Hola de nuevo, he vuelto despues de una larga ausencia que se debe a que mi compu se murio y el archivo estaba ahi no pude subirlo antes.
Pero aqui esta de nuevo Imperio y con fuerza. Gracias a todos los que leen esta historia, por sus palabras de aliento y saber que cada vez mas esta historia se va ganando poco a poco sus corazones. Gracias por seguirla.
A todos los que dejan sus comentarios muchas gracias y he de decir que todavia hay Imperio de Medianoche para rato, quiza no podre actualizar tan seguido pero quiero que sepan que aun hay mucho para seguir.
¡Felices fiestas que se la pasen muy bien!
Este capitulo tiene banda sonora, pueden escuchar Jueves de la Oreja de Van goh o tambien Cadence of her last Breath de Nightwish, espero que les guste el capitulo!
Ahora a leer!
IMPERIO DE MEDIANOCHE
CAPITULO 12
¿AMOR O AMISTAD?
¿Alguna vez has pensado que te estas enamorando de quien no debes? ¿Has pensado que el amor no se hizo para ti? Lloras, gritas, y te frustras porque piensas, quizá inconscientemente, que el amor nunca llegará a tu vida pero siempre hay una sorpresa: El amor llega a tu vida en el momento apropiado, dándote la felicidad que siempre buscaste.
La amistad es una cajita de cristal. Pequeña, transparente, donde guardas allí dentro todos tus pensamientos, ideas, cariño y amor. Un amigo es más que una persona. Algo que no es físico, algo que siempre llevas. Es eso que recoges por el camino y guardas en tu cajita de cristal, cuidadosamente acomodado en su interior de terciopelo. Todo eso en lo que crees, en lo que confías, en lo que sientes.
A silencios y a perdones
con promesas y sueños
fallándote o haciéndote feliz
te amo de todas las formas
aunque a veces no merezca tu amor.
24 de febrero del 2018, Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería.
Lorcan, Lysander y Gabriela caminaban por el pasillo del séptimo piso, iban tranquilos y hablaban acerca de la fiesta de cumpleaños de Alice de dos días antes, pero lo que los tenia nerviosos por dentro era que ya sabían una parte de la verdad.
Entendían poco de lo que sucedía en la escuela aunque había algo de la historia de Gloria Charlestón que no acababan de entender.
-¿Han encontrado algo en la biblioteca?-preguntó Lysander a los dos Gryffindor.
-Nada acerca del legado de Merlivían-contestó Gabriela con un suspiro.
-Pero si un registro de ataques que ocurrieron hace cincuenta años-dijo Lorcan pasándose la mano por el cabello, un gesto mas de James que de él, haciendo que recordaran que hace tiempo que no sabían nada de su amigo.
-¿Alguna noticia de Jamsie?-dijo Lysander con una sonrisa entre triste y burlona.
-Nada-contestó Lorcan y miró a la chica que estaba a su lado-Gaby, ¿Tú no sabrás…? Ya sabes, por lo de los protectores y todo eso…
Gabriela negó-Además, no sabemos aun de que van nuestros poderes y los de ellos, no podemos hablar de esto a la ligera, Lorcan.
-Yo solo preguntaba-replicó el chico metiendo sus manos en los bolsillos de la túnica.
-Ella tiene razón, debemos calmarnos un poco, ya nos preocuparemos por eso después-terció Lysander.
Siguieron caminando durante un rato mas ante la atenta vigilancia de unos pequeños ojos marrones que no los perdía de vista.
Despacho de Minerva Mcgonagall.
Teddy LUpin caminaba alrededor del despacho desesperando a la directora que lo veía escandalizada.
-Lupin, ¿Puedes calmarte?
-Lo siento profesora-dijo el chico con nerviosismo.
En ese momento, la chimenea se encendió dando paso a un chico de cabello negro azabache y ojos verde esmeralda que se sacudía el hollín de su uniforme.
-Buenas tardes profesora Mcgonagall-dijo el chico con una sonrisa.
-¡Albus!-dijo Ted abrazándolo-¿Cómo esta James?
-Se supone que ya debería estar por llegar.
-James esta mejor, va a regresar al Colegio hoy. O eso se supone.
-Entonces ya esta bien-afirmó la profesora.
Albus asintió-Gracias a que el golpe que se dio no fue tan grave-sonrió nervioso, eso era en parte.
Terrenos de Hogwarts, Cabaña de Hagrid.
-¿Por qué estas tan nervioso?-dijo Rachel al chico rubio que estaba sentado a un lado de ella.
Lysander la miró ahí estaba ella con el por voluntad, ni siquiera se lo pidió, si hubiera muerto en el primer ataque no sentiría el apoyo incondicional que ella le daba, no sentiría su presencia como en ese momento.
No sabía que se había quedado absorto mirándola, sus ojos marrones le daban tranquilidad con tan solo mirarla, ya tenia once años, era ingenua, dulce, y gracias a eso no aparentaba tener once años, eso le gustaba de ella, por eso siempre buscaba su compañía.
-¿Lysander?-preguntó Rachel preocupada pasando una mano sobre el rostro del rubio que se sorprendió ante el contacto.
Lysander sonrió, tomó la mano de la chica con una mano y la besó. Rachel bajó la mirada apenada y sonrojada.
-No te preocupes, no es nada grave-dijo Lysander-Solo es por James, no hemos sabido nada de el.
-Ya les habrán dicho si hubiera pasado algo-dijo Rachel mirándolo a los ojos, sus ojos azules brillaban intensamente, como siempre, solo que su mirada irradiaba sentimientos que aun no podía descifrar.
No negaba que el chico la hacía sentirse nerviosa, pero al mismo tiempo, se sentía querida, su forma de tratarla se lo confirmaba. Hubo un momento donde tuvo dudas para acercarse a aquel grupo tan extraño; olvidó todo cuando descubrió que todos tenían diferentes formas de ser y se mantenían unidos por eso.
Pero Lysander le llamó la atención al momento, no era nada parecido a su hermano por dentro, aunque tenia sus momentos, su forma de ser la había cautivado por completo.
-Todo está bien Lysander-le dijo, él la miró y la abrazó contra él.
-Lo sé, ya lo sé.
Sala Común de Gryffindor.
¿Por qué Lorcan Scamander? ¿Por qué él y no otro? Lanzó la colcha de su cama al otro extremo de la habitación con enfado.
Frustrada como estaba no podía pensar con claridad, estaba enojada consigo misma por ser tan tonta…No encontraba otra palabra para describir el que estuviera enamorada de Lorcan Scamander.
¿Por qué dejó que llegara tan lejos? Escuchó como la puerta se abría, no le dio importancia y siguió con lo suyo.
-¿Qué sucede Roxi?-dijo Gabriela cn voz amortiguada.
-¡Que soy una tonta eso pasa!-gritó Roxanne-¿Por qué él? ¿Por qué?
Gabriela enarcó una ceja, se acercó a su amiga y se la llevó hacia su cama, se sentaron, una tranquila y otra enojada.
-¿Puedes explicarme?
-Lorcan.
-¿Qué hizo esta vez?
Roxanne tomó aire, cerró los ojos y dijo-Me besó.
-¿Qué?
-Lo que escuchas, me besó…hace diez minutos.
-¿Y?-dijo Gabriela con picardía. Roxanne la miró sin comprender-¿Te gustó?
Roxanne desvió la mirada avergonzada para después mirar a su amiga con una gran sonrisa.
-¿Eso es un si?-dijo Gabriela.
Roxanne asintió-Le pedí una explicación pero me dijo que no era el momento, no entiendo nada, es tan complicado…
-¿Por qué es complicado? ¿Sientes algo por Lorcan?
-No sé un día se porta genial y al otro es un tarado egocentrista pero su forma de ser conmigo cuando estamos solos me da la impresión de que me quiere mas allá de una amiga o una hermana. Siempre busca que estemos bien, sin problemas, pero a veces me saca de quicio.
-¿Qué sentiste en el beso?
-Me…sentí…feliz…emocionada… ¡Es mi primer beso Gaby!
-¡Y con Lorcan Scamander!-dijo Gabriela con burla y picardía recibiendo a cambio un almohadazo por parte de Roxanne.
Vestíbulo, Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería.
Las puertas de la entrada de Hogwarts se abrieron lentamente dando paso a un chico con el cabello negro azabache algo despeinado con el uniforme rojo y dorado de Gryffindor.
Su aspecto aun estaba algo pálido y debilucho por los días en que no pudo comer mucho y por la sangre que había perdido.
A su lado, un hombre algo parecido a él pero de ojos verde esmeralda, caminaba tranquilo, se dirigían con Minerva Mcgonagall para comunicarle el estado de salud del chico.
Pasaron al lado del patio de transformaciones, el chico en un acto reflejo volteó a ver el lugar que de manera repentina le traía recuerdos felices.
James salía del Gran Comedor después de la cena, iba directo a su sala común cuando escuchó un leve sollozo que venía del patio.
Como todo niño curioso, se acercó para ver de quien se trataba y la vio sentada en el suelo recargada en la pared. Su cabello rubio con negro caía por su rostro que lo tenia oculto entre sus brazos.
Recordaba a esa niña, era la hermana del chico que seguía a Roxanne por todos lados, esa niña era la que había visto en el tren antes de encontrarse con sus amigos.
Y si mal no recordaba, se llamaba Gabriela. Si, era ella.
Se acercó lentamente a ella, volteando constantemente hacia atrás para ver si el gemelo de ella no se acercaba.
-¿Charlestón?-dijo con voz suave-¿Estás bien?
Vio como la chica levantaba la cabeza asustada, se sorprendió al verlo, no le contestó.
Se sentó a su lado, suspiró y la miró.
-Se que te pasa algo, ¿Qué es?
Oyó un sollozo proveniente de ella.
-Mi hermano-dijo ella con voz aguda-No quiere que sea una Gryffindor, me dijo que era una traidora y una deshonra para la familia-dijo llorando otra vez.
-Ey…no llores-dijo James enojado-Él no se merece tus lagrimas, no llores por eso-dijo tomando su barbilla y limpiándole las lagrimas de su rostro-¿Puedo llamarte Gabriela?
Ella asintió.
-Perdóname por lo que voy a decirte, pero tu hermano es un idiota por lo que te ha dicho, algún día se va a dar cuenta de que eso no importa y que tiene una gran hermana. Como dice mi papá Harry Potter, no importa la casa donde estés sino quien eres.
Sonrió al recordar, en ese momento comenzó a sentir una gran necesidad de tener a Gabriela tranquila y sonriente, ese fue el dia en donde empezó su amistad pero también cuando comenzó a sentir algo mas por ella.
Lo aceptaba, le gustaba y mucho Gabriela Charlestón, después de tanta insistencia de Lorcan y Lysander por fin podía aceptarlo, gracias también a su no tan accidente que se pudo dar cuenta por fin y ya no aguantaba las ganas de verla, ni a ella ni a sus amigos.
Ministerio de Magia, Departamento de Aurores
-¿Y se los dijiste así como así?-dijo Harry sentado en el sillón de su escritorio mirando a Gloria Charlestón con enfado y sorpresa.
-¿Qué esperabas Potter?-contestó ella-¿Qué lo supieran en otro lado?
-No era el momento-dijo Harry levantándose.
-¿Entonces cuando? ¿Cuándo Violonchelo se decida a atacar? ¿Ahí pensabas contarles todo?-replicó Gloria mirándolo on fiereza.
Harry no habló. Se mantuvo tranquilo pero se tensó cuando Gloria volvió a hablar.
-Así podrán mantener vigilados a los elegidos aunque para ellos no es fácil tampoco-dijo y se sorprendió al ver a Harry crispado-Se que no te agrada que dos de tus hijos estén involucrados en todo esto después de lo que has hecho, pero créeme, eran la mejor opción.
-Gloria, ellos no deben saber nada de eso aun, no están listos para asimilarlo todo, mucho menos James-dijo Harry con preocupación.
-No te preocupes, me dieron su palabra de no decir nada-dijo ella comprensiva.
Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería.
James caminaba rumbo al Gran Comedor, tenia un hambre voraz, no podía caminar muy rápido por las heridas que tenia en las piernas y abdomen que aun no cicatrizaban del todo.
Oyó como alguien bajaba las escaleras y vio a un chico castaño de Slytherin al que tenia ganas de asesinar, apretó los puños con fuerza. Primero atentó contra su propia hermana y después le tocó a él.
Ese chico era un sádico.
Landon Zabini también lo miró pero con burla. James le devolvió la mirada con determinación.
-Vaya Potter, sobreviviste-dijo Zabini cruzando los brazos.
-Si, Zabini, estoy vivo, ¿Sabes por qué?-dijo James con odio-Para vengarme de ti y descubrirte delante de todo el colegio.
Ambos se retaban con la mirada, con odio y repudio contenido. Estaban frente a frente.
Landon sacó su varita apuntando a James que hizo lo mismo que su contrincante.
-No tienes pruebas de nada-dijo Landon en un siseo-No puedes culparme de nada porque lo que tu digas en contra mía, se vuelve hacia ti.
-¿Si? Ya veremos quién gana al final.
-¿QUE PASA AQUÍ?-gritó una voz desde la escalera, James volteó y vio a Teddy que los miraba con los ojos entornados, Zabini guardó su varita y se fue echando chispas.
James guardó la suya mientras veía a Teddy bajar las escaleras a paso rápido, no fue consciente de que lo tenia abrazado hasta que le dio unas leves palmadas en la espalda.
-¡Por Merlín James! ¡No nos des estos sustos!
El chico rió levemente-¡Todavía hay James Potter para rato!
-Sí, ya me di cuenta-dijo la voz de cierto chico que ambos conocían.
-Charlestón-dijo James mirándolo.
Ambos chicos se abrazaron con un gesto de camaradería.
-¿Cómo estás?-preguntó Aarón-Hola Ted.
-Hola Aarón-contestó Teddy.
Estaría mejor si pudiera comerme un unicornio entero-bromeó Potter.
-Pues andando, yo voy para allá.
Pasillo del séptimo piso.
¿Asi que tu hermano ya esta bien?-dijo Alice a un sonriente Albus.
-Gracias a Merlin-contestó con alivio-Llegue a pensar que nunca se recuperaría…
-¡Pero esta bien y eso es lo que importa!-dijo Alice tratando de animar al pequeño Potter.
-¿Sabes? Hay algo respecto a lo de James que no entiendo-dijo Albus pensativo.
-¿Cómo que?
-¿Qué tuve que ver yo para que James despertara?-dijo el chico en tono confidente.
Alice lo miró con confusión a lo que Albus suspiró.
-Se que suena extraño y hasta imposible pero fue lo que pasó.
-Talvez fue gracias a su coenxion entre hermanos-sugirió Alice extrañada.
-¿Crees eso? Yo siento que fue algo mas.
-¿Algo mas?
-Si, que tu me vas a ayudar a descubrir-dijo mirándola con una sonrisa maliciosa.
-¿Por qué me da la impresión de que lo que estas planeando no me va a agradar?
-Es el precio de estar con un Slytherin, Alice.
-Se te esta pegando lo Malfoy ¿eh?-dijo dándole un leve golpe.
Albus solo sonrió para después reir a carcajadas.
Gran Comedor.
Cuando las puertas del comedor se abrieron dando paso a Teddy Lupin y Aarón Charlestón todos giraron sus miradas hacia ellos, en medio de ambos se encontraba James Potter algo palido con aspecto debilucho pero con una enorme sonrisa igual que antes.
Gritos de emoción de los Gryffindor no tardaron en oírse, exclamaciones de jubilo de los Ravenclaw y Hufflepuff se unieron a los leones.
En segundos, James se encontró rodeado de una gran multitud a la que no hizo gran caso, solo quería ver a sus amigos, charlar un rato con ellos, no tenia ganas de contestar preguntas engorrosas.
Los buscaba por encima del mar de gente que lo rodeaba, por fin los vio, sentados en la mesa de los leones y lo miraban con sorpresa y felicidad.
Vio como Lorcan se levantaba de la mesa de golpe y comenzaba a caminar hacia la multitud seguido de Lysander que se levantaba de la de Ravenclaw.
-¡Haganse a un lado! ¡Haganse a un lado! ¡Que su mejor amigo va a pasar!-decía Lorcan empujando a la multitud.
-¡Sus mejores amigos!-aclaró Lysander a su hermano.
James rió al escucharlos, ya extrañaba sus peleas.
Torre de Astronomia.
-¡Por favor Roxanne no puedes ocultarte todo el dia de Lorcan!
-¡No lo entiendes!-dijo Roxanne nerviosa-No podre verlo a la cara después de…
-¿Después de que?-una voz interrumpió a la nerviosa chica.
Gabriela y Roxanne giraron la cabeza asustadas al oir esa voz, descubrieron que eran Lorcan y James, ambas chicas se sorprendieron al verlo e intercambiaron miradas de sorpresa.
-¿Qué pasa?-dijo James riendo-¡Parece que hayan visto a un fantasma!
-Casi-dijo Roxanne en un susurro audible para los tres ganándose un leve codazo por parte de la rubia.
-Bueno, a lo que venia-dijo Lorcan-Gaby, ¿Me permites a Roxanne un momento?
Gabriela miró a su amiga con picardia-Claro porque no.
James y Gabriela salieron de la torre en silencio pero ella sabia que el chico tenia muchas preguntas que hacerle.
Lorcan miró a Roxanne con seriedad, ella le regresó la mirada nerviosa y apenada.
-Tenemos que hablar-fue lo que escuchó Roxanne antes de sentir como la sangre se le iba a los pies.
Pasillo de Transformaciones.
-Me alegra que estes bien James-dijo Gabriela con seriedad.
-¿Si? Bueno, gracias-dijo James con una media sonrisa.
Era extraño que ambos estuvieran solos en medio de un pasillo hablando como si nada hubiera pasado, como si el accidente no hubiera pasado, como si nunca se hubieran peleado.
Pero ahí estaban, juntos, y James estaba bien. Pero eso no es lo que en parte lo que preocupaba a Gabriela, días antes había sentido como la magia de James y Albus aumentaba y tenia miedo de que todo se le fuera de las manos y no pudiera proteger bien a James.
-Ey, ¿Estas bien?-dijo James al ver a su amiga algo palida.
-Si no te preocupes-contestó con voz ahogada.
James se acercó a ella cerrándole el paso, Gabriela lo miró con una ceja enarcada mientras el chico negaba con la cabeza.
Gabriela rodó los ojos e intentó pasar por un lado de James que le tapó el paso, intentó por el otro y le paso lo mismo.
-¿Qué haces?-le preguntó comenzando a enojarse.
-Necesito decirte algo importante-contestó James mirándola a los ojos.
-¿Importante?-dijo ella confundida.
-Si, escucha-dijo James-Cuando llegué hoy al Colegio recordé una promesa que hice ya mucho tiempo.
-No te entiendo.
-Gracias a esa promesa que hice, creo que me enamoré.
Gabriela sintió como un balde de agua fría le caia por dentro, desvió la mirada de James y sintió como los ojos se le aguaban.
-Gaby, me enamoré de mi mejor amiga-dijo James en voz baja.
La chica no volteaba ni lo miraba. Se preocupó eso no estaba en sus planes. Se acercó a ella y le levantó el rostro, se sorprendió al ver que estaba llorando, le limpió las lagrimas con sus pulgares mientras los ojos verdes de ella lo miraban con tristeza.
-Gaby, estoy enamorado de ti-le dijo James.
Gabriela sorprendida se separó de él, lo miraba con la boca abierta, no podía pasarle eso, no ahora, ¿Por qué ella? No podía ser.
-James…yo…yo no…
-Se que fue muy premeditado pero es que tenia que decírtelo, si no quieres no importa, yo lo entiendo-dijo James algo alicaído.
-¡No es eso! ¡Es que…James, no puedo!.
Ahora si que odiaba ser la protectora de James, no podía corresponderle por eso, no quería ponerlo mas en peligro. Era mejor asi.
-Lo siento, pero no puedo, James de verdad lo siento.
-¿Qué? ¿Por qué no puedes?
-¡No puedo decirte nada! ¡Es mejor ser amigos por ahora!
Después de eso, salió corriendo del lugar mientras las lagrimas recorrían sus ojos. James ensimismado solo miraba como Gabriela se alejaba mas y mas.
Las palabras es mejor ser amigos por ahora estaban aun en su cabeza pero recordó que le había dicho lo mismo a Lysander.
Tendría que hablar con él, no podía perderla ahora que ya le había dicho todo.
Torre de Astronomia.
-Si vienes a decirme que fui yo la que inició estas equivocado-tartamudeó Roxanne.
-Es como si me dijeras que me cambie con Lysander-dijo el chico enarcando una ceja.
-¿Y no fue asi?
-Lysander no se presta para estas cosas-dijo quitándole interés y rodando los ojos.
-No, eso ya lo se, los dos son muy diferentes.
Lorcan se estaba hartando, necesitaba hablar con ella y Roxanne estaba a la defensiva y trataba de evadir el tema que los involucraba a ambos.
-No vine a hablar de mi hermano ¿entendido? Vine a buscarte para hablar acerca del beso que nos dimos.
-¿Y que hay de eso?-dijo Roxanne rehuyendo la mirada de Lorcan.
-Necesito saber que sientes por mi, si sientes lo mismo que yo.
-¿Para que?
-Roxanne estoy enamorado de ti.
Roxanne se quedó sin habla, había pensado en una afinidad de situaciones acerca del beso pero nunca se le ocurrió esa ni mucho menos con él.
Tenían una muy buena amistad pero al mismo tiempo comenzaba a sentir algo mas por el chico. Asi que debía elegir entre el amor o la amistad.
Seria la decisión mas difícil de su vida.
Transilvania.
Un grupo de diez personas se pusieron alrededor de una estatua de un caballo con jinete tallada en cantera rosa, alzaron a un tiempo las varitas y la hicieron explotar en mil pedazos.
Comenzaron a caminar con las varitas encendidas en procesión, llevaban túnicas negras con mascaras grises y botas largas hasta las rodillas también negras.
Se dirigían a una mansión de piedra negra donde les esperaba la iniciación del plan de guerra contra Dossiers y sus elegidos. Estaba cerca el momento, su tiempo para actuar y también para asesinar.
La puerta de roble que custodiaba la impresionante mansión se abrió de par en par con un fuerte rechinido dejando pasar a la comitiva.
En el cielo estrellado de Transilvania, apareció una luna menguante rodeada de una serpiente plateada, símbolo de que Violochelo y los mortifagos restantes se habían aliado para comenzar la cruente guerra que amenazaba al mundo mágico.
El momento de la verdad había llegado.
