Estaba sentada en mi silla del rodaje, esperando que Dianna, Naya y Heather terminaran su escena para comenzar a grabar la mía. Me entretenía leyendo una revista que había salido a comprar hacía un rato, hasta que note como alguien me tapaba los ojos. Sonreí ampliamente al ver que esas manos ocupaban casi todo mi rostro, y moví mi cabeza intentando deshacerme de ellas. Cuando quito las manos de mi cara, las apoyo en mis hombros, y yo eche mi cabeza hacia atrás, chocando con su cuerpo.
- Hola Cory, ¿cómo tú por aquí?
- Me aburría en el camerino, Kevin ha ido a ensayar con la silla y Jenna ha ido con él. He estado viendo la televisión un rato, pero…
- Parece que el rodaje se está retrasando hoy.
- Normal, a Naya le ha dado un ataque de risa, y lo veo muy lógico…
- Grabar las escenas de Sue son casi imposibles.- Sonreí y di un ligero golpecito en la silla que tenía al lado para que Cory se sentará a mi lado.
- Grabar contigo sí que es imposible.- Bromeo Cory, dando la vuelta para acomodarse en la silla que le había señalado.
- ¿Cómo te atreves?.- Fui a darle un leve golpe en el brazo, pero Cory consiguió parar mi mano con facilidad, agarrándola. Nos quedamos con las manos entrelazadas, pero era algo tan común en nosotros que no fue algo tenso.
- Cory, Lea.- Nos llamo David, un personal de producción.- En 10 minutos al set.
- De acuerdo, gracias, David.- Sonrió Cory. Se levanto de su silla sin soltar mi mano, y tiro levemente de mí para levantarme.- Venga brujita vamos.
- Cory.- Me queje aun sentada desde mi silla.- Todavía quedan 10 minutos.
- No me obligues a cogerte, que si no se te subirá todo el vestido, y todo el set te verá el culo.
- Te odio.- Refunfuñe con una sonrisa.
- Sé que es mentira. Vamos.- Y volvió a tirar de mi mano consiguiendo levantarme.
En realidad sí que era mentira. Adoraba a Cory, igual que él me adoraba a mí. Éramos la pareja del momento, y algún que otro día, me sorprendía a mi misma viéndome en las revistas al lado de un rumor en el que decía que Cory y yo éramos pareja. En el set todo era diversión con esas noticias, pero al llegar a casa y llamar a Theo, las risas se convertían en peleas.
Cory y yo grabamos nuestra escena y tuvimos que esperar un poco más hasta volver a grabar con todo el equipo. Normalmente íbamos juntos a todos los lados, excepto cuando yo decidía ir a mi roulette a descansar un rato y llamar a Theo. Últimamente, las llamadas eran menos seguidas puesto que cada llamada significaba una nueva discusión que me haría desconcentrarme. Aunque lo que hacía en mi rato de descanso, tampoco me venía bien.
Desde hacía un par de semanas, y cada vez que discutía con Theo, Cory era el primero en notarme mal, y venir a animarme sin preguntarme que me pasaba. Y conseguía que me olvidara de todo, pero cuando volvía a la realidad, me daba cuenta de qué que Cory consiguiera eso no era una buena noticia.
Por suerte para mi, llamaron a la puerta haciendo que mis pensamientos se disiparan, y no pudiera darle más vueltas. Sin esperar contestación, una pequeña cabecita rubia entro en la roulette y se sentó encima de mí, sin importar que yo estuviera tumbada.
- Pasa Dianna.- Dije con ironía divertida.- Pasa y siéntate encima de mí, por favor.
- Me estás diciendo que vivimos juntas y que te tengo que pedir permiso para entrar aquí.
- No, te estoy diciendo que te levantes, que pesas, culo gordo.- Reí divertida, y me incorporé haciendo que Dianna se levantará.
- ¿Qué haces aquí?
- He venido a llamar a Theo.- Mentí.- Pero estaba realmente agotada y me he tumbado. No he llegado a coger el teléfono.
- Yo que tú hoy no le llamaría.- Dianna se encogió de hombros, y al ver mi expresión siguió hablando.- Cory y tú habéis vuelto a salir en una revista.
- ¿Sí? Bueno, no será para tanto.
- Para nosotros no, porque sabemos que esas fotos son del set, pero para quien no lo sepa, podría pensar que realmente sois vosotros.
- ¿Qué fotos son?.- Pregunte algo asustada.
- Es una de un beso en exteriores, en el que estáis ensayando, porque sales tú con el albornoz.
- ¿No se ven cámaras, ni a nadie de la producción?
- No, lo han hecho bien los cabrones…
- Si, entonces creo que hoy no llamaré a Theo.
- Será lo mejor. Venga vámonos que nos va a tocar grabar ya.
-O.
La grabación fue más rápida de lo que todos esperábamos y a las 19h30 ya habías salido del rodaje. Kevin se acerco a recordarnos que había reservado mesa en el restaurante más cercano y que esta vez, no nos podríamos escapar. Dianna se separo un momento de mí para ir a hablar con Heather, y yo me quede por un segundo sola, hasta que llego Cory.
- ¿Vas a venir a cenar?.- Me pregunto acercándose a mí.
- Si, hoy me quedo, no tengo muchas ganas de llegar a casa.- Sonreí con desgana.
- ¿Es por las fotos? Mi manager ha llamado para desmentirlo todo y decir que era escenas de rodaje. En cuanto les han amenazado con denunciarles, han subido la foto completa a su página web.- rió, haciéndome reír a mí también.
- Eso no va a hacer que las cosas mejores, pero gracias Cory.
- Lea.- Cogió mi rostro entre sus manos haciendo que le mirará.- tus acciones dicen más de lo que puedes decir, y veo cuando estas mal y cuando estás bien. Y ahora no lo estas. Y necesito que lo estés.- Ladeo su cabeza y saco su ya conocida medía sonrisa, a la que era incapaz de resistirme.
- Lo estaré.- Puse mi mano encima de la suya y sonreí.- Muchas gracias de nuevo, Cory.
- Y ahora vamos, que nos están esperando para cenar.- Fue a coger mi mano, y yo a recibirla, pero antes de llegar a hacerlo, nuestro cuerpo se paró, pensando en las consecuencias. Cory suspiró y se giro sobre su cuerpo, haciéndome un gesto con la cabeza.
La cena paso rápido entre risas, copas y anécdotas del equipo. Acabamos todos con las lágrimas por el rostro, viendo como Naya intentaba contar porque le había dado el ataque de risa en su escena. El par de copas de vino que llevaba encima estaba haciendo efecto. Era una de las primeras noches que bebía con el equipo, ya que Dianna me dijo que llevaría hoy ella el coche.
Todos los compañeros se comenzaron a despedir, y en el restaurante simplemente quedábamos Heather, Cory, Dianna y yo. Las dos chicas fueron al baño, mientras que yo me quede en frente de Cory esperándolas.
- Estas un poquito colorada.- Se rió de mi.
- Cállate, hace mucho que no bebo.
- Se te nota.- Alzo dos dedos.- ¿Cuántos dedos ves aquí?
- ¿Quieres que te pegue?.- Reí divertida.
- Oh, noticia, noticia.- Cory subió el tono de voz, ya que estábamos solos en la sala.- Michele se pone agresiva cuando bebe.- Tras eso no pude evitar reír, y mi risa se le contagio.
Dianna y Heather salieron del baño y nos vieron a ambos riendo a carcajadas, lo que, sin saber muy bien como, las hizo reír a ellas también.
Salimos del restaurante y cada uno nos dirigimos a nuestro coche. Me senté en el asiento del copiloto y me despedí de Cory desde allí. Este me respondió con una sonrisa. Mi corazón estaba demasiado borracho para conducir aquella noche, así que lo mejor que pude hacer fue permanecer lejos de él. Su sonrisa realmente era una debilidad para mí, pero llevaba mucho tiempo intentando no aceptarlo. Pero ya era demasiado tarde para intentar engañarme a mí misma. Puede ser que estuviera sintiendo algo por Cory.
Llegamos a casa y Dianna se metió en su habitación, tras tomarnos un vaso de leche. Yo estaba demasiado confusa para meterme ya en la cama, así que me senté en el sofá, apretando mis rodillas junto a mi cuerpo. Me dolía admitirlo pero, lo único que quería aquella noche era a Cory. Pensaba en Theo, pero solo me venían malos recuerdos de él. Nuestras últimas discusiones, las últimas llamadas sin un te quiero de despedida. Nada.
Una lágrima corrió por mi rostro. Mordí mi labio para evitar comenzar a llorar en mitad del salón. Trague saliva y respire profundamente, pero nada evito que otra lágrima se volviera a derramar. Por más que mi cabeza me dijera no, mi corazón me decía que adelante que era bueno ese sentimiento por Cory. Negué con la cabeza. Quizás lo único que me había pasado es que había bebido mucho aquella noche, y estaba confundida.
Me lave la cara y recogí el salón un poco por encima. Unos minutos más tarde ya estaba acostada en mi cama, intentando no seguir dándole más vueltas al asunto.
-O.
- Lea, me marcho.- Me gritó Dianna desde la puerta de la habitación. Al no contestarla cogió una almohada y me la tiro a la cabeza.- Tú, dormilona.
- Te odio Dianna.- Gruñi aun tumbada en la cama.
- ¿Resaca? .- Dianna se acerco a la cama para mirar como tenía todo el maquillaje corrido y comenzó a reír.- No te vuelvo a dejar beber jamás.
- Por favor…
- Me voy ya.- Dianna beso mi frente.- Date una ducha, y tomate una pastilla, quizás así se te pase. Nos vemos luego en el rodaje.
- Vale, Di. Nos vemos luego.
Se oyó la puerta y me estiré en la cama. Sheila, se acerco a mi ronroneando. Me senté, y note como mi cabeza intentaba estabilizarse, la sujete con mis manos cerrando los ojos.
- La frase no volveré a beber no suena muy creíble, ¿no?.- Cogí a Sheila y la acaricie suavemente.- No sabes que noche Sheili, no sé que me paso. Mientras tú dormías aquí, yo estuve llorando en el salón.- Negué con la cabeza.- Venga, baja de aquí, que me voy a la ducha.
Me levante y me dirigí a desayunar para poder tomarme la pastilla. Volví otra vez al tema que me había hecho acabar llorando anoche, y seguía pensando lo mismo que ayer. Quizás si fuera el alcohol el que me hiciera sacar todos esos sentimientos, pero eran reales. Mordí la tostada decidiendo que hacer. Quizás lo que me hacía dudar era el estar tan lejos de Theo y no verlo casi nunca. O quizás es que Cory era increíble…
Me tome la pastilla, y puse algo de música, que rápidamente invadió toda la casa. Me duche rápidamente, y me arregle. Eran las 10, y casi hasta las 12 no tenía que llegar al set, así que comencé a arreglar la casa, que la teníamos hecha un desastre. La verdad es que no pasábamos mucho tiempo aquí, y veníamos tan cansadas que lo último que nos apetecía era estar recogiendo.
Sonó el teléfono, y fui a bajar la mini-cadena para poder contestar.
- ¿Si?
- Lea, cariño, ¿cómo estás?.- Reconocí inmediatamente la voz de mi abuela.
- Abuela. Muy bien, muy feliz, ¿y tú como estas?
- Genial. Acaba de salir por la televisión un anuncio tuyo, y he pensado que quizás estarías en casa.
- Si, hoy entro algo más tarde a rodar, así que has tenido suerte.
- Me alegro mucho mi niña. Cantas como los ángeles, a ver cuando vienes a cantarme en directo.
- Claro, a ver cuando puedo escaparme.- Una sonrisa salió en mi rostro con cierta melancolía.- Te echo de menos abuela.
- Bueno, pero estas bien acompañada.
- Si.- Reí.- Eso sí. Nunca estoy sola.
- Cariño, tengo que dejarte que van a venir unas amigas a jugar a las cartas, solo quería oír tu voz y saber que estabas bien. Ten un buen día.
- Lo mismo digo abuela.
- Y dale un besito a Finn.- Su última frase me hizo reír realmente.- Me gusta mucho ese chico. Sí, sí. Un besito mi niña, te quiero.- Y colgó.
Me quede unos segundos más colgada al teléfono riendo de la última frase que había oído. Cuando conseguí colgar, cogí el móvil y me dirigí a la aplicación de twitter, y puse un mensaje comentándolo, y nombrando a Cory, ya que seguramente a él también le haría reír.
-O.
Unas horas más tarde estaba sentada viendo como rodaban en el set, pero sin prestar realmente atención a lo que estaba pasando. Vi como en una pausa, Cory miró hacia mí y me guiño un ojo, a lo que yo le respondí sancándole la lengua. Él me sonrió y volvió la vista a Ryan que le comentaba unas cosas para mejorar la escena.
De repente, algo dentro de mí se encendió. Una idea. Me levante rápidamente y me dirigí al coche. Cogí una libreta y comencé a escribir. Quizás fuera un buen comienzo para una canción.
'No matter how it hurts me
I'm runnin' to you
Runnin' to you
And my heart's too drunk to drive
I should stay away from you tonight
But in this blackout state of mind
Baby, all I want is you tonight…'
