Antes de comenazar:
Quiero Agradecer a todas las lectoras y lectores que aun sin dejar un comentario pasaron a disfrutar de la historia, recordemos que el objetivo principal era el que se divertiran un poco, que espero sí haya sucedido. Así mísmo, agradezco a Mitsuki Asakura y Horookeuusui por todo el apoyo y el ánimo que recibí. Muchas gracias en verdad, espero que el capítulo sea de su agrado.
¡Muchas gracias a ambos!
.
.
Pd: El siguiente capitulo se trata del fin original de la historia puesto que no me atreví a concluirlo de otra manera. ¡Diviértanse un rato!. ^^
.
Onceava Parte "No dudes de Mí"
.
Habían caminado por un largo trayecto, sin contar que más de una vez pidieron aventones a las camionetas que circulaban cercas de las carreteras. Horo Horo muchas veces renegó durante el trayecto preguntándole al chino el por qué no ayudaba con el transporte, y bien, su escusa fue que no lo había prevenido con anticipación y por lo tanto no podía ayudarlos. En fin, con un gran esfuerzo llegaron a territorios muy apartados de fumbari, y ahora, todos se encontraban descansando sobre unas piedras no muy lejos de donde se encontraba Hao Asakura, quien de igual manera, aguardaba para el encuentro.
Yoh - Les quiero pedir de favor una cosa más - expresó delante de ellos, inspeccionando a sus alrededores.
Manta- ¿Que cosa Yoh? – cuestionó con impaciencia.
Yoh volvió su cuerpo en dirección a sus compañeros y enlosando una sonrisa expresó - Prométanme que no interferirán en éste asunto; ésto es entre Hao y yo.
Manta- ¿qué?– dijo con sorpresa.
Yoh -Les pido en verdad que ninguno intervenga en esto.
Ryo - ¡¿Pero don Yoh?! – expresó en negación.
Yoh - No será necesario que intervengan. El haber permanecido a mi lado, ya han hecho suficiente.
Manta - Pero Yoh
Ren - Por mi no hay problema - interfirió con tranquilidad.
Horo- Ni por mi…
Ryo - Entonces, ¡puede contar con nosotros! ¡¿verdad muchachos?! – expresó ésta vez más animoso.
Todos- ¡Si!– gritaron todos al mismo tiempo animando a su amigo Yoh.
Yoh - Entonces, todo está claro. – expresó – ahora; ¡a caminar se ha dicho! ^^
.
.
Pronto habían llegado donde se suponía que se encontraría el hermano de Yoh en espera a su llegada. No obstante, no lograban verlo por ninguna parte; aparentemente él no se encontraba por ahí; sabían perfectamente que él no era del tipo de persona que rompería una promesa así que permanecieron en guardia y en silencio hasta que al fin apareció frente a ellos…
Hao - mm… por lo que veo, te aterró venir solo Yoh. Has venido con tus patéticos amigos. – expresó de manera déspota al tiempo que aparecía frente a ellos sobre la palma de su espíritu de fuego.
Yoh - ¡Te equivocas Hao!. ¡Ellos no están involucrados en esto! – alegó por su parte colocándose frente a sus compañeros a unos cuantos pasos en distancia.
Hao – je – rió con malicia - Supongo que has venido por tu estúpido Juego. – expresó con altivez.
Yoh - ¡He venido por tu respuesta!– alegó.
Hao - Entonces, creo que ya estás preparado para lo que te espera ¿no es así, Yoh?
Yoh - Por su puesto que sí. ¡Aquí me tienes! – dijo encaminándose lentamente hacia él, alejándose de sus amigos.
Hao – Je, ¡así me gusta! – mencionó con fruición en sus palabras, desvaneciendo el espíritu de fuego quedándose en el aire y al mismo tiempo permitiendo que la gravedad actuara sobre su cuerpo, cayendo al suelo con estilo.
Los amigos de Yoh se colocaron en guardia, observando cada movimiento que hacía el mayor de sus rivales. Hao sin la menor perturbación, caminó lentamente hasta colocase cercas de su hermano y fue hasta entonces que prosiguió diciendo. – Entonces tienes que saber, ¡que ahora me perteneces! – anunció tras enlozar una sonrisa de satisfacción en sus labios.
Yoh miro a Hao contemplando cada expresión de su rostro y comprendiendo lo que significaban sus palabras, dijo: – Lo sé.
Ren - ¡¿Que?! O_O – cuestionó con sorpresa desde la distancia.
Horo- ¡Lo sabía!, ¡ese maldito no está enamorado de nuestro amigo, Yoh!
Chocolove – Y él que esta dispuesto pue.
Ryo – Entonces, ¡No permitiré que se salga con la suya! – alegó por su parte tras su propio enojo.
Fauto - ¡Andando!, ¡Ayudemos a Yoh! – intervino en invitación a la batalla.
Todos – ¡De acuerdo!. ¡Haaaaaa! – gritarón justo en el momento en que realizaron sus respectivas posesiones tras dirigirse en dirección a Hao en combate.
Hao – Je, Sabía que lo harían, ¡Qué patéticos son! – expresó con burla realizando la posesión para recibir a sus invitados con agrado: aquellos que se encontraban ansiosos por convertirse en alimento de su espíritu de fuego.
Yoh en un fugaz movimiento, los atacó sin piedad al adelantarsele a su gemelo.
El chico de cabellos largos solo pudo girar su rostro con sorpresa y extrañeza hacia su hermano menor. La magnificencia de su prontitud con la que llevo la posesión y la cantidad de energía espiritual que emanaba de su propia esencia le habían hecho notar que su hermano había logrado alcanzar el nivel que tanto buscó. Ahora no había la menor duda, su hermano se había hecho lo bastante poderoso.
El semblante de Yoh le habló entonces de muchas cosas y sin intenciones de concluir con el combate al que minutos antes le había causado fascinación, desvaneció la posición de objetos.
Horo– ¡¿Por qué lo hiciste?!– le gritó con sorpresa, herido por el impacto que produjo su cuerpo contra el suelo.
Ryo - ¡Pero don Yoh! – alegó con dolor al ver de pie frente a ellos a Yoh, separados algunos metros con un semblante rígido en su rostro.
Yoh - ¡Les dije que no se metieran! ¡Esto es entre Hao y yo! ¡Así que evítenme la pena de matarlos! – expresó con palabras frías.
Hao - …
Todos - ¿Qué dices Yoh?– cuestionaron incrédulos.
Ryo - ¡No me digan …que... ¡¿el desalmando de Hao ya lo maneja a su voluntad, don Yoh?!– cuestionó con indignación tras observar el extraño proceder.
Ren - Si así lo fuera, ¡ya no importará más! - expresó con severidad a escasos pasos de Ryo colocarse de pie.
Ryo - ¿Qué dices?
Ren - Yoh así lo ha decidido – concluyó por su parte serio.
Horo- Entonces, será mejor que nos retiremos – intervino desganozo, colocándose en pie con dolor - no tenemos nada más que hacer aquí.
Manta - ¡Pero Yoh!, ¡Amigo!- gritó temeroso negándose a perderlo.
Fausto - ¡El ya no existe!. – expresó para el pequeño Manta.
Manta - ¿Qué? – expresó - Pero
Ryo - Ahora solo existirá en nuestros recuerdos – expresó con palabras melancólicas.
Ren - ¡Vámonos! – les gritó al tiempo que giró su cuerpo, alejándose del lugar, y luego ser secundado por Horo y Ryo…
Chocolove – ¡Tiene razón hombre!, ¡ni para qué quedarnos aquí!, solo tendremos problemas con Hao pues!. – dijo mientras les seguía a sus amigos para retirarse del lugar.
.
---------- Ha cierta distancia de los shamanes….
.
Hao - ¿por qué? - cuestionó al no entender el proceder de su hermano. Yoh les había hablando con ese aire frío y calculador, no era propio de él. Deducía fácilmente que en parte era para protegerlos de su propia presencia pero, ¿matarlos? La personalidad de Yoh no daba pie a comportarse así.
Al oír las palabras de Hao, giraron sus rostros en sorpresa en dirección a ambos shamanes y sobre todo sus miradas fueron colocadas sobre Yoh.
Ren – ¿acaso él?– cuestionó en sorpresa.
Manta - Entonces … ¡¿el no…?
Horo- ¿Por qué Yoh? ¡¿Por qué lo hiciste?! – cuestionó con frustración.
Yoh - ¡Por que así debe ser!–habló con frialdad – Ahora Hao - dijo al dirigir su mirada a él - eres libre de hacer lo que quieras. ¡Mas vale que lo hagas!.
Hao - O_O …. u_u …. ^ ^ ¡Bien! Je.
Yoh se hincó frente a Hao dejándose caer en sus piernas sobre el duro suelo quedando así sentado frente a él, permaneciendo en espera, a que Hao comenzara con su labor, aquella la que había decidido.
Hao se acerco a él lentamente mirándole desde la altura, observando cómo Yoh le miraba desde abajo. Tocó sus cabellos marrones al colocar su mano derecha sobre su cabeza y tras asegurar su mano un poco, se dejó apoyarse sobre un pie, mientras que el otro lo hincaba sobre el suelo para quedar mas o menos a la altura de su hermano gemelo. Entonces separó aquella mano que se mantuvo sobre la cabeza de Yoh, manteniéndola a una pequeña distancia entre ellas y al mismo tiempo en su rostro, figuró una sonrisa que enlozó con prepotencia.
Poco a poco, de su mano comenzó a despedir una luz, un círculo de energía que se veía sobre la cabeza del menor. Y sin esperarlo, Yoh comenzó a cerrar sus ojos con pesadez en sus párpados, entregándose completamente a él sin resistencia, ni oposición en manos de Hao.
Sus amigos observaban con detenimiento lo que acontecía ante sus presencias. Les resultaba difícil aceptar lo que Yoh decidió por su propia cuenta. El dolor que sentían al mirar a su amigo sin defensa ante un ser tan despiadado e insensible como Hao, les resultaba difícil de superar; no podían hacer nada al respecto. Su amigo Yoh se les iba de sus manos y no había nada que pudiera evitar aquel trágico destino.
Hao posó nuevamente su mano sobre la cabeza de Yoh minutos después. El silencio invadió rápidamente el lugar en el que se encontraban, solo el viento era capaz de vez en cuando romperlo con atrevimiento, pero la presencia humana, no había podido ser capaz. Ninguno de los amigos de Yoh tuvo la intención siquiera de provocar el menor ruido; casi no respiraban, se mantuvieron inmóviles ante aquella situación y no habían parpadeado desde que todo comenzó a causa del impacto.
Luego de varios minutos, se escuchó un ligero ruido. Había sido un pequeño gemido que Yoh produjo sin haberlo esperado. Poco a poco, el menor comenzó por abrir sus ojos, los hizo parpadear varias veces al regresar en si. Su mirada pronto buscó los ojos de Hao, preguntándose: "¿Qué sucedió?". Fue entonces que el mayor miró su expresión, reflejando de nuevo en su rostro una sonrisa que hizo confundir al menor mientras continuó diciendo…
Hao - ¿Ya despertaste?
Yoh - ¡¿Co – Cómo?!, ¡¿Me dormiste?!
Hao - ^ ^
Yoh - ¡¿Así es como conseguirás mi alma?!.
Hao - No.
Yoh - ¡¿Entonces?!
Hao - ¡Así es como conseguiré tu amor!. – expresó con voz dulce, retirando su mano de la cabeza del menor, mientras que en su trayecto pasó por la cien de su hermano hasta deslizarla sobre la mejilla izquierda de Yoh, rozándola mientras le sonreía - No deseo apoderarme de tu alma y lo sabes bien.
Yoh permaneció perplejo por segundos. Pero luego, tras cerrar sus ojos y colocarse en una posición ménos rígida aguardando silencio.
.
Yoh - ¡Si no me matas tú!, ¡entonces lo haré yo!. – dijo al fin, colocándose de pie.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
Todos (incluyendo a Hao) - ¡¿Quéeeeeee?!
Yoh - ¡Creo que oíste bastante bien!– anunció desvainando su espada.
Horo- Pero… ¡¿Estas loco?! ¡¿No que querías vivo a Hao?! – cuestionó incrédulo.
Hao - je. No logro entenderte – expresó al despedir una sonrisa cuando ocultó sus ojos.
Yoh - No quiero que lo hagas. Ahora me toca elegir a mí ¿no es cierto?. Entonces, ¡prepárate! ¡que yo SI te mandaré directo al otro mundo!
Ren - ¡¿es que habla enserio?! - cuestionó nervioso al escuchar sus palabras.
Ryo - ¡¿Pero qué demonios está pasando aquí?! – cuestionó confuso.
Fausto - No lo Sé; pero si es así, ¡yo no me opongo!
Chocolove - ¡Por su puesto hombre! ¡Ahora sí Hao obtendrá lo que se merece pues! ^^
Hao - … ^ ^ ¡Haz lo que quieras!. No pienso moverme. – dijo por su parte.
Manta - ¡Yoh! – expresó con preocupación.
Yoh colocó la espada Harusame muy cercas sobre el cuello de su hermano – No importa, ¡no ocupo que lo hagas! – advirtió con palabras frías.
Hao no se mutó, cerró sus ojos esperando que Yoh hiciera lo que tenía que hacer, aguardando el momento en el que el frío filo de su espada penetrara su garganta. Un pensamiento fugaz le hizo pensar en lo sucedido – " es extraño, lo sé", "prefiero morir, que matar con mis propias manos a Yoh" , "Aun" … "Aun yo" …… "Te amo Yoh". – dijo en sus adentros sintiendo como aquel sentimiento surgía desde su interior envolviéndolo completamente cada poro de su piel comprimiendo con ardor su pecho. El tiempo que había esperado se le había hecho ya eterno, al menos mientras su mente no lo engañara con hacerle creer que el tempo había sido ya prolongado. Si los ojos de Hao se abrieron nuevamente a la curiosidad, es por que no pudo evitar tenerlos por más tiempo cerrados, ya habían muchas ideas y preguntas que pasaban por su mente; ya era como para haber sentido como su espada se incorporaba a su cuerpo. – "Pero, ¿qué esperas, Yoh?!." – se volvió a cuestionar.
Yoh aún se encontraba en posición en espera del momento propicio para llevar a cabo la acción. Su rostro volvió a tener esa expresión fría denotando seguridad de lo que hacía. Hao no pudo dejar de mirar esos ojos que buscó; sus ojos trasmitieron cierto odio hacia su mirar. Aún curioso por su expresión, no le importó ver de qué modo le arrancaría la vida; mas bien deseaba mirar aquellos ojos de Yoh en el momento que llevara acabo aquel acto. Ahora solo le quedaba observar como su fin se aproximaba cada vez más.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
Yo - jijijijiji … ^ ^ - rió, cambiando de posición a una mas relajada tras haber guardando su espada.
Hao - ¡¿Pero qué demonios…?!! - expresó desconcertado.
Yoh - No quiero matarte, sabes bien que no quiero hacerlo Jijiji – rió con simpleza.
Hao - …………
Yoh - ¿Cómo te sientes ahora? - cuestionó esta vez.
Hao - O_O ….. u_u ….Yo, te pertenezco. Ésa fue mi decisión.
Yoh - Eso no responde a mi pregunta. – alegó por su parte.
Hao - Entonces debes entender que no me corresponde contestarla.
Yoh - ¿Por que? – cuestionó.
Hao - Por que ahora te pertenezco. Ese fue el trato ¿o no?
Yoh - ¡Hao!, ¿Es que acaso no tienes miedo de lo que pueda hacerte?
Hao - No. Ya no. - expresó seguridad - Tuve 48 horas para prepararme a lo que pudiera pasar.
Yoh - Eso quiere decir, ¿Qué ya lo tenías todo planeado?
Hao - Ya conocía mi respuesta. Pero desconocía que pudiera pasar.
Yoh - ¡No me gustó que jugaras conmigo! … - reprochó caprichosamente.
Hao - Esperabas que lo hiciera. Tu ya estabas preparado para eso. Eso es todo.
Yoh - Creí que lo harías… ¡me lo tome muy serio! - replicó nuevamente.
Hao - No haré nada que tú no quieras que haga; Y que no desee yo.
Yoh - H…a.. o… - expresó perplejo.
Hao - Ahora puedes hacer de mí, LO QUE SE TE PLAZCA HACER. – expresó con voz altanera aparentado que no le importaba ya nada.
La expresión de Yoh cambió con enfado - ¡No deseo hacerte nada! - le habló con severidad - Lastimarte no es lo que quiero, solo hice lo mismo que tu me hiciste para que te dieras cuenta que no es agradable jugar con la vida de los demás. Además- anunció molesto.
Hao - Además ¿Qué? ¬ ¬ - interfirió a su vez.
Yoh - ¡Olvida este estúpido juego! ¡Olvida sus reglas y todo lo demás!
Hao - ¿Por qué?
Yoh - ¡Por que sí! ¬ \ /¬
Hao - ¿Entonces me estas dando mi libertad?
Yoh - ¡Así es! – admitió con un gesto de frialdad para luego girar su cuerpo dándole la espalda a su gemelo, decidiendo con ello dejar el asunto en paz.
Hao - ¡Espera! ¡Yoh, Aguarda! ¿te irás sólo así?
Yoh - ¿Tienes algo que agregar? – cuestionó tras girar levemente su cabeza hacia su hermano, alzando una ceja en un gesto de frialdad (muy parecido a Anna).
Hao - Ahh …… yo. – intento decir, quedando abstraído al encontrar aquel gesto por parte del menor.
Yoh - ¡¿Si o No?! – alegó esta vez en un tono intolerante.
Hao se mantuvo en silencio antes de decir - Me hubiera gustado que las cosas hubieran terminado de diferente manera. – expresó ocultando su dolor en sus palabras.
Yoh - Y eso ¿a qué se deberá?; recuerdo que tuve que rogarte a que aceptaras a participar en esto. – contestó de manera indiferente.
Hao - Lo sé Yoh, pero
Yoh - Será mejor que lo olvides. No tiene caso que sigas con esto. – concluyó el diálogo alejandose de su hermano al reanudar sus pasos.
Hao Asakura inclinó la cabeza hacia el suelo en el momento en que sus ojos se humedecieron, empañándole la vista al entender el adiós. Sus palabras fueron como un cuchillada al corazón, hundiéndose y doliéndole como si lo estrujaran por dentro. Llevó su mano a la altura de su pecho sobre el sentimiento, en un intento de tranquilizar su dolor, presionándolo con fuerza para detenerlo -"Jamás le había oído decir que algo sería imposible", "¿Qué no tiene caso; dijo?" "¿Cómo puede decir eso?" "¿a casó no quiere volver a intentarlo?" "¡pero.. ¡¿por qué?!" – las lagrimas comenzaron a deslizarse silenciosamente de sus ojos ocultos tras su largo cabello castaño, aquella parte que siempre cubrían parte de su faz. Su rostro se obscureció, volviéndose cada vez más entre cortada la respiración. En segundos, Hao se había trasformado en un niño que lloraba sin consuelo detrás de Yoh - "¿qué?", "¿Lloro?", "¡no puede ser cierto!" "¡He caído tan bajo, que no me reconozco!"- expresó con suplicio tras sus sollozos- "Yoh, yo…" - suspiró -"Será mejor que me vaya, ya no pienso dentarte. Vive libre, Yoh"
Su gemelo detuvo el paso al sentir que tenía que hacerlo. Era ridículo la postura que había tomado sabiendo que Hao seguía amándolo - "¿Por qué hacernos sufrir?" – pensó mientras giraba en dirección a su hermano. ¿Cuál fue su sorpresa?. Al mirar la actitud que asumió después de aquella despedida, lo hizo comprobar que después de todo, lo que hicieran o no hicieran los dos, les afectaba. Aun se amaban y ambos deseaban volverlo a intentar. Lo miro con ternura; jamás había tenido el privilegio de verlo llorar así, tan tierno, tan dulce y vulnerable a la vez, con ese aire a inocencia en Hao.
Yoh - ¿Sucede algo Hao? – cuestionó serenamente mientras se acercaba a paso lento.
Hao - ¡Vete!. ¡No quiero que te acerques! – expresó agraviado al sentir el acercamiento de su hermano, provocando que le diera la espalda al fingir que todo lo que concernía a su persona era perfecto.
Yoh - Te Amo Hao. No quiero que llores por algo que yo te cause. – le anunció esta vez con cariño al llegar a sus espaldas.
Hao cesó el llanto – ¡¿Quién está llorando?! – fingió molestia en su voz.
Yoh- ¡Hasta tu lloras Hao! Jijiji, por eso las lagrimas son algo tan puro, ya que ellas salen de nuestros corazones.
Hao - ¡No va al caso!. – Le alegó de manera altiva sin mirarle.
Yoh - ¿Me dirás qué es lo que te sucede? – cuestionó con una voz calida al hablarle.
Hao - ¿Y qué ganaría con hacerlo?! – expresó con arrogancia
Yoh - Quiero que voltees a verme y nos pongamos a platicar acerca de nosotros; espero y estés de acuerdo –le mencionó tranquilamente.
Hao - ¿Dijiste?... ¿De nosotros? - cuestionó inseguro girando su cuerpo para verle de frente. Necesitaba mirarle a sus ojos, aquellos que le hablan de la verdad.
En esos breves segundos, había pasado por alto que su rostro se encontrara envuelto por las lágrimas y no lo contempló hasta que Yoh le ayudó a darse cuenta de ello.
Yoh - ¡Pero que lindo eres Hao!, ¡Eres un niño muy tierno!
Hao - ¡Qué malo eres! – declaró infantilmente mientras limpiaba sus lagrimas.
Yoh – Hao, ¿Podrás perdonarme?
Hao - ¿De qué te debería perdonar? ¿Por qué tendría que hacerlo? - habló con arrogancia.
Yoh - bueno… yo…. Por que yo…
Hao - ¡Olvídalo Yoh! No tengo por que perdonarte. No tienes porqué pedírmelo, tú haces lo que quieres, no te obligaré a nada.
Yoh - Quizás tengas razón, pero
Hao - ¿No ibas a irte? - arrebató en un tono sobervio.
Yoh - jijijiji … ¿Por qué lloraste?.. - cuestionó con infantileza sin prestar atención a su orgullo.
Hao - Eso no es algo que te incumba
Yoh - Quizás no… Quizás si…. ¿Quién puede saber eso?
Hao - ¡Yo! - concluyó con molestia.
Yoh - mmmmm…. Jijijiji. Hao, ¿Me amas?
Hao - ¿Ahora por que me preguntas eso? - cuestionó fastidiado por la actitud infantil de su hermano pero no podía negar que le gustaba que lo hiciera. Se sentía…
Yoh - ¿y bien?
Hao – Creo que más claro no podría estar ¿no lo crees? – dijo con una mirada suave al rozar con sus dedos sutilmente los cabellos que pasaban por delante de su rostro. Yoh le rió con ternura cuando sintió el contacto de su hermano, provocando un leve rubor en sus mejillas.
Yoh – jijijiji -rió
Hao suspiró de medio lado con conmoción, volviendo a fijar sus ojos a los de Yoh - Es verdad, lloraba por algo, y es porque…
Yoh - ¿si? – dijo emocionado.
Hao - Creí que se trataba de un adiós.
Yoh le miró con sorpresa pero luego sonrió invitandolo a que continuara.
Hao – Yoh, tu sabes que te Amo y por eso, quiero que me permitas estar de nuevo junto a ti, de darnos una oportunidad y comenzar de nuevo.
Yoh - ¿Y tu Hao, me lo permites? – cuestionó con en un tono dulce causando que Hao le mirara atonito un par de segundos y sonriera, trasformando su mirar con satisfacción. Se acercó lentamente a su hermano menor, estrenándolo entre sus brazos con ternura. Se sentía tan bien su cercanía, su tacto, su abrazo. Sus calidas manos recorrieron su cintura y su espalda, saboreando el aroma de su amado Yoh. Lo abrazó esta vez con más fuerza, tratando de robarle al tiempo el tenerle cautivo para siempre, esperando que aquel momento se volviera eterno. Besó dulcemente su cuello, y luego pasó sus labios sobre sus mejillas sonrojadas deslizando su respiración sobre su piel hasta alcanzar su oído, susurrándole - "te amo Yoh", volviendo a estrechar a su hermano en un abrazo más intimo.
Horo- heee… No entendí bien lo que pasó pero…
Ren - No importa. – aclaró con solemnidad - con mirarlos será suficiente para tí.
Ryo - ¡Bravo! ¡Bravo don Yoh! - gritó con júbilo interrumpiendo escandalosamente la escena de enamorados al recordándoles que también existían y que los habían estado observando.
Yoh - jijijiji – rió mientras les prestaba atención, seguido por Hao.
Manta - ¡Pero que bonitos se ven ustedes dos! – dijo melosamente en manera de burla. Logrando perturbar al mayor de los Asakura al ruborizarlo.
Horo- ¡Espero que no hagas sufrir a nuestro amigo Yoh! ¡Que te quede claro! - declaró alboroso.
Fausto - De nuestra cuenta corre que tu lo hagas feliz.
Ryo - Sí, no permitiremos que sigas de casanova por ahí – apoyó al entrar en el juego. Era extraño, pero molestarlo les había resultado facil por ese lado.
Hao - ¬////¬
Yoh – Muchachos - robó la atención - ¡Eso no sucederá!, jijij. ¡Primero lo hago sufrir yo, que el a mí!
Hao - ¡No digas esas cosas Yoh! ¡Se conciente! – pidió desprestigiado.
Ren – jejejeje, ya veo.
Todos - O///O
Yoh – jijiji.
Chocolove - ¿Y ahora que?
Yoh - ¡Será mejor que regresemos a casa! – expuso jovial.
Ren - ¿Y a dónde se supone que regresarás? – cuestionó con suspicacia.
Yoh – ¿He?
Horo- ¡No puedes regresar a la pensión con Anna! - declaró con sensatez.
Yoh – jijijiji. Es cierto, ¡se me olvidó! – advirtió divertido.
Todos (excepto Hao) cayeron de espaldas ante su respuesta.
Manta – (^ ^ U Huy pero que tipo!)
Yoh - De todas maneras ya no las arreglaremos, verdad Hao – dedujo sin preocupación.
Hao - si
Manta - no cambias Yoh ¿Que será de ti? – cuestionó con preocupación
Yoh - Pues entonces ¡vámonos!
Todos - ¡síiiiii!
Manta - ¡no has contestado mi pregunta! – gritó con exasperación.
Yoh - jijijiji, Manta, ¡ya verás que todo se solucionara!
Manta- No cambia- dijo cabizbajo con derrota, llenándose de angustia al visualizar su vida vuelta un desastre –"No puede pasar su vida IMPROVISANDO!" – pensó con irritación, sintiendo como una mano que le tocaba por ensima de su cabeza capturando su atención.
Hao – tranquilo cabezón, Yoh estará conmigo. ¡No tienes de qué preocuparte! – le expresó divertido, dejando a manta anonadado.
Manta - ¡pero eso es lo MAS ANGUSTIANTE! – gritó con desesperación mientras miraba como Hao reía a carcajadas con diversión.
.
.
= Canción Brave Heart =
.
.
- Realmente no se que decirles respecto a la vida que hemos estado llevando juntos Hao y yo. Pero puedo decirles que ni mi abuelo, ni Mikihisa y el resto de la familia estuvieron de acuerdo con nuestro modo de vivir ¡y claro!, qué decir de nuestra preferencia sexual. Recuerden que, en la vida siempre vamos a encontrar obstáculos que estarán ahí para impedir lo que se quiere llegar a lograr. Nunca debemos dejar que las adversidades resulten vencedoras, hay que luchar para que nuestros deseos, sueños y anhelos se vean realizados en un futuro, eso es lo que hace un verdadero shaman. No hay nada que en este mundo que no podamos lograr si no lo proponemos de corazón; solo hay que tener fuerza de voluntad. La pregunta es ¿Qué estas haciendo ahora para lograr lo que quieres? ^ ^ es algo sencillo, ¿no es cierto? Jijijij…
...Mientras tanto, por Hao no se preocupen, aún sigue con su loca idea de "un mundo de shamanes poderosos sin la raza humana". Jijijijijiji, Creo que resultará difícil hacer que encuentre una alternativa para lograr el equilibrio entre ambas parcialidades, pero no lo sabré hasta no intentarlo. Lo importante es que seguimos unidos, pase lo que pase todo se irá dando a su ritmo, por lo pronto, seguiré disfrutando mi vida al máximo como sé que cada uno de ustedes también lo hace. Sé que tal vez nos volveremos a ver más adelante ¿Cuándo? no lo sé Ese es uno de los muchos misterios de la vida. Mientras tanto, hasta que llegue ese día llegue yo…
Hao – Yoh, ¿Piensas quedarte ahí toda la tarde o que?
Horo– Es cierto no se que tanto murmura ese tipo.
Hao - Será mejor que te des prisa, ¡no pienso esperarte un minuto más!.
Ren - ¡Pero si ya lo haz hecho varias veces! ¡No se porqué te quejas tanto!.
Hao - ¬ ¬U
Ryo - Don Yoh, hoy es un día especial, ¡tenga en cuenta eso por favor!!
Manta- ¡Vamos Yoh!, ¡se nos hace tarde!.
Yoh – jijiji. Es cierto. Lo siento chamacos, es solo que… jijijiji.
Horo- ¡Hay no tienes remedio!. Con eso de que ya estas viviendo con tu enamorado ...– bufó con malicia.
Hao - ¿qué quisiste decir con eso? ¡¿A caso me vas a decir que tu no estas viviendo con Ren?!– cuestionó mosquedo
Horo- jijiji.. sip.
Hao – Entonces, ¡deja en paz a Yoh!
Yoh - Dejen de discutir, ¡ya entendí!
Chocolove - ¡Ya era hora!.
Fausto - Me alegra oír eso.
Ren - Será mejor entonces que nos marchemos.
Horo- ¡De acuerdo! – gritó animado.
Manta - Hoy es el día en que todos nos vamos a volver a reunir en la casa de Anna después de 2 años. Es importante ser puntuales. ¡Ya conocen a Anna!
Todos - ¡Eso ya lo sabemos!
Manta – ¡Huy! ¡Perdón! – expresó apenado.
Horo - jijiji ¡Esa vieja loca ni un rasguño me hace!
Ren - Yo no pienso sacarte de esa.
Horo- ¿he? T _T "Yo y mi gran bocota"
Hao - Veo que ustedes son muy indecisos. Será mejor que los lleve con ayuda de mi espíritu de fuego.
Ryo - ¡Buena Idea don Hao!
Yoh - jijiji, Entonces, ¡A partir se a dicho!
Todos – ¡Siiii!
Yoh - Bien, Me despido de ustedes de parte de todos los de aquí presentes y los que no estén, y les deseo buena suerte… ^ u^
Todos - ¡¿DEL CUAL TE FUEMASTE?! ¡¿A quién le dijiste adiós?!
Yoh - jijiji, de la que saben ya ustedes ^ ^
Todos - ¡Te dijimos que no le dieras tanto de esa Hao!
Hao - ¬ ¬ ¡Ya!, ¡ya!, ¡menos plática y más acción!.
.
.
Yoh - jijiji… Pero no crean que esto a terminado aquí. Aún nos falta mucho por vivir, esto solo fue una parte de una experiencia que concluye aquí y pronto vendrá otras nuevas experiencias qué compartir. Pero esta vez, tu fuiste testigo(a) de ello.
.
.
.
.
= FIN =
¡Animate a dejar tu Huella!
