-se que se escucha extraño pero lo se todo, se que tu eres James Potter y tu - dijo mirando al ojigris- eres Sirius Black.

Las reacciones de los chicos fueron completamente distintas, James cerraba y abría la boca sin saber que decir mientras Sirius le dirigía una mirada aterradora

Me debatía entre decirles la verdad o dejar que la historia siguiera su rumbo, después de un minuto de miradas asesinas y bocas entre abiertas me decidi por lo facil

-Chicos llévenme con el profesor Dumbledore… por favor-

Su tono sonaba firme y eso pareció reanimar a los muchachos

-Claro-dijo James claramente impresionado por que supiera por la existencia del profesor- síguenos-

Jane confiaba plenamente en James y en Sirius, se podría decir que los conocía mejor que ellos mismos (o eso creía ella), así que no dijo nada mientras se alejaban por la calle que estaba ligeramente alumbrada por la puesta de sol

El camino fue incomodísimo para jane, que no dejaba de pellizcarse y parpadear, segura, que todo aquello era producto de su imaginación

De repente James se detuvo y susurro un casi inaudible -pasa-

Jane hizo lo suyo y cuando paso la rejilla sintió dos varitas en su cuello, se estremeció, como pudo ser tan tonta para confiar en dos extraños,- dos extraños que saben hacer magia- le dijo su yo interior ella reviro los ojos y espero que uno de ellos hiciera algo

-Toca la puerta Sirius, y no dejes de apuntarla- dijo James

Sirius hizo exactamente como le dijeron*toc toc*, que sonido tan cómodo para esta situación tan ridícula

La puerta se abrió y dio paso a una hermosa mujer de unos 57 años rubia y de tez blanca, en cuanto vio a Sirius sonrió, pero al darse cuenta de la situación, su amable sonrisa se transformo en una mueca

-Dorea-dijo Sirius amablemente- llama a Charlus- esto último lo dijo señalandome como si fuera a hacerles daño

-Charlus, ven- dijo apresuradamente Dorea mientras se viraba hacia la casa

De la nada salió un hombre que era la copia exacta de James, con algunas diferencias por la edad, y unos cuantos rasgos, pero si los veías de lejos podrían ser gemelos

-Que pasa querida- dijo Charlus, que al parecer no se había dado cuenta de la situación-

Dorea me señalo con la cabeza e inmediatamente su rostro de endureció, examino la calle, saco su varita y de ellas salieron unas cuerdas que inmediatamente me amarraron dejándome casi que sin aire, empecé a gritar y a agitarme pero Dorea saco su varita y susurro - Mobilicorpus- me quede estática, estaba con los Potter, ellos estaban haciendome magia, ese sentimiento me dio un segundo de triunfo hasta acordarme de mi situación, seguramente creían que era una mortifaga, maldita sea! Porque tenía que tener esa p*** suerte.

-Obscuro- dijo Charlus, inmediatamente unas vendas se amarraron a mis ojos, me acostaron y empezaron a hablar entre ellos

-Crees que sea una mortifaga James?

-No lo sé, no tiene nada en el antebrazo, pero nunca se está demasiado seguro, creo que es una espía, deberíamos llevarla con Dumbledore

Me emocione, aun si fueran en están condiciones, iba a conocer al mejor mago del mundo!

-Su situación es demasiado extraña- dijo Sirius a lo que pareció que fue mis espaldas- Sabia nuestros nombres y dijo que era una muggle

-Charlus manda una lechuza a Dumbledore dile que es urgente

-Ya mande la lechuza Dorea- dijo Charlus en lo que pareció una eternidad

Los sonidos de mí alrededor se escuchaban cada vez más lejanos, y así caí en un profundo hoyo negro de sueños.