? – la vos de su amigo lo saco de sus pensamientos
- No, nada – sonrió.
- Andas muy melancólico... - lo miró – Y pensativo, y eso de pensar a ti no te queda... - dijo con burla
- hoy no tengo muchas ganas de pelear Ren... - comenzó a jugar con la espuma de su capuchino
- Vamos Horo, cuéntame que es lo que te pasa... -
- Bueno pues... es que... -
- ¡Vamos Dilo! – arqueó una ceja.
El peliazul tomo aire – Bese a Tamao... - se sonrojo levemente
- ¡¡Enserio!! – se sobresalto y sonrió - ¡Felicidades por ti Horo! Pero...- se repuso – pobre de Yoh ahora que... -
- No, no lo malinterpretes... a ella no le gusto el beso – su vos sonó triste
- ¿Cómo que no le gusto? ¿Pero lo acepto no? –
- Si lo acepto pero lo juego se fue como alma que lleva el diablo... -
- ¡Pero lo acepto! – aporreo sus manos en la mesa
- Si, ¿y que? – tomo un panecillo que estaba cerca de él y se lo metió a la boca
- Eres duro para razonar... - se rió – Lo acepto, eso quiere decir que si le atraes, si no fuera así, apuesto que te hubiera dado una reverenda bofetada – miró a su amigo, el cual ahora tenía una mirada de esperanza – Aun tienes una Gran oportunidad Hotito... -
- Si, Gracias Ren... me diste ánimos – sonrió, pero luego frunció levemente el ceño – Pero no me llames Hotito...- lo miró amenazadoramente – Por cierto, ¿Cómo te va con mi hermana? –
- Pues bien... - se quedo callado por unos segundos – Pero ahora anda mas con Lyserg que conmigo... creo que le gusta... - se molesto en tan solo imaginarse a Pilika y a Lyserg Juntos.
- ¿Quién es Lyserg? – preguntó incrédulo
- Un amigo... - bufo – Un amigo mujeriego... que me quiere quitar a mi novia –
- Con esos amigos para que quieres enemigos... - rió – Pero hasta crees que Pilika va a caer en sus trampitas Ren, ella te ama, su mirada se ilumina cuando te ve... Eres todo para ella – le brindo una sonrisa cálida. – No dejes que ese tal Lyserg te la quite, aunque lo dudo... mi hermana no es así, confía en ella –
- Si, lo se, confió en Pilika... pero no en Lyserg – apretó sus puños. No le gustaba para nada que su amiguito quisiera quitarle a su novia, ala persona más importante para él.
No lo permitiría...
Se encontraba pegada al marco de la puerta, mientras veía la lluvia caer. Estaba confundida por el sentimiento extraño que había surgido en ella, desde que lo había besado. Había sentido lo que hace mucho tiempo no sentía al besar a su prometido... Mariposas en el estomago. Comenzó a oler humo, miro hacía el horno de donde provenía, rápidamente lo apegó y saco de el un pastel quemado. Suspiró...
Se sentó, apoyó sus brazos en la mesa y su rostro en sus manos. Esto ya no era un sentimiento simple de solo amistad... Era Algo más, algo que la volvía loca por dentro... Por que esto ya no era querer... era... era... ¡No! ¡No podía! Ella se iba a casar, amaba a su prometido.
Se puso de pie y se colocó frente a un espejo – No Tamao... no llores – se decía a si misma mientras se limpiaba sus lagrimas – Tienes que ser fuerte... Horo es lo un amigo, una amigo al que aprecias mucho... y eso es todo. –
Una sonrisa falsa adorno su rostro...
Continuara...
Nota: Perdón por la tardanza, es que no sabía que escribir.Primero tenía pensado que este capitulo se trataría de que Yoh y Anna hablarían sobre lo sucedido, después besos, besos y felices. Pero no se que me paso que le di otra vuelta, ahora se separaron. Espero que les aya gustado, a mi me encanta que hayan problemas. Como ya se habrán dado cuenta, hay HoroxTamao, un trío dinámico LysergxPilixRen y pues... disfruten la separación de Yoh y Anna.
Lo siento, no e podido actualizar La pesadilla, se me olvido el objetivo de esté je,je,je xD Pero pronto esta listo.
Muchas Gracias por su reviews, a todos. Por cierto, a Rika no Miko, muy buena idea la tuya, ya la tenía en la cabeza, solo que será poquito diferente. xD
¡Todos son tan lindos!
¡Recen porque aya pasado mi examen de química y biología! ¡Y para que pase el semestre! xDDD
Cuídense ;)
