Disclamer: Todo pertenece a J.K Rowling


Abismo

Harry y Ginny disfrutaban su tiempo a solas. Con tres niños especialmente revoltosos, sobre todo James, el poco tiempo que les quedaba a solas lo disfrutaban al máximo.

Esa tarde la casa se encontraba en absoluto silencio. Los murmullos y discusiones entre Albus y James no estaban, los llantos de Lily porque sus hermanos no querían jugar con ella tampoco se encontraban. Sólo estaban ellos dos.

Nunca pensaron que se sentirían así. Aunque a veces esos tres pequeños monstruos que tenían como hijos los sacaran de sus casillas, ellos estaban conscientes de que nada volvería a ser lo mismo.

Estaban acostumbrados. Era una rutina siempre levantarse con Lily saltando encima de su cama o regañar a James por molestar siempre a los demás. O cuando Albus también cooperaba con las bromas que gastaba su hermano mayor.

Harry y Ginny entraron a la casa y como si estuvieran conectados los dos se quedaron de pie antes de seguir caminando, observando con mayor atención lo que los rodeaba.

Los dos se miraron por unos largos minutos sin soltarse de la mano. Era increíble el paso del tiempo que sin embargo no lograba borrar el amor que sentían el uno por el otro. Tomados de la mano y cada uno con sonrisas de tranquilidad en el rostro, traspasaron juntos la puerta.

Quizás estaban exagerando pero el sentimiento de vacío que los inundaba no se iba. Seguía ahí, creciendo junto con cada paso que daban.

Y aunque los dos se tuvieran el uno al otro y aunque supieran que sus hijos se encontraban perfectamente en el tren escarlata, sentían un abismo que se cernía sobre ellos.

Porque no estaban acostumbrados a estar solos. Hace años que esos tres ángeles habían llegado a sus vidas llenándolas de satisfacción y de risas.

Los dos tuvieron que aprender a ser padres, y ahora cuando por fin estaban solos los extrañaban, a veces el corazón actúa de formas extrañas.

Los dos necesitaban un abrazo, por eso se giraron y se abrazaron con toda la fuerza y amor necesario. Un abrazo reconfortante, un abrazo que expresaba que a pesar de que en ese momento estaban solos, en pocos meses más no lo estarían. Que sus hijos volverían y otra vez la casa estaría llena de discusión, risas pero sobre todo de mucho amor.


No me convence del todo...pero es lo que quedo. Muchisimas gracia nuevamente a Gilraen Vardamir quien lo reviso antes.

Y tambien a todos por sus maravillosos reviews.