03.

Hay un pequeño temblor.

Es breve y no dura mucho, pero Harry lo ve durante unos minutos todos los días. Como si el mundo se deshiciera a su alrededor y solo quedarán él, el cuervo, el perro y el lobo.

No siente miedo de ningún tipo cuando ocurre, porque sabe que solo es un momento, un error, un fallo del color o de las sombras brillantes que a veces le juegan bromas pesadas.

En todo caso, a las mariposas no les asusta y él no va a ser menos.

Así que solo lo observa con curiosidad. A veces lo escucha un poco. Suele ser su apellido o su nombre o alguna pregunta vana que no entiende ni es capaz de responder.

Ha intentado no fijarse algunas veces, porque se desorienta. Se confunde. Le ocurre algo extraño y alguna vez (escasa) ha llegado a preguntarse cosas como porque es Harry o porque Potter.

No tiene que darle más importancia, solo son unos minutos perdidos y extraños que a veces le llenan el pecho de plomo y, aunque supone que eso debería hacer algo, no hace nada en absoluto.