Capítulo III: Algo inesperado
Como todos los días fui a dar mi paseo al parque de las parejas y ya eran cerca de las 10:00pm cuando vi a una pareja que me llamo bastante la atención ya que yo había recorrido ese parque por dos años y no los había visto entonces me acerque sin que nadie se diera cuenta pero igual no los reconocía comencé a buscar en sus mentes pero solo encontré los pensamientos del chico:
*¡Que bella, menos mal que es mía!*
Mientras que la mente de la chica estaba bloqueada entonces me acorde del día en que conocí a Bella entonces pensé:
*No, debo estar loco, no puede ser ella*
En ese momento ocurrió lo de siempre el chico la comenzó a besar-Asco-pero ella lo dejo con una frase como esta creo:
-Jacob, tienes que irte o nos van a ver-
-Bella tienes razón me voy-
-Chau, cielo –dijo de forma dulce
-Chau-dijo él y se fue
De pronto ella levanto la vista y nos quedamos viendo fijamente por un momento hasta que ella dijo en un susurro audible:
-Edward-no puede ser ella
-Edward acércate-ahora si lo dijo con voz más fuerte
Me acerque a paso lento y dudoso hasta que ella:
-Edward! Hola-dijo feliz?
-Hola-dije con voz temblorosa
-Edward no te acuerdas de mí-
-No, debería-
-Sí, deberías ¿Sabes por qué?-
-No lo sé ¿Por qué?-
-Porque yo soy……..-no podía creer lo que yo escuchaba de verdad la conocía entonces termine de escuchar lo que me decía-Isabella Marie Swan-
-No puedes ser aquella niña que yo conocí-
-Si lo dices porque mi segundo nombre es Marie-dijo resaltando esa palabra-no te preocupes no pasa nada sigo siendo la niña que viste en el incendio-
-Bella ¿eres tú? –
-Y yo vuelvo a repetir si soy yo-no lo podía creer era aquella niña que yo había salvado una vez
-¿Cuántos años tienes?- a juzgar por mis cálculos ella debía tener 14 años máximo, no me podía engañar
-pues yo…..tengo 14-rayos!
-oh!-fue lo único que dije no lograba salir de mi estado de shock
-Edward puedes dejarte de jugar solo quiero saber algo de ti-no estaba jugando
-¿Qué cosa?- pregunte algo dudoso
-Pues quiero saber porque no te he vuelto a ver-yo también no crees
Me comencé a reír entre dientes debido que yo también pesaba en lo mismo
-Sabes yo pensaba en lo mismo-
-Ahhhhhhhhhhhhhhh-la deje en ¿shock?
-Veras creo es porque no nos conocíamos bien-bueno algo es algo
-Bueno ya que ambos estamos acá porque no hablamos-pues claro
-Sí-es lo único que dije
Comenzamos hablar durante habrá sido una o dos horas pero a pesar de todo yo seguía tratando de entender por qué no podía entrar en su mente, pero no lo conseguía aunque apartándome de eso no podía de dejar de ver su cabello y sus ojos de color chocolate uno muy delicioso
*Edward basta ella es menor*
En eso mi conciencia tenía razón era una niña y yo era mayor tanto en años humanos como en vampíricos pero no paraba de pensar en sus ojos, pero cuando estaba tratando de descifrar aun porque no podía leerla note algo raro una quemazón en mi garganta entonces me di cuenta de que era la sangre de ella era deliciosa o mejor dicho exquisita era como lo diría aro, el jefe de los Vulturies, MI TUA CANTANTE no lo podía creer aparte de ser bellísima era mi como se diría así mi marca de heroína y por cierto era una marca de heroína muy bella podría sobrevivir con eso.
Durante el tiempo que hablamos pude saber varias cosas de ella hablamos pude saber varias cosas de ella como que tenía un perro llamado Napoleón y lo que más me sorprendió fue de que tenía un hermano y no cualquier hermano sino una gemelo cuyo nombre era Daniel, él según decía bella era muy amistoso y cariñoso aunque solo fuera por esos momentos en que bella y yo hablábamos tan amenamente no pude tratar de entrar en su mente era más frustrante cada vez pero lo que me relajaba era que cuando hablaba con ella me hacía sentir tan tranquilo era el lado opuesto al Edward que siempre mostré No sabía porque pero así era.
-Y Edward-
-si Bella-pregunte un poco preocupado por lo que me iba a decir
-esto… ¿Tú asiste alguna escuela?-
-No-*uffff de la que me salve*
-¿Por qué no?-
-Eso no tiene importancia, ¿Y tú?-
-Pues yo asisto a la Dance School no sé porque el nombre si al fin y al cabo no bailamos-
Se comenzó a reír y yo me uní era algo ilógico el nombre pero al fin y al cabo había muchas escuelas así pero eso era algo muy tonto si me preguntan.
Bella suspiro
-Ah! Edward no sabes la suerte que tienes-
-¿Por qué?-pregunte algo curioso
-Porque tú no tienes que llevar un uniforme parecido al de una monja-
-Explícame que no entiendo- *Sí por favor porque de moda no sé nada*
-Umm-
