Capítulo II
La vida no te iba a esperar hasta que pusieras tus ideas en orden. Sentías toda la presión sobre ti.
Pasabas de la histeria a la depresión, luego entrabas en un lapso de monotonía y de nuevo a la furia. Querías saber que sucedió, por qué todo había salido tan mal. Necesitabas casi desesperadamente conocer el culpable de tu tragedia, quien había sido el desencadenante para que toda tu vida se viniera abajo. Pero, al igual que todos los aspectos de tu vida hasta el momento, no iba a ser tan fácil como simplemente preguntar y que alguien te conteste.
Y los rumores te atacaban de todos lados, las malas leguas decían en las esquinas que la hokage no creía que su alumna sobreviviría. Algunos hasta afirmaban que ya se había reservado un lugar en el cementerio. Si antes creías que habías caído, ahora parecía que la tierra se había abierto bajo tus pies. Cada día la posibilidad de que ella muriera parecía más y más cerca.
Y tú te la pasabas preguntándote el por qué. El cómo. El hasta cuándo.
Esta no era la primera vez que enfrentabas la muerte tan de cerca. Ya casi habías olvidado lo que se sentía ver como aquellos que amas se van.
Pero ella aún no se fue, dobe.
Este no era solo un nombre que debías tachar de tu lista e intentar seguir con tu vida, seguir haciéndote fuerte para encontrar al culpable de esa tragedia y hacerlo pagar por tus penas. Quizás la venganza no arreglaría nada, me dices, pero al menos es un objetivo que te permite seguir en pie.
Cuando por fin se nos permitió ir a visitarla, tú fuiste el último en ir al hospital. Entraste a su habitación con el corazón en la mano y te fuiste de allí con el alma en pedazos. Nunca la habías visto tan débil, nos dijiste. Ninguno de nosotros se molestó en ocultar la sorpresa ante tu comentario, era la primera vez que hablabas sobre su estado. Pronto se pondrá bien, te prometió Lee perturbado por la tortura que se veía en tus ojos, pronto podrán volver a hacer misiones juntos. A partir de ese día, ninguno de los que estuvo allí volvió a decir que eras un endemoniado tímpano de hielo que ni si quiera mostraba compasión por su propia compañera de equipo. Nadie volvió a criticarte. En vez de eso, pasaron a tenerte lastima. Tú odiabas eso, pero no le diste importancia, tenías cosas más importantes de las que preocuparte.
Dobe, si supieras lo turbado que te veías cada vez que salías de esa habitación.
Pero un día todo cambio. Un día su estado se estabilizó al fin, y ese día ella abrió los ojos. Ino dio una alarido cuando lo supo, girando hacía los brazos de Shikamaru. Escuchaste eso, me dijo, ella está bien, Sakura está bien!
Yo le sonreí por respuesta, y luego me giré hacía ti automáticamente. Al principio pensé que aún no podías asimilar la noticia y por eso no te movías, pero luego noté que tus ojeras parecían haberse borrado de un momento a otro y el color volvía a tu piel. Notaste mi mirada sobre ti, pero esta vez, en vez de ocultar tus pensamientos, me sonreíste. Ella estaba bien, ella iba a sobrevivir. Y tú podrías decirle lo muy feliz que te sentías al saber que aún tenías una oportunidad.
Tiempo después, Sakura salió del hospital. Y otro tiempo después, volvió a salir en misiones.
Fue en la primera misión que tuvimos después de que ella se recuperara en donde te decidiste por hablar con ella. Kakashi-sensei llegaría tarde, nosotros temprano, sería la rutina de siempre. Me miraste y pude leer un claro Lárgate en tu expresión. Yo te sonreí para darte coraje, y me fui. Cuando ella me preguntó a donde iba, tú respondiste por mí diciéndole que debías hablar con ella. Sonabas tan serio que parecía que fueras a dar la peor de las noticias. Fue por esa aura sombría en tu voz que ella no protestó y te escuchó atentamente.
Tiempo después me contarías cómo pasó todo.
Primero que nada, le sonreíste para alejar la preocupación de ella. Me dijiste que casi pierdes el equilibrio cuando ella se sonrojó ante tu gesto.
Entonces empezaste a hablar mirando hacía sus manos que estaban apoyadas en la baranda del puente que usaban de apoyo.
Le dijiste lo muy asustado que te sentiste cuando te dijeron que ella aún no volvía de su misión, y luego le contaste que no dormías, no comías, eras un zombi mientras esperabas noticias sobre ella.
Ella se disculpó al borde de las lágrimas, siempre hacía eso y tú lo odiabas. Odiabas que se echara la culpa de todo. No vine a reprocharte nada, le dijiste, vine a pedirte perdón por no haber actuado antes.
Los ojos de ellas seguían igual de aguados, tú sabías que nada de lo que dijeras haría que ella dejará de culparse a sí misma, por haberte preocupado, por no haber sido lo suficientemente fuerte. ¡Tonterías!, me dijiste cuando me contabas, él único estúpidamente débil fui yo.
Me dijiste que no sabías de dónde diablos habías conseguido el coraje, pero al final tomaste el impulso y le dijiste lo muy importante que era ella para ti. Le dijiste que matarías a miles por ella, que no podrías vivir otro momento como él que tuvo que pasar, que jurabas hacer todo lo posible para mantenerla lejos de ese hospital.
Pero de entre todas las cosas que dijiste, lo más importante que le dijiste era que la querías.
Y ella te respondió que te amaba. A punto de sollozar.
Y tú suspiraste un y yo a ti. A punto de temblar de alegria.
Y luego ya no dijeron más nada. Decías que aún podías sentir la calidez de sus labios cuando cerrabas los ojos.
No sé qué pasó luego, ni si le dijiste algo más, pero cuando volví con Kakashi-sensei ya las tenías bajo tus brazos.
Maldito mentiroso, ya ves que al final no todo es tan trágico como crees.
Sólo debes mirar a tú alrededor y aprender que no se trata de cuan fuerte seas, si no de cuanto confíes en aquellos que confían plenamente en ti, tus amigos.
Y más importante, debes aprender que si te cierras en tu mundo sin dejar que nadie te ayude solo lograrás que aquellos cercanos a ti se alejen.
¿No eres más feliz ahora que has dejado de ocultarte tras tu máscara de marfil?
¿No te sientes más tranquilo ahora qué ella está al alcance de tus manos, ahora que no tienes que maquinar miles de excusas solo para acercarte un poco?
Fin.
Lo se, lo se, despues de tanto tiempo de abandono les traigo este final.
Tuve un intento de pseudo "enseñanza moral" ahí en el final, mis disculpas por eso, pero tenía que hacer algun tipo de reflexion para el final despues de tanto cuestionamiento.
Espero que haya gustado! Y gracias por su apoyo. =)
Sería genial que me digan que opinan ^^
