Disclamer: Todo pertenece a J.K Rowling


Culpa

Era extraño sentirse así. Hace menos de un minuto la había besado enfrente de casi 50 personas, y ahora mientras caminaba junto a ella, tomados inconscientemente de la mano no tenía ni la mas mínima idea de cómo actuar.

Por lo menos había algo de lo que estaba sumamente consciente, había sido el beso más maravilloso del mundo.

Por primera vez sintió que todo lo demás se desvanecía y sólo quedaban ellos dos besándose en medio de la sala común. Además había otra cosa de la que estaba absolutamente seguro, Ginny le correspondía.

Caminaron por unos minutos sin decir nada, la verdad era que el silencio que se había formado no era para nada incómodo.

Cada pocos minutos volteaba a ver a Ginny quien caminaba tranquilamente a su lado, con una sonrisa en el rostro. El viento alborotando su pelo rojo y sus ojos brillando de emoción.

-¿Cuándo te diste cuenta?

La pregunta lo había tomado por sorpresa. Ni siquiera él se había planteado eso.

-Cuando te vi con Dean-contesto automáticamente-O quizás cuando sentí tu aroma por primera vez en el aula de pociones. También pudo ser cuando en el tren me dijiste que no podías buscar compartimiento conmigo y te fuiste a encontrar con él.

La verdad es que no lo tenía del todo claro. Solo sabía que el monstruo que dormía en su estomago había renacido cuando la descubrió besándose con su compañero de curso. Pero no era consciente desde cuando se había instalado ahí.

-Te esperé años Harry.

Sonrió. Porque Ginny no lo había dicho en tono de reproche. Sólo le estaba haciendo saber que nunca lo había olvidado. Que siempre estuvo pendiente de él.

Pero al mismo tiempo se sintió culpable. Porque no se había dado cuenta antes. Porque hace solo cinco minutos había probado por primera vez esos labios que inmediatamente se volvieron su adicción.

Quizás si no hubiera sido tan ciego y cabezota todo hubiera sido distinto. Se hubiera dado cuenta de la maravillosa mujer que lo miraba ahora con una sonrisa.

Se habría dado cuenta de su pelo rojo que brillaba con el sol. De sus ojos marrones que eran como chocolates y lo invitaban a sumergirse en ellos. De su sonrisa sincera y cálida que le decían que todo estaba bien y que no tenía nada de porque sentirse culpable o nervioso.

-Me alegro que lo hicieras, Ginny-respondió con una sonrisa.

Estaban de pie, parados uno enfrente del otro, mirándose a los ojos. A su espalda el sol se escondía lentamente.

-Y yo me alegro que abrieras los ojos-le dijo Ginny acercándose a él. Cuando sus labios se tocaron por segunda vez supo que estaba perdido.

Que esa pelirroja que ahora acariciaba su pelo azabache, era lo mejor que le había pasado en mucho tiempo. Y aunque ahora fuera sólo un adolescente, sentía mucho más que eso.

Las jugadas del partido y todo lo demás quedó olvidado. Caminaron juntos, se tomaron de la mano. Se besaron por horas.

Y estaba seguro que la pelirroja que ahora lo besaba mientras él enredaba sus manos en su pelo pelirrojo le tenía guardada muchas sorpresas más, que el recibiría gustosamente.


Espero que les haya gustado, muchisimas gracias por sus reviews. Y gracias a Gilraen Vardamir por revisar el capitulo antes.