Buenas! MUCHAS GRACIAS POR SUS RR, SUS FOLLOWING DE HISTORIA, Y ADDS A FAVORITE STORY AND AUTHOR!

me siento muy entusiasmada y feliz con su apoyo.

Este capitulo es más largo que los anteriores. para ver un poco el ambiente familiar y dar unas explicaciones dentro de la historia por los mismos personajes! Espero que les guste.

Capítulo 3
"Historias"

Kagome tomó rápidamente la toalla entre sus manos y ocultó su cuerpo. Sus ojos abiertos por la sorpresa de ver por primera vez a Sesshomaru siendo tan aterrador frente a ella delataron el miedo que sintió. Se mojó sus labios y sostuvo la marca de su cuello que había empezado a arderle bastante

- hermanito – los músculos del brazo de Sesshomaru se tensaron, marcándose más al apretar el cuello de InuYasha – pensé que eras más listo. Mi error – la voz grutal hizo que las orejas sobre la cabeza de InuYasha se achicaran sobre su cráneo.

- Sesshomaru, hijo, por favor bájalo. – la voz de la madre de InuYasha sonó suplicante haciendo que Sesshomaru la mirara de soslayo. Incluso en ese estado de descontrol, la suave voz de ella lo tranquilizaba.

- Ha visto lo que me pertenece – el agarre en el cuello del hanyou se apretó y sonidos de ahogo se escucharon, alertando a las mujeres presentes en la habitación.

- Él no sabía que ella no estaba presentable, hijo…- Izayoi se volteó para ver a Kagome y se percató que esta se sujetaba el cuello. – Kagome, ¿estás bien?

- duele…-

Sesshomaru giró el rostro para ver a su mujer arrodillada en el piso y abriendo su mano dejó caer a su medio hermano en el piso. En una ráfaga se acercó a Kagome y empezó a olfatearla, en el cuello, tratando de aliviar su olor. La lamió en donde estaba su marca y sintió como automáticamente ella se relajaba en sus brazos.

Izayoi aprovechó el momento para acercarse a InuYasha y cerciorarse de que estuviese bien. Tenía fuertes marcas en su cuello y de ser humano seguramente le durarían varias semanas, pero gracias a Kami, había heredado esa habilidad de youkai de curarse rápido. Suspiró aliviada y luego gaznateó a su hijo.

- Deberías saber mejor que meterte con la pareja de un youkai recién marcada, InuYasha Taisho. –

- Me dejé llevar por la ira, madre. – el hanyou se acariciaba el cuello para tratar de aliviar el ardor que había quedado por el veneno que su hermano había transmitido a través de sus garras.

- Tienes suerte, hermanito. Ahora largo – la voz de Sesshomaru no daba paso a titubeos y sin más Izayoi tomó a InuYasha de la muñeca antes de que Sesshomaru decidiese matarlo por idiota.

Una vez solos en la habitación Sesshomaru regresó su atención a Kagome quien lo veía con su mirada apaciguante. Era sorprendente como en esos seis meses trabajando junto a ella había aprendido a leerla y estaba seguro que la acción era recíproca.

- ¿estás bien? – Le preguntó ella con preocupación en su rostro – no te veía así desde aquella negociación con los Yatsue.

- No me recuerdes eso ahora. – Sesshomaru la levantó en sus brazos mientras se levantaba él del piso y una vez en pie, la dejó sutilmente en la cama. – ese idiota tiene mucha suerte que Izayoi estaba aquí y tu empezaste a sentir dolor… - la acarició en el cuello y un cosquilleó empezó a sentirse en el cuerpo de ella.

- Creo que mi reiki se está adaptando a tu youki….por eso duele cuando sientes emociones muy fuertes. Supongo que al revés sucederá igual.

- a mi no me ha parado de arder el cuello desde que te marqué. – Recogió la yukata del piso y se la tiró en la cara a ella juguetonamente – vístete. Debemos entender qué sucede.

Kagome se sentó en la cama y empezó a ponerse la ropa interior, pero sintió la mirada penetrante de Sesshomaru sobre ella. Lo miró ella entonces con la ceja levantada.

- ¿algo que te guste? – Preguntó sin realmente medir las consecuencias. En segundos, él estuvo sobre ella.

- Todo lo que vi me gusta – la voz ronca de él sonó en su oído y por segunda vez en veinticuatro horas, sintió como le arrancaban la ropa de su cuerpo.

/

- InuYasha, deberías empezar a pensar antes de actuar – El hanyou vio a su padre pasearse de un lado de la habitación al otro. Llevaba una yukata blanca con hojas verdes al final.

La última vez que había visto a su padre así de preocupado fue cuando su madre cayó enferma y estuvo rozando los umbrales de la muerte. En ese entonces, él no era más que un pequeño niño y no entendía muy bien lo que estaba pasando. Fue la primera vez que Sesshomaru se había echo cargo de él. Sin maltrato, sin frialdad, sin odio.

A veces extrañaba ese momento.

Cuando su madre estuvo recuperada, Sesshomaru volvió a tratarlo con indiferencia. Se empezaron a pelear más seguido y cuando su padre le dio su espada, todo empeoró más. Con el pasar de los años Sesshomaru había cambiado muy ligeramente su trato pero seguía siendo aquel frío bastardo. No entendía cómo se había atrevido a marcar a Kagome. SU Kagome.

Desde que la conoció en la universidad se había sentido atraído a ella. No precisamente en el ámbito amoroso, sino en el fraternal. Sentía que debía protegerla. Genuinamente la veía como una pequeña hermana y la idea de que bastardo hermano la marcara le revolvía la existencia.

- Entrar en la habitación de tu hermano con Kagome sin él a su lado… en serio, muchacho ¿quieres morir? –

- ¿Acaso apruebas esa unión padre? –

- No es cuestión de si la apruebo o no, InuYasha. Es cuestión de sentido común.

- Padre, tu hijo ha demostrado en numerosas ocasiones que le falta sentido común – Ambos se voltearon a ver a Sesshomaru caminando al lado de Kagome quien sonreía graciosamente a un pajarito que descansaba en su hombro.

- ¡keh! – InuYasha se cruzó de brazos y miró hacia otro lado, molesto.

- ¿Qué ha dicho el consejo? –

- Están investigando en antiguos pergaminos, pero no hemos sabido nada. Suponemos que mandaran a alguien pronto – el gran Inu no Taisho, miró con una sonrisa nostálgica tanto a Kagome como a Sesshomaru, recordando cuando él recién había marcado a Izayoi. – ¿cómo te sientes Kagome? –

- oh pues, bien - la sonrisa tranquilizadora de ella lo hizo relajarse – Duele un poco cuando nos alejamos, pero es normal según tengo entendido.

- lo es – dijo Izayoi con una sonrisa radiante y repartiendo té para todos – los primeros días es así. Luego pasa poco a poco. ¿Tú cómo te sientes Sesshomaru?-

- arde, pero es soportable – se sentó cual príncipe en el sofá y frunció el ceño al ver a Kagome echarse entre él y el idiota de su hermano.

- hey, InuYasha siempre ha sido mi amigo. Relájate – InuYasha sonrió triunfante a su hermano y Sesshomaru lo ignoró con sorna.

- hn –

- Kagome, ¿qué opinas de la reacción que han tenido sobre el ritual? – Izayoi se sentó cruzando sus piernas al lado de Inu no Taisho y miró con atención a Kagome.

- Sigo sin entender cómo alguien como Sesshomaru perdió el control de una manera tan tonta – lo miró con algo de reproche – pero creo que he reaccionado distinto a la marca porque mientras teníamos sexo – Los hermanos sonrieron al ver como sus padres se incomodaban ligeramente ante lo abierta que Kagome era con el tema - podía sentir nuestras auras pelear por el dominio. Es raro, porque he leído que las sacerdotisas tendemos a purificar ese tipo de fuerzas, pero la mía no intento eso. – Kagome se sentó erguida y miró a Sesshomaru como buscando una respuesta, pero continuó hasta el final porque en el fondo sabía que él no la interrumpiría. – Intentó más bien superarla por mucho tiempo sin destruirla…y cuando notó que no pudo simplemente decidió…

- encajar – asintió Sesshomaru – a mi me pasó igual.

- Izayoi tiene una teoría interesante al respecto. –

- Antes de compartirla, quisiera esperar que llegara alguien del consejo…- dijo Izayoi sonriente.

La familia empezó a hablar de temas triviales. Kagome se mantuvo algo ausente de la conversación sin participar pero escuchando atentamente. Jamás había visto a Sesshomaru e InuYasha hablar por más de cinco minutos sin discutir, pero ya llevaban veinte minutos intercambiando palabras con sus padres. Hablando sobre la empresa familiar, los trabajos independientes de cada uno.

Sonrió al darse cuenta porqué había un ambiente tan tranquilo y hogareño. Izayoi. La madre de InuYasha con su sonrisa pacífica y su voz aterciopelada relajaba. Anteriormente la presencia de ella le había dado esa paz, pero ahora bajo una situación tan apremiante como la de ella y Sesshomaru esa paz la había llenado aún más. Se había relajado tanto que no notó en qué momento el taiyoukai había pasado su brazo por encima de ella y cuándo ella había decidido recostarse sobre él.

Era una sensación agradable. Ella siempre se había sentido cómoda alrededor de Sesshomaru, incluso antes de trabajar juntos, nunca le molestó su efímera presencia cuando visitaba a InuYasha y, una vez trabajando para él, el miedo que todos en la empresa le tenían le parecía ridículo. Sí, el tipo era intimidante, pero a ella nunca le pareció aterrador, al menos hasta hacía unos momentos donde casi mataba a InuYasha, pero antes de eso, jamás. La sincronía que sentía al trabajar con él y las conversaciones laborales y académicas que mantenían, junto a los debates hacían su vida laboral más amena.

Fue sacada de sus divagaciones cuando escuchó el timbre de la casa sonar. Hizo ademán de levantarse pero Sesshomaru la contuvo y gruñó suavemente.

-¿Qué hace el monje aquí? – preguntó InuYasha extrañado.

- Él y una mujer…la he olido antes – dijo Inu no Taisho olfateando el aire.

- es Sango – dijo InuYasha – ha venido antes con Kagome.

El menor de los Taisho se levantó y abrió la puerta. Las voces de los tres intercambiando saludos se escuchó por el pasillo del vestíbulo hasta llegar a la sala donde estaban todos.

- Buenas tardes – dijo la voz varonil de un hombre caucásico de cabellos negros y ojos violetas, con varias perforaciones en las orejas.

- Miroku, qué placer verte – dijo Izayoi parándose de su asiento y abrazando al chico. – tenías mucho sin venir a visitar.

- lo sé, tía…han pasado cosas…-

- Sango, cariño, te ves hermosa – continuó la matriarca de la casa.

- gracias, tía. Tu también sigues hermosa. – la mujer de cabellos castaños y largos miró a Kagome y Sesshomaru y se abalanzó sobre la primera – Kagome, semanas sin saber de ti y me entero de esto por el monje pervertido! –

- hahaha lo siento, Sango, el trabajo me ha tenido estresada…- Kagome abrazó de corazón a su amiga e hizo una nota mental de hablarle más seguido.

- Hn, supongo entonces – dijo Inu no Taisho - que están aquí representando al consejo.

- en efecto, tío – dijo Miroku sonriendo – Sango y yo hemos pasado a ocupar los puestos de nuestros padres – el hombre saludó a Kagome con un movimiento de su cabeza – me acercaría a abrazarte pero Sesshomaru me mataría. –

- apuéstalo, monje – dijo InuYasha mostrándole su cuello.

- Bien – dijo Sango sentándose y aceptando la bebida caliente que le proporcionaba Izayoi – como dijo Miroku, él y yo hemos pasado a ocupar los puestos de nuestros padres, sin embargo no será hasta dentro de tres días que se hará el anuncio oficial.

- por eso la invitación – dijo Inu no Taisho asintiendo.

- Correcto. – continuó la castaña dando un último sorbo a su té para colocarlo en la mesa de la sala – Por reglas de nuestra sociedad cuando una humana y un demonio o viceversa se unen en un ritual de marca, se les debe explicar antes de todo lo que conlleva una unión así. No es algo fácil de llevar y a pesar de que ustedes siendo tu una miko y él un taiyoukai con varios cientos de años encima conocen esto, es nuestro deber explicarles con testigos.

- Sí – dijo entonces Miroku – El ritual de marca une por completo a las dos personas en cuestión. Los vuelve inseparables, al punto que la separación física los primeros meses es dolorosa e impensable. En caso de que uno tenga un tiempo de vida largo, este es reducido a la mitad, dándoselo a su pareja para que vivan juntos la misma cantidad de tiempo. Por los primeros seis meses aproximadamente, solo pueden descansar adecuadamente si el otro está cerca y aunque no sientan las emociones del otro a flor de piel, si las llegan a sentir cuando estas son muy fuertes. Igual si uno está en peligro el otro lo sabe y por su puesto si uno llega a morir, el otro lo sabría. Esto es muy, muy difícil puesto que el otro, si no sobrelleva el dolor, moriría de tristeza. Es como si te quitaran algo que ya era parte de ti.

El hombre hizo una pausa para sacar unos pergaminos de su maletín. El silencio en la sala era cómodo y Kagome sintió que escuchaba a su abuelo hablarle. Ella, siendo la custodia de la perla de las cuatro almas había conocido muchos monjes y sacerdotisas en su vida, y había tenido la oportunidad de conocer a Miroku en sus entrenamientos. Eran buenos amigos y le causaba algo de orgullo ver que a pesar de ser bromista y pervertido, conservaba ese matiz sabio que siempre había tenido en él.

- Además de eso, durante el primer mes, en algunos casos meses, el hombre, ya sea humano o demonio, siente una necesidad de protegerla de todo y todos. Es algo instintivo que no puede evitar, simplemente lo siente, es por eso que no recomiendan a hombres o personas algo ajenas a acercarse mucho a la mujer durante ese tiempo. Otra cosa importante a notar es la necesidad de estar en contacto con el otro así sea mínimo. - el monje puso los pergaminos sobre la mesa – en estos pergaminos está la historia de la primera miko en unirse a un youkai poderoso, sin embargo este youkai era solo eso un youkai no un taiyoukai y el reiki de la miko no estaba ni cerca del de Kagome. Es algo complicado para nosotros descifrar exactamente el caso de ustedes dos, por lo cual es deber en este caso de Sango de recopilar datos para futuras referencias y para nuestra historia como sociedad. – Sango asintió sonriéndoles – y antes de decirles nuestras conclusiones hasta el momento, me gustaría escuchar las suyas.

- Bueno – comenzó Izayoi con su usual tono de voz – Yo estuve buscando en la biblioteca familiar pergaminos y libros al respecto y no encontré nada que nos pudiera ayudar. Como le dije a Inu ayer, yo creo lo siguiente: en los rituales normalmente las auras pelean. En mi caso, la de inu era muchísimo más fuerte, por tanto yo realmente no opuse resistencia. Sin embargo, Sesshomaru hace años sobrepasó a Inu y Kagome, desde el momento que nació ha tenido una gran cantidad de reiki en ella. Creo que durante su ritual, así fuese no mediado con anterioridad, sus auras batallaron por inercia. Una tratando de ganarle a la otra pero simplemente ni una pudo ganar. Creo que ambas simplemente tienen igual poder y al momento que Sesshomaru la mordió la pelea terminó.

- pero cariño, si fuese así, cada mujer u hombre marcado independientemente de su raza caería desmayado –

- no – intervino Sango – porque uno de los dos saldría vencedor. En este caso, según lo que explica la tía, no hubo ganador…fue digamos un empate.

- pero, ¿no crees que en los demás casos, el que pierde caería desmayado?-

- no. Normalmente el aura que es más poderosa, no tiene que hacer esfuerzo – continuó Izayoi – el aura menos fuerte simplemente cede…para una miko su instinto es purificar y Kagome nos explicó como sintió sus auras luchar mas no purificar a Sessh.

- y ella sigue siendo humana, por mas fuerte que su aura sea. No ha tenido la necesidad de luchar ni entrenar suficiente su reiki para fortalecerse físicamente y la batalla en sí de sus auras debió agotarla. – terminó Sango.

Los presentes se quedaron en silencio analizando las palabras y la teoría de Izayoi. Muchas cosas hacían sentido y Kagome no tenía duda que la mujer tenía razón.

- eso no explica por que mi cuello sigue ardiendo. – dijo Sesshomaru.

- Eso lo mencionó tu padre al contactarnos. Al principio pensamos que quizá ella había echo inconscientemente un plan de purificación lento y por eso sentías eso, pero creo que si fuese así, no estarías presente ahorita mismo – Miroku sonrió un poco y le guiñó un ojo a Kagome.

- ¿Podrían contarnos cómo se sintieron durante el ritual? – dijo Sango sacando una mini computadora portátil de su maletín y preparándose para anotar.

Kagome suspiró y miro a Sesshomaru. Mantuvieron la mirada sobre el otro durante aproximadamente un minuto y los presentes en la sala no pudieron evitar notar el destello de entendimiento, como si se comunicaran con tan solo verse. Algo que no era poco común entre parejas de esa índole, pero sí lo era entre recién marcados. Llevaba varias décadas una comunicación como esa pero, en ellos parecía natural. Miroku le lanzó una mirada a Sango y esta entendió al instante y prosiguió a escribir.

Finalmente Kagome frunció el ceño y cruzándose de brazos se separó un poco de él, como molesta a lo que el youkai sonrió pero no quitó su brazo de encima de ella.

- Bien – comenzó Kagome – aparentemente yo soy la que debe hablar… - miró con molestia a Sesshomaru y prosiguió a contar lo mismo que había dicho a sus nuevos familiares una vez más.

Cuando la mujer terminó su historia, tanto Sango como Miroku se quedaron en silencio. InuYasha a mitad de la historia se había levantado para contestar una llamada y volvió justo cuando el silencio reinaba nuevamente en la sala.

- En el consejo – comenzó Miroku – nosotros habíamos llegado a la misma conclusión de la tía. Las uniones entre mikos y demonios han sido pocas y por lo general las peleas de auras habían sido largas. Al momento de unión ninguno había caído desmayado, pero eso tendría sentido en ese entonces pues las mikos, sí pudieron haber desarrollado la resistencia física suficiente, teniendo que entrenar y luchar constantemente.

- Algo curioso y en común que comparten ustedes y con lo que hemos leído es que ha pasado fortuitamente. Al parecer la bestia dentro del demonio había tomado el control, pero a la vez, era algo que la miko había considerado en algún momento. Como si en un nivel inconsciente hubiesen considerado estar con el otro. – dijo Sango tendiéndole copia de los pergaminos – les dejaremos esto para que lean al respecto.

- En cuanto a porqué te arde, después de escuchar a Kagome tengo un posible motivo. – La mirada de Miroku se hizo intensa – puedo ver por la coloración de tu piel que es un espejo a donde tu marcaste a Kagome. Creo que al ser Kagome tan poderosa y pues…tan cabeza dura a veces – le tiró otro guiño para suavizar sus palabras – te marcó.

/

OH SÍ.

habrá Miroku Sango porke AMO esta pareja. siempre me ha parecido que él es super sabio y que ella es bastante observadora.

el proximo cap será más corto que este, pero tendrá muchas cosas interesantes!

NOS LEEMOS Y DE NUEVO, GRACIAS POR SU APOYO.