Holisss!!! Ruichi-chan, reportándose para el último cap del fic!!!

Espero les haya gustado la historia; me vino porque una parte pasó en realidad, claro que yo le agregué uno que otro detallito ^.^

Bueno, lo reviews ^.^ Grax por dejármelo, me hacen muy feliz y me animan a seguir:

*Naoko tendo *LadySc -Maaya- *Flerasgard *liss33 *Yuri Reed ** karola-chan **Anita509

**story love *BYAKUSHI

Bueno, Bleach no es míol, es de KuboTite bla bla bla…

Sigan leyendo la historia de "Amor en Juego", ya voy a actualizar más seguido porque solo tengo esa para terminar. Ya saben que como estoy estudiando para los exámenes para ingresar a la facultad de medicina no puedo subir caps tan seguido, pero subiré uno por semana o semana y media. Grax por su paciencia ^.^

Bueno, "Rhapsody" es Rapsodia, una pieza musical del romanticismo

Simbología:

-bla bla bla- diálogos

"Pensamientos"

Flashback…..Fin Flashback

Let's Read!!!!

CAPÍTULO III

"Sabes? Este no es precisamente el final que imaginé; es mucho mejor, porque es real…"

ICHIRUKI RHAPSODY

Ichigo corría hacia el lugar donde Renji le había dicho que encontraría a Rukia. Cuando se aproximó al sitio, alentó el ritmo hasta detenerse; sentía el corazón latir fuertemente contra su pecho como un aviso de peligro, y la verdad estaba un poco temeroso de la reacción de su shinigami: y si había cambiado de opinión y ya no lo amaba? "Qué idiotez!! La gente no deja de amar a alguien de la noche a la mañana!...pero ella es una shinigami, serán una excepción? Oh, Ichigo, deja de pensar estupideces!!!"

Ya era tarde, el atardecer bañaba el cielo azul de un hermoso tono naranja, rosa y rojizo. Cuando dio con el puente, decidió cruzarlo. Se detuvo a la mitad al ver a su morena: estaba vestida con un kimono blanco, con dibujos que simulaban copos de nieve azules. Traía el cabello agarrado, dejando solo su característico gallito sobre el rostro pálido. Sus ojos violetas se veían opacos, un poco hinchados. Había estado llorando por su culpa. Rukia miraba perdida su rostro reflejado en el agua, como si quisiera que la corriente del río se llevara algo que no quería conservar. Decidió hablarle, suavemente, para ver su reacción, aunque su garganta no emitió sonido alguno.

~~O~~

Después de avisar su renuncia previa a su nombramiento, Rukia se dirigió a su casa. Cuando llegó a la mansión Kuchiki, su hermano la recibió como si nada, cosa que la tranquilizaba un poco. Se dirigió a su habitación, se puso su kimono favorito, avisó que saldría a pasear un rato y se fue. Deseaba estar sola un momento y pensar sobre lo que haría de ahora en adelante. Seguiría en el treceavo escuadrón, eso era lo único seguro. Tal vez tendría misiones en el mundo humano, pero estaba segura de que Ukitake-taicho no la enviaría a Karakura nunca. Probablemente dentro de unos años lograría estabilizarse de nuevo, y entonces la ascenderían al puesto que en estos momentos no podía manejar. Llegó al río que le traía tantos recuerdos: los más felices de su niñez, más no los de su vida…recordó la sonrisa del peli naranja, su voz, incluso tuvo la sensación de que la observaba.

Se acercó a la orilla del río, viendo su rostro pálido y lloroso en el agua. Nunca se había visto llorar, y no quería hacerlo, así que intentó retirar de su mente los pensamientos sobre el sustituto, sin mucho éxito. Cuando se dio cuenta, el atardecer se asomaba. Suspiró. Su vida era miserable: nunca había podido tener nada de lo que quería, ni familia, ni título, ni a Ichigo… este último era el que más la fastidiaba; tenía que dejar de pensar en él, después de todo, él había sido muy claro con su contestación: no la quería, así que ella debía dejar de quererlo, no importa el tiempo que eso le tomara, estaba segura de que lo conseguiría…solo era cosa de mentalizarse…susurró el nombre de su taradito, imaginándose que él la escucharía. Pero sorpresivamente, recibió una respuesta del chico que poblaba su mente:

-Qué sucede, Rukia?

-Dios, me volví loca…! Ahora me responden mis pensamientos…- dijo, ocultando su rostro entre sus mano, negando con la cabeza.

-No te volviste loca!! Estoy aquí arriba!!

Rukia sabía que no se estaba volviendo loca, pero tenía miedo de enfrentarlo directamente; levantó la vista, mirando el río y lo que en él se reflejaba, hasta que llegó a la silueta distorsionada del pelinaranja; no podía distinguir bien su rostro, pero su voz denotaba burla, algo que a ella no le hacía ninguna gracia.

Dio media vuelta y salió corriendo, utilizando su shumpo.

-Maldita…!!- Ichigo también utilizó su shumpo para perseguirla. Era más rápido que ella, pero ella era más ágil y conocía mejor el Rukongai, así que antes de que pudiera acorralarla o siquiera alcanzarla, ella ya había desaparecido. No le ayudaba en nada que a la media hora de estarla buscando ya hubiera oscurecido. "Maldita noche, te odio!!"

Solo le quedaba una opción: localizaría su reiatsu. No era muy bueno para eso, pero no perdía nada con intentarlo. Cerró los ojos, intentando concentrarse, pero una vocecita interna lo distrajo:

-Oi, Ichigo, mejor espérate hasta mañana. Ya es muy tarde y quien sabe en donde se haya escondido esa enana; además se veía muy molesta

-Cállate; ya sé que está molesta, pero tengo que disculparme ahora…

-Eres un idiota, 'Gran Rey', mira que babear por una enana sin atributos, jajaja

-Estamos al mismo nivel, imbécil. No creas que no me he dado cuenta de cómo te pones cuando la ves entrar al cuarto en su pijama de camisón, de Chappy…

-Qué insinúas, Ichigo?!!!

-Sé perfectamente que MI enana te parece increíblemente sensual- dijo Ichigo con tono de quien tiene la victoria

-Pues sí, es muy sensual, y de una vez te advierto: si tú no logras que te perdone, tomaré el control de tu cuerpo y la haré mía…

-Ni lo pienses, cabrón!!!!

-Nada más te advierto, para que luego no te quejes

-Mejor cállate y déjame buscar su reiatsu

Ichigo ya no escuchó más la voz de su entrometido Hollow interno, así que se concentró con todas sus energías y buscó ese reiatsu. Lo localizó casi inmediatamente: esa energía inconfundible, resplandeciente y cálida que él reconocía en cualquier parte. La ojivioleta estaba de nuevo en el río de esta tarde, no muy lejos de ahí. Ahora, el siguiente paso: ocultar su reiatsu, o de lo contrario Rukia se daría cuenta de que se acercaba a ella y huiría de nuevo. Se concentró en disminuir su energía hasta un punto casi imperceptible. Se tardó bastante, pero lo logró. Utilizó un solo shumpo para llegar.

La morena estaba sentada, con la cabeza oculta entre sus rodillas. Ichigo se asustó: tal vez se sentía mareada o algo. No se movían; él se acercó lentamente, sin hacer ruido para no asustarla. Cuando estuvo suficientemente cerca, le tocó un brazo: Rukia reaccionó violentamente. Sacó de quién sabe donde su zampakutou y lo atacó. Él esquivó su ataque, desenfundando también su espada, dispuesto a responderle el golpe si con eso lograba tener su atención. Pero recordó las palabras de Byakuya: no debía agotarse o podría enfermar. Guardó su recién desenfundada arma, lo que enfureció a Rukia.

-Por qué no peleas, IDIOTA?!!!!- le dijo, al tiempo que lo atacaba de nuevo. Ichigo evitó su ataque, aunque por muy poco

-No quiero pelear, quiero hablar!!!

-No me interesa hablar con un imbécil!!!

-Solo quiero que me escuches, Rukia!!!

-Ah, Sí?!!! Yo quería que me escucharas, y tú qué hiciste?!!! Me llamaste 'estúpida', 'maldita enana' y no sé qué tanto más!!! POR QUÉ DEBERÍA ESCUCHARTE AHORA?!!!! TÚ NO LO HICISTE!!!- le reclamó amargamente

-Y me arrepiento!!!

-Tu arrepentimiento me vale madre!!!

-Rukia, detente!! No quiero que gastes tu energía por algo tan estúpido!!!

Rukia se detuvo. Miró a Ichigo, enojadísima. Luego sostuvo su zampakutou en una posición que él conocía muy bien: iba a liberar su bankai. Sus reflejos lo ayudaron: en un solo movimiento se lanzó contra Rukia, la tiró contra el suelo, le arrebató la espada y la lanzó lo suficientemente lejos para que la morena no tuviera oportunidad de recuperarla.

Estaba contra el suelo. No lo vio venir; ahora estaban en una posición que estimulaba la imaginación de Rukia. Ella, contra el suelo, su cuerpo aplastado bajo en peso del sustituto, que estaba prácticamente sentado sobre ella. Pesaba mucho; bueno, eso era lógico: era más alto que ella. Sus manos heladas sujetadas por las del muchacho con fuerza. Forcejeó, pero la tenía acorralada.

-Suéltame, idiota!!!- le dijo, aún forcejeando

-No hasta que me escuches

-ERES UN APROVEHADO!!!! SOLAMENTE PORQUE ERES MÁS ALTO Y FUERTE QUE YO!!!

-Perdóname si te lastimo, pero es la única manera de que me escuches!

-Ya te dije que no…quiero escucharte- dijo Rukia, ahogadamente

Ichigo miraba el rostro iluminado por la luna. Su piel lucía más pálida de lo normal; se veía cansada y desesperada por salir de ahí abajo. Forcejeó unos momentos más y luego, decidió rendirse. Pero no lo escucharía, no quería hacerlo, no quería escucharlo decir algo como 'no quiero que se arruine nuestra amistad por esto' ó 'quiero que siempre seamos amigos y, si algo sale mal, nada será como antes'. Ella sabía perfectamente que había sido rechazada, y que su amigo nunca sería más que eso: su amigo. Lo miro directamente a los ojos. Su rostro se reflejaba sobre los ojos cafés del sustituto, que la miraban intensamente. Se ruborizó cuando el peli naranja dejó caer su peso sobre la muchacha, quedando tendido sobre ella, con su rostro oculto en el cuello blanquecino.

Rukia escuchaba la respiración acompasada del joven; sentía su peso sobre su cuerpo, pero no le incomodaba. El cuerpo de su amigo era cálido, mucho. Relajó su cuerpo, dejando descansar al joven sobre ella. Cuando él sintió la relajación de la morena, dejó de aplicar fuerza en el agarre de las muñecas, pero no la soltó.

-Ahora vas a escucharme?- le susurró directamente en su oído, roncamente

-Rukia se estremeció, ruborizándose intensamente.- No…- le susurró igualmente en el oído

-Por qué no?- Ichigo seguía susurrando

-Sé lo que me vas a decir, y no quiero escucharlo…

-Ah, sí? Y según tú qué es lo que vine a decirte?

-…Qué…quieres que sigamos siendo amigos, y es por eso que no me aceptaste cuando me confesé…también…quieres que regrese a Karakura a vivir contigo…pero yo no puedo hacerlo…ninguna…-Rukia sintió que las lágrimas resbalaban de nuevo por sus mejillas hasta perderse en su oreja. Ichigo sintió en su nariz las pequeñas gotas. Sintió un nudo en el estómago: estaba llorando, y de nuevo por su culpa.- No quiero escucharte decir palabras que no arreglan nada, ni me hacen sentir menos estúpida, así que mejor no digas nada!

-Rukia…

-Dije que te callaras!!!

-Vine porque quiero disculparme contigo…

-No te perdono.- Rukia lloraba en silencio, pero ahora era una sensación diferente la que inundaba sus ojos. Ya no era dolor solamente: ahora se mezclaba con la ira. Quién se creía ese mocoso para pedir algo que no merecía?!!! Cómo tenía el descaro de pedirle perdón así como así?!!!- Crees que lo mereces?!!!- estaba ardida, eso se notaba en su voz- Tomaste mi declaración como una broma y aún así crees que YO puedo perdonarte?!!! Eres un imbécil, demonio, insensible!!!

Ichigo escuchaba los sollozos de Rukia. Se merecía todo lo que le estaba diciendo, y lo aceptaría si con eso la recuperaba. Solo quería que estuviera con él. Si no quería que fueran más que amigos, lo entendería, pero no dejaría que se quedara allí. Inconscientemente apretó de nuevo las muñecas de Rukia, haciendo que esta soltara un quejido de disgusto.

-Me estás lastimando, Ichigo…!!!

-Últimamente es lo único que he hecho bien

-…- Rukia no veía el rostro de su sustituto, pero su voz tenía un toque de amargura y auto reproche.

-No solo ahorita te estoy lastimando. Te he lastimado desde hace tiempo, todo porque soy un imbécil que no sabe pensar antes de hablar, ni antes de actuar, porque soy muy orgulloso y no acepto mis errores; porque no te sé entender: no supe interpretar las señales que me mandabas; incluso cuando Tatsuki me golpeó y me dijo todo lo que tuviste que sufrir por mi culpa no lo entendí. Me falta cerebro…

-Definitivamente…

Ichigo soltó una risita apagada. Luego su voz se tornó seria de nuevo:- No tengo palabras para decirte lo mucho que me arrepiento de lo que pasó, ni para pedirte que vuelvas. Solo tengo mi obstinación y mi determinación para hacerte volver…- Ichigo se levantó para poder ver el rostro de Rukia, que lo miraba con los ojos entrecerrados y los labios entreabiertos. Dulcemente la miró y le dijo- …quiero que regreses a mi lado. Eres la única a la que me puedo abrir completamente. De alguna manera detuviste la lluvia y rompiste todas las barreras de mi interior. Eres la shinigami que conquistó mi reino, Rukia. Necesito que estés conmigo, sentirte, olerte cada mañana, verte todo el día, escuchar tu voz cada noche…te necesito a TI, es lo único que me hace falta para estar completo.

Rukia no quería dejarse engañar por esas palabras, no quería actuar como una adolescente enamoradiza que se lanza a los brazos de su amado para luego salir más lastimada. No quería escuchar esas palabras: nunca se imaginó que el chico pudiera ser tan…'delicado' ella. La miraba tan intensamente, pero a la vez tan dulce y devoto que la estremecían de felicidad. Ella lo amaba, eso era lo único que tenía a su favor el naranjito, pero era suficiente. Sintió como si su mente se fuera a un lugar muy lejano para aterrizar en los ojos profundos y misteriosos del peli naranja. Con su mano, sujetó la del muchacho y la llevó a su rostro, apretándola contra este. Cerró los ojos, entrelazando sus dedos de la otra mano con los del shinigami sustituto. Luego, lentamente, se fue irguiendo hasta quedar su rostro a la altura de los pectorales del joven, apoyando su frente contra estos. No quería abrir los ojos: este sueño era demasiado bueno, ahora estaba segura de estar soñando.

-No sabes todo lo que tuve que pasar por tu culpa

-Tienes razón…

-Incluso cuando no te tenía cerca, mi mente estaba inundada de pensamientos sobre ti. No podía dormir sin tener pesadillas, ni podía concentrarme en el día por tener tu imagen grabada. Me distraía con facilidad, no quería dejar de ser yo…no quería salir lastimada…

-Perdóname…

-…y de todos modos terminé haciendo el ridículo de mi vida por nada…me rechazaste, entonces, por qué vienes ahora?

-Solo puedo demostrarte lo equivocado que estaba haciendo esto. Quiero que me entiendas, ahora que yo ya lo hice contigo.

-Eres más maduro de lo que aparentas, Kurosaki-kun…-le dijo con ese tono meloso que sabía que el muchacho odiaba, pero contraria a su predicción, el joven la abrazó fuertemente, y le susurró al oído 'Bienvenida de regreso'. Rukia lo abrazó, posando ambos brazos en la espalda ancha de Ichigo. Podía olerlo, sentirlo, tocarlo como siempre había soñado…no, en realidad era mejor que todas sus fantasías. Era real, de verdad Ichigo la había buscado para hacerla volver. La quería; tal vez no de la forma en que ella lo hacía, pero ya era algo.

-Otra cosa, Rukia. En realidad estaba muy feliz con tu declaración.

-De verdad?! Entonces por qué me dijiste tantas cosas absurdas?!- le dijo, separándose para ver el rostro del chico. La ojivioleta esperaba impaciente la respuesta del sustituto, que no le quitaba la vista de encima tampoco. Finalmente, se encogió de hombros y no respondió nada.- Eres un maldito, Ichigo

-Pero este maldito ha venido para recogerte

-No puedo irme, a menos de que me asignen de misión a ese lugar. Sigo siendo una shinigami, después de todo.

-Me dijo Byakuya que rechazaste el puesto de teniente.

-Sí; no estaba mentalmente preparada.

-Algún día, solo espero que muy lejano

-Por qué?

-Porque luego tendrás que irte a misiones y nos veremos menos

-…Regresaré si me lo ruegas, te arrodillas y saltas como conejo

-No pienso humillarme así!!!

-Entonces me quedo aquí, que te vaya bien en tu viaje de regreso

-Espera, Rukia. Mira, no le haré como conejo; me arrodillo, pero regresa conmigo, por favor.

Rukia le sonrió: Ichigo era inocente, pero era un amor.- Mmm, supongo que por esta vez puedo pasarte el que seas tan tarado. Pero si vuelves a hacerme algo así, te juro que no te perdono ni aunque vengas a buscarme.

Ichigo le sonrió. Hacía mucho que no veía esa expresión tan dulce en el rostro de su amigo, sus ojos cafés tan brillantes, parecía un niño al que acababan de darle un regalo de navidad. Amaba esa expresión, la hacía sentir en el cielo. Esa imagen se acercaba lentamente a ella, acortando las distancias, hasta apoyar sus frentes.

Los ojos de ambos estaban cerrados, escuchando sus respiraciones y sintiendo el calor del otro. Ichigo se moría de ganas de besarla, de acariciar su suave piel, de probar esa piel blanquecina de porcelana, hacerla suya en ese instante. Tomó el rostro de Rukia sin abrir sus ojos, sintió estremecerse al contacto a su compañera, se acercó hasta que sus narices se rozaron, ella no se oponía…pero esa no era la manera de hacerlo. Quería que fueran más que amigos, quería hacerlo de la manera apropiada. Dirigió sus labios a la mejilla de Rukia, besándola largamente y con suavidad. Luego se separó, solo un poco, para poder observarla. Sus ojos violetas estaban entrecerrados tiernamente, sus mejillas sonrosadas y sus labios curveados en una sonrisa apenas perceptible. Ichigo la miraba con una intensidad y un miedo a perderla que compadecieron a la morena, que largó su mano para tocar el rostro tenso del sustituto.

-Rukia, hay…algo que tengo que decirte, y es muy importante.

-Qué cosa?

-Yo…te dije que estaba muy feliz por tu declaración, y es verdad. Nunca creí estar al nivel de alguien como tú…

-Esas son tonterías, Ichigo. Creí haberte dicho que no me importaba nada de eso…

-Ahora lo sé, pero…antes no podía imaginar que tú sintieras lo mismo que yo siento por ti. Nunca pude decírtelo porque creí que te burlarías y me dirías que son un niño inmaduro…que tú me ames es lo mejor que me ha pasado en la vida.

-Qué quieres decir, Ichigo? Sin rodeos

Ichigo soltó una risita. Tenía razón, ya había dicho demasiado sin llegar al punto clave:- T-E A-M-O, enana; no sé cuando comenzó a formarse este…sentimiento, pero ahora que le veo forma, me doy cuenta que tal vez te amo desde que te ví por primera vez.

-…

-Mi deseo por protegerte; mis celos no admitidos cuando otro hombre se atrevía a mirarte, mis ganas de cargarme a todos por ti; incluso mis deseos de tenerte cerca, mi necesidad de ti para recuperarme: todo esto siento por ti.- Rukia seguía en silencio, escuchándolo atentamente. Nunca creyó que semejante declaración pudiera salir del peli naranja, pero ahora, esa dulce melodía acompañada del susurro del viento llegaba a ella para emocionara. Sintió sus lágrimas recorrer de nuevo sus mejillas, pero no por tristeza ni miedo- No, Rukia, no quiero que llores de nuevo…

-No puedo contenerme…-Ichigo le limpió son su pulgar las lágrimas que caían lentamente-…no puedo almacenar tanta felicidad, Ichigo. Es por eso que sale en forma de lágrimas…

-Qué cursi…pero también eres hermosa cuando eres así.

-Qué te gusta más de mí?

-Todo me fascina, no tengo algo en especial, aunque tus ojos…son algo fuera de este y el otro mundo

-Yo también tengo algo que me fascina, además de tu cabello…

-Qué cosa?

-Cuando gritas mi nombre…me encanta escuchar tu voz llamándome.

-…-Ichigo se ruborizó tanto que incluso en la oscuridad Rukia podía notarlo- Cómo no decirlo, si eres la única en la que pienso todo el tiempo

-Has soñado conmigo?-conocía la respuesta, pero quería escucharla de los labios de él.

-Varias veces desde hace varios meses- le respondió sin rodeos, lo que hizo que Rukia se ruborizara alegremente- Sueño contigo todas las noches…- le dijo, acercándose de nuevo a su rostro-…y pienso en ti todo el día. Ocupas mi mente, me pones como menso…

-Eso ya lo traías desde que te conozco, Ichigo

-Cierto, pero no era así hasta que entraste a mi mundo. Más bien, creaste uno nuevo, donde pudiera ser yo, realmente yo.

Rukia lo abrazó y le susurró al oído:- Yo también puedo ser realmente yo gracias a ti- Se separaron un poco de él y continuó:- Sabes? Al principio me daba un poco de miedo. Nunca había sentido esto por nadie, y que tú me conocieras a la perfección me hacía sentir…vulnerable, pero poco a poco ese miedo se transformó en gratitud y luego…aquí estoy, sentada encima de ti diciéndote de nuevo que estoy enamorada de ti…

Ichigo no pudo más. La besó en los labios, dulcemente, devorándolos. Ella le correspondió el besó, que duró poco, y luego se separaron. Se miraron ruborizados, pero felices.

-Sabes, ese fue mi primer beso, Ichigo

-También el mío, así que no te preocupes.- Hizo una pausa y se dispuso a preguntarle lo que quería saber- Ahora que sé que aún amas a este tarado, te puedo pedir algo?

-Claro, pero no te aproveches, eh? Tampoco es que piense cumplirte cada cosa que se te ocurra.

-Quieres…?

Pero JUSTO en ese momento TAN importante, un shinigami del sexto escuadrón los interrumpió, informándoles que Kuchiki-taicho quería verlos a ambos en la mansión.

Ichigo molesto y Rukia curiosa por la interrupción se dirigieron al lugar. Ichigo cargó a Rukia como a una princesa y utilizó el shumpo; dejaron atrás al shinigami que los había ido a buscar. Cuando estuvieron frente a la puerta, Ichigo volvió a besar a Rukia sin bajarla. Ella volvió a corresponder el beso, que de nuevo fue corto. Luego la bajó, tomándose de las manos, y entraron a la mansión. De noche era un espectáculo magnífico, casi mágico.

-Llegaron rápido- Byakuya los esperaba frente a la puerta de su despacho. No se sorprendió cuando los vio tomados de la mano. Estaba feliz por su hermana, y orgulloso: era la única en toda la S.S, Hueco Mundo y el Mundo Humano que podía derrotar a Kurosaki Ichigo. Sonrió para sis adentros.

Les indicó que entraran a su despacho. Ya dentro les informó la transferencia de Rukia al sexto escuadrón, teniendo una misión en Karakura. Ambos se sonrieron, cómplices de la noticia.

Cenaron y luego uno de los sirvientes le indicó a Ichigo su habitación. Cuando entró le pareció demasiado grande para lo que él estaba acostumbrado, y eso que era la de huéspedes. Se despidió de Rukia dándole un beso de buenas noches en la frente, recibiendo una sonrisa bellísima como contestación. Se acostó. Estuvo dando vueltas en el futón sin conciliar el sueño durante varias horas. Decidió dar una vuelta para refrescarse y luego intentaría dormir de nuevo.

Salió de su habitación, encontrándose a Rukia sentada frente a su puerta, mirando el cielo.

-Qué haces despierta a estas horas?

-Esperaba a que salieras. Conociéndote seguro no pudiste conciliar el sueño y decidiste dar un paseo para refrescarte y luego volver a intentar dormir un poco.

-Me conoces perfectamente- le dijo, sentándose junto a ella. Miró el cielo, hermosamente estrellado, aunque la luz de la luna llena las opacaba. Para él, Rukia era la luna. Tenía muchas cosas que valoraba, pero eran opacadas por ella. Muchas veces le habían dicho que él era el sol, y su única compañera era la, la única que podía mantenerlo a raya, la única que siempre estaría ahí para detener su avance imprudente. Le sonrió justo cuando ella volteó a mirarlo, y se rió con voz baja. Luego se aproximaron lentamente hasta rozar sus labios y encontrarlos en un profundo beso. Ichigo tomó el rostro de Rukia con una mano y su cintura con la otra, aproximándola a él. Ella puso sus manos en los pectorales del sustituto sin romper el beso, que se intensificaba a cada momento. Ichigo delineó con la punta de su lengua el labio inferior de Rukia, lo que la obligó a romper el contacto

-Qué sucede?

-Ichigo, creo que te falta un paso para que esto sea como debe ser

Ichigo no lo comprendió al principio, pero luego cayó en cuenta de que no le había pedido ser su novia oficialmente. Sonrió pícaro, con los ojos brillosos por la emoción, y luego le preguntó directamente;

-Rukia, te gustaría ser MI NOVIA?

-No lo sé, tendría que pensármelo- a Rukia le encantaba hacer desatinar al muchacho

-Puedo convencerte

-No lo creo…

Ichigo la besó, apenas un roce, luego se separó para decirle:- Y ahora?

-No es suficiente…

Beso.- Qué me dices, cambiaste de opinión?

-Nop, necesito un incentivo más fuerte…

Ichigo la besó apasionadamente, recostándola sobre el suelo de madera, acariciando por sobre la ropa su cintura. Ella gimió ahogadamente. Ichigo movió sus labios a la mandíbula de ella para comenzar un camino de besos hasta el cuello, donde se detuvo.- Ahora?

-Acepto.

-Qué hacen aquí los dos, despiertos y JUNTOS?

Ambos se levantaron al reconocer la voz: Byakuya estaba con los brazos cruzados mirándolos reprobatoriamente.- Kurosaki Ichigo, creí haberte dado a conocer los puntos a cumplir en tu relación con Rukia.

-L-los recuerdo…

-Entonces, si no quieres que me arrepienta de otorgarles mi ayuda por pensar que estabas quebrantándolos, vete a dormir ahora mismo.

Sin pensarlo dos veces ambos jóvenes se pusieron en pie y se fueron a sus respectivas habitaciones. Ninguno pudo conciliar el sueño, ya que se extrañaban demasiado como para poder siquiera pensar en dormir.

~~O~~

Ichigo llevaba ya una semana de haber vuelto a Karakura. Lo primero que hizo fue avisarle a su familia que había ido a buscar a Rukia y la había convencido de que regresara. Su padre lo felicitó y luego se puso a relatar una historia inventada de cómo su hijo había perdido su virginidad con su hermosa tercera hija, lo que le valió una buena madriza de parte de su hijo. Karin y Yuzu lo felicitaron y le dijeron que esperaban cuidara mucho a Rukia para que eso no se volviera a repetir.

En la escuela Tatsuki casi lo mata por haberla ido a buscar aún cuando lo había amenazado, pero luego se le pasó al enterarse de que volvería. Todos en el instituto esperaban que regresara, pero ni el muchacho supo decirles el día exacto.

Él era el más impaciente de todos. No había visto a su novia desde la noche en que durmió en la mansión, ya que al día siguiente a primera hora Byakuya le dijo que regresara y Rukia lo alcanzaría en unos días. Había pensado en ir a buscarla, pero como confiaba en que ella se las arreglaría para ir a su lado, esperó pacientemente. Seguramente Byakuya le estaba dando a conocer los 'puntos' de su aprobada relación sana y detalles de su misión en Karakura.

Estaba tendido en su cama sin hacer nada. Miraba el techo pensando en Rukia; era inevitable, se sentía como un estúpido al que le quitaron parte de su cerebro, pero era una parte de estar…'enamorado', aunque se escuchara cursi. En eso sintió como alguien caía encima de él, sofocándolo.

-QUÉ..?!!!!

-Ya regresé!!!

-Rukia!!! Volviste!!! Por qué te tardaste tanto, eh?!!!

-Nii-sama me dijo lo que platicaron sobre nuestra relación, y me dijo la misión que tendría mientras estuviera en Karakura

-Y cuál es?

-Vigilarte todo el tiempo

-Ese maldito…!!!

-Ese 'maldito' como tú lo acabas de llamar es muy listo: si tengo esta misión podremos estar juntos mientras tú poseas poderes espirituales, así que no te quejes, Ichigo.

-…Supongo que le debemos una

Rukia le sonrió para después abalanzársele y comenzarlo a besar. Ichigo la tumbó en la cama debajo de él, y la besó con entusiasmo. La había extrañado, todo de ella le hacía falta, era…lo que hacía su corta vida una aventura interesante. Rukia rompió el beso para recordarle lo que Byakuya había prohibido en su relación, pero él se burló.

-Nadie le va a decir si cumplimos o no sus reglas.

-Nos va a estar checando seguido

-Pero los únicos que lo sabremos somos tú y yo, y no nos delataremos así nos cueste la vida

-Me siento mal por Nii-sama…engañarlo cuando él nos ayudó tanto…

-Lo entenderá, Rukia

-Lo sé

Comenzaron a besarse nuevamente, aún sobre la cama. Ichigo puso una mano sobre la rodilla de Rukia, que estaba flexionada, para comenzar a recorrer sus piernas perfectas. Su piel era suave, toda ella parecía hecha a mano. Rukia acariciaba el cuello de su novio, dejando que la lengua de él se introdujera en su boca, disfrutando de las nuevas sensaciones.

-QUÉ HACEN, PUBERTOS DESCONTROLADOS?!!!

Se separaron para ver quién los había interrumpido tan abruptamente. Kon estaba saliendo del armario cuando se encontró con esa imagen casi erótica de sus amigos, y no le parecía en nada.

-Nee-chan, Idiota, no pueden hacer eso en casa!!!

-Y a ti que te importa, peluche sin relleno!!!

-Sin relleno!!! SIN RELLENO?!!!

-Eso dije, peluche sordo y estúpido!!!

-Le diré a Byakuya-san que no están cumpliendo sus reglas!!!

-Cómo sabes de las reglas de Nii-sama?!

-Él me asignó la misión de vigilar que cumplieran su parte del trato, jeje

Ichigo agarró al peluche y lo amarró al escusado como Rukia lo había hecho una vez. Luego regresó y volvió a besar a Rukia, separándose un poco para decirle:

-En qué estábamos?

-Creo que me besabas apasionadamente…

-Ya recordé…

Siguieron besándose sin ser consientes del tiempo ni de nadie más. Se amaban, y como Rukia siempre había pensado, su historia tuvo el final feliz que merecía.

FIN

Finished!!!!

Si les gustó, no les gustó, me mandan un zape etc., déjenme un REVIEW!!!!

Los kiero, sigan leyendo mi otro fic!!!

Ruichi-chan, cambio y fuera

VIVA EL ICHIRUKI!!!!

LARGA VIDA A CHAPPY!!!!