Una noche
Capitulo Once: Navidad
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Tanto… para nada.
Dos meses habían pasado, dos meses sin hablarse, sin verse… y todo por una tontería. Ninguno quiso ceder, ninguno quiso tirar su orgullo a la basura para darle la razón al otro. Que estúpidos.
Y ahora habían cometido un gran error, engañarse a ellos mismos. Tratando de hacerse creer que no se amaban, que preferían estar con sus supuestas amadas parejas, tratando de olvidar sus aventuras… como si nada hubiera pasado.
Ella olvidándolo de la única forma posible… tratando de acostarse con Hao, pero cada vez que lo intentaba venía a su mente Yoh. Se miró al espejo y trato de sonreír, pero le fue imposible. Cerró los ojos al sentir que la abrazan por la cintura y besaban su cuello, y lo primero que vino a su mente fue Yoh… Abrió los ojos lentamente para encontrarse con la sonrisa lujuriosa pero a la vez sincera de Hao.
- Te pasare a buscar a la 8, espero que estés lista – le susurro al oído
- ¿Para que? -
- Para que más… - se abrió paso y comenzó a mirarse al espejo – Hoy es Navidad y celebraremos en casa de Manta ¿recuerdas? –
- Así… - dijo desanimada.
- Bueno nos vemos – se acercó a ella, la beso apasionadamente y salió del lugar.
- ¡Va! Que ganas de ir a esa fiesta – se dijo a si misma mientras se abotonaba su blusa – Sobre todo porque ese tonto va estar ahí… - suspiro cansada. No lo quería ver, no quería que volviera despertar esa agradable desesperación cuando lo veía y menos quería verlo feliz junto con Tamao, sí, ella era su amiga, quería su felicidad y todo pero… que Yoh no estuviera involucrado – Esta será una navidad pesada – terminó de alistarse, salió de su casa para poder despejar su mente… se fue de compras.
Sus mejillas se tornaron rojas, sus manos templaron dejando caer los platos que sostenía, y todo porque se sentía nerviosa solo al pensar que hoy lo vería después de ese incidente, que aunque le costaba aceptarlo… la lleno de vida.
- ¿Qué sucede Tamao? Escuche que algo se cayo – entro a la cocina donde se encontraba la joven recogiendo los platos descuartizados - ¿Estas bien? – se acercó a ella y la ayudo a limpiar.
- Si estoy bien – le sonrió dulcemente
El castaño solamente sonrió y la miró, la contemplo. No podía negarlo, Tamao era muy bella, cariñosa, atenta… pero no era Anna. No importaba cuanto tratara de sacársela de la cabeza, siempre había algo que le recordaba a ella, como cuando comía helado… Su exterior tan frío que te hacía temblar, pero cuando lo probabas… era tan dulce… que solo se te antoja probar más. Sonrió.
Frunció el ceño, tomo un sorbo de su exótica bebida y se cruzó de brazos. ¿¡Qué demonios pasaba!? Dos meses, ¡Dos malditos meses y su plan no había tenido frutos! Ninguna mujer se había resistido a él, no entendía el porque… ¿Era en verdad que Pilika estaba tan enamorada de Ren como para no caer en sus encantando?
Lo había intentado todo, la halagaba cada cinco minutos, le compraba flores, le sonreía dulcemente, la seducía, pero nada… Ella simplemente daba las gracias, ¿Para que demonios quería un simple 'Gracias'? ¡Mejor que se lo agradeciera en cama! ¿No?
Tomo el último sorbo de su bebida y estaba dispuesto a llamar a recepción para que le trajeran otra, cuando escucho que tocaban la puerta de su lujoso cuarto de hotel. Se levanto de su cómodo asiento y con pereza abrió la puerta.
- ¿Qué? – dijo fastidiado
- Así saludas a tu prometida después de tanto tiempo – la miró de arriba abajo, observo su perfecta figura, su cabello grisáceo, sus penetrantes ojos y frunció el ceño. Era lo último que faltaba, que ella llegara. Sí, Jeanne era preciosa, sexy… pero insoportable. Siempre aparentaba ser un ángel, pero por dentro era el mismo diablo en carne y hueso. – ¡Vamos Lyserg! ¿No me vas a invitar a pasar?... Soy tu prometida… ¿lo recuerdas? – Frunció el ceño – Además toda esa bola de estúpidos admiradores me están siguiendo… - quito a Lyserg de su camino, tiró las maletas al piso y se acostó en la cama.
- Si bastante estúpidos… - se sentó a lado de ella - … por admirarte – rió.
La joven tomo una almohada y golpeo al ingles – Idiota… - frunció el ceño simulando molestia y después rió – Te extrañe tanto – lo abrazó por la espalda y comenzó a besar su cuello.
- También te extrañe - Lyserg se dio vuelta y beso a su prometida. Aunque la comparar con el diablo, no podía negar que era la única mujer que lo soportaba por quien en verdad era, que se había decidido unirse a él a pesar de saber su famita de llevar a cualquiera a la cama… bueno tampoco ella era una santa y además era la única que podía entablar una discusión con él y terminarla en la cama.
Había caído la nieve, junto con la noche, un bello espectáculo para los ojos. La gente reuniéndose con sus familias para festejar esta noche. La mansión de joven heredero Manta Oyamada estaba repleta de gente, familiares ya amigos. La fiesta era de gala, como todas las demás que el Joven organizaba. Todos bailaban y platicaban alegremente, el ambiente era de lo más cálido.
Entro deslumbrante con su vestido negro ceñido a su blanca piel, su pareja que venía del brazo se sentía excelente, por ser dueño de aquella hermosa mujer. Saludaron a sus conocidos con una enorme sonrisa, mientras comentaban lo bien que se veían.
Sintió como si una daga se enterrara en su corazón, al visualizar al dueño de sus pensamientos tan feliz y sonriente como siempre junto a su prometida. Que rápido olvida… pensó la chica, mientras ponía su mano en su corazón tratando de evitar que se salga. Aun lo amaba… lo amaba tanto. Sonrió melancólicamente.
- Mira Anna… - la saco de sus pensamientos – Ahí esta mi hermano, vamos saludarlo, tiene tiempo que no lo veía - sonrió. La tomo de la mano y caminaron hacía Yoh.
- Eh…eh… - se puso nervioso
- ¿Qué te pasa? – se detuvo y la miró a lo ojos
- No es nada – tomo aire y se calmo. Si Yoh ya era feliz ¿Por qué ella no? Así que trato de simular que estaba felizmente relacionada con Hao.
- Bien… - la tomo del mentón y la beso. Lo cuál no paso desapercibido por el menor de los Asakura, que hace unos segundos atrás contemplaba a la pareja. Noto como Anna cerró lentamente los ojos y sonrió para recibir el beso de su pareja. Se sentía dolido, esos labios habían sido suyos muchas veces… y los extrañaba. La miró de arriba a abajo, siempre tan hermosa, tan perfecta… tan ella.
- Hola Hermanito – Las vos de Hao lo hizo reaccionar
- Hola – dijo sin ánimos
- ¡Wow! ¿Qué pasa? ¿No estas feliz de ver a tu hermano? – dijo con sarcasmo y poso su mirada en Tamao – Hola cuñadita, ¿bailas conmigo? – le sonrió. Tamao afirmo con la cabeza - ¿No te molesta verdad Yoh? – él negó con la cabeza – Muy bien, tu me prestas a tu prometida un momento y yo te presto a la mía – dijo en broma y salió a pista de baile junto con Tamao.
Irónico ¿No?
Anna dio media vuelta y se fue a la barra para tomar algo, no quería quedarse cerca de Yoh. Él la miró la siguió.
- Veo que eres feliz con Hao – se sentó a lado de ella y ordeno una bebida
- Si – mintió – Tú también eres feliz con tamao ¿no? –
- Si – mintió de igual manera. Un incomodo silencio se creo entre los dos…
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Se sentía nervioso al verla en la pista de baile, con ese hermoso vestido rojo que le quedaba perfecto. Como la vería a la cara… ¿Cómo la enfrentaría después de lo sucedido?
- Vamos que esperas – le reprocho su amigo
- ¡Tu crees que es tan fácil Ren! – gritó.
- Se que no es fácil, pero tienes que arriesgarte Horo - lo consoló dándole palmaditas en la espalda – Así que… ¡Quita a Hao y baila con ella! – Lo empujó hacia la pista – Además… - miró Pilika quien lo miraba sensualmente - … tengo cosas que hacer – dijo con lujuria para después ir al encuentro con su novia.
Sus manos y piernas temblaron, tomo aire y se armo de valor para bailar con ella. Camino hasta ellos, se dio vuelta para ver a Ren y le diera animo, pero ya no estaba – Estúpido de Ren… me deja solo en este momento - Volvió a tomar aire, estaba a unos pasos de la pareja y se detuvo. '¿Y si cuando me vea sale corriendo? ¿Y si lo único que quiera es abofetearme? ¡Ah! ¡Kami!... pero lo are no me importa' pensó el joven mientras de nuevo tomaba una gran bocanada de aire. Colocó su mano en el hombre de Hao, así deteniéndolos.
- Me… ¿me permites? – dijo con un poco de nervios
- Por supuesto – contesto Asakura – Dulce cuñada… espero no te moleste bailar con este cabeza hueca – sonrió maliciosamente y se marchó.
Temblaron al sentir contacto uno con el otro, él la tomo de la cintura y ella rodeo su cuello. No habían pronunciado una sola palabra por un par de minutos, así que Horo decidió romper el silencio.
- Tamao…- la llamó y ella lo miró – yo… yo… lo… lo siento mucho - bajo su mirada – Mira se que… hice mal al besarte… y si quieres golpearme hazlo… - se quedo callado un momento – Se que a ti no te agrado nada el beso porque amas a Yoh… pero… - ella sintió un escalofrió al sentir la mirada penetrante del chico –… pero… a mi si me agrado… y mucho… Tamao…- la tomo del mentón – Tú me vuelves loco - le sonrió y ella lloro – Tamao… yo – limpio su lagrima.
- Ven… - Tamao lo jalo de la mano y él solo la siguió.
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Se escuchó un gemido por toda la enorme habitación, sus calidos cuerpos pegados uno al otro, las acaricias aumentaban de intensidad con cada segundo. Los dos se encontraban en paños menores, no desperdiciaban ni una sola oportunidad de estar solos y tocar el cielo cada vez que lo hacían.
- Re… Re… Ren… - gimió y trato de alejarlo un poco, pero el chico estaba muy entretenido mordisqueando uno de sus senos – Hazme… caso… ¡Reeeen!... – gritó su nombre al sentir la mano el chino explorando.
- ¿Qué sucede Pilika? – cambiaron de posición, así quedando ella sentada sobre él – ¿Por que me interrumpes? – hizo un puchero de reprocho.
- Creo que esta mal que estemos haciendo esto en la habitación de Manta – lo regaño y acarició su cabello
- Pero… era la mas cercana – beso su cuello
- Si… pero… - fue callada por un beso de Ren - ¿Y si nos descubren? –
- No lo creo… - le sonrió sensualmente – ahora sigamos… - la acostó de nuevo y se colocó enzima de ella. Toco, beso, lamió todo a su alcance, haciendo disfrutar cada vez más al cuerpo desnudo debajo suyo. Pilika cerró sus ojos y mordió sus labios para no gritar. Sus uñas se clavaban en la cama, su espalda se curveaba en cada lamida de Ren… era un experto. Abrió lentamente sus ojos y algo llamo su atención… era un lucecilla roja que se parpadeaba en un rincón… Se quedo inmóvil.
- Ren… ren… - lo volvió a llamar la joven
- ¿Y ahora que? – dijo cansado
- Creo que si nos han descubierto… - apunto hacía la rincón – Es… es... una cámara de seguridad… - miró a Ren a los ojos y sonrió nerviosamente
- ¡Demonios! – se incorporo y se vistió.
- ¿Qué haces? – se puso su vestido
- Pues que más… - la miró – Recuperaremos esa cinta… - frunció el ceño.
- Estas loco… - arqueo una ceja
- Entonces… ¿prefieres que alguien más nos veas haciendo el amor? ¿Y después publiquen nuestro video en Internet? – Dijo en broma – Aquí la loca eres tú… - rió, la tomo de la mano – Ahora hay que buscar ese maldito cuarto de seguridad -
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Respiro profundamente y se sentó en una de la bancas del extenso jardín de la mansión. Necesitaba aire freso, no podía soporta quedarse en el mismo lugar con él, ya que despertaba en ella la desesperación por lanzarse a sus brazos, besarlo y decirle cuanto lo amaba. Miró a su alrededor, ni un alma en pena… bueno solo ella, toda la gente se encontraba festejando felizmente dentro de la mansión.
Suspiro – No hubiera venido… -
- Ni yo… - escucho de tras de ella la vos de Yoh.
No respondió.
- Ya veo… - se sentó a lado de ella – Te ha dado por no hablarme – miró su perfecto perfil. Sus cabellos rubios que danzaban con el viento, esos ojos negros penetrantes… como la amaba. Y por eso ya no aguantaba más… echaría a un lado su orgullo y se disculparía con ella – Yo lo… - fue interrumpido
- Lo siento – sus ojos se llenaron de lagrimas. Lo amaba tanto que él había sido el único que pudo sacarle un 'lo siento' – Yo te amo y… -
Yoh la interrumpió limpiando sus lagrimas – Yo igual lo siento tanto… - acarició su mejilla – Fui un idiota al pensar que podía olvidarte… - sonrió – Te amo – la besó.
Anna se abrazo de Yoh y se quedaron así por un buen rato – Te extrañe tanto… -
- Igual yo – beso su frente.
Ahora todo estaba bien, talvez no era perfecto por que aun vivían en una mentira, pero cuando estaban juntos eso no importaba.
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Habían estado corriendo varios pasillos en busca de su cinta, pero no había ni una sola huella del cuarto de seguridad.
- Espera aquí Ren – se acercó a una de las sirvientas y empezó a hablar con ella, mientras ren las veía raro.
- ¿Qué le dijiste? – le preguntó cuando se acercó a él
- Ya se donde esta seguridad – sonrió, lo agarro de la mano y salieron corriendo.
Después de unos minutos de correr se detuvieron frente a una puerta que decía 'Seguridad'. Los dos sonrieron aliviados.
- Maldita casa enorme –
- Oye Ren… ¿Y si el guardia nos vio? – se puso roja
El chino abrió lentamente la puerta para encontrase con un hombre de unos 28 años durmiendo cómodamente en un sillón. – Creo que no nos vio - entro cautelosamente a la habitación
- Espera – lo detuvo - ¿Qué tal si despierta? –
- No lo ara –
- Pero… es mejor prevenir que lamentar – escondió a Ren tras una cortina y despertó al guardia – Disculpa… - lo llamó. El Joven se despertó y se quedo embobado, no podía creer lo que su adormilados ojos veía.
- ¿Si? ¿Qué se le ofrece señorita? –
- Ven – le dijo sensualmente, así sacándolo del cuarto. Ren entro corriendo, reviso todas las grabaciones hasta que encontró la de ellos dos en la habitación. Sonrió y salió de ahí. Miró a Pilika que coqueteaba al guardia para entretenerlo, le hizo una seña para que se fueran y ella hizo caso – Ah… lo siento me tengo que ir – sonrió y salió corriendo, dejando a un guardia muy perplejo.
- ¡Bien! – exclamó Ren
- Ufff… Ahora me siento aliviada – sonrió.
- Si… - una idea paso por su mente - ¿Qué tal si vemos la grabación? – una sonrisa maliciosa adorno su rostro.
- ¡Ah! ¡Eres un pervertido! – Grito simulando enfado - ¿Dónde hay una video casetera? – sonrió de igual manera que el chino.
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Se sentaron frente a una hermosa fuente de colores, ella contemplaba la caída de la nieve y él la contemplaba a ella.
- ¿Qué sucede Tamao? – ahora estaba mas nervioso que nunca, esperando el rechazo.
- Horo yo… - sentía que el corazón se le salía cuando le había dicho que estaba loco por ella, y ahora se armaría de valor para decirle lo que en verdad sentía – Eh estado muy confundida desde el beso… as estado en mi mente cada minutos… yo… yo… no sabía lo que sentía, si era un simple cariño o era otra cosa… pero lo pensé mucho… - lo miró con ojos lloroso – Yo también estoy loca por ti – las lagrimas rodaron
Horo abrió enormemente los ojos, el corazón se le salía… no podía creer lo que escuchaba… era… era maravilloso – ¿Es enserio…? - tamao afirmo con la cabeza. Sonrió enormemente, limpio las lagrimas de su amada y la beso. Los dos sintieron, por primera vez lo que en verdad era el amor. – Pero… e… ¿Yoh? – se separo lentamente de ella
- Yo creía que amaba a Yoh… pero no es así… Te amo a ti – se sentía tan bien decirlo. Los dos se abrazaron, dándose calor uno al otro, mientras comenzaba para ellos una nueva vida.
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Las ventanas del convertible rojo estaban empeñadas y cubiertas de nieve. La calle estaba solitaria, por eso nadie había notado como el auto se tambaleaba de un lado a otro y como las manos se marcaban en las ventanillas.
Aparto algunos mechones de su rostro y mordió el lóbulo de la oreja de su amante – Vaya… - gimió – Esto… si… es… estrenar… un auto – sonrió con lujuria.
- Si… - siguió con su labor de entrar y salir de su prometida.
- No… no… llegamos… a esa… dichosa… fiesta – pronunció con esfuerzo
- ¿En verdad querías ir Jeanne? – la miró a los ojos – Entonces vamos… -
- No – lo detuvo – Estoy mucho… mejor aquí – Los dos intercambiaron mirada con hambre de sexo y continuaron con su trabajo.
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Hao buscaba a su Anna por todo el lugar, pero tan grande que se fastidio de hacerlo y prefirió… quedarse en la barra rodeado de hermosas chicas que darían lo que sea por pasar una noche con él. Disfrutaba ser el centro de atención, de ser alagado por lo poderoso y guapo que era. Que ego…
Continuara…
Notas: Ya se… me quieren pegar por tardar tanto xD Lo siento mucho enserio, pero no sabia que escribir. Aunque sea, este capitulo me quedo un poco más largo que los demás ¿no? Oo. Espero les aya sido de su agrado. Me di cuenta… que en ningún momento se dijeron ¡Feliz Navidad! xD, pero bueno… NO todo se necesita decir.
Y…
¡Feliz Navidad!
Ojala que Santa les traiga lo que quieran, si no… demándenlo xDD
PD: Para los que leen la historia de Hana, no creo que vaya a haber capitulo de navidad, pero si habrá de año nuevo x3 y la de 'La pesadilla'… sorry por esa xD prometi que la iba a seguir… pero… que mala soy uu. xD
In every life we have some trouble,
when you worry you make it double
Don't worry, be Happy
