Hello! Wao, veo que les está gustando la historia y eso me agrada mucho! para mi es sumamente halagador que les guste mucho y la verdad, me alegra montón recibir sus RR, sus follows y adds!
No pensé que tuviera tanta aceptación la historia siendo en un universo alterno pero creo que ha sido algo refrescante. a lo largo de los capitulos se les irá explicando más del mundo y como está construida la sociedad del universo este.
Sin más les dejo este capítulo, más corto pero bueno. ya estoy trabajando en el cinco y seis. nosé cuantos caps haga tho.
Capítulo 4
"Sentimientos"
- hmm, eso es interesante, Miroku – dijo Inu no Taisho levantándose del sofá - creo que tengo algo al respecto… - se dirigió hacía el pasillo y se perdió de vista.
- eso tiene sentido – dijo InuYasha – después de todo, las mujeres youkais también han dejado marca sobre hombres.
- y son más notorias entre más fuerte es la hembra – asintió Sango.
- y porqué simplemente no se ve una marca, como la luna que él me dejó –
- porque esa marca ha estado en mi familia por años. - dijo Sesshomaru – y entenderás que mi familia es una de las primeras en la tierra. –
- pero toda marca hecha por primera vez – dijo Inu no Taisho – demora en aparecer…- llevaba un pergamino en la mano y lo trataba con muchísimo cuidado. – Este pergamino es el recuento de mi abuelo, el primer Taisho, cuando conoció a mi abuela y la marcó. – dejó el pergamino sobre la mesa y Kagome no entendió bien los caracteres dibujados – es japonés antiguo, cuando aún la lectura no difería tanto de la china. – colocó su dedo sobre uno de los párrafos del documento y leyó en voz clara –
"No sé que me llevó a morderla, pero lo hice…mi bestia había tomado el control y no pude hacer nada, pero sentí como parte de mi, de mi fuerza se iba con ella. Idori gritó y tuvo dolor por varios días. No un dolor insoportable, se le veía tranquila, pero le ardía. Traté de aliviarle el dolor cuando la tomaba entre mis brazos, pero era un alivio momentáneo.
Al final del quinto día de espera, por fin dejó de arderle. Entonces una pequeña luna de color violeta había aparecido en donde la había mordido y ese se convirtió en el emblema de mi clan. ¿Por qué una luna? Lo supe en seguida. Porque mi primer amor – y sí, los demonios somos capaces de sentir amor – antes de ella, había sido la luna. Cuando ella llegó, ella, era mi luna. "
- ¡Qué romántico! – exclamó Izayoi – Hmmm, ¡no puedo esperar a que sea el quinto día para ver que le saldrá a Sesshomaru! –
- Cariño, no sabemos si le saldrá algo…- dijo su esposo.
Los presentes poco a poco fueron desviando el tema de la marca, hablando sobre la vida de Sango y Miroku y cómo habían heredado los puestos de sus padres en el consejo. Sango era la hija mayor de su familia, y mas que eso, era apta en pelea cuerpo a cuerpo, había cazado muchos demonios fugitivos y tenía un conocimiento vasto de la sociedad y reglas de su mundo, aún más que su padre. Miroku por otro lado, era el monje más fuerte de su generación. Su poder espiritual no se comparaba al de Kagome, pero era muy fuerte y poseía una astucia que sobrepasaba la humana. Al escuchar esto, la miko presente recordó que la primera vez que vio a Miroku pelear le recordó a un gato cazando.
Al final de unas horas, Izayoi los hizo pasar al comedor a cenar. Amenamente, todos compartieron la comida como si se tratara de una celebración inusual y por primera vez en mucho tiempo Kagome se sintió en familia. Sus padres habían muerto cuando ella era una pequeña y su abuelo quien había quedado a cargo de ella, murió cuando ella empezaba la universidad. No tenía hermanos, ni más familiares así que estuvo sola mucho tiempo hasta conocer a InuYasha y sus demás amigos.
Sesshomaru no podía dejar de observar como ella encajaba perfectamente en la escena con sus padres y su idiota hermano, al igual que el monje y la exterminadora. Anteriormente había comido junto a ellos, pero ahora que estaban todos juntos y que ella había pasado de ser la secretaria que quería echarse a su pareja, la escena le daba mucha más tranquilidad.
- porque ella nos pertenece y por tanto pertenece a nuestra familia – su bestia le habló roncamente, feliz por la realización de él.
- sigue siendo un error. –
- no deberías decir eso. Recuerda que yo no me equivoco – y diciendo esto último se volvió a callar.
Cuando la cena acabó, se dirigieron nuevamente a la sala para seguir platicando. Con bastante frecuencia vieron a Sango tomando notas de algunos detalles que solo para Kagome y Sesshomaru pasaron desapercibidos, pues incluso el despistado de InuYasha había notado lo bien que encajaban juntos. Debía admitir que su ira inicial había sido bajada a casi inexistente después de verles de esa manera.
- Bueno, creo que por hoy nos retiraremos. Pasaremos por aquí en cuatro días para ver si aparece alguna marca en Sesshomaru.
- Creo que nos veremos antes – dijo Sango – después de todo están invitados a la ceremonia de anuncio donde tomaremos formalmente los cargos de nuestros predecesores.
- es correcto, lo había olvidado, querida Sango. Además de bella eres inteligente. Dime, ¿cuándo tendremos hijos?
El golpe no se hizo esperar.
- habías estado comportándote tan bien – dijo Kagome tomándose la frente con pesadez.
- me debes dinero, rey de hielo – dijo InuYasha y automáticamente Sesshomaru le tendió un billete de cinco. – sabía que antes de irse diría una de sus líneas.
- Antes de irse – dijo Sesshomaru mirando a los miembros del consejo – quisiera saber si aplicamos al ritual de separación – su padre e Izayoi lo miraron casi escandalizados mientras que su hermano se enfocó en Kagome quien rápidamente se tensó. – la marca que le he puesto ha sido por error, un desliz.
- pues – Miroku titubeó un poco – bajo esa circunstancia sí aplica, pero debo remarcar que es algo sumamente doloroso a nivel físico y mental…
- y demora un mes en realizarse la poción que los alejará definitivamente. Muy pocas parejas en la historia han decidido separarse y el dolor ha sido demasiado. Incluso después de décadas de separación el dolor es perenne.
- nada que no podamos aguantar, ¿verdad Kagome? – la voz fría de Sesshomaru los impactó, sobretodo después de cómo había actuado durante todo el día. Su bestia gruñó y gimió dentro de sí, pero la ignoró.
- exacto – dijo ella en un tono igual de gélido que el de él. – fue un desliz.
- llevaremos la petición ante los demás y les informaremos mañana. –
- gracias – dijo Sesshomaru y dando una vuelta se perdió en el pasillo.
Kagome por su parte se encogió de hombros y pasó a subir las escaleras.
- démosle tiempo. Quizá cambien de opinión cuando vean lo que nosotros hemos visto. – Izayoi los abrazó con dulzura en el umbral de la puerta mientras los tranquilizaba con una de sus cálidas sonrisas.
- espero que sea así, tía…- dijo Sango en tono preocupado.
- será así. –
/
Kagome había pasado gran parte de los últimos dos días en casa de los Taisho leyendo el pergamino que Miroku y Sango les habían dejado. La historia de Reiko y Tetsuya era interesante. Estaba narrada en tercera persona, como si alguien que los conocía contara la historia y a la vez supiera absolutamente todo. Cada cierta cantidad de párrafos había citas que uno o el otro dijeron dándole un toque personal a la bella historia.
Suspiró triste al darse cuenta que ella probablemente jamás tendría algo así. A pesar de que en el trabajo Sesshomaru y ella habían estado actuando como siempre, en casa el tipo la confundía. Le tomaba la mano y la abrazaba suavemente y luego se alejaba de ella sin más, espantado. Por más que ella se repetía una y otra vez que solo era su instinto de youkai, una pequeña parte de ella mantenía esperanzas de que en serio la quería.
Esa tarde en particular, el youkai la había estado viendo bailar en la terraza a solas y cual depredador se había lanzado sobre ella, haciéndole el amor. Por kami, aún podía recordar sus caricias suaves y delicadas sobre su piel. Sus besos húmedos sobre cada parte de su cuerpo y la manera tan apasionada en la que la había penetrado.
Al finalizar, la había abrazado y dado un beso en la frente y así como vino se fue. Sin embargo, cuando volvió a verlo en la sala, la ignoró sin tregua , incluso cuando le preguntó inocentemente qué veía en la televisión, su tono había sonado mordaz, lastimando sus frágiles sentimientos.
Sabía que gran parte de la culpa era de ella por dejarse llevar tan fácilmente, pero le resultaba difícil decirle que no, cuando la besaba de esa manera tan…perfecta. Suspiró una vez más y dejó el pergamino a un lado. Se estiro perezosamente y con una sonrisa triste empezó a caminar por el amplio jardín.
- está triste y es tu culpa. –
- si no la hubieras marcado, estaría feliz –
- deseando estar con nosotros. Eres un idiota. Casi tan idiota como InuYasha. Yo no quiero separarnos de ella y más vale que tú te des cuenta antes de que sea tarde. –
- no me compares con ese hibrido. - el tono aburrido de Sesshomaru hizo a su bestia rugir enojada, pero no dijo más.
- hijo – la voz de su padre lo sacó de su discusión - mañana es la gala donde Sango y Miroku tomaran oficialmente el puesto de sus padres en el consejo.
- lo sé. Supongo que quieres que Kagome y yo vayamos –
- depende de ustedes. Si van todos sabrán que son pareja. Igual…Hojo, el amigo de InuYasha y Kagome está interesado en llevarla – Sesshomaru gruñó – ¿cuál es el problema? De igual forma deseas separarte, así que aunque se te sea difícil deberías dejarla ir desde ya, ¿no?
Inu no Taisho se fue con una sonrisa triunfante dejando a su hijo solo y pensativo. Al final del pasillo Izayoi lo miraba con una sonrisa. El youkai sonrió a su esposa y le abrazó con cariño.
- tendremos nietos corriendo por aquí, Izayoi. Hermosos hanyous –
- espero, amor – parecía preocupada – Kagome no se ve feliz.
- Sesshomaru no está escuchando a su bestia, pero lo hará. –
- ¿cómo lo sabes? –
- porque yo traté de pelear con la mía, pero ella siempre tuvo razón. Tú eras la indicada. Me tardó notar que tenía razón. Pero lo hice.-
/
Sesshomaru siguió mirando a Kagome quien daba vueltas en el jardín. Un aura azul flotaba alrededor de ella y su ardor en el cuello se apaciguó bastante. De repente notó como las hojas se hacían más verdes, las flores se abrían más, los pequeños animales dejaban de moverse y como el alma de ella cantaba sin voz. Sus ojos siguieron cada paso que ella dio notó como aún con ojos cerrados se desplazaba por el lugar sin tropezarse. La canción tranquilizó a su bestia quien se limitó a ronronear al compás de ella y no pudo negar que por primera vez en muchos años se sintió feliz.
Su teléfono vibró y notó que tenía un mensaje de texto de Miroku.
"Hemos aprobado el ritual de separación. Si me confirmas, siendo tú el alfa de la relación, se iniciaran los preparativos."
Sesshomaru miró a Kagome una vez más, sintiéndola cantar y por alguna razón supo que quizá inconscientemente ella cantaba para él. Que la presencia de ella intentaba calmar no solo a su bestia, sino a él mismo y la idea de no tenerla en ese jardín, no le agradó
Y por alguna otra razón…no supo porqué, contestó a Miroku.
"No. No lo hagan".
AJA, un Sesshomaru no quiere separarse de nuestra miko, eh! bueno préparanse para el siguiente cap.
De nuevo, GRACIAS POR SU APOYO!
