Hola! Les presento el nuevo cap del fic, gracias por sus comentarios, que bien que les este gustando la historia, aprovecho para contestar los reviews.

Tlahcuilo-Yatziri: Gracias por tu review, espero que en este cap pueda darte una idea mas acerca de eso, quitarte solo una duda, que bien que te este gustando la historia, y la intriga sigue, esto todavia no se acaba.

potter: Jaja! Gracias por tu review, que bien que te guste la historia, y jaja, no es que actualice cada año, es que tengo que ver como plantearles sobretodo estos ultimos tres capitulos porque son los mas importantes para lo que se nos viene, jajaja, gracias espero verte seguido por aqui.

Annie Thompson: Gracias por tu comment, creo que en este te quito un poco esa duda pero aún nos falta historia.

Impredictable (Anonimo): Gracias, que gusto que te guste la historia, gracias!

Lilius's fan: Hola! Otra fan del Scorpius-Lily! Bienvenida al fic que gusto que te agrade! Me han pedido escenas Scorpius-Lily eso no puedo negarlo pero lamentablemente no se verán como pareja sino como amigos, gracias por tu review, espero verte mas seguido por aqui!

Ahora si, Enjoy it!


CAPITULO DIECISIETE

LOGIA DE HOGWARTS

Las vacaciones de verano estaban llegando a su fin. En la ciudad de Londres, específicamente en el número doce de Grimmauld Place, dos chicos varones estaban comenzando a preparar sus cosas y su equipaje para el viaje de vuelta al colegio siendo observados de cerca por su pequeña hermana de cabello rojo como el fuego y de ojos castaños que no perdía ningún detalle de ellos, mucho menos de su hermano mayor.

Lily estaba sentada en la cama de su hermano James a quien veía con una gran adoración y un bonito brillo en sus ojos cafés. Para ella, James era su caballero de brillante armadura, quien la protegía de todo y de todos.

James podía ser sarcástico, burlón, bromista pero para ella era su todo, su admiración y su motivación. Tan diferente a Albus que era más bien reservado y algo tímido. Le dolía que sus dos hermanos se fueran a Hogwarts y ella se quedara sola en aquella mansión enorme, acompañada por sus primos Hugo y Fred, pero le dolía más la separación de James, de su hermano mayor.

-No sabes como quisiera ir contigo y Albus a Hogwarts-le dijo Lily a su hermano con tristeza.

James metió su escoba al baúl y miró a su hermana con una sonrisa en su rostro.

-Créeme, no te gustaría ir ahora al Colegio-respondió él con voz grave-No es el mismo Hogwarts.

Lily se levantó de la cama y se acercó al pelinegro que había bajado su mirada al suelo por los recuerdos.

-Puedes cambiar eso-dijo Lily con alegría-Tu eres el bromista de Hogwarts, Lorcan, Lysander y tu ponen al colegio de cabeza con sus bromas, ustedes pueden cambiarlo.

James sonrió, su hermanita tenía razón. Podía haber problemas, podía tener una sentencia de muerte a cuestas, pero lo que no le podrían quitar nunca son sus adoradas bromas y si con algunas tenía que darle su merecido a ciertos slytherin que se le pusieran enfrente lo haría.

No por nada era James Sirius Potter.

-Deja de reír como poseído hermano-dijo una voz en la puerta de la habitación.

Lily y James miraron hacia allí encontrándose con un tercer Potter de ojos verde esmeralda con el cabello igual de revuelto que James.

-¿Qué pasa Al?-se burló el mayor-¿Ya perdiste el sentido del humor? Ya decía yo que Slytherin no te traería nada bueno.

Albus sonrió y se acercó a sus hermanos lentamente, has que pudo darle un buen coscorrón a James sin que el mayor se diera cuenta.

-¡Auch!-gritó James de dolor-Albus, ¿Por qué hiciste eso?

-Deja de quejarte de mi casa, que no he dicho nada acerca de Gryffindor-contestó Albus con indiferencia pero con una media sonrisa que solo Lily pudo ver a lo cual ella sonrió enigmática.

-¿Y ahora de que te ríes enana?-soltó James con una sonrisa maliciosa viendo a su hermana.

-James creo que Lily necesita… ¿Un escarmiento?-dijo Albus con un brillo de malicia en los ojos que asustó a Lily.

-¿Chicos? ¿Qué….?

Sin pensarlo dos veces, James y Albus saltaron hacia ella y comenzaron a hacerle cosquillas, Lily no pudo aguantar los ataques de risa y por más que les decía a sus hermanos que pararan no le hacían caso; los tres reían a sonoras carcajadas, sabiendo que momentos como ese los necesitarían para más adelante.


La Madriguera, Ottery Saint-Catchpole.

Miraba el horizonte por su ventana, el sol se ponía a lo lejos dando inicio a una noche más antes de segundo viaje al colegio que en poco tiempo se volvió su hogar pero ahora estaba dentro de un campo de batalla que no sabía cuando iba a terminar.

Los pocos rayos del sol iluminaban los verdes pastizales que rodeaban la Madriguera. Soplaba un viento suave que hacia bailar a las hojas de los arboles. Cerró sus ojos y en silencio pudo escuchar el susurro del viento golpeando las paredes de la casa, el anaranjado del cielo le daba un calor especial a la estancia.

Rose abrió sus ojos y pudo observar que en esa habitación estaban presentes dos de los cuatro elementos del Merlivían. Fuego y Aire unidos en un solo, el Fuego representado por los rayos del sol y el Aire representado por el viento; era una sensación nunca antes conocida para ella, podía sentir el calor del Fuego que le quitaba al viento su frio helador.

Podía escuchar los susurros del aire que se colaba por la ventana, parecían como pequeñas voces hablándole al oído. Para hacer el momento perfecto, solo faltaría el Agua y la Tierra.

-Solo falta el agua y la tierra-dijo ella con un murmullo que se oyó perfectamente en la recamara.

Entonces, un hecho inexplicable sucedió. La ventana que Rose tenia perfectamente cerrada se abrió de golpe dejando entrar un fuerte viento que echó a volar los pergaminos con deberes que tenia sobre su cama, las hojas de los libros se abrieron con fuerza, Rose se acercó con dificultad a la ventana y la cerró poniendo el seguro.

Asustada como estaba se puso una mano sobre el pecho tratando de tranquilizarse, se acercó a su cama para recoger todo el desorden causado por el viento, recogió uno de sus libros que casualmente era de Transformaciones que se encontraba abierto en una página donde se encontraba un dibujo de un mago vestido con una túnica oscura, de cabellos y barba plateada y sobre él una pequeña cita que decía:

"Merlín podía controlar el clima y los elementos y podía hacerse invisible".

Sin hacerle mucho caso al libro, la castaña rojiza cerró el libro y lo puso sobre otro montón que estaba sobre su mesita de noche. Cerró las cortinas de su ventana y salió de su habitación rumbo a la cocina, era la hora de la cena.


01 de Septiembre de 2018, Estación de King Cross, Inglaterra.

Aquel día las personas que tomaban su respectivo tren para ir a su trabajo o a sus casas después de unas largas vacaciones iban y venían a lo largo de los andenes entre los silbidos de los trenes y el vapor que emanaban.

Era un día más en la vida muggle inglesa pero el comienzo de una nueva vida en la sociedad mágica.

Entre la multitud que subía y bajaba de los trenes, podía distinguirse a tres personas que a los ojos de los miles de muggles que se encontraban en la estación, eran extraños.

Con un aire misterioso rodeándoles y mas por el enorme baúl que el menor de los tres llevaba en su carrito. Vestían de colores oscuros resaltando dos cabelleras rubias y una castaña oscura.

Caminaban en silencio hasta llegar a los andenes 9 y 10 en donde miraron a sus lados y sin ser vistos atravesaron la barrera hacia el andén 9 ¾ donde un tren escarlata los esperaba.

-Bien hijo, aquí estas de nuevo-dijo el hombre de cabellos rubios a un joven que tenia a un lado de él.

-Papá, es solo un año más en el colegio-dijo el chico mirando a su progenitor con sus ojos grises brillantes-Sé lo que se encuentra allá, estaré bien.

-Hijo, escucha a tu padre-dijo la mujer castaña-No queremos que te metas en problemas con todo lo que hay en Hogwarts.

-Lo sé, intentaré no meterme en problemas-habló el chico con seriedad al tiempo que bajaba la mirada ceñudo.

-Scorpius recuerda siempre lo que te voy a decir-dijo Draco, Scorpius levantó la mirada sorprendido-Eres un Malfoy, y los Malfoy nunca bajan la guardia.

Scorpius no podía saber en ese instante lo que esas palabras harían en su vida después de ese momento vivido con sus padres.

Pasaron diez minutos más y Scorpius se separó de sus padres para subir al tren mientras buscaba un compartimiento vacio, a su mente llegaron los recuerdos del año anterior, como empezó toda la historia que ahora lo tenía a él como protagonista; quizá todo este tiempo fue un mero espectador pero ahora, entraba por completo.

No podía negarlo, tenía miedo y, ¿Qué chico con tan solo dos años no lo tiene? Era un ser humano y apenas un niño que estaba envuelto en una guerra que aun no comenzaba. Y por si fuera poco, en una guerrilla estudiantil dentro de su propio colegio y para aumentar más la tensión, se decía que eran alumnos de slytherin, de su propia casa.

Y uno de ellos era Landon que por una extraña razón se había ensañado con James Potter.

Dentro de Slytherin, Landon pasaba desapercibido, casi nadie sabía de él y quien lo conocía hasta ese momento, Richard Nott y Aarón Charlestón, realmente no sabían que pasaba por su cabeza, ¿Entonces porque era el culpable de esa logia?

Entró a un compartimiento alejado del barullo de los pocos alumnos que comenzaban a llegar. Se dejó caer en uno de los asientos y sacó un libro que llevaba leyendo ya un mes sobre Historia de la Magia para poder entender lo que les habían contado ya y de la cual a sus abuelos casi les da un infarto al saberlo.

Era sabido que Lucius y Narcissa Malfoy eran fieles seguidores a la pureza de sangre y escuchar esa historia, como el saber que su nieto estaba metido en eso, era un verdadero golpe para ellos y para todo lo que les habían inculcado desde hace generaciones, algo que simplemente no podían entender y él, Scorpius, al ver la reacción de su familia, podía saber las repercusiones que podía traer el quitar las viejas creencias de golpe.

En su caso, lo tenían que aceptar, él era uno de los elegidos, debía ver por el bien de la sociedad mágica, pero, ¿Y su familia lo que sabía desde hace generaciones, lo que él quería y sentía que debía hacer donde quedaba? ¿Eran solo los peones de una supuesta guerra que no empezaba?

El sonido de la puerta del compartimiento siendo abierta lo sacó de sus pensamientos, dirigió su mirada al que había invadido su espacio, sus ojos grises se encontraron con la figura de Lysander que lo veía con sorpresa.

-Scamander-habló Scorpius con su ya acostumbrado siseo mordaz.

El Ravenclaw lo miró con una ceja alzada y una sonrisa de medio lado justo para decir-Veo que no has cambiado nada Malfoy.

Malfoy aun recostado puso sus manos tras su cabeza dejando el libro a un lado-Pero por lo que puedo observar, a muchos les ha caído mal el verano, su cerebro se ha achicado-dijo el chico con simpleza.

Momentos después se escuchó a lo largo del pasillo una detonación que asustó a los que se encontraban en vagones siguientes, lo que se vio luego fue a un chico con túnica azul salir corriendo del compartimiento donde se encontraba Malfoy, del cual salía humo negro y un grito inundó el tren y el andén.

-SCAMANDER-fue el semejante grito del rubio Malfoy que salió de su compartimiento cubierto por lo que parecía ser ceniza siendo la mirada de los curiosos que se acercaban a ver qué había pasado.

-No hay duda-dijo Richard Nott atrás del rubio-Regresaron las bromas de ese trió.

Scorpius miró a su compañero de casa y gruñó con frustración debía de andarse con cuidado con esos tres si quería sobrevivir el curso.


Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería, antes del banquete.

Los carruajes habían llegado a la escuela, los alumnos bajaban de los coches apresurados con las ganas y ansias de comenzar un año más y otros esperaban el inicio del banquete de bienvenida.

En uno de los tantos carruajes viajaban cinco chicas que platicaban con gran entusiasmo sobre sus vacaciones y el nuevo año que les esperaba. El carruaje se detuvo de repente haciendo que las chicas por inercia dieran un brinco en su respectivo asiento.

-¿Qué pasó?-dijo la suave voz de una chica castaña rojiza.

Una chica de cabello negro ondulado con túnica de Gryffindor, se asomó por la ventanilla del carruaje, miró a su alrededor, no había nadie, les hizo una seña a las demás para que la siguieran y bajaran con ella.

Comenzaron a caminar hacia la entrada del colegio entre cuchicheos, juegos y risas; en la puerta del colegio se toparon con un chico de slytherin que solo conocía de vista y se dirigió a una de las chicas.

-Tu hermano quiere que lo esperes aquí-le dijo a la chica que extrañada, asintió con la cabeza pues todo lo que había hablado con su hermano lo hizo en el tren y antes de ir al andén.

Se despidió de sus amigas y se recargó en la fría pared de piedra mientras veía los terrenos del castillo que a su parecer se miraban terroríficos más aun teniendo al bosque prohibido como presentación.

Sin notarlo, la empujaron hacia la pared agarrándole ambas manos, ella luchó con todas sus fuerzas para soltarse pero cada vez era más fuerte el agarre de sus manos.

-Tranquila, Charlestón.-dijo una ronca voz cerca de su oído que la hizo estremecer.

-Ro… Ro… Roberts-tartamudeó Gabriela con demasiados nervios. Hizo el amago de soltarse otra vez, sin embargo, Alexander la acercó a su cuerpo por lo que sonrió de medio lado al ver que la chica se ponía nerviosa por el contacto.

-No sabía que tenía ese efecto sobre ti, Charlestón-dijo Alexander con una voz falsamente seductora-De haberlo sabido….

-Es mejor que me sueltes, si no quieres que…

-¿Qué me vas a hacer?-dijo él empujándola hacia la pared, la chica cayó al suelo por el golpe-Escúchame bien, yo doy las reglas y tu las cumples, ¿Entiendes? No estás como para venirme con reclamos.

Gabriela se incorporó lentamente y volvió a encararlo-¿Desde cuándo una Gryffindor hace lo que le dice una serpiente rastrera como tú? Yo no.

-Pues ahora lo harás-dijo una voz detrás de ellos, los dos chicos se giraron y se encontraron cara a cara con Landon Zabini quien estaba cruzado de brazos mirándolos-No te atrevas a hacer nada, Gabriela-dijo cuando la chica quiso tomar su varita-Ya viste de lo que somos capaces.

-Lo tenias planeado Zabini-dijo Gabriela colérica-Siempre fuiste tú.

Landon sonrió malévolamente-Siempre ha sido así Gabriela, no sé porque te empeñas en ver lo contrario.

Caminó hacia la chica, le acarició la mejilla al tiempo que le decía-Antes no me eras de ayuda, pero ahora sí, y ¿Sabes por qué? Porque yo se que tu eres una de los protectores y porque tú sabes las habilidades de cada uno de esos elegidos, sobre todo de James Potter.

-No metas a James en esto-dijo ella mirando a los ojos a Zabini.

-Mi querida niña, lo meto porque es la razón de mis problemas, y tú me ayudaras quieras o no en esto.

-Eso jamás, no permitiré que le hagas daño-gritó Gabriela.

-Lo harás Charlestón, estás de nuestro lado-dijo Alexander sonriendo enigmáticamente al igual que su compañero.


Gran Comedor, Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería.

El bullicio en cada una de las mesas estaba en grande, esperaban impacientes la selección de los chicos de primer año y el inicio del festín de bienvenida.

En la mesa de slytherin los alumnos de segundo curso platicaban de un suceso que los dejó con la boca abierta. La primera pelea de Scorpius Malfoy con la prima de su mejor amigo, Rose Weasley que habían conseguido nuevos apodos: cabeza de tomate y el ya conocido apodo Malfoy, hurón.

Sentado junto con Albus Potter y Rachel Zabini se encontraba el chico Malfoy apodado ahora hurón mientras Aarón y Richard le hacían burla. Malfoy refunfuñaba por lo bajo, no podía creerlo, apenas comenzaba el curso ya se había peleado con Weasley y se había ganado un apodo, el mismo que su padre antes que él.

¿Qué más podría ser peor?

La puerta del Gran Comedor se abrió dando paso a los alumnos de primer año, ese día no seleccionarían a ninguno que los chicos conocieran, sin embargo, fue la canción del sombrero seleccionador lo que dejó a muchos alumnos y profesores anonadados por el mensaje que traía, su voz se escuchó monótona, fría, sin sentimiento alguno haciendo que la piel se volviera de gallina ante cada palabra mencionada.

Espíritus que habitan la madre Tierra,

Fuerzas telúricas que sostienen

Nuestra humilde existencia,

Elementales benéficos de la Tierra,

Atraigan bienestar y riquezas

Y alejen la maldición de la carencia.

Elementales del Aire y del Viento, ven,

Suave brisa que trae videncia e inspiración a la mente,

Fuerzas dadoras de inspiración, videncia e intuición.

Dulces fuerzas pacificas pero poderosas de la savia vital,

Belleza oculta pero generosa del fluido viviente,

Fuerzas de salud, bienestar y amor.

Poderes del cambio y la luz,

Fuego que consume las mezquindades,

Vicios y bajas pasiones, fortaleza de cambio,

Libera de todos aquellos conjuros,

Maleficios y negatividades,

Magia de Merlín, magia de los Cuatro Elementos,

Que reine la verdad y la luz florezca."

Un silencio total inundó el Gran Comedor, nadie aplaudió como era costumbre la canción del sombrero seleccionador, no se oían murmullos, el ambiente estaba bastante tenso que podía ser roto con un hechizo de desarme. Mcgonagall se aclaró la garganta y se levantó para dar inicio al banquete.

Olvidando la angustiosa canción, los alumnos comenzaron a cenar entre pláticas y risas.

Pasados unos minutos, las velas se apagaron dejándolos en plena oscuridad. Los alumnos de grados superiores invocaron un lumus, pero al encenderse las varitas y alumbrar la estancia, un pensamiento de no haberlo hecho se pasó por la mente de muchos.

Al frente del salón, en el piso, se encontraba el dibujo de la característica logia, el mensaje que traía asustó a muchos que comenzaron a salir corriendo del lugar hacia las respectivas salas comunes.

Los profesores miraron a los Potter, Weasley, Malfoy, Scamander y Charlestón que no se habían movido para nada y veían el mensaje con sorpresa. No tenían mucho tiempo, debían acabar con esa logia lo más rápido posible sino todos los habitantes del colegio estaban en peligro.

Rachel corría por las mazmorras del colegio rumbo a un lugar que ella conocía desde hace un año y al que ya no podía pararse, ahora esa ocasión lo ameritaba, algo estaban planeando, algo fuera de lo común, quizá habían atacado a dos de ellos, no podía permitir que dañaran a mas.

Algo tenía que ver que no estuvieran en el banquete, su tiempo estaba contado. La logia de Hogwarts volvía a atacar.


Que les pareció? Nos vemos en el proximo!