Disclaimer: Los personajes no son míos. Son de la maravillosa Stephenie Meyer. La historia si es mía y prohibo la copia parcial y/o completa de la misma.


Capítulo beteado por Eve Runner, Beta FFAD: www facebook com / groups / betasffaddiction


Capítulo 2


¿Te molestó mi beso?
Edward.

Fueron besos. Me diste más de uno.
Bella.

Evadiste mi pregunta. Eso nunca es bueno.
Edward.

Bella suspiró mientras pensaba qué diablos responderle. Claro que le habían gustado sus besos. Fueron suaves, dulces... Inocentes. Y mierda, quería más. Pero sabía que no era correcto porque simplemente era algo inmoral. Edward tiene solo 15 años mientras que ella 21.

El sonido del celular la sacó de sus pensamientos.

Veo que no sabes que decir. Tienes mi número, cuando puedas aclarar tus pensamientos mándame un mensaje, llámame... O haz lo que quieras. Edward.

—¡Ay, Edward! —Suspiró Bella en el silencio de su habitación—. ¿Qué voy a hacer contigo?

—Edward, ¿quieres salir a caminar un rato?—le preguntó Alice a su hermano.

El aludido se encogió de hombros y dejó la comodidad del sofá, bajo la atenta mirada de sus padres.

—En unas dos horas volvemos —dijo Alice a Carlisle y Esme.

—De acuerdo, cielo. —Fue lo último que escucharon antes de abandonar la casa Cullen.

La luna llena fue lo primero que pudieron apreciar en la hermosa y oscura noche.

—¿Te sucedió algo, Alice? —le preguntó Edward a su hermana.

—No, ¿por qué?

—Normalmente no quieres estar a solas conmigo si no hay algún motivo —se justificó.

—Realmente quería salir a caminar contigo, ¿hace cuánto que no vamos al parque solos?

—Ehh, de hecho, no recuerdo cuando salimos juntos y solos. —Edward frunció el ceño confundido por el repentino cambio de actitud de su hermana.

Al ser el hermanito menor, obviamente no iban a tener esa relación de "salgamos juntos a todos lados". Así que si su hermana se ponía en ese plan, era algo que te dejaba pensando.

—Bueno, siempre hay una primera vez para todo.

—De verdad, Alice, me das miedo, ¿ya te decidiste a matarme y me trajiste al parque para...? —Pero detuvo abruptamente su discurso al verse frente a frente con Isabella—. ¿Qué haces aquí? —Y se golpeó mentalmente al darse cuenta de que fue más brusco de lo que quiso.

—Yo los dejaré solos —dijo Alice comenzando a alejarse.

—Tenemos que hablar —susurró Bella—, sobre lo del otro día.

—Sí, ya sé, para ti fue un error y nunca tuvo que haber pasado. —Rodó los ojos—. Soy un niño a tu lado.

—No, Edward...

—¿Alice es tu cómplice ahora? ¿Para qué me querías aquí?

—Quería decirte que no me arrepiento del beso. O bueno, de los besos... —Sonrió encogiéndose de hombros—. Y no sé, tal vez me gustaría obtener más de esos.

—¿Sabes algo, Bella? No es bueno jugar con un adolescente de 15 años repleto de hormonas.

—¿Y quién dice que estoy jugando?

—¿De verdad vas a ser como esas chicas histéricas que primero rechazan un chico para luego correr detrás de él? —Edward enarcó una ceja—. Creí que serías más platónica, por así decirlo.

—¿Qué? —cuestionó ella sin entender del todo.

—Creí que sería yo el que te pediría más besos. —Sonrió y antes de que Bella pudiera responder la besó.

—Y yo creí que te harías de rogar un poquito más —dijo ella cuando se separaron.

—No, ¿por qué?

—Normalmente no quieres estar a solas conmigo si no hay algún motivo —se justificó.

—Realmente quería salir a caminar contigo, ¿hace cuánto que no vamos al parque solos?

—Ehh, de hecho, no recuerdo cuando salimos juntos y solos. —Edward frunció el ceño confundido por el repentino cambio de actitud de su hermana.

Al ser el hermanito menor, obviamente no iban a tener esa relación de "salgamos juntos a todos lados". Así que si su hermana se ponía en ese plan, era algo que te dejaba pensando.

—Bueno, siempre hay una primera vez para todo.

—De verdad, Alice, me das miedo, ¿ya te decidiste a matarme y me trajiste al parque para...? —Pero detuvo abruptamente su discurso al verse frente a frente con Isabella—. ¿Qué haces aquí? —Y se golpeó mentalmente al darse cuenta de que fue más brusco de lo que quiso.

—Yo los dejaré solos —dijo Alice comenzando a alejarse.

—Tenemos que hablar —susurró Bella—, sobre lo del otro día.

—Sí, ya sé, para ti fue un error y nunca tuvo que haber pasado. —Rodó los ojos—. Soy un niño a tu lado.

—No, Edward...

—¿Alice es tu cómplice ahora? ¿Para qué me querías aquí?

—Quería decirte que no me arrepiento del beso. O bueno, de los besos... —Sonrió encogiéndose de hombros—. Y no sé, tal vez me gustaría obtener más de esos.

—¿Sabes algo, Bella? No es bueno jugar con un adolescente de 15 años repleto de hormonas.

—¿Y quién dice que estoy jugando?

—¿De verdad vas a ser como esas chicas histéricas que primero rechazan un chico para luego correr detrás de él? —Edward enarcó una ceja—. Creí que serías más platónica, por así decirlo.

—¿Qué? —cuestionó ella sin entender del todo.

—Creí que sería yo el que te pediría más besos. —Sonrió y antes de que Bella pudiera responder la besó.

—Y yo creí que te harías de rogar un poquito más —dijo ella cuando se separaron.

—Bueno, si eso es lo que quieres... —Edward insinuó pero Bella rodeó su cuello con los brazos.

—No. Cállate y bésame.

Todos los sábados en la noche se encontraban en ese parque. Alice se convirtió en su cómplice. Gracias a ella Edward podía salir.

Solamente podían a esa hora y en ese lugar porque nadie sospecharía que Isabella Swan sacrificaría un sábado por andar ligando con un adolescente.

Suena algo muy frío, pero era así y Edward no se oponía.

Las semanas pasaban y Edward se volvía cada vez más creativo. Un día se le ocurrió llevar una pizza.

Cuando le preguntó a Bella cuál era su sabor de helado favorito, no dudó ni un minuto en comprar un kilo y llevarlo a su cita de los sábados.

—¿Sabes hace cuánto no como helado de chocolate? —Bella saboreó una muy buena cucharada de aquel helado.

—Por como comes me dice que hace mucho —se burló Edward, logrando que Bella le mostrara el dedo medio—. ¡Oye! No era necesario eso. —Rio.

—Traje una cámara —dijo Bella pasándole el pote de helado a Edward y tomando su cartera—. Me di cuenta que no tenemos ninguna foto juntos.

Rodeó los hombros de Edward y con su mano libre tomó la foto.

—Somos sexys. —Sonrió ella al verla—. El viernes que viene mis padres se irán de viaje durante todo el fin de semana, ¿te gustaría venir a cenar?

Edward enarcó ambas cejas en señal de asombro.

—¿No se supone que nos juntamos aquí y a esta hora para que no nos vean juntos?

—Sí, estuve pensando en eso. Podría venir tu hermana también. Que ella conduzca y tú ve escondido en el asiento de atrás. Luego de cruzar el portón, nadie podrá tomarles una fotografía. Alice puede traer a algún amigo o amiga de confianza para que no se aburra.

—Tiene novio, así que lo más probable es que lo lleve a él.

—¿Podemos confiar en él?—preguntó Bella recelosa.

—Sí, tranquila. Jasper sabe más secretos míos que mi hermana. Digamos que es el hermano mayor que nunca tuve. —Le guiñó un ojo.

—¡Oye, Alice! Tenemos que hablar con Jasper —le dijo Edward a su hermana mientras volvían a su casa.

—¿Para qué?

—Bella nos invitó a su casa a cenar el viernes y me dijo que tú podías llevar a alguien más.

—Oh, es genial, ¿por qué quiso eso? Es decir, ¿por qué quiere que yo lleve a alguien?

—Supongo que para que tú no te sientas tirada cuando estemos en nuestro mundo. —Y sonrió enigmáticamente.

—¿A dónde vamos? —preguntó Jasper confundido, una vez que subió al auto de Alice como copiloto.

—A la casa de una amiga de Edward.

—¿Y si es amiga de Edward por qué vamos nosotros? ¿Tendremos que aguantar a una niña de 15 años? Una cosa es tu hermano, él es un chico muy maduro pero yo no conozco a sus amigas.

—Créeme. —Sonrió Alice compartiendo una mirada cómplice con Edward a través del retrovisor—. Esta te caerá súper bien.

—No sé por qué, pero se me hace que ustedes me están ocultando algo. —Jasper miró a ambos Cullen.

—No es nada de lo que debas preocuparte —le dijo Edward—. Solo relájate y disfruta del camino.

—¿Qué hacemos aquí? —Jasper miró el gran portón que se presentaba frente a ellos—. ¿Dónde vi esta casa o, mejor dicho, mansión antes? —cuestionó con aire pensativo. Llevó una mano a su barbilla y comenzó a rascarse—. ¿En la tele? No. Imposible. No mira mucha televisión ¿Internet? Probablemente. Él pasa por lo menos dos o tres horas al día en la computadora. Así que esa última opción es la más probable.

Y de repente se dio cuenta de algo.

—Aquí vive Isabella Swan —susurró con los ojos abiertos como platos.

—Vaya, eres lento, Jazz. —Sonrió Edward divertido.

Alice bajó la ventanilla del auto cuando un guardia se acercó.

—Soy Alice Cullen —le dijo. El hombre asintió, recordando el nombre que Isabella le había dado y los dejó pasar, quedando en la seguridad del interior.

—¿Qué hacemos en su casa? —preguntó Jasper sin salir de su estupor.

—Te dije que veníamos a donde una amiga de Edward —repitió Alice rodando los ojos y estacionando el auto. En ese momento, Isabella salió de su casa muy sonriente.

—¡Oh por Dios! —exclamó el rubio al verla—. ¡Es Isabella Swan!

—Creí que eso ya había quedado claro —afirmó Edward—. Vamos, Jasper, baja —lo apresuró al ver que Bella avanzaba hacia el auto y su amigo todavía no reaccionaba.

—Sí, sí. —Jasper con manos temblorosas abrió la puerta del automóvil y salió, siendo seguido por Edward.

—Hola, chicos —los saludó Bella, pero no se detuvo junto a Alice y Jasper, sino que siguió hasta llegar a Edward y rodear sus hombros con los brazos—. Hola, lindo. —Unieron sus bocas en un suave beso.

—Alice, tu hermano se está besando con Isabella Swan —comentó Jasper con una sonrisa tranquila. Entonces, como si recién reaccionara, exclamó—. ¡Tu hermano se está besando con Isabella Swan!

—Shhh, Jasper. —Sonrió Alice mirándolos—. No arruines el momento.

—Viniste —susurró Bella cuando se separaron.

—Tú me invitaste. —Sonrió de lado, antes de girarse hacia su hermana y cuñado—. Bella, ya conoces a mi hermana.

—Hola, Alice.

—Hola, Bella. —Le sonrió la pelinegra.

—Y él es Jasper. —Edward señaló al rubio—. Novio de Alice y podría decirse que mi mejor amigo.

—Jazz, ella es Isabella Swan. Mi amiga.

—¿Amiga? ¿Después del beso que se dieron?

Edward y Bella compartieron una larga mirada, antes de que ella contestara.

—Sí, solo somos amigos.


¿Alguien me extrañó? ¿No? Bueno. *Se va a llorar a un rincón*

Sí, ya se, me demoré mucho en actualizar. Lo que pasa es que me había bloqueado y esto es lo único que salió. Sepan perdonarme.

¿Qué les pareció? ¿Merece Reviews?