Hola de nuevo a todos y perdón por la tardanza en subir este cap, pero aqui esta despues de estos meses de ausencia, pronto lo prometo estarán los demás capitulos de esta historia.

Agradezco a todas las personas que se han dado el tiempo en leer esta historia e igualmente gracias a los que se permitieron dejar un review con sus comentarios, también a todos los que agregaron esta historia a sus favoritos, de verdad, muchas gracias.

Ahora si aqui esta el capitulo ocho, espero que sea de su agrado


CAPITULO 0CHO

LA VERDAD

1 de Enero del 2018

Hospital San Mungo de Enfermedades y Heridas Mágicas.

Una mujer de cabello negro corto y tez morena entró con elegancia por las puertas del hospital, se acercó a una joven recepcionista quien la vio con gran admiración y respeto.

-Señora Zabini, ¿En qué puedo ayudarle?

-¿En qué habitación se encuentra Rachel Zabini?

-Cuarta planta, daños provocados por hechizos, habitación 243.

La señora Zabini avanzó hacia la cuarta planta con nerviosismo, cuando la carta de Hogwarts llegó a su casa comunicándole lo que había sucedido no podía creerlo.

Su hija no estaba herida en San Mungo de gravedad, estaba en el colegio disfrutando de las fiestas; pero la dura verdad la golpeó.

Su hija sí estaba en el hospital y estaba muy grave así que, hasta ese día se decidió en ir a ver a su pequeña hija.

Con lágrimas en los ojos, se acercó a la ventanilla de la habitación, puso una mano en su boca y las lágrimas comenzaron a salir de sus ojos castaños.

Ahí estaba su hija, acostada en una cama y llena de tubos y vendajes, inconsciente.

-Rachel-dijo con voz ahogada-¿Por qué tú?

-¿Parkinson?-dijo una suave voz detrás de ella. La mujer de cabello negro se giró lentamente aun entre lágrimas.

-Hola Brown, supe que tu hija…

-No te preocupes está bien, ahora debemos preocuparnos por Rachel.

-¿Debemos?

-Si no hubiera sido por tu hija, Jordana estaría en el mismo estado que Rachel o talvez…muerta. Le debemos la vida de ella a Rachel.

-¿Cómo esta?

-Mal, recibió un extraño hechizo, le han hecho varias transfusiones de sangre perdió demasiada, los doctores dicen que es como si algo la exprimiera por dentro.

-¿Hay alguna esperanza?-dijo Pansy con voz pastosa.

Lavender negó-No se sabe, esperan un milagro.

Pansy se soltó a llorar amargamente, Lavender dejando los prejuicios atrás la abrazó. No importaban las casas, clase social, ambas estaban en el mismo barco.

&&&&&&&&&&&&&&&&&

Transilvania

Un hombre corpulento volteó varias mesas creando un gran estruendo, estaba furioso, sus ojos transmitían rabia, odio e ira.

-¡ESOS MALDITOS BRUJOS!-gritó pateando las mesas y todo lo que se encontraba en su camino.

-No ganarás nada destruyendo los muebles de la mansión, Yaxley-dijo una joven de diecinueve años que lo veía tranquila.

-¿Qué no entiendes Lestrange? ¡Dossiers gana terreno y otro de los cinco elegidos se ha revelado ya! ¡Van tres, solo faltan dos!

-Claro que entiendo, además no sabes cuál es la siguiente parte del plan.

-¡Si lo sé, es descubrirlos, matarlos y darle un fin a todo este embrollo!

-¿Y qué pasa con Charlestón? ¿Acaso ya olvidaste lo primordial de todo esto?

-Acabaran descubriéndolo de todos modos.

-¿Crees que sospechen de nosotros?

-Entonces es momento de darles un ultimátum a esos mocosos-dijo Lestrange con maldad.

Yaxley sonrió, esa chica le agradaba, si hubiera nacido en el momento en el que el señor tenebroso tomaba poder, sería una excelente mortifaga, lástima que ya no era así y los mortifagos restantes tenían que esconderse en esas organizaciones antiguas.

&&&&&&&&&&&&&&

Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería, Sala Común de Gryffindor

Roxanne entró envuelta en bufanda y guantes seguida de su prima Molly, ambas reían y platicaban sobre lo que habían pasado en navidad con la familia.

Se sentaron en unas butacas frente al fuego que poco a poco las fue llevando a un sopor tranquilo y cómodo hasta que Roxanne recordó que tenía que ver a cierta chica que la había dejado preocupada. ¿Dónde estaría metida?

-Lo siento Molly, tengo que buscar a Gaby, ¿Quieres venir?-dijo sacudiéndose todo el sopor mientras se levantaba y se colocaba bien la bufanda y los guantes.

-No te preocupes, ve a buscarla…está haciendo frío como para salir, esperare a las chicas, anda ve.

-Nos vemos-dijo y salió por el retrato.

&&&&&&&&&&&&&

Terrenos de Hogwarts

Lorcan Scamander estaba sentado sobre los escalones que daban al campo de quidditch. Tenía su cabeza agarrada sobre sus manos y estas a la vez estaban con los codos sobre las rodillas.

Esa navidad había tenido extraños sueños, uno tenía que ver con Scorpius Malfoy, no entendía al inicio porque pero al seguir los sueños, uno tenía que ver con el anterior y todos acababan en lo mismo.

Una guerra y una especie de alianza.

Según los sueños, él aparecía como protector de Malfoy, ¿Por qué? ¿Qué tenía Malfoy de especial? No podía entenderlo, además no eran los únicos que había tenido; los que más lo atormentaban eran acerca de un futuro romance con Roxanne Weasley.

No es que no le agradara la idea, pero es que eran muy chicos para enamorarse o al menos eso creía. Sonrió de medio lado; pensándolo bien, la idea no era tan mala, lo intentaría, ¿Qué acaso no decían que el que no arriesga no gana? Pues bien, pondría eso en práctica.

Un destello dorado atrajo su atención, dirigió su mirada hacia donde provenía ese destello y descubrió de quien se trataba. Era Gabriela Charlestón, estaba sentada a orillas del lago, ¿Qué hacía sola en medio de tanta nieve?

Las puertas del castillo se abrieron de golpe, giró su cabeza hacia atrás para ver de quien se trataba…ya lo intuía y volvió a sonreír, más tarde tendría la respuesta que buscaba.

&&&&&&&&&&&&&&&&

Lago Negro, Hogwarts

Se dejó caer derrotada sobre la blanca nieve que adornaba los jardines del colegio. Había sido una navidad negra, amarga, la primera de muchas.

Aquel 25 de diciembre, los hermanos Charlestón la pasaron de luto y llorando en silencio por todos los rincones de Hogwarts. Estaban juntos, dándose un consuelo que ninguno sentía.

¿Por qué tuvo que morir su padre? ¿Por qué parecía que su madre los había abandonado? Era cuando más la necesitaban y ella solo les enviaba una escueta carta diciéndoles que no saldrían del colegio para las fiestas.

Gabriela y Aarón intercambiaron miradas dolidas y sonrisas forzadas para después dirigirse a su propia mesa.

Puso su cabeza sobre sus rodillas mientras lágrimas silenciosas caían por su rostro, extrañaba demasiado a su padre aún después de los regaños por haber sido una Gryffindor.

Sintió unos pasos atrás de ella, alguien se acercaba corriendo a medias hacia ella, una respiración entrecortada le hizo levantar la mirada a aquel improvisto acompañante.

-¡Por fin te encuentro Gaby!-dijo James sentándose a un lado de ella, tenía la túnica del colegio abrochada, la bufanda roja y dorada alrededor de su cuello y los guantes protegiendo sus manos del frío.

-Hola James-dijo la chica con la mirada ida.

-¿Qué tal las fiestas?

Gabriela se levantó enojada ante el asombro de James quien no le quitaba la mirada de encima.

-No me preguntes eso, ¿Quieres?

James enarcó una ceja entre divertido y confundido, se levantó rápidamente colocándose frente a la rubia que lo veía con furia en sus ojos verdes. Se dispuso a contemplar esos ojos llenos de determinación y seguridad mezclados ahora con ira y dolor; suspiró algo no andaba bien.

-¿Te hizo algo tu hermano? ¿O estás preocupada por lo que paso con Thomas y Zabini?

-No es nada de eso-dijo rodando los ojos. James la miraba fijamente esperando que siguiera hablando.

-Bien, tarde o temprano tendrías que enterarte-dijo Gabriela en un pesado suspiro lleno de pena y angustia.

-¿De que me tenía que enterar?-dijo James nervioso.

-¿Recuerdas que les dije que no podía salir del castillo por navidad?-James asintió-Fue porque mi mama mandó una carta…en esa carta decía que aun no había encontrado una buena casa para nosotros tres, que lamentaba no vernos en vacaciones y que además era por nuestra seguridad.

-No te entiendo-dijo James con una sonrisa nerviosa.

-James, mi padre murió en el verano, un mes antes de entrar a Hogwarts.

Ahora James entendía porque ella siempre se alejaba con su hermano, porque decían que los veían llorar, porque se había vuelto más tímida que antes. Ahora lo comprendía.

-Lo siento mucho-dijo con la mirada apagada.

Gabriela se encogió de hombros-Gracias.

-¿Cómo murió?

Ante la pregunta, Gabriela se tensó y los ojos se le llenaron de lágrimas.

-Asesinado, a mi padre lo mataron James.

Potter se acercó a su triste amiga y la abrazó, Gabriela se soltó a llorar, el chico sentía una fuerte opresión en el pecho que le dificultaba respirar, no le gustaba verla llorar, sentía que si ella se derrumbaba él también lo haría y no quería que pasara eso.

Puso su mejilla izquierda sobre la cabeza de ella que era unos centímetros mas baja que el chico, hace tiempo había tomado una decisión y era el momento de cumplirla aunque talvez Aarón lo mataba.

Tendría que arriesgarse si quería seguir estando con ella.

&&&&&&&&&&&&&

Cocinas, Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería.

Roxanne estaba sentada comiendo un trozo de pastel del chocolate que uno de los tantos elfos domésticos le había dado.

Hace ya unos cuantos minutos que se encontraba ahí, se había cansado de buscar a su amiga que quien sabe donde se metió. Disfrutaba de lo lindo comiendo su pastel que era de chocolate, su favorito.

-Si sigues comiendo así te convertirás en una pelota-dijo una voz sarcástica tras ella.

Se volvió ligeramente y frunció el ceño al ver de quien se trataba. Aarón Charlestón.

-¿Te comieron la lengua los ratones Weasley?-dijo Aarón con burla mientras veía como la pelinegra terminaba con su pastel y se limpiaba la boca, volteó a verlo con una sonrisa irónica.

-¿Y a ti se te congeló el cerebro Charlestón?-dijo Roxanne levantándose.

-Ya veo que no-dijo Aarón con arrogancia-En fin, ¿Weasley donde esta mi hermana?

-¿Tengo cara de ser su niñera o qué?-dijo enojada.

-Uy, pero no te me enojes-dijo Aarón riendo.

-¡Pues tu me haces enojar!

-¿Ah si?

-¡Eres insoportable!

-Ya me lo han dicho varias veces.

Ambos se miraron fijamente unos segundos antes de hablar.

-Ya en serio, ¿Sabes donde esta Gabriela?

-No-contestó ella, en verdad se veía preocupado.

Aarón suspiró, dio media vuelta y se fue de las cocinas dejando a una pelinegra confundida por su actitud.

//////

Caminó largo rato pensativa mientras sentía el frío viento meciendo sus cabellos. Iba a dar vuelta en la esquina de aquel pasillo cuando sintió como chocó con alguien; iba a caer de espaldas pero unos brazos la detuvieron de pronto.

Parpadeó unos segundos antes de asimilar lo ocurrido. Frente a ella vio a un chico rubio que pensó que era con el que había peleado unos minutos antes, pero su túnica decía que era Gryffindor no Slytherin.

-¿Lorcan?

-¿Estás bien Roxanne?

-Si-dijo levemente.

-¿Te pasa algo?

-No, en serio, estoy bien.

Se separó de Lorcan y siguió su camino, estuvo tentada a detenerse pero no lo hizo, solo volteó su mirada hacia Scamander que le sonrió con un sentimiento que ella no supo descifrar.

Caminó hacia la torre de Gryffindor con muchísimas preguntas en su cabeza, estaba entrando por el pasillo que daba a la sala común cuando vio que por el otro extremo venían James y Gabriela abrazados.

Parecía que Gabriela estaba llorando pero ella no supo ni quería saber por qué. Solo su cabeza tenía dos palabras: Scamander y Charlestón.

&&&&&&&&&&&&&

Sala Común de Slytherin

Aarón Charlestón caminaba de un lado a otro siendo observado por Richard Nott, su mejor amigo que ya se estaba cansando de todo eso.

-¿De verdad es tan importante que hables con Gabriela?-dijo con hastío.

-Sí y no la encuentro, hasta tuve que pelearme con Weasley para saber donde estaba mi hermana y…

La risa de Nott lo hizo detenerse, se cruzó de brazos.

-¿En serio te peleaste con Weasley? ¿Cuál de las dos?

-Roxanne.

-Esa sí que tiene carácter.

Aarón rodó los ojos, ¿Qué estaría pensando su loco amigo?

-¿Qué Roxanne no era esa chica que te gustaba en primero?

Aarón dio un brinco escandalizado, ¿Cómo se le ocurría decir eso? Claro que no estaba enamorado de Roxanne Weasley, la aceptaba como amiga de su hermana nada más, pero nunca le gustó ni le gustará Roxanne Weasley.

Recordaba a que se refería Richard pero nunca se refirió a Roxanne, solo quería preguntarle cómo se llamaba la pequeña hermana de los Potter, porque desde que la vio en primer año en el andén al lado de James Potter le había encantado esa niña; recordaba cómo había perseguido a Roxanne solo para sacarle la información pero nunca le sacaba nada. Con la pronta intervención de su hermana dejó de perseguir a Roxanne por eso le quedó la idea a Richard de que ella le gustaba pero no era así.

-¿En serio pensabas que era ella?-dijo riendo.

-¿Qué mas querías que pensara si la perseguías la mayor parte del día?

-La perseguía para sacarle el nombre de la hermana menor de los Potter-dijo Aarón riendo.

-Aarón, solo es una niña-dijo Richard.

-Ya lo sé, pero esa niña tiene algo-dijo Aarón con una enorme sonrisa.

-Creo amigo que estas enamorado.

&&&&&&&&&&&&

Hospital San Mungo de Enfermedades y Heridas Mágicas.

Rachel Zabini abrió los ojos lentamente mientras trataba de recordar lo que había pasado y donde se encontraba.

Veía todo lo que tenía alrededor, parecía que se encontraba en un hospital ¿Por qué? No podía recordar nada de los últimos cuatro meses, sabía que había entrado a Hogwarts pero no recordaba en que casa había quedado.

Trató de levantarse pero algo se lo impedía. Era su propio cuerpo cubierto de vendas. Levantó un brazo y pudo ver una intravenosa por la cual pasaba la sangre contenida en una pequeña bolsa.

Frente a la camilla, en un sillón largo se encontraba una mujer de cabello corto que tardó en reconocer, se veía dormida, quería despertarla para saber que estaba haciendo en un hospital.

-¿Mamá?-dijo Rachel con dificultad gracias al respirador.

Pansy se levantó de un salto al oír la voz de su hija y se acercó a ella con una sonrisa feliz y aliviada.

-¡Rachel! ¿Cómo te sientes hija?

-Bien aunque…no se qué hago aquí-contestó ella entre risas leves.

Pansy la miró sorprendida, Rachel la miraba con confusión.

-¿No recuerdas nada?

-No, ¿Cómo llegué aquí?

-Luego te lo diré querida, ahora iré por un sanador, espera un momento.

&&&&&&&&&&&&&&&

Habitación 244, Jordana Elizabeth Thomas Brown

-¿Cómo sigue Rachel?-dijo Jordana sentada sobre la camilla con un pequeño vendaje en la cabeza y unos cuantos rasguños en su cara.

-Igual-contestó Lavender ayudándole a comer.

-Ella no estaría así si no hubiera intervenido-dijo la chica con pesar.

-Pero lo hizo y eso habla mucho de ella Dana-le dijo su madre-No todos los slytherin son malos, eso fue algo que nosotros en nuestros años de colegio no entendimos.

&&&&&&&&&&&&&

Casa de Andrómeda Tonks.

Un chico de cabello azul estaba acomodando parte de sus cosas en una pequeña maleta bajo la atenta mirada de su abuela.

-¿Así que te vas a Hogwarts Teddy?

-Si abuela, el ministerio está preocupado por el anterior ataque a dos alumnas, temen que pase lo mismo-contestó Teddy mientras levitaba varias piezas de ropa.

-¿Te mandó Kingsley o Harry?

-Harry, ¿Por?-dijo volteándose hacia su abuela.

-Curiosidad.

Teddy miró a su abuela, ¿Qué le pasaba últimamente? No era la única que se portaba de manera extraña; hasta su propio padrino estaba como preocupado, nervioso.

Cuando le asignaron ir a Hogwarts junto con otros compañeros, no le quisieron decir más que era por el ataque y cuidar de los alumnos, pero presentía que había algo mas que el mismo ministerio y el equipo de aurores les escondían.

&&&&&&&&&&&&&&

Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería, Sala Común de Slytherin

Aarón, Albus y Scorpius estaban en la habitación del primero. Platicaban acerca de las vacaciones y los regalos; reían pero llegó un momento en el que Aarón se quedó callado recordando, su rostro adoptó una mueca de angustia y el labio inferior le tembló, no quería llorar.

Albus y Scorpius intercambiaron miradas y voltearon a ver a Charlestón, que tenía sus ojos verdes humedecidos por las lagrimas, ninguno se atrevía a preguntar, Albus no conocía muy a Aarón y no quería importunar con preguntas tontas, le dio un codazo a Scorpius para que el hablara. Scorpius asintió, se acercó a su amigo que lo miró sorprendido.

-¿Qué te pasa?-dijo Scorpius con voz suave.

Aarón sonrió y elevó su mirada hacia el techo.

-¿Aarón?-dijo Albus

-Mi padre-contestó simplemente.

-¿Qué pasa con tu padre?-dijo Albus sin pensar.

-Murió Albus, un mes antes de que comenzara el curso –dijo mirando a Potter, Scorpius bajó la mirada, sí sabía de que hablaba su amigo.

-Si quieres desahogarte…

-Albus, Scorpius, Richard y tú son los únicos amigos que tengo sé que puedo confiar en ustedes y…

-¿Qué pasa con Zabini? ¿Él no es tu amigo?

-No Albus, nunca lo ha sido, lo de él es pura fachada. Tú ocupaste su lugar, mi padre…murió asesinado-dijo llorando-No sé porque lo hicieron, el día en que fuimos a la reunión de la Orden fue un día después de lo que pasó con mi padre…

-Lo siento, no lo sabía-dijo Albus sorprendido poniendo una mano sobre un hombro.

-¿Richard lo sabe?-preguntó Scorpius.

-Si ya lo sé-dijo una voz desde la puerta, era Richard que veía a Aarón con pena-Me lo dijo en vacaciones-se sentó en la cama de su amigo.

Aarón sonrió y se limpió las lágrimas con el dorso de su túnica.

-Aarón, ¿Por qué dijiste que Zabini era pura fachada?-dijo Richard serio.

-Eso es algo que no les diré-miró a los tres-Por ahora.