Séptima Parte "Tu Amor o Tu Desprecio"
Mientras tanto, la situación en la posada En no iban de todo bien. Ya estaban enterados de la desaparición repentina de Yoh, mas sin embargo, no podían saber en donde se encontraba el moreno. Bastante ya eran los problemas que en cuestión de ratos habían acontecido en la pensión. De alguna manera, algo estaba claro. Desde que Yoh y Hao desaparecieron, las cosas ya no eran como antes, algo importante tendría que haber pasado como para que a estos extremos llegaran. Pero a pesar de todo, era totalmente desconocidas las causas que emanaban de aquel suceso.
Por otro lado, Ren y Horo Horo habían desaparecido misteriosamente después de haber provocado un terrible escándalo. No obstante, eso a Anna no le importó en lo más mínimo, así que no se preocupó por averiguar sus paraderos.
Pilika - En donde podrían estar??.. Estoy muy preocupada por mi hermano y por Ren.. ya pasan de las cinco de la tarde y no llegan!!..
Anna- Hay ya deja de llorar… Creo que bastantes grandecitos ya están como para que se sepan cuidar!!!..
Ryo - Pero doña Anna!!..
Manta- Bueno … creo que tienes razón… pero aun así…¿no crees que exageras?
Anna- Manta… quieres problemas??
Manta- No.. no Anna..!!
Un violento ruido interrumpió la pequeña charla que capturó la atención de los presentes..
Manta - Ren!!!... ¡Qué sorpresa!! ¿Qué te pasó?... –cuestionó con sorpresa al observar cómo se desprendía de su cuerpo herido aquéllos vendajes que caprichosamente le protegían las heridas. Ren no respondió, mas en silencio se adentró a la pensión.
Anna- Por lo menos podrías ser más cuidadoso al abrir y cerrar la puerta!!. –alegó con fastidio.
Ryo - Doña Anna… acaso no esta feliz de verlo con bien??
Anna- Por qué debería?? – cuestión con indiferencia.
Con pasos moderados se incorporó a la pequeña reunión.
Ren - ¿Qué a pasado?. – cuestionó al incorporarse.
Anna- Hao ya no está en ésta casa. –expresó tajantemente.
Ren - Me alegra oír eso…
Pilika- Ren.. Y mi hermano? – interrumpió con un gesto de preocupación.
Ren - NO lo se. – rebatió sin dulzura.
Pilika- Entonces….. estonces…. dónde esta??!!- cuestionó lloriqueando desconsoladamente.
Ren - Y por qué debería saberlo??!! … Y por cierto.. ¿dónde está Yoh?
Fausto- No lo sabemos.
Ren - Que?
Anna- Lo habíamos dejado en su habitación, y el muy tonto se escapó. Lo más probable es que haya ido con Hao. – mención con voz agresiva.
Ryo - Cómo puede decir eso doña Anna?
Anna- Se nota que les hace falta cerebro. ¬ ¬
Un vez más, el mismo sonido producido por la puerta deslizadora interrumpió con la amena conversación entre los habitantes de la pensión. Era Horo Horo, que había llegado con rostro de pocos amigos en busca de Ren Tao.
Horo– Ren Tao…- gritó con molestia - ¿Cómo te atreves a irte en las condiciones en las que te encuentras?!!
Ren – No me molestes!!!. – gritó con fastidio.
Horo- ¡Que no entiendes que aun…
Ren - Qué te importa!!!.. Dejáme en paz!!!.. Sé lo que hago!!.
Horo- Bien!.. Haz lo que quieras!!!!.
Ren - Pues eso es precisamente lo que estoy haciendo cabeza de púas!!!!!.
Anna- Se pueden callar ustedes dos!!!. Solo vienen a lucirse. ¡Que problemáticos! Si quieren pelear, váyanse a otra parte. – anunció irritada de tanto escándalo.
Pilika- Heeeermaaaaanooooo!!!! Estaba preocupada por Ti…!!! – lloriqueó desde el fondo de la sala, encaminándose hacia el ainu con rapidez. Sin previo aviso, Horokeu sintió su peso balanceándose todo sobre él y cómo un fuerte agarre capturaron todo espacio alrededor de su cuello.
Horo – huyych – se quejó con dolor al agarre de su hermana, impidiendo las enormes ganas de contestarle al chinito.
Pilika- Por que te desapareciste? Acaso no sabes que existe el Teléfono? Estaba muy preocupada!!! T-T
Horo – Ss.. si.. e – esso.. ya.. lo .. dijjisssteee – mencionó con esfuerzo.
Pilika – No me contradigas!! No sabes por lo que pasé!!! Y mira que horas llegas!!!
Horo – Pi.. Pili..
Pilika – Eres un insensible!!!, no dormí a causa tuya!!! - continuó lloriqueando estrechándolo mas fuerte por el cuello.
Horo – Por.. porfa…-vor.. me-me.. afix.. me afixi-as…
Pilika –hee? – mocionó desconcertada - Pero que escandaloso eres! – alegó con un puchero sonrojándose por el atrevimiento sin dejar de fingir ser herida.
Horo - Por..favor!! No.. nores- no respiroo – Acto seguido su hermana lo soltó y el ainu pudo exhalar desenfrenadamente todo el aire que le pudieran caber en sus pulmones.
Pilika – No importa lo que hagas, no te lo perdonaré – alegó infantilmente, golpeándolo débilmente con pequeños puños sobre el pecho bien formado de su hermano.
Horo- Jeje … - mencionó divertido al ver el puchero de su hermana - tranquilízate … ya vez.. estoy bien.. eso es lo importante..
Pilika- Eres un tonto… T T
Horo- gracias. ^ ^U
Tamao – Me ..Mealegro que esté- queestébienjovenHoroHoro– interrumpió tímidamente sonrojándose hasta las puntas de sus cabellos.
Horo – Oh! Gracias.. pero no debieron de haberse preocupado, no era para tanto – mencionó jugueteando nerviosamente con su cabello. Giró su rostro en dirección del chino esperando alguna respuesta o reacción de su parte. Éste no dijo nada.
Manta - Podrían decirnos ¿que pasó con ustedes dos?... – interrumpió ya algo impaciente.
Fausto – Si, eso estaría bien.
Ryo - Y.. ¿También en donde estaban?
Pilika- Hermano… ¿porqué salieron huyendo?
Horo- jeje je.. pues verán… - mencionó nervioso - ¡Qué Ren les explique!.. yo no soy bueno para esas cosas.
Ren - ¿Qué? … y ¿porqué yo?!!!.
Horo- porque yo me tengo que ir…
Anna- un momento… ¡no señor!. Ustedes no se van hasta que nos digan lo que sucedió.
Ren- Será mejor que ahí dejemos las cosas. Eso es algo que no les importa a ustedes, y no me es agradable contar. Además, ya estamos aquí, eso es lo que cuenta.
Anna- Bien.. Horo Horo.. cuéntanos tú.
Ren - ¿Qué? – mencionó exaltado de la decisión de Anna.
Anna- Ren.. perdiste tu oportunidad… ahora Horo Horo nos contará.
Horo- pero..
Ren - ¿Qué dices? – cuestionó fijando su mirada en Horo Horo. –"de seguro el baka de Horo Horo lo dirá todo con el mínimo detalle!!! Que humillación"- pensó para si con desesperación, irritándose con solo pensar en ello.- grrr.. me rehúso! –gritó indignado
Anna- no tienes por que.. o ¿tienes algo que ocultar?.. – alegó alzando una ceja con fastidio.
Ren - Por supuesto que no!!
Anna- Entonces.??
Fausto- Será mejor que dejes así las cosas, Ren
Ren- grrr.. Simplemente esos asuntos no son de su incumbencia!!... ¬ ¬
Anna - Si no quieres oír, puedes largarte!…. Horo, te escucho..
Horo- O_o …
Ren – "Maldita mi suerte " – renegó impotente.
Horo Horo tragó saliva. Sabía que no se le podía negar a Anna, pero tampoco podía contar lo que había pasado, eso no eran los deseos de Ren. Se puso nervioso e inmóvil como un palo, buscando la manera de salir de esa presión, así que, miró a Ren buscando una respuesta que le dijera lo que debería de hacer. Más él no contestó, Ren no lo estaba mirando, su semblante era rígido y sus ojos estaban serios y los pudo interpretar como convencidos de que lo revelaría todo, no tenía mas opción que rehusarse a escuchar lo que Horo Horo iba a contar. Sabía que no tenía caso que se fuera o de lo contrario, sería evidente que algo había pasado, además de identificarlo como cobardía.
Los ojos de Ren buscaron inconcientemente aquellos ojos que tanto lo contemplaban. Para su sorpresa, se descubrió mirando directamente a los ojos del ainu y se mantuvo así por unos breves segundos, en todo ese breve momento trató de descifrar qué es en lo que pensaba, y qué es exactamente lo que les confesaría, pero al perderse en la profundidad de esos ojos negros, su cuerpo se estremeció al contacto de la mirada, haciéndolo enrojecer levemente mientras rompía el contacto visual y ese hecho lo hizo estremecer aún mas por permitirse perder ante el poder que poseían esos ojos negros..- "NO.. Horo no puede darse cuenta de esto".. – comentó para sí, llenándose de angustia que lo desgarraba por dentro…. –"madito horo horo" – maldijo una vez mas para gritar al fin:
Ren - Si vas a hablar!!!… Hazlo de una maldita vez!!!. – gritó malhumorado, provocando así, que el ainu regresara de aquel trance y se tensara.
Anna- No tengo todo tu tiempo!!. – exclamó por su parte.
Horo- Pues.. pues… - comentó tontamente, mientras pensaba por donde comenzar. No sabía qué contarles y mucho menos cómo contarles sin mencionar lo sucedido… o inventar algo que no sea la verdad… - "en lo que me meto y ¿todo por que? Por que el niño soy todo orgullo no quiere decirles la verdad" – comentó molesto.
Anna- Comienza a hablar antes de que me saques de mis casillas!!!..- gritó desesperada
Horo- Está bien!!.. está bien!! … no te molestes … es solo….. que…. no sé como empezar.. haber…
Ren comenzó alertarse y a sentirse más nervioso que antes puesto que Horo Horo comenzaría hablar de lo sucedido y no sabía cómo lo haría, cómo lo expresaría o si lo diría sin avergonzarlo tanto... tragó saliva tratando de tranquilizarse, pero su empeño no fue lo suficiente como para evitar respirar de manera pausada y que le permitiera contener la presión que ejercía su propio cuerpo. Trató de controlar sus propios impulsos de la desesperación y la ira. Necesitaba ser valiente para enfrentar el problema y su situación. Y así permaneció inmóvil hasta que Horo Horo rompió su silencio, Y de esa manera, comenzó a sentir la adrenalina correr en todo su cuerpo.
Horo- Pues así fueron las cosas…. –comentó - Ya vez que nos habías mandado a llamarle a Yoh.. ¿verdad?. Pues verán… Debo admitir que acepte ir, solo porque no quería que supieran que tenía miedo… Pero, un poco antes de llegar a su habitación, el miedo me invadió y..
Ren - "Imbécil… les estás contando con detalle?" – cuestionó irritado en sus pensamientos.
Anna- Y??
Horo- Y bueno.. pues… Ren lo notó… …y… bueno.. se burló de mí y yo lo insulte… bueno… algo típico ¿no? … no es para asombrarse…y…
Anna- y que???... no puedes ir al grano??
Horo- y… pues.. no aguante la llevadera.. y salí corriendo… y bueno..¿qué querían que hiciera?.. tenía miedo … y… fue mi método de escape… y pues… eso ya lo saben… am… Ren corrió tras de mí y por eso corría fuerte… para que no me alcanzara… y … pues él quería alcanzarme…
Anna- Y porqué debería de alcanzarte??.. para que? o Porque?
Horo- Pues.. es que.. jeje… le dije que me iba a matar(*).
Todos- Qué!!!!... o_O – gritaron sorprendidos desentonadamente.
Ren- "¡Maldita sea!!.. por que dijiste eso, me avergüenzas tarado!!" – gritó muy avergonzado para sí, apretando fuertemente los dientes.
Horo- Jeje.. es que.. fue solo para asustarlo y… jeje .. pues.. si lo logré..
Ren - Eres un!!!.... – gritó furioso delante de todos, casi a punto de estallar.
Horo- hay.. Ren.. Ya discutimos eso… tran- quilizate… j eje.. – mencionó nervioso..
Anna- Veo que estas diciendo la verdad – comentó complacida al ver la reacción de Ren.
Horo- Pues claro!!... je j eje.. Yo nunca miento.. ^.^U
Anna- mmm.. continua…
Horo- pues.. e- eso fue todo..
Anna- Puedes decirnos ¿Por qué Ren tenía y tiene vendajes en su cuerpo?
Horo- Pues no lo sé … eso pregúntaselo a él.. – alegó intentando salir de esa responsabilidad.
Anna- Pero tú mismo acababas de exigirle cuando llegaste por las condiciones en las que se encontraba…
Ryo - Buen punto doña Anna!!- interfirió mientras continuaba siendo espectador de la discusión.
Horo- Bueno… Eso es porque… "ahora ¿que voy a hacer?"..
Ren - Bien.. será mejor que yo se los diga..
Horo- Pero ….Ren.. – mencionó preocupado.
Ren- No tienes porque preocuparte por mi.. puedo decir las cosas por mi propia cuenta..
Horo- Solo fue un pequeño descuido… por eso está así. – mencionó ante su sorpresa.
Ren- .. te dije que podía contar las cosas yo solo!!!, no tenías porque hablar!!!!... ¬///¬ - gritó enrabiado por el inoportuno Usui.
Anna- Por qué te enojas??? … a caso querías mentirme?.. No olvides que puedo descubrirlo todo si lo deseo ahora.
Ren- Bien…. cree lo que quieras!!!. ¬///¬
Manta- ¡No se por qué los haces sufrir Anna… si puedes saberlo sin preguntarles!!.. /^u^
Anna- Manta.. NO tengo nada mejor que hacer… si lo descubro yo, no tendrá ningún chiste..
Manta - "Cómo se nota que no le interesa realmente que pasó con ellos" – mencionó para sí.
Anna- Así es Manta.. ¡Estás en lo cierto!... De acuerdo.. continúa Ren…
Ren- NO diré ya nada!!..
Anna- Horo Horo…¬ ¬ continúa!!.
Horo- Ya te conté todo ^^U
Anna- Aun no!!. .\ _ /.
Horo- Bueno, pues Ren ya no quiere que cuente las cosas, él les iba a contar así que pregúntenle a él.. yo ya me voy…. – y así corrió veloz hacia la puerta, la abrió y salió sigilosamente huyendo del lugar.
Anna- Ren, ¿Qué te sucedió?
Ren- Nada.. me voy!. – mencionó tajantemente encaminándose lo mas rápido a la puerta y salir de ella.
Anna- Ren!!! – gritó enfurecida
Tamao - Se-será mejor que losdejeseñoritaAnna!!
Anna- Hay….ya no los tolero más!!!. – gritó iracunda.
Ryo- Tranquilícese por favor!!... e-Eso le hará daño!!!
Anna- Cállate!!... Pero ya verá Yoh!!!.. Esto no va a quedarse Así!!!
Manta- jiji… Pobre Yoh…
Mientras tanto….
Horo Horo se encontraba algunas cuantas horas de la pensión En. Se encontraba sentado bajo la luz tenue de una noche que cubría su alrededor de un hermoso color a plata, el aíre era helado y se rompía al contacto con lo duro de su cuerpo. La noche era clara, adornada por una gran luna redonda que salía entre unas nubes suaves que recorrían parte del cielo nocturno. Las estrellas, pocas eran, pues eran opacadas por el brillo lunar de la luna, la única que alumbraba lo que podría ser un obscuro lugar. Un fino sonido acompañaba al aire a su paso, el sonido del agua al rozar la suave arena que limitaba su paso aunado con los cantos armoniosos de los grillos, de la cigarra, y las pequeñas luces que brindaban las luciérnagas sobre el agua: daban una paz y belleza sin igual.
Pero a pesar de ello; nuestro amigo Horo Horo, no podía apreciar todo lo que había a su alrededor, solo pensaba y el pensamiento, nos impide vivir el momento, porque el tiempo que le dedicas a pensar, se escapa… y nuestra vida también se va junto a él. Él recordaba a Ren, pensando en lo ocurrido, en el tiempo pasado, y planeando el futuro.
Horo- Solo me la paso molestándolo. Quiero que se fije en mí, pero de ese modo sólo lograré que me odie y cada día que pasa, me odia cada vez más. ¿Qué es lo que debo de hacer?....
La verdad, es que no tienes vergüenza Horo Horo, después de lo que pasó, le hablas como si nada, y le exiges explicaciones de sus actos. Lo mejor será que me marche para siempre. Pero no creo poder olvidarlo.. Horo Horo, será mejor que sea así, ya no quiero lastimar a Ren….- suspiró con resignación y un tono de amargura en sus palabras - Bien, …ya está decidido..
Por otro lado, Ren no se encontraba lejos de donde yacía el cabeza de hielo como él llamaba. Encaminaba sus pasos sin cuestionarse a dónde lo conduciría aquel camino que pronto le haría conocer su destino, sin pensar en nada más que en el paisaje que recorría con cada paso corto que daba. Algo le llamaba, era un presentimiento que simplemente no intentó en analizar; quizás creyó que fuera él quien se dirige a si mismo mientras andaba, como si fuera su deseo el mantener un camino sin rumbo.
Después de una larga caminata aunada de paz y tranquilidad luego de unos días de tremenda turbulencia, algo capturó su atención, invitándolo a cambiar el rumbo, y sin pensarlo, accedió a ese deseo limitándose en mirar hacia delante, en ese algo que pudiera haber llamado su atención.
La curiosidad no fue la culpable por la que él se acercó, simplemente se dejó influir por ese deseo de seguir hacia ese destino. Por ese algo que lo llamaba sin saber que lo hacía. Cuando se acercó lo suficiente, descubrió que Horo Horo yacía sentado un tanto cercas de las orillas de aquel gran lagó en donde la luna era reflejada por sus aguas cristalinas. Y sin saber el porque, continuó acercándose sin pensar en más. Miraba hacia delante, hipnotizado tiempo atrás, mucho antes de encontrarlo en ese lugar.
- Bien. Ya está decidido!!!. Será mejor que empiece con esto. –le escuchó decididamente, sacándolo del trance que había mantenido desde que había salido de la pensión, dejándolo sorprendido al verse detrás de él. Horo Horo se incorporó a su altura, sacudiendo la poca tierra que pudiese adherirse en la prenda del Ainú, y sin preverlo, se encontró con aquellos ojos negros al momento en que giró el cuerpo del peliazúl, dejando a espaldas el lago que minutos antes contemplaba y dispuesto a retirarse del lugar.
Ren se mantuvo inmóvil, como esperando alguna reacción por su parte, mas Horo Horo cayó en shock al no esperar la aparición de cierto ojidorado que le robaba el aliento.
(….Tic, tac.. tic.. tac.. XD el tiempo corre muchachos….)
- ¿Qué tenías pensado hacer estando aquí solo?. – rompió el silencio.
- Ren!!!...- alcanzó articular - Ho-ho-hola… jeje.. – rió nervioso y sonrojado al encontrarlo de frente y mirándolo directo a sus ojos. – No esperaba encontrarte aquí! – confeso nerviosamente. – Yo… ya estaba a punto de irme!!..
- Aún no has contestado mi pregunta… - alegó con una miraba seria y penetrante.
- Pues .. nada. ¿Qué podría hacer yo aquí? ¡Dime!
- No lo sé. Saltar al agua e intentar ahogarte??
- Qué chistosito… - alegó entre dientes con una sonrisa fingida en su rostro.
- je – rió por lo bajo.
- yo … - mencionó Horo Horo sin intentar decir algo, solo para permitirse evadir el contacto visual por un segundo.
- Escogiste un buen lugar. – mencionó serenamente capturando una vez mas los obscuros ojos del ainu. - Desde aquí se puede apreciar el paisaje. ¡Que Luna tan hermosa! –comentó placenteramente deteniendo su mirada hacia el brillo del lago que reflejaba la luna. Dio unos cuantos pasos hacia el lago, dejando el ainu hacia sus espaldas; mas éste se limitó con seguirlo con la mirada, observado cada uno de los movimientos de su acompañante nocturno. Y observó cierta rareza en el rostro complacido del de la Tongari, sentándose sobre la fría arena un tanto cercas de él.
- He?? – mencionó desconcertado, girando su cuerpo una vez mas en dirección al lago, observando lo que Ren había descubierto y que éste no habría logrado encontrar en su soledad - es cierto es una hermosa noche!!! – exclamó sorprendido de tan obvio suceso.
- Creo haber escuchado que ya te ibas… - le interrumpió fríamente.
- Ha… eso dije??..- cuestionó inseguro - hee, pero.. NO me digas que te quedarás aquí solo?!!.
- ¿a caso tu no lo estabas un poco antes de que yo llegara?
- bu- bueno … sí.. pero….
- El camino está libre. Puedes irte. – mencionó con voz firme.
- bueno.. yo.. eto.. – comentó nervioso.
Ren no dijo nada al notar cierta inquietud de parte de su amigo. Era obvio para él que sus intenciones no eran abandonar tan pronto el lugar.
- aaa.. mmm… eeste… Ren.. – articuló muy sonrojado – Este.. yo… mmm.. bueno… aaaa… como decirte… ¿puedo.. amm…. tu sabes.. am.. je …. Aquí.. plz?
No es de sorprenderse la cara de sorpresa que Ren mostró ante aquellas palabras de parte del ainu. Una cosa era conocer cual era su deseo, y otra lo era la forma en que se lo pediría. Eran dos cosas muy distintas.
- Qué dices?? – cuestionó reprobatoriamente su petición en un tono molesto mientras trataba de descifrar exactamente lo que le quería decir.
- Bueno.. amm.. jeje… si no … pues.. okis.. esta bueno.. je..
- o_O …. u_u U … Horo Horo… No te he entendido ni una sola palabra de lo que has dicho. Si quieres decir algo… ¡Dímelo sin tantas complicaciones!!.. Si no; ¡quédate callado! – gritó exasperado.
- Que??.. Bueno… este.. este….yo…Te decía que si… que si… ¡¿Puedo acompañarte?! 0
Ren lo miró directamente a los ojos con esa mirada tan penetrante y propia de él, examinando cada una de sus facciones. El tono de un sonrojado ainú le hizo sentir satisfacción ante aquella petición tonta de parte de usui. Era algo que no siempre podía contemplar.
- Je. Creí que querías irte.
- No… no!.. es solo que… Bueno si no te molesta… preferiría quedarme.
- Lo dices como que si yo te hubiera corrido en cuanto llegué.
- he??.... no … no.. claro que no!. Es que estaba a punto de irme cuando tú llegaste. Y…
- Puedes quedarte… Por mí no hay problema.. Además, tú estabas aquí antes.
Horo Horo lo miró por unos minutos antes de acercarse a Ren y sentarse junto a él a la menor distancia considerable posible para su compañero (bastante cercas para el de la tongari a su parecer ..jeje). Estaba satisfecho por el extraño acontecimiento y la extraña charla que al parecer mantenían sin problemas entre los dos. Él sabia, que ambos no eran de muchas palabras cuando se trataba de conversar entre ellos y mucho menos, el platicar amenamente sin haber tenido algún desacuerdo en algún punto de la conversación. Era realmente extraño y a la vez, verdaderamente un tesoro: un momento único. Y ya que si tomamos en cuenta el hecho de que había decido irse y sin volver, por lo menos quería guardar en su memoria ese recuerdo antes de irse a su pueblo natal y olvidarse de Ren.. le fascinaba pensar en su recuerdo como "aquella noche plateada, sentados los dos bajo la misma luna blanca; tan cercas y a la vez tan lejos como sólo podía ser" (que cuuursi =P). No obstante, eso no le importaba a Horo, pues junto a Ren… Siempre ha permanecido a su lado como un buen amigo.
- Perdón.. fue algo estúpido de mi parte preguntarte qué es lo que hacías en éste lugar. – mencionó con voz suave adornado con un intenso color rojizo en sus mejillas reflejando la satisfacción que le brindaba el momento mientras contemplaba el lago.
- he?? o////O … si.. ^///^ - asintió aun mas sonrojado de lo que podía mostrar su pálida piel con aquella disculpa misteriosa de él.
- ¡Qué tranquilidad! – soltó en un suspiró liberando su cuerpo de la tensión que lo gobernaba segundos antes.
El ainu solo asintió sin mirarlo, permaneció callado con tan exquisito placer. Su mente pronto divagó en los recuerdos, en aquellos que compartió con Ren y que fueron cuidadosamente memorables para él. Y así, pasó hasta que volvió la idea de que jamás podrá ser lo que tanto anhela su corazón, robándole de sus labios un suspiro que se resignaba a esa idea que no ha querido comprender.
- Te noto algo pensativo.. Jeje. Se puede saber en qué estas pensando? – preguntó con tonto burlesco molestándose en resaltar el hecho de que horo horo pudiera pensar.
- he?? … no nada!!!.. ^^U
-jiji. No preguntaré más. – asintió una vez mas con voz burlesca, evitando dejar fluir algún insulto abierto de su boca. De alguna manera, no deseaba romper el encanto que juntos estaban compartiendo, así que volvió su mirada aparentemente en las aguas turbulentas.
- Ha.. Ren?? – interrumpió Horo
- Dime.. – contestó a su llamado sin molestarse en mirarlo.
- ¿Ya estás mucho mejor?
- Si lo dices por mis heridas... Ya no me duelen.
- ¿Hablas en serio?
- se lo que hago! - concluyó con molestia.
- Está bien,… de acuerdo.. no tocaré mas el tema… - asintió Horo Horo un poco alarmado de que pudiera enojarse y largarse de ahí en cualquier momento. (Ren..saaabe..jajaja).
Ren suspiró tratando de tranquilizarse; si algo sabía es que tenía poca paciencia y podía perder la poca tranquilidad con nada. Exaltarse le resultaba fácil, pero hoy no quería que fuese así, cuantas veces espero por un momento así y no quería echarlo a perder.
- Sé que quedó una plática pendiente ¿Quieres hablar de ello? – Mencionó tratando de entablar algún tipo de comunicación entre los dos – "perfecto, y tenía que elegir precisamente el tema mas delicado".
- ¿No te molestaría si platicamos un poco sobre eso? – cuestionó no muy seguro de ello.
Antes de contestarle, analizó dos veces su imprudencia, intentó convencerse que entrar en ese terreno no podría ser tan malo, y que quizás pudiera ser la clave para intentar acercase a él y reparar el daño que le ha causado.
- No. – contestó al fin.
- Bueno.. ¿Podemos hacerlo?
- Ya te dije que sí – Asintió esta vez irritado - "acaso no entiende un SI?, que desesperante".
- bueno… yo…Sólo tengo una pregunta que hacerte. Lo demás ya me quedó claro.
- Una pregunta?? … entonces…. – pausó un breve momento, no estaba seguro si lo que viniera a continuación pudiera ser bueno o malo, eso era realmente molesto, ponerse nervioso con nada, pero por ahora, sabía que no había marcha atrás, así que sin molestarse en mirarlo siquiera, asintió a su petición: – Puedes hacerla.
- A… sí… Bueno… No se si tenga que ver … pero…
- Si vas a decirla.. Pregúntame de una buena vez!! No pienso tolerar tu inseguridad!! – gritó mas desesperado que nunca.
- ¿Qué soy yo realmente para ti Ren? - pregunto al fin Horo Horo.
- Co..como? – mencionó sorprendido.
Aquella pregunta no se la esperaba, de todas las posibilidades, precisamente con esa tenía que salir. Sus ojos cayeron sobre los suyos inmediatamente después de formular la pregunta, manteniendo su mirada fija en él, ante toda sorpresa. Por dentro, podía sentir como su cuerpo reaccionaba ante aquella emoción que le produjo la sola pregunta. Sintió como era invadido en cada rincón de su cuerpo por un ligero temblor que anunciaban el miedo que pronto comenzó a sentir y el nerviosismo que cada vez se hacía más fuerte, invitando a cada segundo acelerar el ritmo de su corazón con mayor fuerza. Tembló aun mas al pensar en la respuesta, haciendo que la presión sanguínea se acumulara mas sobre su cabeza y aun mas sobre las mejillas coloradas de Ren, su temperatura corporal subió endemoniadamente, sintió en su estomago un jugueteo que le causaba cosquillitas y un dolor muy agudo a su vez. Al sentir que el sonrojo invadía su cara, no dudo ni un minuto en mirar al lago que hace rato contemplaba, su cara ardía en llamas, de eso no había duda, podía sentir el calor ardiente sobre sus mejillas. Y sin poderlo detener, comenzó hacer movimientos ondulantes con sus manos al hacer contacto entre ellas. Tal vez fue una reacción que su propio cuerpo ideo para evadir a cualquier costo lo que sentía en aquél momento. Y de esa misma manera, pudo descubrir que sus manos se encontraban completamente frías y que le sudaban sin razón alguna.
- ¿Q- qué quieres decir con eso? ….¿Qué -es realmente lo que quieres saber? – habló al fin.
- Bueno … este… En momentos siento como si me odiaras y en otros siento como si…
- Ah… Yo soy así. – habló con mas tranquilidad - Depende al estado de humor en la que me encuentro.
- Lo sé…. Pero… En el momento justo de la discusión me dijiste algo interesante. – replicó Horo Horo.
- Mmm… Me imagino… Te dije muchas cosas terribles. – asintió con algo de amargura en sus palabras
- hee… si… pero… - silenció su voz.
- "……"
- "……….."
- ¿Qué fue lo que te dije y ahora te causa conflicto? – preguntó esta vez el chinito directamente, intentando de alguna forma recordar lo que le había dicho en aquel momento de la discusión.
- Mmm … Soy tu amigo porque lo sientes o lo soy por ser amigo de Yoh?
- "..." O_O – Ren no pudo contestar a eso. Hizo una pausa reflexionando detalladamente la pregunta formulada por Usui. Por más que quiso recordar no pudo lograrlo con exactitud. – Exactamente ¿Qué fue lo que te dije?, ¿Porqué me lo preguntas?. Tu deberías saberlo. ¿Quieres oírlo de mí? – cuestionó un poco alterado con la situación.
- Hee.. sí. – asintió nerviosamente.
- Eres… - mencionó nervioso obligándose a sí mismo a contestar - Vaya, es difícil de explicarlo. – suspiró pensando en una respuesta que sea la mas adecuada y sincera que pueda explicarle a Horo Horo.
- ¿Porqué? – Preguntó triste, anticipándose a una respuesta dolorosa.
- No quiero mentirte, pero… tampoco…. quiero dañarte.- mencionó con voz suave.
- Estoy preparado para oír lo que tengas que decir. Solo quiero saber tu verdad.
- "…" – no contestó, permaneció reflexivo por breves segundos - Antes quisiera saber qué fue lo que exactamente dije. – anunció el Tao.
- Bueno.. dijiste que si por ti fuera, yo jamás me acercaría a ti; pues solo me aceptas porque soy amigo de Yoh.
El chino abrió los ojos como plato, conteniendo la respiración al oírle decir aquellas palabras, y volvió a respirar con dificultad al ser invadido por el coraje, que podía resentirlo en su estomago al sentir un revolteo y llamas ardientes en su interior que le quemaban. Y por imposible que pareciera, logró tragarse las ganas de maldecirse y destruir lo primero que se encontrara en su camino. Intentó decir algo, pero solo pudo permanecer callado por largo rato, intentando contener en cada segundo su propio coraje, aquella ira que sentía consigo mismo.
No podía creer lo que en aquél momento se dio el lujo de decirle. Había no solo mentido a sus sentimientos, sino que también había causado confusión a Usui y al mimo tiempo.. lo había herido.
- "ggrr.. maldición que coraje" - gritó mentalmente apretando el puño.
- Ren? Estás bien?– cuestionó preocupado.
- yo.. – comentó al fin
- "……."
- Cometí dos errores.. – susurró angustiadamente.
- ¿Qué? ¿Qué quieres decir con eso?
- No!!. Lo que te dije aquella vez no es verdad!! – gritó con indignación. - Tu eres!!… Tu eres!!… Horo Horo eres una persona especial!!, … eres ….un gran amigo!!!… eres muy importante! – mencionó.
- Si, si, si… hasta mi madre me lo ha dicho. – mencionó con burla
- Te …estás burlando??!! – cuestionó exaltado con aquella actitud de parte del norteño, haciendo que su cabello terminado en punta creciera mas de lo normal.
- Hee??... lo estas diciendo enserio??.. no quería… enserio.. per…
- Olvídalo!! no tiene caso! – anunció exhalado
- Qué… preocuparme por ti??..
- No tienes porque hacerlo.
- ¡¡Pero no puedo evitarlo Ren!!
- ¿Qué estas diciendo? – mencionó con burla , como si no le debiera de importar.
- Bueno… somos amigos ¿No?
- y eso.. qué?…
Usui no pudo contestar después de aquel insulto, él podía preocuparse por el chinito, pasar toda su vida en ello si así lo decidía, pero ¿con que fin? –"a ren no le importo! Cómo que- y que? .. que impotente me siento". – mencionó lastimeramente con disgusto apretando su puño con resignación.
Ambos quedaron en absoluto silencio, alejados cada uno en sus propios pensamientos. El ambiente cada vez se volvía mas pesado y denso, hasta que alguien volvió hablar.
- Cuando estoy contigo… mantengo mi distancia. Eso es todo… - Mencionó el peliviolacio al interrumpir aquel silencio que los había gobernado por un largo rato.
Horo se limitó a contemplarlo por unos segundos, analizando cada una de sus palabras.
- Entonces…. Estas diciendo que … - mencionó con dolor.
- No!!. El problema no eres Tú… ¡Soy yo! –alegó por su parte
- ¿Qué intentas decir con eso? – cuestionó.
- No me interesa en lo absoluto que me entiendas. Con entenderme es más que suficiente.
- Mantener tu distancia dices!.... – menciono con desagrado. - ¿Cómo te sentirías si alguien te dijera eso?!!!. Tal vez nunca sepas la gravedad de tus palabras!!!.
- Así debe ser. O de lo contrario… terminarás odiándome.
- Vaaayaa!!!... ¡¡¡¿Crees eso?!!!. Y dime ¿Porqué debería? ¡¡¡ He?!!!.... ¡¡¡ ni porque seas el chico más agresivo y más pesado te he odiado tanto!!!.
- Pero me odias tú lo has dicho.
- Bueno.. En realidad odio no es la palabra… bueno sí!!, Odio que seas tan cerrado y tan pesado!!.
A decir verdad… son pocas veces cuando te veo amable y sobre todo conmigo. Está todo claro. Te caigo mal!!!, demasiado mal!!!. Me odias!!!.
- ¡¡ Eso es mentira!!!. – dijo fríamente con una mueca de desaprobación.
- Que?? .. ¿Pero entonces? – mencionó confundido.
- Ya te dije que el problema no eres tú. ¡¡ Soy yo!!
- ¿Y porque dices eso? ¿se pueden saber tus razones? ¿entonces que soy para ti?
- Ya te dije. Eres…. Eres un amigo!!. Además… Ya no quiero tocar ese tema!!.
- ¿Y por qué no?. Entonces estoy en las mismas que desde un principio!!..
- Ya dije que no hablaré más. Eres un amigo y punto!!!. Lo demás es algo que no te importa!!.
- Que no me importa he??!! – mencionó con sarcasmo tratando de contenerse.
- Horo, será mejor que lo dejes. No quiero que esto termine mal.- mencionó serio ante el usui.
El ainu cayó secamente. No quería que las casas terminaran mal como siempre ha sucedido. Había deseado que ese momento fuera diferente, único, más sin embargo las cosas no fueron así. Se sentía muy mal. Las ganas de correr huyendo con su dolor, no le faltaban; pero también no deseaba hacerlo. No deseaba dejar solo a Ren, y sobre todo, no quería terminar como un cobarde, después de todo qué ganaría con eso, no tenía caso si se marchaba ahora. Todo su cuerpo estaba bloqueado del dolor y la angustia. Tenía el nudo atorado en su garganta, y le molestaba en casi todo momento. Quería llorar por lo tanto que lo amaba, y por aquel coraje que se tenía por continuar con esto.
Horo- "Ya estoy harto de seguir con esto!!.. HARTO!!!. ¿Por qué? Simplemente no logro entenderlo… ¿Por qué me enamore de Ren, si sabía que jamás correspondería a mis sentimientos?¿porqué?!!.
A de pensar que he de estar loco o algo por el estilo. Porqué preocuparme tanto por lo que piense o diga de mí. ¡¡Maldita sea!! ¡¡¡¿Por qué?!!! Maldita la hora en que te conocí Ren Tao!!!"
Ren - Piensas mucho – mencionó al observar el extraño comportamiento que tenía. Con verlo, era evidente que se ahogaba en el dolor y en sus pensamientos.
- Te afecta!!?? O que?? - contestó agresivamente a su llamado.
- e- Estas enojado??
- Bueno y eso que?? A ti que te importa!!!
- ... Que te crees?!! Por que me gritas de esa manera???!!
- Porque quiero!!. ¿Qué no puedo? – mencionó muy exaltado.
- No.
- A cuanto lo siento!!. – soltó con sarcasmo.
- No te tolero más!! – mencionó levantándose tan rápido como pudo para retirarse del lugar… Horo lo interrumpió.
- Ha… ¿Ya te vas?!!... Creí que me golpearías Ren. Ya estoy acostumbrado… ¡¡Hazlo!! – le gritó iracundo incorporándose en un solo movimiento y encarándole de frente.
- ¿cómo? o.O –mencionó ante su sorpresa, jamás había visto reaccionar al peliazúl de esa manera. Horo Horo ya estaba fuera de sí.
- Desquítate, al fin y al cabo siempre lo haces. Hoy no puede ser la excepción. ME ODIAS REN. Eres un mentiroso al considerarme ser tu amigo. TE ODIO POR TODO EL MAL QUE ME HACES PASAR!!!.
- No pienso escucharte más… no.. – Ren empezó a sentirse mal. En su pecho se apoderó una especie de calor que se impregnaba por dentro y sus fuerzas estaban a punto de desfallecer. Nunca unas palabras le habían afectado tanto. Nunca Horo Horo, le había gritado de esa forma. Ahora sabía, sabía lo que sintió Horo Horo con sus palabras. Quería – "Llorar?, no es posible. Jamás lo hago. Estúpido Horo Horo, eres un Idiota!!" – gritó para sí cerrando el puño, conteniéndose las ganas de golpearlo por haberlo hecho sentir aquello. –"No!! No haré lo que Horo quiere!, no me rebajaré!- gritó indignado para sí– Me voy – mencionó tajantemente al tiempo en que dio un giró dándole la espalda al ainú y comenzar a encaminarse lejos de su vista.
-A no… ¡No lo harás! – gritó con voz fuerte tomándolo del brazo, atrayéndolo bruscamente hacia él. Lo dejó tan pegado a su cuerpo que sus rostros estaban a poca distancia del otro, sus ojos podían ver la pequeña distancia que habían entre los suyos. Ambas manos estaban sujetas a él, tan fuerte que lo lastimaban, aun así no le importó en lo absoluto. Ni siquiera pensó Horo Horo en ello. Bastantes eran las ideas que pasaban por su cabeza como para preocuparse en los detalles. Solo lo quería ahí, capturado por él, para que no se fuera.
- ¡¿Qué se supone que haces?! Podrías hacerme el maldito favor de soltarme?!!
- NO. Aun no te puedes ir sin haberme escuchado antes!!. – le gritó estrujando mas sus brazos complacido de la mueca del dolor que Ren le mostró.
- Estás loco si piensas que lo haré!!!. – le gritó haciendo un esfuerzo por soltarse de aquellas manos que lo retenían.
- Nunca había conocido a una persona tan problemática como tú. Contigo solo he tenido problemas!!!.
- ¿Crees que me importa?!!
- Pues debería!!!.
- Ja. … Ya suéltame!!!.. Mas te vale que no me hagas enojar!!… ¡¡¡Te lo estoy pidiendo civilizadamente!!!
- Ya te dije. Puedes golpearme cuando quieras!.
- No se si me estimes tanto o no. Estás loco!!!
- Tienes razón.. Estoy loco Ren!! – mencionó mirando directo a los ojos de Ren de manera diabólica.
- La verdad no se que diablos estás tramando pero…
- Me temes?!?!! .. Me tienes miedo??!!! – le gritó
- NO. – mencionó tajante
- Entonces…
- Sueltame!! Me estas lastimando maltito tarado!!!
- Hay!! La nena no soporta un ligero apretón? – mencionó con sarcasmo mostrándole una sonrisa complacida, liberando levemente el agarre con el chino, pero sin dejar de presionarle para tenerlo cautivo. Ren, se tranquilizó al no sentir mas dolor.
- Si hablar es lo que quieres. Hablemos... Pero suéltame!!!. – le exigió el peliviolacio.
- No te voy a soltar. Creo que está claro!!!. – mencionó secamente.
- No te entiendo. Que quieres?
- No. No te entiendes tú. Solo te guardas las cosas. Y nunca hablas lo que sientes.
- Eso es algo que no te interesa!!!
- Claro que sí. Quiero saberlo!!!. Me importa Ren!!!.
- Bastante no?
- Hablo en serio!!!.
- ¡¡Ya te dije que eres mi amigo!!. ¿No es eso lo que me peleas?. Sin embargo, parece ser que estas buscando un método para que termine odiándote.
- Quiero saber que es lo que ocultas.
- Si a sí lo quieres, no me queda remedio que decirte las cosas… se que en cuanto te lo diga, terminare convertirme en un ser despreciable, tanto que no querrás ni verme.
- No hables sin ni siquiera saber cual será mi reacción. No me conoces!!
- Es solo cuestión de Lógica. Entenderlo está de más.
- ¿Piensas decirme lo que hace poco me dijiste?¿o piensas tratarme peor?
- ¿Qué te pasa?!!!.
- Entonces?.. Habla ya!!
Ren mudo un momento iracundo. Sentía tanto coraje el que lo retuviera así, que podría decirlo sin pensarlo, pero ¿eso es lo que quería él?-"no, no quiero.. cómo decírselo" – mencionó para si, bajando su mirada ante el usui, Se estremeció su cuerpo en solo pensar en aquellas palabras que saldrían de su boca en cualquier momento. ¿Cómo explicarle? ¿Cómo empezar a decirle lo que desde hace tiempo mantenía en secreto? Era sencillo soltarlo y ya, pero también era muy difícil rebelarlo, no cuando aquella revelación le dolería hasta el alma, aquellas palabras no podían salir de sus labios.. No de ésta manera. Está claro no podía hablar.. no de aquello.
Horo Horo en cambio, el que Ren le bajara la mirara, le hizo bajar su enojo, no le gustaba verlo así y mucho menos que le agache la mirada, seguramente aquello que no quería expresarle era mas serio de lo que pensaba puesto que su cuerpo tembló segundo después de eso. –"me revienta el que finjan afecto por mi" – mencionó para si. –"Aquello se lo voy a sacar, cueste lo que me cueste!".
Mas el piliviolacio, notó que la presión que ejercía Horo Horo con sus manos, había casi desaparecido. –"Podría fácilmente soltarse de ellas….". – Pensó volviendo a elevar su mirada justo en él.
- Lo siento. No puedo. – mencionó, girando el rostro a su costado.
- Que? ¿Por qué no?
- Tú lo has dicho. Jamás hablo de mí. Me cuesta trabajo hacerlo. -
- Dijiste que me lo dirías!! – rebatió con enojo una vez mas.
- Lo sé. No puedo mantener mi palabra. Es humillante.
- Por dios Ren!!!.. Tu no eres así!!!.
- Ni tu tampoco lo eres!!!.. – gritó molesto
- Claro que si. Soy capaz de esto y más. Pero en cambio tu, … jeje… Eso demuestra lo que eres en verdad!!
Ren clavó su furiosa mirada directo a los ojos negros de Horo Horo, se encontraba muy exaltado después de lo que le acababa de decir. Su tolerancia había llegado al límite, estaba furioso y en cambio el ainu no mostraba cambios de humor de su parte, que estaba ¿enojado? sí, que estaba ¿controlado por su ira? Si, pero aun así se mantenía igual, sin expresión alguna. Y en cambio él, podía pasar del enojo a la tristeza y viceversa, sabía que no era verdad aquellas palabras del peliazul, él sabía cual era el motivo que le obligaba actuar de esa manera; era Ren el que entendía ese extraño comportamiento. Sabía perfectamente que si seguía con Horo Horo, terminaría cometiendo la mayor estupidez en su vida. Lo único que Horo Horo quería era oírle decir palabras que solo se oirían con el viento y se irían con él a su paso. Sus deseos no eran perderlo, no quería que lo terminara odiando. No obstante; lo haría de todas maneras con el tiempo, era cuestión de días, semanas, meses o incluso años para que eso sucediera. Incluso, sabía que podría ocurrir en un solo segundo como lo era en ese momento. No sabía que pudiera pasar el día de mañana entre ellos, pero apostaría que si lo callaba ahora, podría retardar ese lamentable final. No le importaba cuando podría suceder, pero el mantenerse a su lado el mayor tiempo posible eso era satisfactorio ya para él, quizás su relación no era la mejor, y no le importaba mantenerse como su amigo o su enemigo, al menos tenía una seguridad, que no sabría la verdad de sus sentimientos, aquella que lo distanciaría por completo.
- Je. La noche es muy hermosa como para perder mi tiempo contigo… ¡Déjame disfrutar de ella sin ti!! – y de esa manera con movimientos bruscos, se logro liberar de aquellas manos que lo apresaban minutos antes. Se dio la media vuelta alejándose lo más rápido que pudo; continuando con su camino a orillas de ese lago que lo presenciaba todo.
- Espera Ren!!!.- le gritó aún anonadado del suceso, comenzando correr tras de él. Horo Horo no lo pensó dos veces antes de actuar, lo había impactado la manera en que logró soltarse de su agarre. Se había descuidado por unos momentos y no podía perdonarse haberlo hecho. Ahora solo quería alcanzarlo. Aprisionarlo nuevamente sin importar el trabajo que le costara hacerlo esta vez. - "¿Por qué lo hago sufrir? No lo sé. Pero en estos momentos solo quiero hacer lo que mi impulso me decía que hiciera: Correr tras él. Realmente lo amaba. Amo a ese niño caprichoso de pocas palabras. Odio cuando sucede esto. Me odio a mi mismo por amarlo tanto. ¡Quiero a Ren y no se irá hasta decirle lo que siento!" – pensó para sí, corriendo al limite de su capacidades para concluir con un grito – Aunque corras, no te librarás de mí fácilmente!!… Tarde o temprano TE ALCANCARÉ!!!
El peliviolacio se estremeció al oírle gritar desde la distancia de esa manera, y sin saber el porque su velocidad comenzó a deshacelerarse, haciéndose cada vez menor con cada segundo que transcurría. No entendía lo que hacia o por qué lo hacía, estaba nervioso y podría decirse que ligeramente temeroso, sabía que algo estaba a punto de ocurrir, y que ésta vez no podría liberarse de ello tan fácilmente. –"que intentas?"
Horo Horo se encontraba a unos cuantos metros de él; venía a toda velocidad dispuesto a retar cualquier obstáculo que se le atravesara por el camino, fijándose en el único punto que detendría su camino.
Mas sin embargo Ren podía sentir su energía aproximarse demasiado rápido, le hizo temblar al sentirlo bastante cercas, sin saber qué hacer o cómo actual. Tenía miedo, y mientras él se le acercaba su miedo era mas intenso y le recorría por todo su cuerpo. Al sentir su mano sobre su hombro la adrenalina comenzó actuar sobre él.
- Je. ¡Te alcancé! – mencionó orgullosamente tomándole del brazo rápidamente y atrayéndolo con la misma inercia que su cuerpo ejercía hacia él una vez mas, dejándolo a escasa distancia de sus cuerpos. Esta vez no se conformó con poseer ambas manos, sino que pasó sus brazos por detrás de su espalda, pasándolas por su delgada cintura y eliminando toda distancia que hubiera entre sus cuerpos, logrando encadenarlo a él de esa manera. Estaba seguro que Ren podría oír el ritmo en que latía su corazón o tal vez podría incluso sentirlo. Eliminó cualquier posibilidad de escape por mínimo que esta pareciera, no volvería a cometer el mismo error dos veces y de eso se encargaría esta vez. Su respiración se acelero al sentir su respiración tocar su cuello y su sangre hervía al mirar aquellos ojos que lo volvían loco. Comenzó a observar cada detalle de la prisión que ejercía sobre el peliviolacio. Se admiró de tan esquisita escena, de la posición que mantenían uno con el otro.- "Puedo besarlo.. Quiero besarlo.. no me puedo contener más". Y sin mencionar ni una palabra más…… terminó por besarlo.
"Nunca pensé que llegaría el momento de robarle un beso. Jamás pensé en alguna posibilidad de ello. Sabía que en el momento en que llevara acabo esa acción, lo único que obtendría de Ren sería su desprecio. Por eso jamás le hable de mis sentimientos… por eso preferí callar y permanecer en silencio a su lado como su amigo. Ahora lo estoy besando. Sé lo que significa; ya no tengo marcha atrás. Sólo me queda disfrutar este momento que parece que se hubiera convertido en un sueño…. Un sueño en la realidad…"
"Cuando sentí la mano de Horo Horo; estaba a punto de insultarlo como es de costumbre hacerlo, mientras que lo golpeo con el fin de que me dejara en paz. Era lo único que me quedaba por hacer. Es un método que siempre he utilizado para escapar de él y de éste sentimiento que le pertenece… Pero esta noche sería diferente; ya lo presentía en aquél momento que me acercó demasiado a él. A penas pude respirar cuando me tocó y me pegó a él; mis ojos no huyeron de los suyos, se dieron cuenta que no era yo quien controlaba la situación en la que me veía envuelto… era él. Horo Horo me tenía aprisionado a él. Quedé completamente inmóvil a sus deseos. Comencé a temblar presintiendo lo que sucedería. Me sonrojé, al tiempo que en mi estomago hubo una revolución. No se como explicar lo que sentía; ni me importa hacerlo. Mi cuerpo y mi corazón saben que le pertenecen a él. No hubo resistencia de mi parte. Solo quedé paralizado mientras era asaltado por un ladrón llamado Horo Horo. Solo él podía profanar mis vírgenes labios, y tomar de mí cuanto desee. En tan solo unos segundos, conocí de mí a un Ren diferente…. Un Ren sumiso. Sumiso a Horo Horo. Es asombroso como me trasformé con solo un beso de él. Aún me es algo difícil de entender.
POV'S HORO HORO
"Cuando me alejé de sus labios… Aun sentía esa extraña sensación de tenerlo tan cercas de mí, como si fuera mío; impidiendo que alguien lo lastimara, protegerlo con mis brazos y brindarle mi calor. Quizás me sentía así, por besarlo sin su consentimiento; y ahora sabía que podría hacer cualquier cosa que me proponga.
Miré con ternura a Ren, se encontraba confundido. Me miraba con grandes ojos, como si se tratase de un niño tratando de comprender lo que había sucedido hace unos minutos".
- ejem… Ren?... Lo siento…. – mencione esperando una respuesta de parte del él. Sin embargo; eso no sucedió.
"Aun me miraba. Trataba de comprenderlo todo. Me apreté el labio inferior, buscando alguna forma de romper el hielo que había entre nosotros. ¡Madre santa la que me espera con Ren!!...."
- Ren…. - dije al tiempo en que él perdía su mirada en mi pecho. "bueno.. bajó su mirada a esa altura ^.^U" .
- Que… qué se supone?? … que… - susurraba mientras su mirada continuaba perdida.
"Pronto sus ojos se posarían de nuevo en los míos. Estaba nervioso, y permanecía así sin mencionar una sola palabra. Sus ojos después comenzaron a volverse cristalinos. Al mirarlos, sentí una puñalada en mi corazón."
"¡He lastimado a Ren!!!.. ¡¡¡No tengo perdón!! ¡¡Lo besé siendo un hombre!! ¿Qué no entiendes? ¡¡Soy un hombre!! ¡¡Cómo pude aprovecharme de su confianza!! .. ¡¡Eres un estúpido!!" – me dije con todo el odio que podría sentir en esos momentos mientras apretaba el puño.
FIN POV'S HORO
Ambos se encontraban frente a frente a una distancia insignificante de sus rostros. Aun así no se miraron durante todo ese tiempo. Permanecieron así durante varios minutos más, hasta que Horo Horo liberó aquel cuerpo que antes poseía tan celosamente. Sintió su movimiento. Ren caminó hacia las orillas del lago, como si quisiera tocar con sus manos aquella agua que formaba parte de ese lago que aun seguía siendo testigo de lo que sucedía en el lugar. Sus ojos se posaron sobre las aguas y en sus movimientos, acariciándola con sus manos en un suave movimiento.
- Ren?? – mencionó Horo Horo, tratando de entender su situación.
- Je… que bien se siente. El aire sopla a mi favor. – mencionó serenamente mientras fijaba su mirada en la blanca Luna.
- ¿Qué?, te ríes??... o.O
- ¿Verdad que es un viento cálido y placentero?? – mencionó girando su rostro al contacto a los ojos de Usui por unos breves segundos, volvelviendo a fijarlos nuevamente en la Luna.
Horo Horo caminó hacia donde Ren se encontraba; quería estar cercas de él, y se mantuvo así, quedando a su lado.…
- E- estás bien… Ren?? - cuestionó un poco asombrado por su comportamiento.
- Porqué no debería de estarlo?? .. Es una gran noche.
- No lo digo por eso.
- No hacen falta las palabras. Será mejor que lo dejemos así.
- Pero… Ren… - mencionó cerrando sus ojos, negando ligeramente su cabeza, indignándose a callar.
- Tu también sientes lo mismo ¿verdad?. – mencionó al observarle serenamente.
- Ya no me importa que pudiera pasar.. Te hablaré de lo que siento Ren!!. – gritó desesperado
- Por eso te dije que no hacen falta las palabras para entenderlo. Ya que… Aquél beso lo dice todo.
- Eh???... entonces… ¿¿No tratas de fingir que no pasó nada??… es decir.. ¿¿No tratas de huir de lo que ocurrió hace unos momentos???.
- Hayyy!!!… ¡¡Yo nunca hago eso!! – gritó exaltado mientras se le agrandaba el pico con molestia.
- Jaja jaja… es cierto – rió esta vez al verlo sonrojado.
- Mmmmm… ¬///¬ - gruñó con molestia posando sus manos sobre su cintura, viéndose muy sonrojado y molesto.
- Entonces… no estas enojado… ¿verdad?
- Eh??... je.. aun no te has dado cuenta ¿verdad?
- He??... que cosa??
- Je. Parece que tendré que decírtelo yo mismo. Bien.. Tú no me hubieras besado a no ser porque estuvieras enamorado. Ésta suposición debe ser correcta; ya que ambos somos hombres ¿no es así? u . u – mencionó mientras se mantenía cruzado de brazos.
- Bueno… yo… ¡Y qué! .. ¿Quieres burlarte de mi?, ¿no es cierto?!!. ¬ ¬ - alegó molesto
- No importa que aun no lo entiendas. Al fin y al cabo yo amo hasta tus defectos.
- ¡Pues no lograrás lastimarme lo oíste!... – irrebatió violento sin prestar tanta atención – Qué? … Qué cosa dijiste??... o.O.. ¿Dijiste que me amabas??. – mencionó incrédulo
- Lo que no te tolero es que te tenga que decir las cosas dos veces!!. ¡Cómo me choca que hagas eso! ¬///¬ …
"De nuevo volví a tomar a Ren de un brazo, jalándolo esta vez sin lastimarlo directamente hacia mi, dejándonos pecho contra pecho mientras mis manos se apoderaban de su estrecha cintura. Mis labios comenzaron juguetear sobre los suyos, deslizando y rozando brevemente, obteniendo de eso solo caricias que lo incitaban a convertirse en un beso".
Ren no tardo mucho en corresponder a ese llamado, sellando ese beso que tan insistente le provocaban sus labios. Su cuerpo comenzó a temblar al contacto ardiente de sus labios provocando que el ainú se le erizara la piel al sentir su temblar. Ambos jóvenes comenzaron a perderse en ese mar de sensaciones. Saboreando, tocando, mordiendo, arañando, succionando. De un tímido beso, pasó a convertirse en el más ardite deseo, volviendo mas grave la lucha entre sus lenguas, y conocer tal vez, quién poseía el control. Sus manos se deslizaron sobre sus ropas, tocando, explorando y saboreando cada sensación de placer que desprendía cada gemido y jadeo que causaba tal excitación.
Al fin Ren abandonó su boca permitiendo exhalar todo el aire que le falta en sus pulmones. A pesar de haber sido breve, había demasiada agitación. Posó sus ojos sobre los del peliazul y observó que su condición era igual a la suya. Sus ojos negros brillaban más de lo normal y sus mejillas estaban adornadas de un hermoso rosado que le acompañaban mientras coordinaba su respiración. Horo en cambio, no había apartado su vista de él desde que se separaron. Le encantaba ver a Ren así, era demasiado hermoso cuando se mostraba frágil y sonrojado. Podría decirle cualquier palabra dulce y Ren le respondería con un sonrojo a un mayor. Y le gustaba, le gustaba saber que fuera él con el que se mostrara en esa forma. Sabía que Ren lo disfrutaba. Disfrutaba cada una de las cosas que ése loco le hacía. Lo sabía perfectamente porque lo sentía, lo veía, lo escuchaba en cada uno de sus gemidos, en cada una de su agitación. Volvió a besarlo, esta vez con más vigor. Tomó sus labios y lo mordió al desprenderse de ellos en un camino de pequeños besos que le encaminaban a su cuello, robándole diversos gemidos en cada punto, en cada roce de sus labios contra su piel.
"lo tomé con fuerza adhiriéndole más a mí. La temperatura ascendió a pasos agigantados; lo sentía arder en cada aspiración de mi cuerpo y de su cuerpo. Y con arrebatada desesperación lo conduje junto al árbol frondoso mas disponible a nuestro alcance. Si, le oí decir cosas mientras lo encaminaba; cosas como ¿Qué intentas? ¿A dónde me conduces…? Je je.. En fin. Lo pegué a él de tal manera que quité toda posible distancia entre nuestros cuerpos. Ahora si, mi cuerpo se extasiaba de el, lo sentía mío, lo sentí cercas. Mis manos deseaban su cuerpo, deseaban conocerlo; conocer esas partes que lo estremecerían, aquellas partes me harían vivir el placer."
- ¿Quieres hacerlo? – pregunté al tiempo en que volvía a robarle un beso.
- Admito que tengo algo de miedo. Es algo diferente a todo lo que nos enseñaron, rompe todas las normas de la sociedad. Pero… Lo deseo.. No quiero detenerme ahora.. Te-Te amo Horo Horo…
"De mis ojos fluyeron lágrimas, que se vieron deslizarse por mis mejillas sonrojadas al oír sus palabras. Había dicho lo que tanto tiempo había soñado oírle... por lo que tanto tiempo había rogado que me dijera… por lo que tanto tiempo había pedido e imaginado que lo dijera …. Por aquellas palabras que me harían vibrar: "Te amo Horo". Es un sueño, es un sueño que ahora me encuentre junto a Ren diciéndome te amo. Que ahora este envuelto en mis brazos como siempre me lo imaginé cuando me encuentraba acostado en mi cama. Es una locura. El está aquí, envuelto en mis brazos, es real. Me ama. Y yo… lo amaré hasta el final… esta noche viviremos una nueva aventura en nuestras jóvenes vidas.... Nos amaremos hasta que nuestros cuerpos no puedan con tanto amor impregnada en nuestra piel. Lo haré vivir y soñar; lo llevaré al cielo a conocer una forma nueva de vivir juntos, donde nos convertiremos en un solo ser, con el único fin de amarnos y hacer de nosotros… amor eterno."
"El Amor ... Es el lazo que me une a él y que trae consigo la reciprocidad en ese deseo de unión; en ese deseo del amor que nos completa, nos acerca, y nos alegra; dando la energía necesaria para convivir, soñar, crear y vivir juntos hasta el final de nuestra existencia….
" Amor es Ren, porque de él
surge el amor que yo ciento por él.
Amor soy yo, por que yo
soy parte importante de este amor
que nace entre nosotros."
------------------------------------------
* En realidad lo que Horo quería utilizar era la palabra "suicidar" en vez de "matar", pero bueno, no se puede esperar peras a un manzano.
-- si lo se, este capitulo fue un asco, pero mi mejor intento.
Espero puedas dejar tu comentario, en verdad es importante para mi, te lo agradezco muchísimo.
Te invito sigas leyendo este fic si al menos te a gustado un poco, porque ya está llegando a su fin. Un Saludos a todos!!
Hasta la proxima!! jeje.. por cierto..alguien tiene idea de como va acabar todo esto?..XD
