Damon's POV
No pudo moverse, no pudo reaccionar a tiempo maldito fuera. El hombre desapareció con Elena dentro de la carpa y cuando la perdió de vista fue cuando todo el peso del momento cayó sobre él, se abrió paso hasta aquél lugar pero un hombre de blanco le cortó el paso.
-Lo siento, esta área está restringida, solo se admite personal de salud pública oficial- le dijo poniendo una mano en su hombro.
Damon se soltó de él bruscamente alterado- ¡me importa un cuerno!, este es un asunto oficial, no puede usted interferir con la ley- le dijo en un tono tan autoritario y le dirigió una mirada tan cargada de ira que el pobre hombre trastabillo hacía atrás para dejarlo pasar.
Cuando estuvo dentro de la carpa no vio rastros de Elena ni del tipo que la cargaba. En una esquina había una mujer rubia también vestida de blanco, que observaba con atención unos papeles, al percatarse que estaba allí alzó la vista y puso una mirada de sorpresa, que se transformo en una seductora al instante.
-¿Se le ofrece algo?- preguntó sugerente acercándose a él.
-¿Dónde está la chica que acaban de traer aquí?- dijo cortante y con la misma mirada iracunda de antes.
La mujer se asustó un poco y la desilusión se reflejó en su rostro.
-No puedo darle esa información oficial- dijo seria.
-¡Va a decirme a dónde demonios se llevaron a la chica o acabará en la cárcel por desacato a la autoridad!- rugió Damon fuera de sus cabales. Ver a Elena inconsciente casi acabó con él.
-Tenía perdida total del conocimiento y no reaccionaba, está siendo trasladada directamente al hospital, las ambulancias están saliendo por la puerta al final de ese pasillo- dijo todo muy rápido y con miedo en la voz, mientras con un dedo tembloroso le señaló la dirección en la que se encontraba el aparcamiento.
Damon sin perder un segundo atravesó algunos pasillos hasta llegar al lugar, había varias ambulancias y algunos hombres sentados en círculo delante de ellas. Se acercó. Inspiro hondo tratando de calmarse, no podía levantar sospechas recordó.
-Disculpen- dijo con urgencia, los hombres lo miraron. - ¿Saben si la chica que debía ir al hospital ya fue trasladada?- preguntó tratando de parecer sereno, sin mucho éxito.
- Es aquella ambulancia, acaba de marcharse- dijo uno de los hombres. Y Damon la observó atento matrícula WNA 512.
-¿Sabe a dónde se dirige?- se llevó una mano al cabello.
-Al Hollywood Center- dijo sin importancia.
Damon salió corriendo de aquél lugar, tenía un coche esperándolo a unas cuantas calles. Tomó su móvil y le marco a uno de los hombres de ACO que Rick había enviado para ayudarle.
- Despliegue a su gente Sargento, ubiquen a una ambulancia con matrícula WNA 512, se dirige al Hollywood Center, intercéptenla, la señorita Saltzman va en ella.- Colgó y siguió corriendo hasta el automóvil donde un agente lo esperaba para partir.- Al Hollywood Center, ¡Deprisa!- le espetó. Y partieron a toda marcha rumbo al hospital.
A los 5 minutos de trayecto su móvil sonó, era el Sargento.
-Escucho- dijo sin más.
-Hemos localizado el objetivo Capitán, se dirige al oeste por Fountain Ave.- dijo rápidamente el hombre.
-Perfecto, deténganla y avíseme en cuanto tenga consigo a la señorita Saltzman- y colgó sin esperar respuesta. Suspiro y trato de calmarse, pronto tendría a su princesa de nuevo en sus brazos y maldita fuera no la dejaría volver a alejarse de casa ni cien metros.
5 minutos después ellos también tomaron Fountain Ave, iban a toda velocidad y a lo lejos divisaron la ambulancia. El auto no había llegado a detenerse cuando Damon abrió la puerta y se acercó al Sargento a grandes zancadas.
-¿Dónde está? ¿Está bien?- inquirió impaciente y ansioso buscándola con su vista por todos lados como un loco.
Fijó sus ojos en el Sargento el cuál tragó saliva audiblemente. Su corazón se frenó una vez más.
-Lo siento Capitán pero la chica en la ambulancia no era la Señorita Saltzman- dijo preocupado.
-¿Cómo dice?- dijo palideciendo, sintió como el mundo se abría a sus pies y la oscuridad comenzaba a devorarlo.
-Interceptamos el vehículo con la excusa de un operativo policial, el conductor dice que la joven que trasladaron efectivamente proviene del concierto en Hollywood Bowl y qué esta inconsciente, exceso de drogas aparentemente, común en conciertos de rock-. Dijo el Sargento apresuradamente- lo interrogué acerca de alguna otra descompensación pero jura y perjura que fue la única, creo que nos han tendido una trampa señor- dijo mirando hacia abajo.
No hacía falta que se lo dijera, ya lo sabía, estaba jodido. La tuvo tan cerca y como un estúpido dejó que se la arrebataran de las manos, merecía ir a contarle a Rick y que éste le metiera un tiro en medio de ambos ojos.
-Sus órdenes Capitán- dijo el Sargento algo dubitativo.
-Informe al Teniente General, él le dirá que hacer- dijo casi en un susurró y regreso al automóvil.
-regresa al estadio- le dijo al agente a su lado, con la mirada en el horizonte como perdido.
Una vez de vuelta allí trato de pensar fríamente, ¿qué haría ahora? No quería ni pensar donde estaría su princesa ahora mismo, con quien o que le estarían haciendo. Pateó el suelo con frustración y alejo esos pensamientos de su cabeza. Debía tener la mente fría, debía pensar con claridad si quería rescatarla. "Tonto, sigues siendo mi héroe, siempre lo serás" la voz de Elena aquel día a orillas del rio resonó en su cabeza. Tan solo 4 días atrás. Ella confiaba en él, era su héroe, debía rescatarla, no podía fallarle justamente a ella que era la única persona en el mundo que creía ciegamente en este idiota.
Reconstruyo mentalmente los hechos desde que la había visto en brazos de ese hombre. La vio, luego desapareció dentro de la carpa blanca, luego habló con aquella mujer, luego fue al aparcamiento y divisó la ambulancia. Nada, no había nada que le llamara precisamente la atención. Decidió entrar de nuevo al estadio e interrogar a los médicos, si de algo estaba seguro, era que el que se había llevado a Elena no formaba parte de ellos.
2 horas después y con el concierto ya terminado Damon no tenía más que información vana. Nadie sabía nada del sujeto que había sacado a Elena de la multitud, según lo que contaban eran un cuerpo de 132 paramédicos al inicio del concierto y la misma cantidad eran cuando acabó, pero ninguno de ellos era el hombre que Damon buscaba, además según las pruebas oficiales, la chica trasladada estaba ahora en el hospital, por una sobredosis, que es algo común por estos días, nadie vio otra chica ni otra ambulancia ni un paramédico sospechoso. En resumen, no tenía nada, quien hubiera planeado esto lo había hecho condenadamente bien.
Ahora se encontraba recostado sobre el automóvil de la agencia mirando al cielo en busca de algo que se le hubiera pasado por alto, con sus neuronas trabajando al 100%, el corazón en un puño y sus nervios a punto de colapsar.
Su móvil sonó, era Rick.
-Mátame anda, yo mismo te daré la bala- dijo compungido.
-Calla, no tenemos tiempo para que estés de mártir, mi hija te necesita grandísimo idiota- le espetó furioso.- escucha esto atentamente.- dijo, tras lo cual se escuchó un clic como si hubiera activado una grabadora.
- Fue tan fácil Saltzman- se escuchó una voz muy gruesa, claramente distorsionada por algún aparato- ¿sabes cuanta gente puede llegar a reunirse en un concierto de Rock? ¿Sabes lo fácil que fue infiltrar a dos hombres allí? ¿Poner uno justo detrás de tu tierna y dulce niña?- hubo una pausa- hoy en día hay todo tipo de accesorios para el cuerpo, incluso algunos pueden ser rellenados con ciertas sustancias, entre tanto empujón un pinchazo accidental se vería de lo más inocente ¿no crees?- una risa seca- Debo admitir que tu hija es una joya, realmente muy hermosa, hiciste un buen trabajo papi- tono burlón- ahora es mi turno de disfrutarla, supongo que puedo divertirme un rato con ella antes de que despierte y luego le contare una historia que seguramente le resultara de lo más interesante.- clic. Se cortó la grabación-
Damon tenía los nudillos blancos, la ira lo invadía, el dolor, y la completa impotencia, se sentía muerto en vida y al mismo tiempo impulsado por una ira y una sed de sangre tal, que hubiera asesinado a toda la ciudad de Los Ángeles en una sola noche si con eso le devolvían a Elena.
-Luego de eso me enviaron una foto, te la reenviare-Dijo seco.- escúchame bien, necesito que vayas a Merlose Ave, justo a la entrada del Wilshire Country Club. No preguntes, no puedo decírtelo por teléfono, cuando llegues allí mis hombres te dirán que hacer.- y colgó.
Cuando su celular quedó libre de la llamada Damon observó la fotografía que le había enviado Rick, era Elena recostada sobre una cama, con sus manos atadas y sus ojos cerrados, su hermoso cabello esparcido sobre la almohada, se veía completamente indefensa e inocente. Estaba visiblemente tomada desde arriba, se podía ver todo su cuerpo, iba vestida tal cual recordaba haberla visto horas antes.
Algo se rompió dentro de Damon.
Mientras tanto en algún lugar de L.A
Un hombre de unos 30 años, vestido con jeans y una cazadora de cuero marrón estaba sentado al lado de una cama, observando a una hermosa castaña completamente inconsciente. Su móvil sonó.
-Diga- contestó rápidamente.
-Dentro de 2 horas, uno de mis hombres irá por ti, entrara como huésped. Aparcará en la cochera, lleva un Volvo negro. Súbela al Volkswagen que trajiste y ve con él al aeropuerto, allí te pagará y todo estará hecho.- dijo una voz grave al otro lado de la línea.-
-Entendido jefe, ¿Qué hago si la chica despierta?- preguntó.
-No lo hará, la droga que le dimos la mantendrá durmiendo hasta mañana- dijo la voz, y cortó la comunicación.
El hombre se recostó en su silla y observó a la joven, era realmente muy linda. No podía imaginarse como era que acabó envuelta en algo con aquellos tipos tan peligrosos. Tampoco era que el supiera mucho, sólo le pagaron para sacarla del estadio y entregarla, no haría preguntas. Era muy buen dinero, pero aún así no le gustaba del todo trabajar con aquella gente. La mafia y los narcotraficantes le daban escalofríos. Se dispuso a esperar. Aún faltaban dos horas para la entrega.
Damon's POV
El automóvil aparcó a una distancia prudente de la entrada del Wilshire Country Club, Damon observó a su alrededor tratando de distinguir algo en la oscuridad de la noche. Un hombre golpeó el cristal de su lado, enseñaba una identificación de ACO por lo que el chico bajó el vidrio.
-Debe usted seguirme Capitán- dijo algo inseguro.
Damon bajo del auto y lo siguió. El joven lo guió a través de una hilera de árboles, a lo lejos podía verse la oficina de seguridad que regulaba las entradas y salidas del Club.
-Su rango agente- dijo seco.
-Soy el Cabo Fell señor- dijo el chico algo intimidado.
-¿Cuál es la situación aquí Cabo?- prosiguió Damon.
-Tengo ordenes especificas de no revelarle nada Capitán, le ruego sea paciente hasta que vea al Mayor Lockwood- dijo el chico temiendo su reacción.
-¿Mayor Lockwood?- dijo desconcertado- no me entere del ascenso de Tyler, de cualquier modo creí que no había noticias suyas-. Dijo pensativo.
-No es Tayler señor, es su tío el Mayor Mason a quien me refiero- aclaró el Cabo Fell.
-¿Mason?- casi grita Damon por la sorpresa, el chico lo miro curioso, y él se recompuso rápidamente.- Es una sorpresa que él esté aquí- dijo a modo de explicación- No lo veo hace un año, creí que estaba en el extranjero.
Qué demonios hacía Mason Lockwood aquí y que motivos habían llevado a Rick a pedirle que viniera, pensó molesto Damon, el que antaño había sido un muy buen colega y compañero ya no le caía tan bien que digamos y no recordaba ni porque.
Cuando llegaron a la oficina de seguridad la puerta se abrió dejando ver a un imponente Mason vestido en su negro uniforme de ACO y con su insignia de Mayor orgullosamente exhibida en su pecho. Deberían haberlo ascendido recientemente, la última vez que lo vio ambos eran capitanes.
-Tiempo sin verte colega- dijo sonriente y le extendió una mano a Damon.
Este la estrechó pero no le devolvió la sonrisa, Mason ni le tomó importancia y se giró.
-Tenemos una situación aquí- dijo desviando su mirada a una de las numerosas pantallas que había en el muro- Sector 18, casa de huéspedes número 32- le hizo zoom a la cámara, que mostró una enorme casa de verano- rentada al señor Rosencraft, un aristócrata de Nueva York que está pasando la noche en un hotel con su amante de turno- dijo seriamente- mientras tanto su supuesto sobrino, está haciendo uso de la propiedad, en la cual tiene a una joven castaña inconsciente sobre una cama y aguarda la llegada de otro pariente de dudosa procedencia para llevarla a dar un paseo al aeropuerto y sacarla del país con destino desconocido- dijo con tono eficiente.
Al oír esto Damon se volteó inmediatamente con la clara intención de ir en busca de Elena, pero el Cabo Fell le cortó el paso.
-No tan rápido, debemos hacer esto bien- dijo con paciencia Mason- necesitamos atrapar a los dos hombres si queremos tener alguna información acerca de quién está detrás de todo esto- explicó.- además no podemos levantar un revuelo en el Club, no necesitamos a la prensa metida en esto, hay que resguardar antes que nada la seguridad y el anonimato de Elena.
Muy a su pesar Damon tuvo que reconocer que tenía razón. Asintió con la cabeza.
Mason miro su reloj.- en aproximadamente una hora un coche entrará aquí con destino a esa propiedad- dijo señalando la cámara.- lo interceptaremos y entraremos junto con él, cuando el sujeto dentro de la casa abra la cochera, y suba a Elena al automóvil, nosotros estaremos esperándolo dentro.- dijo como haciendo ver que era muy simple.- así que por ahora sentémonos, tenemos una hora libre.- dijo con una sonrisa.
Damon no parecía tener intención de relajarse.- Animo colega- le dijo el rubio- ella ya esta salvada, es solo cuestión de tiempo.
-¿Qué haces aquí?- preguntó Damon sin rodeos.
Mason suspiró-Regresé al país hace unas cuantas semanas, vine a L.A a visitar la vieja casa de mis padres- hizo una pausa.- hace unos días atrás recibí una llamada del Teniente General, diciendo que su hija estaría por aquí esta semana, y si podía hacerle el favor de checar que todo estuviera en orden.- contó Mason con calma- me envió todos los datos de donde estaría y comprobé que todo marchara bien.- continuó- El lunes en la noche salí a un antro como de costumbre y me encontré a Elena y sus amigos, no iba a dejar que me vieran obviamente, asique opte por salir a tomar aire y ver a que otro lugar podría ir. Iba tan pensativo que choqué con un hombre en mi escape, el sujeto salió corriendo pero había perdido su móvil, lo tomé y revise la agenda para ver si lograba llamar a alguien para que lo recupere.- se frenó y se sirvió un vaso con agua- me extrañó ver que eran puros números y no había ningún nombre, para alguien entrenado como nosotros, eso resulta altamente sospechoso. Me alejé del bar y me dirigí a casa, a mitad de camino el móvil comenzó a sonar, y decidí contestar…-
Flashback
-Diga- contestó en un tono neutro.
-Wilshire Country Club, sector 18 casa 32, Edward Rosencraft, todos los papeles en el lugar de siempre, dos horas.- se cortó la comunicación.
Definitivamente había algo raro allí, tomó un papel y escribió una nota con todos los datos que le dieron en la llamada.
Regresó al lugar del choque y aprovechando que no había gente, dejó allí el celular. Aguardó solo 5 minutos y tal y como esperaba, el sujeto apareció y lo recogió. Aprovecho para seguirlo, el hombre se metió en una posada de mala muerte en Gregory Ave. Entró, aprovechando que no vio a nadie en recepción y vio al tipo entrar a una habitación. Aguardó pacientemente una hora y se acercó a la puerta. Deslizó bajo ella el papel que había escrito, con el mensaje tal cual lo había oído en el celular y se sentó a esperar escondido en el armario de limpieza que había unas puertas más allá de la habitación. El sujeto abandonó el lugar al cabo de media hora y volvió luego de otras 3. Cuando dieron las 10 de la noche, volvió a salir, a comer supuso Mason. Era su oportunidad, forzó la cerradura de forma imperceptible y se coló en el lugar. No había mucho que ver, el hombre no llevaba equipaje ni nada más, solo lo puesto. Por lo que no le fue difícil hallar la pila de papeles sobre un pequeño escritorio de madera. Investigó rápidamente, una credencial falsa a nombre de Joseph Rosencraft, 28 años, un pase al Wilshire Country Club, un boleto para el concierto de Bon Jovi el jueves en la noche y una nota.
"En el paquete está la ropa y todos los accesorios que deberás llevar, la droga se encuentra ya colocada en el brazalete, manéjalo con cuidado. Una vez este inconsciente el paramédico la sacara de allí, tendrá una cinta roja en su mano. Sal del estadio y dirígete a los servicios allí habrá un cambio de ropa esperándote, con el uniforme puesto pasa a través de la valla y la carpa y sigue por el pasillo, él paramédico te entregará a la chica y se llevará otra en su lugar, síguelo pero toma la salida opuesta, te llevara al aparcamiento VIP allí estará esperándote un Volkswagen, ya sabes a donde ir"
Mason registró todo rápidamente y se fue de allí.
En la sala Damon miraba a Mason atentamente, todo cobraba sentido ahora, el plan era perfecto, si Mason no se hubiera cruzado con el tipo, jamás habrían dado con ella. Pero aún quedaba un detalle.
-¿Como supiste que se trataba de Elena?- inquirió Damon.
-No lo supe en ese momento, me dediqué a investigar un poco más y no me llevó mucho acabar de juntar todas las piezas, iba a cometerse un crimen y yo no podía permitirlo- dijo seguro.- Entonces, el miércoles por la tarde recibí una llamada del Teniente General una vez más, me pedía información acerca del paradero de mi sobrino, le pregunte qué sucedía porque se notaba alterado y cuando me conto lo de su hija no tarde en sumar dos más dos.- dijo orgulloso.- le pedí hacer una conferencia web por la red de ACO, no me fio de los teléfonos, y le comenté todo lo que sabía- prosiguió- me pidió que guardara el secreto y me puso a cargo de la operación.
-¿Me dejó al margen?- preguntó incrédulo.
-El cree que estas demasiado implicado sentimentalmente como para pensar fríamente, que te dejarías llevar por tus emociones, a decir verdad, que ambos lo harían, por lo que me pidió que me hiciera cargo de todo- continuó diciendo- A decir verdad no me esperaba que ponga la vida de su hija en mis manos, pero no me permitiría fallarle. Además le tengo un gran cariño a Elena no quisiera que nada le pasase.- dijo con tono tierno.
Damon resopló disgustado.- no puedo creer que haya ido a mis espaldas- dijo entre dientes.
-No lo hizo por maldad Damon, por todo lo que le conté entendió que por ahora no iban a hacerle nada a su hija, detenerlos en pleno show habría sido imposible, demasiada gente. Lo más sensato era esperar hasta ahora y atraparlos, así podríamos tener información muy valiosa acerca de quién está detrás de esto- dijo como si hablara con un niño pequeño.- Tú no lo habrías hecho así, habrías corrido a impedir que Elena entrara al show, y otra parte importante era que ella no se diera por enterada.- dijo paciente.
-Osea que era mejor dejar que la droguen y la secuestren- dijo furioso.
- No estás viéndolo con claridad, y el Teniente General tampoco lo hacía, por eso yo me hice cargo, para garantizar no solo la seguridad física de Elena sino también la mental y de paso conseguir la información para eliminar esta amenaza de raíz.- explicó- El Teniente no estuvo de acuerdo al principio tampoco, pero fue lo mejor, reconócelo- Dijo persuasivo- Y a juzgar por cómo entraste hace rato diría que él tiene razón. No eres el indicado para salvar a Elena amigo-sentenció.
Y Damon dolido tuvo que reconocer que quizá tenía razón, si fuera por él, ella estaría perdida ya, el no era capaz de ser el héroe que su princesa creía que era.
-Supongo que debo agradecerte lo que haces por ella- dijo reticente.
-No es nada que tu no harías colega- dijo palmeándole la espalda.
-Y a todo esto, ¿qué fue de tu sobrino y el escuadrón que Rick mandó aquí?- preguntó curioso.
-Les tendieron una trampa con una pista falsa, los emboscaron, los dejaron inconscientes y los encerraron en el sótano de un bar, los encontramos esta mañana- dijo negando con la cabeza- supongo que aún les queda mucho que aprender, parece que el Teniente General estaba bastante seguro de que nada pasaría y por eso envío a un escuadrón menor de hombres con poca experiencia.
-supongo- dijo Damon encogiéndose de hombros. Observó la insignia en el pecho de Mason- ¿Mayor eh?- Dijo con molestia
-Hazañas en la última misión- dijo contento el hombre.- Ya te contare cuando vayamos por unas copas- le sonrió.
Damon bufó, ese tipo realmente era ajeno a las malas vibras pensó.
Una luz iluminó la oficina, y ambos voltearon a ver como un automóvil se estacionaba delante de la barrera que le impedía el paso. Un volvo negro.
-Llegó la hora- dijo Mason con una sonrisa traviesa.
Y la adrenalina corrió por todo el cuerpo de Damon.
Si lo sé..¿como es que lo dejo ahí? jajaja... Les prometo que Delena se reencuentra en el próximo capítulo, lo subiré a lo largo del día...Me divertí mucho escribiendo éste, me gusta el toque de novela policial jajaja... espero que lo hayan disfrutado! Hasta el próximo Cap .. Besos , Blue :)
