Disclamer: Todo pertence a J.K Rowling
Secreto
-¿Qué pasa James?-
Estaba confundido, intrigado y un poco nervioso, apenas se había aparecido en el jardín de la casa, ya que solo usaba la Red Flu en casos de suma emergencia. James quien solo tenia 5 años, había salido corriendo de la casa. Emocionado y con la respiración entrecortada se había lanzado a su brazos. No era que lo sorprendiera, porque todos los días recibía una bienvenida afectuosa después de haber llegado del cuartel de aurores. Pero este día en particular había sido mucho mas exagerado que otros. James no paraba de decir cosas que la verdad no las entendía del todo por lo muy rápido que hablaba, lo había tomado de una mano y ahora lo arrastraba hasta el segundo piso.
-Papá, ¿A que no adivinas?-alcanzo a distinguir una de las frases del chico, quien entro corriendo a la biblioteca.
Al entrar se encontró con Ginny, quien con una barriga ya de 6 meses, le leía muy entretenida a Albus. El chico, de tan solo 2 años, escuchaba con suma atención a su madre, abriendo los ojos de emoción cuando la historia se tornaba interesante. Ginny solo sonría y de vez en cuando despeinaba la cabellera azabache de Al.
-Miren quien ha llegado-lo presento James una vez que Harry había entrado a la biblioteca, aun con la capa puesta, ni siquiera le había dado tiempo de sacársela.
Ginny sonrió, cerrando el libro, mientras el pequeño Albus corría a abrazar a su padre recién llegado.
-Mamá, me ha leído un cuento muy lindo-le dijo mientras Harry lo ponía otra vez en el suelo y le sonreía.
-¿Si? Bueno…es que mamá es muy linda-contesto con una sonrisa, para luego besar a su esposa en los labios.- ¿Cómo te has sentido?-le pregunto mientras acariciaba la barriga de la pelirroja.
-Muy bien, solo que James, ha tomado mi varita y ha pintado el gato de negro, pero nada fuera de lo común.-Respondió sonriendo.
James se lanzo a su madre, besándole la barriga pidiéndole perdón una y otra vez, ante las miradas divertidas de sus padres.
-Bueno…y ¿Qué pasa?, yo pensé que era algo grave, me asustaste James-lo regaño cariñosamente.
-Lo que pasa es que mamá tiene un secreto-le susurro al oído Albus, quien se había sentado en sus piernas.
Ginny sonrió, se puso de pie, para salir de la biblioteca.
-Bueno… ¿No quieres saber?
Harry la siguió inmediatamente, junto con sus dos hijos, quienes corrieron tras su madre, ella se detuvo frente a una de las puertas que había en el corredor.
A Harry el corazón le latió mucho mas rápido de lo normal, esa era la habitación que ocuparía el bebe, que nacería dentro de 3 meses. Que Ginny y los chicos estuvieran tan emocionados con el hecho de que el llegara a casa. Y también que Albus le hubiera confiado que su madre tenia un supuesto "secreto", de repente todo encajo perfectamente, esto solo significaba una cosa, Ginny sabia el sexo del bebe y ahora mismo se lo iba a decir.
-¿Estas segura?-pregunto emocionado llegando su lado y abrazándola por la cintura.
-Completamente-respondió con una sonrisa y abriendo la puerta de la habitación.
Quizás era ridículo que se sintiera mas feliz que nunca justo en ese momento, pero cuando su esposa abrió la puerta, y vio la pequeña pieza, pintada de rosa, y miles de conjuntos de ropa minúsculos, todos rosas o celestes, el corazón casi le explota de alegría.
-¡Tendremos una Lily!-grito de alegría James entrando a la habitación, junto con Albus, mientras corrían de un lado a otro.
Tendría una Lily, por fin una pequeña, volteo a ver a Ginny quien sonreía también muy feliz.
-Gracias-le susurro al odio, observando ahora como James y Albus peleaban por un pequeño peluche.
Es la viñeta que menos me ha gustado, y la reescrito miles de veces, asi que la cuelgo asi, porque ninguna me convence...bueno eso, gracia por sus maravillosos Reviews!
Besos!
Bee
