Disclamer: Todo pertenece a J.K Rowling

Paranoia

Odiaba estar enfadado con Ginny, ella se paseaba por la casa sin dirigirle la palabra, sus preguntas se quedaban sin respuestas y sus ojos verdes nunca se encontraban con los marrones de ella. Y sabia que el era el culpable, estaba mas que conciente que el tendría que levantar su trasero de ese sofá, dejar de lado la cerveza de manteca que reposaba en su mano y pedirle disculpas a su esposa. Pero claro, a veces Harry Potter era un cobarde o un orgulloso, "Un estupido mas bien", por eso siguió ahí lamentándose entre los sorbos de su bebida de la mala suerte que lo acompañaba.

Ahora solo le quedaba esperar que una vez que subiera al cuarto su esposa estuviera completamente dormida y una vez mas le diera la espalda, aunque el secretamente la abrazara en medio de la noche.

--o--

-¡Ron! ¡Ron!

O esto era una jodida pesadilla o de verdad estaba perdiendo la cabeza.

Cuando estaba a punto de irse, el pelirrojo aun vestido y con una botella vacía de Whisky de fuego en sus manos salio a su encuentro.

Había olvidado por un momento que Hermione también se encontraba enfadada con el, que las dos chicas no le dirigían la palabra hace poco mas de tres días por el simple hecho de preferir ver el partido de los Chudley Cannons, que ir a una comida de beneficencia en el ministerio.

"Es el ultimo partido de la temporada, Hermione" fue lo ultimo que alcanzo a decir Ron antes que la castaña saliera de la estancia con un portazo.

A veces Harry envidiaba las peleas de sus mejores amigos, porque al menos gritaban, daban portazos, pero luego de diez minutos volvían a ser los mismo de antes, ya estaban acostumbrados a eso, aunque este no fuera el caso.

En cambio sus discusiones con Ginny eran siempre de pocas palabras, el trataba de excusarse mientras la pelirroja solo lo miraba de una manera que no presagiaba nada bueno, una mezcla de rabia y decepción, que para el era mucho peor que gritos y portazos.

-Solo faltamos a un pequeña e insignificante comida, Harry-trato de decir Ron aunque las silabas se le juntaban y la lengua se le enredaba-Una pequeña e insignificante comida y ¿Qué pasa?-pregunto moviendo las manos, haciendo que la botella tambaleara peligrosamente entre ellos.- ¡Se va! ¡Se va Harry!

-¿Qué quieres decir Ron?-pregunto tratando de calmar al pelirrojo que trataba de tomar otro sorbo del trago aunque la botella estuviera vacía.

-¡No esta! Hermione se ha ido-respondió calmándose mientras se sentaba en uno de los sofás, claro con la ayuda de Harry-Se ha puesto su mejor traje, se ha peinado y maquillado y ha salido de casa sin decirme ni una sola palabra Harry, nada, ninguna explicación.- Ron cerro los ojos tratando de pensar que había hecho mal para merecer semejante castigo.

-Por lo menos tu la has visto salir-repuso Harry sentándose a su lado-Ginny no esta tampoco, he subido a nuestra habitación y no la encontré por ningún lado, seguramente están juntas.

-Quizás nos estén engañando Harry, quizás en este momento, dos magos guapos como nosotros le susurran palabras de amor al odio.- Ron se levanto de un salto, al parecer la borrachera olvidada y le decisión centellando en sus ojos azules.

-No seas paranoico- le respondió levantándose también, aunque claro, siempre había que tener al menos un poco de paranoia-Tenemos que pensar donde las podemos encontrar… ¿No era hoy la reunión de los ex alumnos de Hogwarts?-pregunto repentinamente sonriendo al mismo tiempo que su amigo asentía con la cabeza, por lo menos ya sabían por donde empezar.

--o--

Quizás no hubiera sido buena idea entrar así de repentinamente al gran comedor. Obviamente estaban acostumbrados a la atención pública y las miradas significativas cuando asistían a eventos o hasta cuando paseaban por el callejón Diagon, pero entrar a un salón y que todos los ojos se vuelvan hacia ti aunque ni siquiera has puesto un pie dentro, es otra cosa.

Vestir Jeans y una camiseta blanca tampoco había sido lo mejor, y era inútil tratar de peinarse como lo hacia Ron a su lado.

Lo que más le extraño fue una cabellera roja que al parecer se encontraba ajena al escándalo de su llegada, ya que reía en manos de un hombre fuerte y alto. Harry lo reconoció enseguida y como olvidarlo, tuvo envidia de el por mas de dos meses y ahora no iba a permitir que le arrebatara a su mujer.

Mientras se acercaba ellos, todo volvió a la normalidad, las parejas empezaron a bailar una vez mas, algunos reían y otros recordaban tiempos de antaño.

No se dio cuenta cuando Ron desapareció de su lado, hasta que escucho un "¿Estas borracho Ronald Weasley?" proveniente de Hermione que lo regañaba en un lugar apartado.

-¡Dean Thomas!-saludo con una sonrisa falsa al llegar al lado de la pareja, paso una mano posesivamente por la cintura de Ginny y la atrajo hacia el-Tanto tiempo sin verte.- Estiro una de sus manos para saludarlo mientras el chico sorprendido miraba a Ginny que no quitaba la vista de su esposo.

-Harry, que sorpresa verte por aquí, Ginny me había comentado que habías tenido que hacer algo urgente en el ministerio.

-¿A si?-todo rastro de amabilidad y compañerismo quedo atrás, se volteo hacia la pelirroja que lo observaba desafiantemente.-He salido antes. Vamos a bailar, querida.

-¿Qué diablos haces aquí?-Ginny se libero de el en medio de la pista de baile, no era una canción lenta que los obligara a tocarse, porque eso era lo que menos quería hacer en ese momento.

-¿Qué diablos haces tu aquí, Ginny?-contra pregunto el moreno que la miro directamente a los ojos marrones, no podía creer que luego de estar peleados por tres día, la siguiente conversación que tuvieran también fuera una discusión.-Pensé que te había pasado algo…no vuelvas a desaparecer así.

-¿Quién te crees que eres Potter?-siseo la pelirroja deteniéndose en medio de la pista-No me digas que hacer. Tienes el maldito descaro de venir aquí y hacerte el ofendido cuando tú tuviste la culpa de nuestra discusión, cuando tú no quisiste acompañarme, así que una vez más no te hagas la victima.

-Ginny, por favor, me asuste ¿OK?-trato de relajarse no quería hacer una escándalo, no quería que mañana apareciera en la portada de corazón de bruja y por sobre todas las cosas no quería volver a discutir con ella.-No te encontré por ninguna parte y…lo siento cariño, de verdad, soy el idiota mas grande del mundo.- Trato de tomar una de sus manos, pero ella se cruzo de brazos.

-Ginny…por favor

-No me gusta que me digas que hacer, Harry-respondió ella con voz suave- No me gusta que digas que me acompañaras a la cena benéfica para luego decirme que "He cambiado de opinión"- agrego imitando el tono de voz del moreno, que sonrío ante su comentario- Y no me gusta nada que Cho Chang te este mirando como si quisiera devorarte.

Siguió la mirada irritada de Ginny hasta la chica que lo saludo con una sonrisa, y como no quería ganarse mas problemas con la pelirroja que tenia delante hizo como que Cho Chang no existía.

No estaba seguro en que momento se había dado cuenta que no podía vivir sin ella, quizás en una de las noches que revisaba el mapa del merodeador en la antigua tienda de campaña, o cuando ella le dijo que lo amaba. Pero no había un solo día en que no pensara en ella, en que no sintiera que su mundo acabaría si no besaba sus labios, si no la abrazaba por las noches.

Cuando ella lo beso suavemente dando por terminada la discusión, solo ahí se relajo completamente, busco con la mirada a Ron quien estaba sentado con una clara mueca de disgusto en la cara.

-Y ahora vete.

-¿Qué?-pregunto confundido separándose un poco de ella para mirarla a los ojos y descubrir ese brillo travieso en sus ojos cada vez que bromeaba.-Ginny, la discusión término ¿recuerdas?

-Lo se, cariño-respondió la chica con una risa-Pero le prometí a Dean que bailara con el, y yo siempre cumplo mi palabra, nos vemos luego-se despidió de un sorprendido Harry quien la observo caminar hasta donde se encontraba Dean Thomas.

--o--

-¡Maldito McLaggen!-susurro Ron sentado a su lado-Cuando un día de estos me lo encuentre en el ministerio ni su maldita sonrisa de fanfarrón lo salvara de las maldiciones que le lanzare.

-No seas paranoico- Repitió nuevamente por segunda vez esa noche, Harry-Solo esta bailando con Hermione, ella ya te ha perdonado ¿verdad?

-Yo la he perdonado a ella.

-¿Ron?

-Si, me ha perdonado-reconoció el pelirrojo con una sonrisa de resignación-¿Y Ginny?

-Bailando con Thomas-respondió encogiéndose de hombros mientras Ron lo miraba divertido.

-¿Y no estas nada celoso verdad?

-Escucha Ron, ellos las tendrán solo una pieza de baile, nosotros para el resto de nuestras vidas ¿Por qué hemos de estar celosos?-le dijo mientras se ponía de pie- Mira por ahí veo a Lavender, quizás deberías sacarla a bailar, yo iré a saludar a Cho.

-¿Estas hablando en serio?-pregunto Ron mientras se levantaba del asiento.

-No, ahí esta Neville, vamos a hablar con el.

-Eso esta mucho mejor.- Ya habían tenido suficientes problemas por esa noche.

Muchisimas gracias a mi Musa Gilraen Vardamir, que me dio la idea, y asi salio esto. Espero que les haya gustado, especialmente dedicado para ti Dani.