Hola a todos. Traigo un Fic especial!
Lectores: ¿Que tiene de especial?
Rea: Pues... esta es una recopilación de One-shots que iré subiendo, sobre la parejas mas famosas y las no tan famosas del Fandom, la mayoría son especialmente dedicadas a mis lectores. Esta la primera es para Knightday, quien increíblemente logra descifrar cada uno de mis fic, espero te guste.
1.- El nombre de la perfección.
ONE-SHOT
Días especiales hay por montones. Todos festejamos varios acontecimientos al año pero ninguno es tan especial como nuestro cumpleaños. Sabernos un año más maduros, mas llenos de metas y de ilusiones es muy especial para cualquiera. Incluyendo para quienes nos rodean.
- ¿Hermana estas despierta?- pregunto en un susurro una pequeña unicornio de brillantes ojos verdes y melena purpura de dos tonalidades. Sweetie Belle estaba parada en la puerta de la habitación de su hermana mayor, recibiendo un leve ronquido como respuesta a su interrogante.
La potrilla de pelaje blanco sonrió al saber que Rarity aun dormía y bajo rápidamente a la cocina de la Boutique Carrusel, con la firme intención de hacer un desayuno especial por el cumpleaños de su hermana y ejemplo a seguir.
- ¡Esto quedara perfecto!- dijo para sí misma mientras bajaba las escaleras que la llevarían la planta inferior. El día de hoy era tan especial para ella como para Rarity, pues admiraba enormemente a su hermana. Su belleza, generosidad y determinación eran todo lo que ella deseaba ser, anhelaba mas que nada poder llegar a ser como su hermana mayor.
-Le va a encantar el desayuno especial- Dijo de forma orgullosa trotando hacia la puerta de la cocina. Siempre se había preocupado por complacer a Rarity, con la esperanza de que esto la motivara a enseñarle todo sobre el arte de la moda, pues a pesar de desear su Cutie Mark de una vez por todas, por lo menos esperaba que fuera algo similar a la de su hermana.
Sweetie Belle abrió la puerta de la cocina ligeramente, lista para realizar sus planes pero fue sorprendida al ver a las cinco amigas de su hermana preparando el desayuno que ella debía hacer. Las yeguas mayores ni siquiera la notaron hasta que esta carraspeo su garganta llamando su atención.
-¿Sweetie Belle que haces aquí tan temprano?- pregunto una alicornio purpura acercándose hasta ella.
La pequeña unicornio dio un suspiro - Eso mismo les iba a preguntar ¿Qué están haciendo aquí?
-¡Estamos preparando un desayuno especial para Rarity! ¡POR QUE ES SU CUMPLEÑOS!- grito Pinkie Pie con fuerza. La yegua terrestre coloco un enorme pastel de chocolate sobre la mesa y sonrió.
Sweetie no pudo evitar poner una cara de molestia al escucharla, su plan se había arruinado completamente. Las amigas de su hermana también eran sus amigas, las apreciaba mucho pero en aquel momento solo podía desear que no estuvieran ahí.
-Está bien, yo solo iba… por haya- dijo la unicornio de ojos verdes yéndose hacia otra habitación. Ahora debía pensar en otro regalo para su hermana.
Las cinco yeguas continuaron cocinando mientras charlaban entre ellas. Applejack preparaba un exquisito pastel de manzana y una deliciosa sidra, Fluttershy y Rainbow se ocupaban de hacer que todo luciera reluciente y Pinkie, junto con Twilight preparaban la mesa. Las cinco yeguas estaban tan esmeradas en sorprender a su amiga que ni siquiera notaban los insistentes pedidos de un pequeño dragoncito de escamas púrpuras y verdes.
-¡Chicas! Yo también quiero ayudar- repetía sin parar el bebé dragón, sin embargo ninguna de las aludidas le prestaba la menor atención. Spike comenzó a desesperarse pues él, mas que nadie, deseaba impresionar a Rarity y todos sabemos la razón… estaba perdidamente enamorado de la unicornio.
-No te preocupes Spike, lo tenemos todo cubierto- le dijo Twilight como respuesta a su pedidos. El dragoncito le mando una mirada de molestia y se sentó en el suelo con los brazos cruzados.
-No te molestes compañero, seguramente impresionaras a Rarity con el grandioso regalo que le darás- menciono Applejack tratando de animarlo, cosa que resulto totalmente opuesta, pues el pequeño no había encontrado nada que fuese digno de su amada.
Spike bufo mirando al piso y antes de que pudiera responder, se empezaron a escuchar los pasos de Rarity dirigiéndose a la cocina.
-¡Rápido ponys! Ocúltense- grito Pinkie con su habitual emoción al hablar. Todas las yeguas se escondieron donde encontraron, a excepción de Spike, quien al final fue metido bajo la mesa por la magia de Twilight.
La puerta de la cocina se abrió lentamente dando paso a la bella y fina unicornio de ojos azules…
-¡SORPRESA!- Gritaron muy alegres, todas sus amigas al mismo tiempo mientras salían de sus escondites. Rarity abrió su boca impresionada y conmovida por la escena, soltó una alegre risa y troto rápidamente hacia ellas para darles un gran abrazo de agradecimiento.
-¡Gracias amigas ponys! Esto es lo mas dulce que hayan echo por mí-dijo con la emoción desbordando de sus palabras. Las yeguas le sonrieron satisfechas de haberla complacido.
Pinkie sonrió con una gran amplitud y se lanzó sobre ella -¡Y esto es solo el principio!
-¿Solo el principio?
-Así es, tengo preparada la mejor fiesta, elegante, divertida para ti ¡porque es tu cumpleaños!-grito la yegua rosada muy feliz.
-¿De… de verdad?- pregunto Rarity quitándose a Pinkie de encima.
-¡Por supuesto! No puede haber un cumpleaños sin fiessstaaa- dijo Rainbow volando sobre ella.
Rarity dibujo una gran sonrisa en su bello rostro y asintió -¡Se los agradezco tanto! Es simplemente lo mejor que eh recibido- Al escuchar estas últimas palabras, Sweetie Belle asomo su cabecita por el marco de la puerta con una mirada de curiosidad, que lentamente cambio a molestia mientras su hermana seguía hablando -Creo que jamás me había sentido tan feliz, las quiero mucho amigas- Finalizo la unicornio de melena purpura.
El rostro de Sweetie, fruncido con molestia, casi echaba humo, la pequeña unicornio siempre se esforzaba por recibir algún reconocimiento de Rarity y ahora, llegaban sus amigas, con un simple desayuno y se ganaban las palabras que ella anhelaba escuchar, simplemente ¡no era justo!
Enojada mas con ella misma que con las Manes, se retiró lentamente hacia la puerta de salida. Tendría que encontrar otro regalo para su hermana. Mientras, aun dentro de la Boutique, las Mane Six, disfrutaban felices del desayuno para Rarity, todas comían y no paraban de preguntarle a la festejada, que era lo esperaba de su fiesta, sin duda ella aspiraba a mucho.
Spike, salió lentamente de debajo de la mesa, con una expresión tímida en su rostro. Un leve sonrojo se dibujó en su rostro mientras se acercaba hasta Rarity, tímidamente la toco en su hombro para que esta dirigiera su atención hacia él.
-Rarity… yo… yo quería… decirte…- Balbuceaba el dragón con dificultad, por lo general no era problema para él hablar con Rarity pero esta vez se sentía muy cohibido ante la deslumbrante sonrisa de la unicornio. -Bueno… pues… yo…
La yegua se inclinó lentamente hacia Spike y le sonrío tratando de animarlo a que hablara. El dragoncito suspiro y tomo todas sus fuerzas para hablar.
-¡SEÑORITA RARITY!- se escuchó un fuerte grito de varios sementales que entraron por la puerta de la Boutique. La enorme cantidad de machos fijaron sus miradas soñadoras y esperanzadas en la unicornio y se aproximaron a ella como manada de coyotes. -¡FELIZ CUMPLEAÑOS!
Pronto, la yegua de pelaje blanco estaba rodeada de decenas de potros que le entregaban regalos y le dedicaban palabras de amor. Rarity se sintió muy alagada y feliz, dirigió su mirada azulada a sus amigas, quienes reían con malicia ante la escena. Pinkie Pie paro de reír y le guiño un ojo a su amiga de forma cómplice.
-Invite a unos cuantos amigos, espero no te moleste- dijo la yegua fiestera -Ellos se encargaran de hacer esta fiesta inolvidable- dijo felizmente. Pinkie se paró de su asiento y se dirigió a la entrada de la boutique junto con el resto de sus amigas -¡Vamos chicos! Vamos a divertirnos- grito con fuerza. Acto seguido, la enorme cantidad de machos levantaron a Rarity en sus lomos y la llevaron cargando hacia el centro de Ponyville, la unicornio rio con fuerza dejándose llevar. Estaba lista para el mejor día de su vida.
La impresión de lo que acababa de suceder, no terminaba de hacer efecto en Spike. El dragoncito se quedó inmóvil en su lugar sin decir una palabra. Rápidamente agito su cabeza y se hayo solo en la habitación. - ¡Rayos! De nuevo me interrumpieron- bufo con fuerza. Con la vista molesta, arrastro sus pasos hacia la puerta de salida. ¡Ahora debía buscar un gran regalo para Rarity, antes de que fuera tarde!
Al salir de la Boutique Carrusel, se encontró cara a cara con Sweetie Belle, quien al parecer estaba a punto de entrar.
-Lo siento Sweetie, no te vi- se disculpó el dragón alejándose rápidamente del rostro de la pequeña unicornio.
Sweetie asintió con la mirada gacha -No importa ¿Qué hacías todavía allí adentro? Rarity y todas las demás ya se fueron- menciono con su voz apagada.
Spike respondió con un suspiro -No hacía nada, no importa- dijo caminado a unos cuantos metros del lugar - Debo irme, necesito buscar un regalo para impresionar a Rarity-dijo mas para sí mismo que para Sweetie.
-Uffhh… yo también debo buscar un regalo para ella- respondió bajito dándole la espalda al dragón.
-Debe ser algo que sea digno de ella- continuo Spike.
-Algo hermoso, elegante, fino, admirable- dijo la unicornio siguiendo con la descripción - Pero creo…
-Creo…-
-Creo que necesitare ayuda- finalizaron en coro. Rápidamente ambos se voltearon para mirarse fijamente a los ojos. Un brillo cómplice resplandeció en sus verde iris y dibujaron una gran sonrisa en sus rostros, leyéndolos pensamientos del otro.
-¡BUSQUEMOS EL MEJOR REGALO DE LA HISTORIA!- gritaron al mismo tiempo -Juntos…-dijeron con una mirada lista para la acción.
Varias horas transcurrieron y el centro de Ponyville, ya se decoraba de listones, globos y serpentinas de color purpura y blanco. En el epicentro de la fiesta se alzaba un enorme escenario de madera con varias ponys residentes del pueblo, vistiendo los mas hermosos modelos de Rarity. Frente a la tarima, se encontraba un enorme trono de seda roja con el nombre de la festejada grabado en el respaldo. Los elegantes y sencillos bocadillos comenzaron a llenar las mesas para invitados y las luces de colores, junto con las bocinas ya se instalaban. En unas horas mas, todo estaría listo para la fiesta.
En la Boutique Carrusel, en la habitación de Sweetie Belle, se hallaban, la dueña de dicha habitación y un pequeño dragón morado. Ambos estaban muy entusiasmados dando ideas de que podría ser un regalo adecuado para Rarity. Habían pasado ya horas desde que empezaron con sus sugerencias y el tiempo había transcurrido tan rápido, que ni siquiera lo habían notado. Bueno, dicen que el tiempo pasa rápido, cuando lo estas disfrutando…
-¿Qué tal un diamante azul?- sugirió Spike, sin poder evitar relamerse las mejillas, al pensar en la joya.
Como respuesta, Sweetie soltó una carcajada - Creo que te lo comerás, antes de poder dárselo- dijo con una aire burlón -No, Rarity ya tiene demasiadas joyas, debemos pensar en algo Mmmm…. Original.
-¿Un vestido?- pregunto Spike.
-¿De verdad un vestido a una diseñadora de vestidos?- dijo la unicornio de melena purpura en dos tonos, mientras rodaba por su cama.
-Jajaja- rio Spike ante su propio comentario -¡Oye! ¿Por qué no le cantas una canción?- grito.
-¿Cantar?
El dragón asintió rápidamente muy entusiasmado -Sip, una vez escuche a Twilight decir que tenías una increíble voz- dijo acercándose mucho a la unicornio.
-Ammm… pues yo… no estoy muy segura… no creo que sea buena idea- comento bajando sus orejitas apenada.
-¿Por qué?- pregunto Spike cambiando su expresión una preocupada.
Sweetie Belle suspiro - Me da pánico el escenario, no me gusta ser el centro de atención.
El bebé dragón abrió sus ojos con mucha impresión, ante la confesión de la potrilla -¿Enserio?...Es algo raro, puesto que Rarity ama llamar la atención…- comento un poco incrédulo.
El comentario solo hizo a Sweetie sentirse mas apenada - Lo sé, es por eso… que deseo ser como ella, quisiera ser tan segura y hermosa- dijo volteando su rostro hacia Spike - Pero creo que jamás seré así.
Spike la miro, escuchándola atentamente. Cada palabra que decía, lo hizo sentir muy mal al respecto pero a la vez sintió una especie de ternura al imaginarla como una pequeña Rarity.
-Oye, si de verdad deseas ser como tu hermana, debes comenzar por superar tu miedo al publico- dijo Spike sentándose junto a la potrilla y pasando su garra sobre su hombro. La unicornio lo miro no muy convencida -Se valiente, ya eres bonita pero debes ser valiente también-finalizo el dragón con una sonrisa.
Sweetie Belle cerró sus ojos unos segundos y después los abrió con una mirada de determinación y seguridad reflejada en sus verdes ojos. Sonrió para Spike y asintió ante sus palabras.
-¡Lo hare! Por Rarity y por mí- dijo poniéndose de pie frente al dragón -¿Pero que será lo que cante?- cuestiono a su compañero.
Spike también se puso de pie y apunto su dedo hacia su pecho sonriendo con mucho orgullo -Eso déjamelo a mí.
Pasado un rato, los preparativos para la fiesta estaban casi finalizados. Rarity estaba rodeada de una gran multitud de ponys que admiraban cada palabra que decía. La unicornio estaba muy complacida con toda la atención que le prestaban, sin embargo no había visto a su hermana en todo el día y se sentía un poco preocupada por ella…
Sweetie Belle, se miraba atentamente en un espejo de la Boutique, dando vueltas una y otra vez, revisaba meticulosamente su vestuario. El cual, consistía en un vestido de fondo largo, de total tono rojo con blanco y un frente carmesí con encaje. No hacía falta decir, lo hermosa que se veía. La pequeña unicornio lucia bellamente el vestido que su Rarity le había echo. Resaltaba sus ojos verdes y su melena rizada, con tal magnificencia que no estaba lejos de compararse con su hermana.
-Creo que está bien- dijo no muy segura. Dejo de mirarse en cuanto escucho unos toques sonar en la puerta, rápidamente se dirigió a abrir, dejando a Spike ingresar al edificio, mientras cargaba una enorme pila de papeles en sus garras.
-Sweetie Belle, ya regrese y traje conmigo todos estos poemas que escribí para Rarity- dijo bajando los papeles al suelo -Apuesto a que encontraremos una buena letra para que cant…- paro de hablar de inmediato al voltear a ver a la unicornio. Se quedó completamente estupefacto, ante la imagen que tenía frente a él, su respiración se agito y no era para mas, Sweetie se veía increíblemente hermosa.
-¡Wow! Te vez… bellísima…- dijo Spike sin pensar lo que decía. La unicornio bajo sus orejas rápidamente con mucha vergüenza.
-Gracias- respondió en un susurro. El silencio lleno la habitación por breves momentos, hasta que Sweetie decidió romper la incómoda atmosfera. -¿Voy a cantar todo eso?-dijo señalando a los papeles.
El dragón reacciono de inmediato y se sonrojo apenado por estar tan inmerso en la potrilla. Carraspeo levemente recuperando la calma - No, estos son todos los poemas que escrito para Rarity, podemos compilar un poco de cada uno y construir una gran canción.
Sweetie miro impresionada la increíble cantidad de papeles y escritos -¡Vaya! Estas muy enamorado de mi hermana.
-Jejeje un poco- dijo pasando su brazo tras su nuca con pena.
-Bueno, comencemos a armar la canción- sonrío Sweetie de forma coqueta tratando de imitar los gestos de Rarity.
-Bien…
Un breve espacio de tiempo después, la canción que ambos estaban preparado estaba lista y ni que decir, era perfecta…
-Muy bien, repasémosla solo una vez más- dijo Spike levantando la hoja de papel con la letra y leyéndola en voz alta.
Si la perfección existiera,
Llevaría tu nombre,
Y si todo el mundo cayera,
Me aferraría a tu porte.
Llevas la belleza en el alma,
Yo juro amor solo para ti,
Me haces perder la calma,
Tu nombre es Rarity…
El dragón dio un último repaso a la canción con una sonrisa y se la entregó a Sweetie, quien la releyó varias veces antes de prepararse para cantarla.
Se colocó en uno de los estantes, donde se modelaban los vestidos y comenzó a afinar su voz.-Estoy lista.
Spike asintió y le indico que comenzara mientras se sentaba expectante y emocionado, sin despegar sus ojos de la unicornio.
Si la perfeccióooon existieraaaaa,
Llevariiiía tu nooombreee,
Y si, todo el mundo cayeeeeraaaa,
Me aferraría a tu poooorte.
Llevaaaas la beeelleza en el alaaamaaaaa,
Yo jurooo amor, solo para tiiiii,
Me haces perder la caaaalmaaaaaaa,
Tu nombre eessssss… Rarity…
Su hermosa voz, resonó por toda la habitación. La perfecta acústica resaltó su afinación, causando un canto tan hermoso que solo era digno de los ángeles. Spike escuchó atentamente cada verso, cada palabra estaba tan bien entonada, con una pasión que nacía desde el corazón de Sweetie Belle.
Su voz causo una impresión monumental en el dragoncito, se mantuvo inmerso en la unicornio, en su apariencia, sus gestos, su pasión al cantar, todo le parecía tan perfecto, tan mágico, tan… tan distinto a Rarity, tan diferente de la vanidosa, orgullosa y dramática actitud que le atraía. Inevitablemente, de su mente desapareció la imagen de Rarity, una imagen que creía estaba impregnada en su memoria, había desaparecido y ahora estaba siendo ocupada por una unicornio más pequeña, más tierna… más perfecta, de lo que jamás imagino.
Sweetie, paro de cantar de repente al escuchar un leve trote fuera de la Boutique. Tomo un profundo respiro y observo a su único espectador. Su mirada esmeralda seguía posada sobre ella sin siquiera parpadear.
-Emm… ¿te gusto?- pregunto con un poco de vergüenza, pues a decir verdad, Spike era el primero, a parte de sus amigas, en oírla cantar.
-Si- respondió sin dudarlo un minuto -Si, me encanto… Twilight tenía razón, tu voz es magnífica…- dijo aun con la impresión en sus labios.
-Jeje ¿crees que a Rarity le guste?
Spike se acercó hasta la potrilla y la tomo de un casco sonriéndole - Le va a encantar, a mí me encanto, fue… lo más maravilloso que eh visto- dijo un poco sonrojado
Sweetie le correspondió la sonrisa y se alejó lentamente del dragón - tu… ¿vas a confesártele en la canción?- pregunto un poco apagada.
-No, lo hare antes de la canción, así hará que sea que sea mas especial mientras cantas- respondió Spike apartándose de ella -Va a ser perfecto.
-Eso espero…
El momento había llegado, la noche cayo en Ponyville, oscureciendo toda su extensión. Los preparativos para la fiesta de Rarity estaban listos. Todo era hermoso…
La unicornio festejada, estaba sentada sobre su trono de seda, con una gran cantidad de machos rodeándola, dándole regalos y alabándola. Las luces de colores adornaban todo el escenario y daban un aspecto aún más elegante al lugar. Rarity estaba realmente feliz con su fiesta, admiraba encantada un pequeño desfile de modas en la tarima mientras los demás ponys se formaban para darle regalos. ¡Qué noche mas perfecta!
Spike y Sweetie se preparaban tras bambalinas, le dieron la música de su canción a la DJ y se prepararon para su gran momento. La unicornio estaba bastante nerviosa, no dejaba de jadear y revisar una y otra vez su vestuario, quería que todo estuviera en orden, deseaba impresionar a su hermana. Por otra parte, Spike se hallaba muy ansioso por confesarse, miraba atento la enorme fila de ponys que le daban regalos o felicitaban a la unicornio de ojos azules.
-Es mejor que te apresures, la fila crecerá mas y ya casi es nuestro momento- Dijo Sweetie dirigiéndose al dragón. Spike asintió un poco nervioso y salió de tras el escenario, dispuesto a confesar sus sentimientos a su amada. La pequeña unicornio no pudo evitar sentir una gran opresión en su pecho al verlo irse con su hermana. Dio un suspiro resignada y se fue a preparar. Debía aceptarlo, Spike estaba enamorado de Rarity y eso jamás… jamás iba a cambiar…
Spike corrió hacia la enorme formación de ponys y se colocó justo detrás de Fluttershy, quien iba acompañada de un pegaso de ojos escarlata. El dragoncito exhalo con fuerza para tranquilizarse, nada le arruinaría este momento.
La fila avanzo tan rápido que Spike ni siquiera lo sintió y cuando se dio cuenta ya estaba a dos ponys mas de llegar a Rarity.
-Feliz cumpleaños Rarity… espero que te guste- dijo Fluttershy dándole a su amiga un collar de flores junto con una pequeña joya tejida con tallos que tenían una graciosas forma de mariposa. Rarity acepto el obsequio encantada y le sonrío a su amiga antes de dedicarle un gran abrazo. La pegaso se comprometido con su fiesta y le había dado un magnifico regalo.
Momentos después paso el pegaso que acompañaba a Fluttershy -¡YEAHHH! FELIZ Cumpleaños RARITY- grito el potro con mucha fuerza antes de desaparecer volando tras la multitud. La unicornio solo parpadeo confundida pero finalmente alegre.
La hora de Spike había llegado. El dragón se posiciono frente a la yegua, estaba encogido de hombros y apretando sus garras con mucha fuerza. Comenzó a ponerse cada vez mas nervioso, hasta el punto de comenzar a sudar. Valiente se acercó hasta Rarity y esta le sonrío con confianza, esperando que dijera algo.
-Rarity yo… Sweetie Belle y yo preparamos algo especial para ti y… realmente esperamos que te guste porque… nos esforzamos mucho y….- decía entrecortadamente por los nervios, que aumentaban cada vez mas al ver la mirada azul de la yegua sobre él.
-Estoy segura de que me encantara… gracias Spike-dijo Rarity colocando su casco sobre la cabeza del dragón.
Spike suspiro con fuerza y contuvo el aire en su pulmones antes de continuar -Rarity lo que en verdad quiero decirte es que yo…-
-¡ESTE RAGALO ES PARA TI RARITY!- grito Pinkie interrumpiendo al bebé dragón -Casi lo olvido…- La yegua fiestera se acercó a su amiga con una gran caja en sus cascos. Rarity tomo la caja con su magia y leyó la etiqueta de esta:
-Para la señorita Rarity.
-De tu fiel amante Fancy Pants.
Al terminar de leerla, la mente de Rarity se hizo nudos y comenzó a abrirla con la desesperación y alegría muy marcados en su rostro. Rompió el cartón y encontró, envuelto en papel, un enorme zafiro azul, tan brillante que casi enceguecía a la unicornio. Su tamaño era colosal, pues debía sostenerlo con ambos cascos. El brillo de dicha jema atrajo todas las miradas de asombro y admiración. Rarity lo miro encantada, con sus ojos brillando a la par con la joya, su sonrisa creció tanto que casi parecía que desbordaba de su rostro. El zafiro tenía una larga líneas de oro atada, para que cumpliese a función de collar.
Se lo coloco rápidamente, luciendo de la forma mas increíblemente hermosa que alguien la hubiera visto. Spike se quedó atónito perdido en el zafiro, sintiendo su corazón partirse lentamente y ser rematado con las palabras de la unicornio.
-¡Gracias Fancy! ¡Te amo! ¡ES LA JOYA MAS HERMOSA QUE ME HAN DADO!- grito al cielo, como si el aludido pudiese oírla. El dragón sintió su cuerpo desfallecer y su alma partida por la mitad. Lentamente se alejó de la escena conforme era llenada por los curiosos ponys del pueblo.
Bajo hasta la tarima de madera y miro fijamente a Sweetie Belle, con sus ojos vidriosos pero aun así fue capaz de sonreír al ver la cálida mirada de la potrilla ¡Estaba lista para su actuación!
-¡Muy bien ponys, llego la hora de un evento especial!- Grito Pinkie por el micrófono llamando la atención de todos los presentes -Rarity, Spike y tu hermana te tienen una gran sorpresa. Esta es una canción que fue de la autoría de Spike y será interpretada por Sweetie Belle… disfrútenla todos.
Los ponys estallaron en ovaciones muy alegres y dispuestos a escuchar la melodía. El dragoncito le hizo una señal a Vinyl para que comenzara a tocar la música. La unicornio DJ, asintió y comenzó a sonar la hermosa melodía que acompañaría su letra.
El enorme telón se abrió y un reflector ilumino a Sweetie completamente, la potrilla observo fijamente a su hermana, quien la miraba con la emoción en su rostro. La música comenzó a correr y ella dio un fuerte respiro antes de mandarle una última mirada a Spike y cerrar sus ojos lista para cantar…
… La boca de Sweetie se mantuvo abierta pero ningún sonido salió de ella. Los presentes se quedaron en completo silencio esperando, pero no hubo letra alguna. La música siguió corriendo hasta que Vinyl volvió a poner la melodía desde el principio, esperando que esta vez si tuviera valor la potrilla. El resultado fue el mismo, la boca de la unicornio completamente abierta pero sin poder emitir ninguna clase de canto…
Angustiada, la potrilla mantuvo su mirada fija en Rarity, quien le devolvía una de confusión. Los murmullos no se hicieron esperar entre la multitud y las miradas fijas se mantuvieron en ella.
-Vamos Sweetie Belle, tu puedes- repetía Spike mirándola fijamente.
La unicornio mantenía su mirada angustiada y la música seguía sonando, hasta que finalmente se rindió -Lo siento Rarity- dijo antes de abandonar el escenario a todo galopé, perdiéndose en la entrada norte del pueblo.
-Sweetie Belle, ¡espera!- grito el dragón, saliendo rápidamente tras la unicornio, dejando a todos sin habla…
La potrilla unicornio, corría a toda velocidad hacia las afueras del bosque. La luces de las estrella adornaban su vestuario y hacían resplandecer sus lágrimas conforme corrían por sus mejilla. Fue entonces cuando un grito la hizo parar.
-¡Sweetie espera!-la voz de Spike la hizo darse vuelta solo para lanzarse a llorar en el suelo.
-¡Lo lamento tanto!... lo arruine todo… lo arruine… no pude ser valiente… ni nunca lo seré… nunca… seré como Rarity- sollozaba con tal sentimiento y decepción, que hicieron al dragón lanzarse a abrazarla con mucha fuerza, apretándola contra su cuerpo.
-Ya tranquila- Decía Spike con tranquilidad en el oído de la unicornio. -No tienes que llorar…no fue tu culpa- Sweetie, se aferraba a él con fuerza mojando sus escamas con sus lagrimas - No pasa nada.
-Falle, nunca seré como mi hermana- decía la potranca llorando mas fuerte.
Spike la apretó con mas fuerza y comenzó a acariciar su melena -¿Y qué importa si no eres como ella?- dijo un tanto molesto -Tú eres maravillosa tal y como eres… ya eres hermosa. Adorable, perspicaz, linda y amable, eres perfecta solo siendo tú, solo siendo Sweetie Belle, no Rarity- La pequeña se quedó callada escuchando al dragoncito y sollozando contra su hombro.- No necesitas ser como tu hermana para ser alguien, así eres perfecta para muchos… perfecta para mí- finalizo mirándola fijamente a los ojos, verde con verde, se encontraron en una batalla de sentimientos y sensaciones inimaginables, que los obligaban a permanecer abrazados en el silencio.
-Sweetie Belle, Spike ¿están bien?- se escuchó la voz de Rarity dirigiéndose hasta los dos pequeños. La unicornio mayor venia completamente sola, sin su sequito de potros, solo con su angustiado porte y el brillante zafiro en su cuello.
-Hermana…- Murmuro Sweetie en voz baja mientras soltaba al dragón y se acercaba a Rarity.-Yo… lo lamento tanto… quería cantar la canción para demostrarte lo mucho que… que deseo ser como tú- dijo bajando sus orejitas y con las lágrimas amenazando con salir de sus ojos.
Rarity la miro fijamente sin decir nada y de un movimiento, la atrajo hasta ella para abrazarla con fuerza -No te preocupes hermanita… sé que fue una maravillosa canción…
-¿Cómo lo puedes saber?- pregunto la potranca sollozando contra su hermana.
La unicornio de ojos azules, la soltó y le sonrió felizmente -Yo escuche cuando la estabas ensayando en la Boutique- confeso un poco apenada -y puedo decirte con toda certeza que es lo mas magnifico y fabuloso que alguien ha hecho por mí… Gracias Sweetie.
La yegua mas joven sonrió complacida recordando el suave trote que escucho fuera de la Boutique, muy emocionada se lanzó a abrazar a su hermana, con la satisfacción de haberla echo feliz…
-Pero- continúo Rarity- Ya es tiempo de que dejes de intentar ser como yo- Le dijo su hermana mirándola fijamente a los ojos. Sweetie le devolvió una mirada confundida ante sus palabras - Eres una yegua muy hermosa y audaz, has hecho cosas que yo no hubiera imaginado hacer nunca en mi vida, menos siendo una potrilla. Te estas convirtiendo en una bella unicornio, por tu propia cuenta, sin ser como yo- Las pablaras de su hermana causaron gran impresión en Sweetie, quien no apartaba su mirada de su hermana - Deja de intentar ser como Rarity y empieza a ser Sweetie Belle- finalizo la mayor con una gran sonrisa adornando su rostro. La potranca asintió devolviéndole el gesto a su hermana y abrazándola nuevamente.
Spike, miraba atento la escena con una expresión de felicidad marcada en su rostro. Se limitó a guardar silencio mientras las hermanas hablaban y se sintió un poco apartado pero muy feliz. Rarity noto esto de inmediato y soltó a su hermanita para dirigirse hasta el dragón. Sweetie comprendió las intenciones de su hermana y se alejó un poco de ambos sintiendo un extraño malestar al ver la sonrisa que se dibujó en el rostro de Spike.
-Spike- dijo Rarity agachándose un poco para estar a su altura - Gracias… la letra de esa canción, es lo mas hermoso que me han dicho… te estoy muy agradecida- dijo la yegua sonriendo.
-¿De verdad? ¿Te gusto? Eso es genial, ya que yo…- decía entusiasmado pero cayo de pronto cuando Rarity poso su casco sobre sus labios.
-Pero…
-¿Pero?- balbuceo Spike.
-Pero, esos sentimientos ya no son para mi ¿verdad?- dijo de forma tranquila acercándose al rostro del dragoncito.
Spike se quedó pensativo ante la pregunta, bajando su mirada al piso. Tenía razón, antes estaba completamente seguro de estar enamorado de Rarity pero al pasar tanto tiempo junto a Sweetie, se había dado cuenta de lo infantil que era su supuesto sentimiento y lo intenso que era el nuevo. Pasó unos segundos en silencio y después volvió sus ojos hacia Rarity -No…
-Escucha, siempre has sido un gran amigo y me has hecho muy feliz pero es momento de que tú seas feliz con de verdad tienes que estar- dijo la yegua volteando su mirada hacia Sweetie.
-Pero Rarity… ¿Qué pasara contigo?- pregunto preocupado.
Rarity soltó una ligera risa y sonrió tiernamente - ¿Yo? Yo estaré bien, pretendientes no me faltan- dijo señalando su brillante collar - Solo has a mi hermanita muy feliz ¿de acuerdo?
-Lo prometo- dijo Spike antes de salir corriendo hacia Sweetie.
La unicornio lo miro correr hasta ella y justo después sintió sus escamas contra su pelaje. Spike la abrazaba con tanta intensidad y sentimiento que parecía que su vida dependiera de ello. Sweetie le correspondió lentamente dibujando la mas feliz de las sonrisas en su rostro.
Lentamente se fueron separando hasta que quedaron a pocos centímetros uno del otro. Sus miradas esmeraldas se encontraron bajo el brillo de la luna y así, sellaron sus sentimientos, bajo la mirada de las estrellas, del silencio y de la noche negra…
Canterlot, capital de Equestria, se vestía de gala por la gran semana de la moda. Rarity mostraba su talento luciendo sus vestidos en las bellas modelos de la pasarela.
En el publico, se encontraban dos pequeños de miradas verdes, mirando atentamente a la unicornio de ojos azules. Su sonrisa resplandecía de la forma mas hermosa que puede existir. Spike admiro a la modista recibir los flashazos y los elogios de todos los presentes.
-Es bellísima ¿verdad?- dijo Sweetie a su acompañante, si apartar la mirada de su hermana.
-Si- respondió el dragón apretando mas su agarre con la unicornio -Es muy hermosa… pero no es nada comparada contigo…tu eres perfecta…
Termino. Vaya que era largo, espero enserio te haya gustado, si no por favor házmelo saber. Fue todo un placer escribirlo.
Rea dice: a todos los que leyeron ojala les haya gustado, acepto todos sus comentarios y críticas. Gracias :D
