Una noche
Capitulo Catorce: La verdad a flote
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Su excitante momento con su hermosa prometida fue interrumpido por el toque de la puerta. Con fastidio y resignación, se vistió para atender a la molestia que los había sacado de sus deseos carnales. Se llevó una gran sorpresa al ver quien era la 'molestia' quien tocaba su puerta, un hombre moreno, imponente, no tenía porque preguntar quien era, él ya lo sabía a la perfección.
- Asakura Hao – dijo el joven ingles.
El moreno sonrió al ser reconocido sin siquiera presentarse. Se quito las gafas negras para observar más al hombre frente a él, por las fachas podía darse cuenta que no había llegado en un bueno momento.
- Me enteré que uno de los mejores detectives se encontraba en Tokio, así que decidí venir a visitarlo, Lyserg Diethel –
Los dos sonrieron al mismo tiempo mientras entraban a la casa. Se sentaron en los lujos sillones, uno frente del otro. Lyserg seguía con su habitual sonrisa y Asakura había tomado una postura seria.
- Es un placer tener a uno de los hombres más conocido de Japón en mi sala –
- El placer es mió – sonrió levemente – Pero bueno, iré directo al grano – hablo claro y fuerte – Necesito que hagas un trabajo para mi –
- Y ¿Cuál es? – arqueó una ceja
- Necesito que investigues a mi amada, tengo dudas de su fidelidad –
- Será un placer, aunque le saldrá caro –
- El dinero no es problema, Diethel –
- Muy bien, entonces necesito que me de todos los datos referentes a su mujer –
- Bien… podemos ir a tomar algo si te parece bien… -
Hao Asakura dejó de hablar al ver a una mujer envuelta en una sabana, parada bajo el lumbral. Eso afirma que en verdad había llegado en un mal momento.
- Oh, lo siento – se disculpo la chica
- No importa, Jeanne – habló su prometido –
- Será mejor que me retire – se puso de pie – Lo veré en una hora en el Bar que se encuentra en la esquina de la calle Shinre –
- Excelente –
Se estrecharon las manos, y Hao salió del lugar no sin antes dedicarle una sonrisa a la hermosa mujer frente de él. Mientras ella, solo se lo comía con la mirada.
- Que mal educada eres Jeanne – Lyserg se acercó a ella y la abrazó por la cintura
- ¿Por qué lo dices querido? –
- Te atreves a desear a otro frente a MI presencia –
- Ay si… soy una pecadora de lo peor – dijo con sarcasmo – Como si tú no lo hubieras echo antes, mi amor –
- Pues aunque no lo creas, no – sonrió.
Los dos rieron con notoria diversión. Se fundieron en un beso y regresaron a su juego de antes.
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Lyserg Diethel se había reunido con Asakura en el lugar indicado. Le costaba aceptar que una mujer le sea infiel al moreno, ya que se sabía muy bien que muchas mujeres darían lo que fuera por estar con ese hombre, pero recordó lo que él le había dicho, 'Ella no es como las demás, Lyserg'. Sonrió. Y pensó que aquella mujer era bastante atractiva al ver su foto, que dicha, una aventura con ella no le caería mal, pero bueno, era trabajo. Luego de una breve reunión, sin más preámbulos, se fue a investigar a la mujer de Asakura.
La vio salir del enorme edificio donde trabajaba, y la siguió todo el camino a una distancia considerable para que ella no notara su presencia. La rubia se bajo de su auto, y al ver su rostro de preocupación, le tomó una foto. Se había detenido en un parque solitario, algo raro, una mujer tan prestigiada y elegante caminando por esos lugares, no cabía duda de que se iba a encontrar con alguien en aquel lugar. Y bien, era cierto. La rubia mujer corrió hasta los brazos de aquel hombre sentado bajo el árbol de cerezos. Diethel sonrió. Pero su sonrisa fue borrada al ver quien era el hombre con ella… ¿Hao Asakura?... no en definitiva no era él. El hombre que besa con fervor a Kyouyama no era Hao… Era una persona muy parecida a él, pero no iguales, entonces sin más dudas, sabía perfectamente quien era ese sujeto, era Yoh, el menor de la Familia Asakura.
Y la sonrisa de Diethel se extendió por todo su rostro.
Hao tenía razón en dudar de Anna. Ella le era infiel, pero lo más irónico, es que el hombre que le había robado a su mujercita, era su propio hermano. Cuando se enterará, sufriría un paro cardiaco… y eso sería esta noche, en la dichosa cena.
Lyserg se gastó un rollo completo en esa sesión de besos…
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Los dos se besaron con pasión. Aunque siempre se veían a escondidas, siempre temían que esto fuera descubierto, y bien esta vez si tenían por que temer, su farsa se quebraría como un cristal. Pero ellos sin darse cuenta de que alguien a lo lejos los observaba, seguían con su labor, ya que lo único que importaba es que estaban juntos, disfrutándose.
- ¿Iras esta noche, Anna? –
- Por supuesto… -
- Que bien – Sonrió. Se besaron de nuevo - ¿Por qué mejor no continuamos esto en otra parte Annita, creo que hacer el amor en un parque sería excitante, sí… - lo pensó por unos momentos - pero creo que no nos convendría… -
- Lo se, aunque podríamos hacerlo en tu auto, esta polarizado –
Anna lo miró con signos de lujuria, lo que hizo que el castaño le sonriera de la misma forma. Se tomaron de las manos y caminaron hasta el automóvil, el cual no se encontraba demasiado lejos, para dicha de los dos.
Y aun sin tener la mínima sospecha, alguien les seguía los pasos.
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La noche había caído…
Para algunos esa noche era de festejar, para otros era la llegada de la verdad y para otros más era el derrumbe de sus teatros. Una noche la cual no olvidaran muchos, menos los involucrados.
La mayoría ya había llegado al lugar. Todos sentados en la mesa de siempre, con su habitual sonrisa adornando sus rostros, todos menos Hao. Había llegado solo hace más de veinte minutos, con un rostro serio. Eso de haber llegado sin acompañante, había levantado más sus sospechas. Esperaba con ansias de que Diethel llegara, necesitaba saber la verdad, si su Anna le era fiel o se veía con alguien más. Pero algo muy dentro de él le decía que no albergue esperanzas falsas.
Alzó el rostro y la vio entrar, siempre con esa mirada intensa y fría, pavoneándose de su enorme belleza. En verdad Anna Kyouyama era la mujer más hermosa que Hao Asakura había poseído en su vida, era la única mujer que lo había vuelto tan loco, era la única de la cual se había enamorado perdidamente.
- Hola Anna –La saludó el castaño dándole un beso tibio en los labios y ella le respondió con frialdad – Tardaste… - le susurró al oído.
- Se me hizo tarde –
Más fría que un témpano de hielo. Bien, ella siempre había sido así de fría; pero con él, con Hao, era la mujer más ardiente del mundo, pero de un día para otro había cambiado.
Unos minutos más tarde, todos ya habían llegado. Platicaban y cenaban con felicidad. Hao buscaba la ocasión para poder hablar con Lyserg, el cual se comía con la mirada a la acompañante de su amigo Ren. La cena se había acabado, unos se fueron a jugar billar, otras platicaban de cosas sin importancia, otros cuantos se reunían en la oscuridad y otros se enteraban de la dolorosa verdad.
- ¿Y bien…? –
Lyserg Diethel le entregó un grueso sobre al moreno y sin esperar dos segundos, lo abrió. Sus ojos se abrieron hasta más no poder, no podía, no quería creer lo que veía. Como se atrevían a mentirle de tal manera, de actuar frente de él mientras que a sus espaldas se amaban con pasión… como pudieron atreverse hacer tal cosa. Tenían las suficientes agallas para hacerlo o el suficiente amor para cometerlo.
Hao giró su cabeza con brusquedad hacía Anna, la cual se encontraba platicando con las demás chicas. La miró con frialdad, con decepción, con odio. Luego miró a su hermano, tenía una cara de que no rompía un solo plato, cuando en verdad se llevaba la vajilla completa. Le costaba creer que esas dos personas lo engañaran, una tan seria y otra tan alegre. Era doloroso tenía que aceptarlo, esto el rompía el corazón.
- Lo siento – Dijo el Ingles.
- No tienes porque – contesto tajantemente Asakura – Aquí esta tu paga – dijo entregándole un cheque con una enorme cantidad.
Sin decir más se retiró…
El odio, la tristeza, lo cegaba.
Y Anna al verlo salir del lugar con tremenda ira en su mirada, sintió que corazón se salía de su lugar y que la verdad ya había salido a flote.
Ahora si tenían a que temerle…
- Esto no se va a quedar así… - susurro con furia Asakura.
Continuara…
Nota: Perdón por la tardanza, se me apagó el foco. Espero que les aya gustado, a mi sí xD. Aunque no se que voy a escribir para el próximo capitulo je, je, je pero bueno hay luego se me ocurre. Y muchas gracias a todos por sus reviews, me da mucho gusto que les agrade esta historia, enserio: 3
Gracias a todos, cuídense.
Sayonara!
