Disclamer: Todo pertenece a J.K Rowling
Reloj
Miro el reloj que colgaba en la pared. Había llegado temprano a casa, cosa excepcional en el. Aunque le disgustaba admitirlo el cuartel de aurores ocupaba mucho de su tiempo, tiempo que a el le encantaría pasar con su esposa y su hijo recién nacido.
Ya había tenido más de una discusión con Ginny sobre el mismo tema. Aunque el le había dejado muy en claro que solo seria por esta semana, en donde el cuartel tenia mas movimiento que nunca. Habían recibido numerosos reportes de que magia oscura se realizaba en los más recónditos lugares.
Le desesperaba luego descubrir que solo eran jóvenes molestosos que querían llamar la atención.
Colgó la capa para luego subir lentamente la escalera que conducía a la segunda planta.
Era raro no escuchar los llantos de James, su hijo no paraba de llorar en todo el día y necesitaba la atención exclusiva de su madre, no podía ni siquiera dormir si Ginny no estaba a su lado.
Cuando abrió la puerta de su habitación se quedo aun más sorprendido.
Ginny y Hermione hablaban animadamente, mientras la pelirroja terminaba de peinar su pelo que caía libremente por su espalda.
-¿Ginny?-pregunto confundido abriendo la puerta. Hermione y su esposa se voltearon inmediatamente hacia el las dos con los ojos abiertos por la sorpresa, pero Ginny sabia disimular muy bien así que siguió actuando con normalidad.
-Hola Harry-lo saludo Hermione levantándose de la cama en donde estaba sentada para saludar con un beso en la mejilla al joven.
-No pensé que llegarías tan temprano hoy-lo saludo fríamente Ginny.
Harry trago saliva nervioso, la noche anterior habían vuelto a tener una discusión por su horario.
-Ginny, es solo por esta semana-le respondió acercándose ella, mientras le daba un beso rápido en los labios.- ¿Por qué estas tan elegante?-pregunto observándola.
-Hermione me ha invitado a un bar muggle-respondió con una sonrisa mientras tomaba su abrigo y salía de la habitación. Hermione escondió una risa al ver la cara de sorpresa de Harry para luego salir atrás de su amiga.
-¿Qué?-pregunto confundido siguiendo a las chicas por las escaleras. De todas las cosas imaginables eso era lo último que le faltaba. Justo el día en que el decidía llegar temprano a su casa para pasar mas tiempo con su familia, su esposa decidía largarse además con su mejor amiga.
-Mi madre celebrara su aniversario numero 50, y ha invitado a Ginny-Le explico Hermione mientras se sentaba tranquilamente en unos de los sillones de la sala.
-Pero ¿Y James? ¿Ron sabe de esto?
-Yo no tengo que pedir permiso a nadie Harry-respondió Hermione-Y Ginny tampoco-agrego saliendo de la casa- Te espero en el jardín.
-Ginny…
-James esta con mamá, le dije que tú lo irías a buscar cuando llegaras.
-Pero…
-Volveré cerca de las diez-lo interrumpió dándole un rápido beso en la mejilla mientras salía de la casa.
-¡Ginny!
Harry las vio desaparecer justo en el límite del jardín. No podía creerlo. Su esposa se iba a un bar muggle, donde seguramente miles de hombres la mirarían. Como no mirarla si estaba preciosa. No sabia como Ron había permitido esto.
Cuando escucho el ruido de la chimenea supo inmediatamente que era su amigo pelirrojo.
-Se han ido- dijo trágicamente Harry a su amigo quien también lo miraba afligido.
-Ya lo se…Bill nos ha invitado a su casa. Fleur también ha salido con las chicas.
-Tengo que cuidar a James-recordó de pronto el pelinegro. Y el pánico se incremento. James no dormía si no estaba Ginny a su lado.
-Mama se ocupara de el-lo tranquilizo su amigo pegándole un par de palmadas en la espalda.
Asintió con la cabeza para luego meterse dentro de la chimenea, esta seria una larga noche.
No se..creo que Ginny siempre fue muy liberal XD, espero que les haya gustado.
