El hombre dentro del Volvo negro preparó la documentación falsa que enseñaría a la seguridad del Club, bajo el vidrio tintado y vio salir a un hombre de cabellos negros que se dirigió hacia él.

-Identificación- dijo cortante.

El hombre le extendió sus papeles y el oficial los estudió con atención.

-Ya veo, me temo que hay un problema caballero- Dijo y lo miró a los ojos, el hombre se quedó helado, era la mirada más dura y sin sentimientos que hubiera visto nunca. Intentó concentrarse, no debía levantar sospechas.

-¿Cual es el problema oficial?- preguntó con voz aparentemente segura.

Y todo paso en un segundo, la puerta del copiloto se abrió violentamente y en una exhalación tenía un hombre rubio apuntándolo con una magnum en la cabeza. Escuchó el clic del arma al ser despojada de su seguro y tragó saliva.

-El problema es que queda usted detenido, por co-participación en el secuestro de la señorita Elena Saltzman- dijo aquél hombre firmemente.

El tipo miró de reojo a su captor, y allí vio la insignia. ACO… Mierda.

Mientras tanto dentro de la casa del Club

El hombre vio acercarse el auto a lo lejos y cargó a la chica en brazos. Se dirigió escaleras abajo y cruzó la sala hasta la puerta que comunicaba con la cochera. Presionó el interruptor que la abriría y se dirigió al Volkswagen. El volvo aparcó.

-Debemos hacer el cambio de automóvil- dijo serio observando al conductor, se veía nervioso. Y no lo culpaba, el también lo estaba.

Se acercó al otro automóvil, que lo esperaba con la puerta trasera abierta como la había dejado hace horas, cuando había llegado y depósito allí a la chica. En cuanto se echó atrás para salir sintió un golpe en la cabeza que lo hizo caer de rodillas. Sus manos fueron llevadas a la espalda y fue esposado.

-Queda usted detenido por el secuestro de Elena Saltzman- dijo un hombre a su espalda firmemente.

Lo levantaron del suelo y lo metieron en la parte trasera del volvo en la que ya esperaba el conductor del mismo, en la misma situación. Ambos compartieron una mirada aterrada.

El hombre que lo apresó se dirigió hacia otro que estaba más allá.

-Toda tuya a partir de aquí- dijo calmado- llevaré estos dos a hacer una visita a ACO, yo le informaré al Teniente General- dijo como contento de lo que le esperaba hacer. Y la sangre se heló en sus venas. Estaba frito. Jamás debería haber aceptado este trabajo.

El hombre se subió al volvo y salió de la cochera rumbo a la salida del club.

-Ustedes y yo tendremos una larga e interesante conversación amigos- dijo divertido.

Damon's POV

Mason se alejó con los delincuentes y el no perdió ni un segundo más. Se arrojó a toda velocidad al interior del Volkswagen gris.

-¡Princesa!- exclamó y la tomó entre sus brazos sacándola de allí. Se dejó caer contra el auto con su niña en brazos y la apretó contra su pecho, escondiendo su cara en sus cabellos.

Todo lo demás se esfumó y dejo de tener sentido para él, el alivio fue tan grande que una lagrima rodó por su mejilla. Se alejó un poco, le desató las manos y rápidamente la registró para asegurarse que no estuviera dañada.

-Gracias al cielo estás conmigo otra vez- dijo con el corazón en un puño. Levantó la barbilla de la chica- Abre los ojos pequeña mía, mírame, devuélveme la vida anda.- dijo con un nudo en la garganta. Pero sabía que ella no reaccionaría hasta mañana. La droga que le habían dado era muy fuerte.

La apretó una vez más contra sí y la meció suavemente.

-Todo está bien ahora princesa, te llevare a casa, no permitiré que nada malo vuelva a pasarte- le susurro acariciando su rostro, que parecía tener mucha paz dormida como estaba.

Escuchó un carraspeo y al alzar la vista se encontró con el Cabo Fell observándolo respetuosamente.

-El automóvil está listo para trasladarlos señor. Hay órdenes del Teniente General de que lleve a la chica al Four Seasons donde se aloja con sus amigos.- explicó el chico.

-Entendido- dijo y se levantó y cargó a Elena hasta el auto que los esperaba. Se sentó en el asiento trasero con ella aun en brazos, no la soltaría en un buen rato pensó. Necesitaba sentir su cálido cuerpo y su acompasado corazón latiendo contra su pecho, para convencerse de que todo estaba bien, de que ella estaba viva, sana y a su lado. Para desintoxicarse de todas las horrendas emociones que había sentido esos días. Ella estaba bien gracias al cielo, suspiró y se reclinó en el asiento.

Mientras el automóvil avanzaba por las calles de L.A la miró detenidamente, se veía tan pura y tranquila así. Era hermosa. Recordó la primera vez que la observó dormir, era tan distinta, sólo era una niña, asustada en medio de la noche.

Flashback

Septiembre de 1999

Se encontraba durmiendo en la habitación de invitados que ocupaba cuando se quedaba en casa de Rick. Su padre lo había echado de la casa por una discusión acerca de su última amante y no tenía donde más ir. Estaba dando vueltas sin poder dormirse cuando escuchó algo que le heló la sangre en las venas. Un grito. Agudo y con un terror que le llego al fondo del alma. Elena.

Saltó de la cama y corrió a la habitación de la niña a toda prisa, con todos sus sentidos alerta. Cuando entró encendió la luz pero no vio a nadie allí. Se acercó a la cama y vio a la pequeña agitarse y revolverse en sueños, en su cara se reflejaba un pánico que no tenía nombre y lanzaba patadas y golpes en todas direcciones negando con la cabeza. Soltó otro grito desgarrador y Damon que había permanecido helado ante la escena se apresuró a poner sus manos sobre ella.

-Elena, pequeña, despierta.- dijo en voz baja para no asustarla más, pero no consiguió nada-Despierta cielo, todo está bien- dijo y la sacudió levemente- Hermanita, soy yo Damon, estoy aquí, estoy cuidándote, nada malo te va a pasar- Dijo acariciándole el rostro y al fin la niña dejo de agitarse, pero aún sollozaba.- Abre los ojos princesa, despierta Elena- le dijo con calma.

Lentamente las pestañas de la niña aletearon y se abrieron. La vio intentando enfocar su vista. El pánico aún estaba presente en su pequeño rostro bañado de lágrimas.

-¿Damon?- preguntó con miedo.

-tranquila hermanita todo está bien- dijo abriendo sus brazos.

-¡Damon!- sollozó la pequeña y se arrojó a sus brazos.

-fue solo un mal sueño cariño- dijo acariciando su espalda.

- era rojo por todos lados, un bebé lloraba y una gente gritaba muy feo, les estaban haciendo daño- dijo entre llantos.

Un nudo se alojo en su garganta, ella revivía el día de la muerte de su familia.- fue solo una pesadilla hermanita, nada te va a pasar, estoy aquí para cuidarte ¿recuerdas?- dijo haciendo que lo mire y le dedicó una sonrisa.

Elena asintió entre lagrimas y se abrazó a su cuello, dándole un sonoro beso en la mejilla-eres mi héroe- dijo con su tierna voz infantil. Suspiró ya más calmada, se alejó de él y lo miro a los ojos.- no le digas a Rick que tengo pesadillas, soy una niña grande ya, se supone que sea valiente- dijo con cara de superada.

Damon rió.- cierto olvide que ya cumpliste unos importantes 7 años- le picó la nariz juguetón- será nuestro secreto- susurró y le tendió el meñique. La niña lo observó atenta- es una promesa de meñique, la más sagrada de todas. Cuando juras por el meñique es irrompible.- dijo a modo de explicación.

La niña asintió y le extendió su dedito. Sellando así la promesa.

-Hermanito…- lo miró como apenada-¿puedes quedarte hasta que me duerma?- Dijo y se pasó la manito por el rostro para secar sus lágrimas.

-claro que si princesa, ven vamos a dormir- se metió a la cama y la niña se abrazó a él y escondió la carita en su cuello. Cuando Damon apagó la luz y ella se aferró a su ropa con tal fuerza que estuvo seguro de que sus nudillos se pusieron blancos.

Le pasó una mano por la espalda y con la otra le acarició el cabello.- relájate hermanita, todo está bien, estoy aquí contigo- luego de unos segundos de suaves caricias en su pelo, Elena pareció relajarse y con la acompasada respiración de la niña a su lado, Damon logró dormirse también.

A la mañana siguiente cuando despertó, la imagen de Elena hecha una bolita a su lado, envuelta en un adorable camisón rosa con voladitos, lo llenó de ternura. Daba paz verla dormir, tan indefensa e inocente. Hubiera dado lo que fuera por borrar de su cabeza esas horrendas pesadillas que la atormentaban. Salió de la cama cuidadosamente y se dirigió a la puerta, pero la vocecita de Elena lo detuvo.

-que sea nuestro secreto hermanito- dijo con carita soñolienta y una sonrisa desde la cama.

-lo prometo- dijo Damon levantando su pulgar con una sonrisa. Y se fue a su cuarto.

De vuelta al presente Damon apretó a Elena un poco más contra sí. Estaba seguro que se quejaría con burla si estuviera despierta. Aparcaron delante del hotel y los hicieron entrar por una puerta que usaba el servicio. No sería prudente entrar con una chica inconsciente por el lobby del hotel.

Mientras tanto en la habitación de Caroline y Elena

-Voy a morir, el señor Saltzman va a matarme, como demonios fue que la perdí, se supone que debía cuidarla ¿ Y si le pasó algo? Dios, ¡no me lo perdonare nunca!- dijo Matt jalándose del cabello- no debimos volver del Bowl sin ella- se sentía hundido y muerto de preocupación. La habían buscado por horas en los alrededores hasta que el lugar quedó vacío y perdieron la esperanza. Regresaron con la idea de que posiblemente ella se hubiera perdido entre la gente y decidido regresar por su cuenta al no encontrarlos.

A quien engañaba, el conocía a Elena, ella no hacía ese tipo de cosas, si desapareció es porque algo le había pasado.

En tanto, Caroline por milésima vez trataba de comunicarse con el móvil de la chica, sin éxito.-Está apagado, sólo espero que esté bien y que no haya hecho ninguna tontería- dijo preocupada, con lágrimas en sus ojos. De pronto su cara cambio a una más molesta- como haya salido del concierto con algún galán y ande perdida por ahí disfrutando la noche juro que…- fue interrumpida por golpes en la puerta.

Abrió y lo primero que vio fue la cara de Damon- ¿Damon?- pregunto algo descolocada. Ok, ya se habían enterado y venían a asesinarlos por descuidados. Entonces bajó la vista y vio que cargaba a alguien-¡Elena! – gritó con el corazón latiéndole a mil por hora y se acercó.

-Calla niña, ¡Despertaras a todo el hotel!- le dijo Damon en un susurro fuerte.

Matt se acercó al oír el grito y casi se le baja la presión del alivió que le provocó ver a Elena. Pero al ver la cara que Damon le puso, trago saliva audiblemente. Estoy frito, pensó.

-¿Qué haces aquí? ¿Y con Elena? ¿Esta inconsciente? ¿Qué le paso? – dijo exaltada.

-Calma Barbie te explicare en un minuto- dijo acercándose a la cama- ¡Tú! muñeco de imitación, abre las colchas.- dijo Observando a Matt con cara de pocos amigos.

Tan mortificado estaba el chico, que no objetó nada por el apodo e hizo lo que le pedía.

Damon depósito a la castaña sobre la cama, le quitó los zapatos y la cubrió con las mantas.

-Cuando te quedes sola con ella ponle algo cómodo Barbie- le dijo autoritario.

-Claro- dijo ella sumisa, aún estaba preocupada por Elena.- ¿Qué fue lo que le sucedió?- preguntó compungida.

-Tal parece que sufrió un desmallo en pleno show, el exceso de gente ah de haberla asfixiado supongo- dijo Damon repitiendo la coartada que había ensayado.- La llevaron al hospital y tomaron el número de su padre del celular. Yo justamente estaba en el aeropuerto de L.A esperando una conexión aérea para ir a Europa por trabajo. Rick me llamó y me pidió que fuera por ella- relató.

-¿Y porque está dormida?- preguntó la rubia aún preocupada.

-Estaba alterada porque sabía que todos se llevarían un gran susto por ella y necesitaba descansar, así que la sedaron, dormirá hasta mañana- finalizó el chico.

Caroline y Matt se miraron.

-Lamentamos haberla perdido- dijo avergonzada Caroline.

-Descuida, ese lugar seguramente era un mar de gente, a cualquiera podría haberle pasado- Sus palabras eran tranquilizadoras sin embargo la mirada que le lanzó al rubio no lo fue.

-Volveré mañana a primera hora, asegúrense de que este sana y salva- dijo amenazante. Y acariciando la cara de Elena se marchó de allí.

Los chicos suspiraron profundo y se dejaron caer graciosamente sobre la cama de Care.

-Se mortificará cuando despierte- dijo Caroline.

-Su padre no volverá a dejarla salir del pueblo- afirmó Matt.

Elena´s POV

Algo le molestaba tras los parpados. Luz. Su cabeza martillaba. No tenía idea de donde estaba. ¿Qué día era? ¿Estaba durmiendo? Lo último que recordaba era, era. Esforzó su mente, nada. Un poco más. Dolor. Tan solo un poco. Y una melodía llegó a su mente. "It's my life..." ¡El concierto! Ouch. Piensa en voz baja Elena, se dijo molesta. No recordaba nada, ¿Acaso el concierto acabó? ¿O lo había soñado? ¿Había regresado al hotel? ¿Cómo? Se forzó a sí misma a abrir los ojos y aunque le costó un triunfo porque estaban muy pesados, lo logró.

Fue cegada por la claridad de la gran ventana balcón de la suit del hotel. Cuando logro aclarar la vista, reconoció el lugar. Parpadeó. Y se fijó en que alguien estaba sentado frente a ella con una enorme cara de alivio, ternura y algo más, ojos vidriosos ¿lágrimas tal vez? Era Damon, lo había echado de menos, que bueno que estaba allí pensó la chica feliz. Un momento, ¿Damon?

-¿Damon?- dijo confundida.

-Buenos días mi bella durmiente- dijo emocionado.

-¿Qué haces aquí? ¿Qué hago yo aquí? ¿Cómo…?- él la silenció poniendo un dedo en su boca.

-Calma, de a poco pequeña, tuviste un mal día ayer- dijo con calma.

-¿Ayer? ¿Qué día es hoy? ¿Qué haces en L.A?- siguió la castaña cada vez mas confundida.

Damon soltó una risa- Despacio princesa, vamos de a poco ¿Si?- le dijo con dulzura.

Ella asintió y el volvió a relatar la historia que les había contado ayer a los chicos.

A medida que el relato avanzaba Elena comenzó a ponerse roja de vergüenza y culpa. Para cuando Damon acabó estaba escondida bajo la almohada.

-Estoy frita, papá me matará, no volveré a ir a ningún lado- dijo mortificada, con la voz atenuada bajo su escondite.

Damon rió con comprensión- tranquila pequeña podría haberle pasado a cualquiera- intentó quitarle la almohada pero ella no lo permitió.

-No le pasó a cualquiera, me paso a mí- dijo con voz angustiada.

-Anda cariño no es el fin del mundo- Damon alargó la mano y le comenzó a hacer cosquillas.

Elena comenzó a retorcerse entre risas y le arrojó la almohada para que la soltara.

Cuando se recompuso lo miró apenada- Lamento haber hecho que pierdas tu vuelo- dijo bajando la mirada.

-No digas tonterías, hubiera cruzado el mundo entero para ir a tu rescate- le guiñó un ojo coqueto.

-¡Oh mi héroe!- dijo riendo la chica haciendo un gracioso gesto con las manos. Él rió.

-¿Cómo te sientes?- dijo poniéndose serio.

-Bien, solo tengo un pequeño dolor de cabeza- dijo la castaña tocándose la frente.

-eso es normal- Damon se levantó.- Iré a decirle a los chicos que despertaste o le abrirán un hoyo al lobby de tanto ir y venir- negó con la cabeza.

-¿Te irás?- preguntó algo apagada.

-¿Quieres que me valla?- dijo Damon interrogante.

-Claro que no- dijo Elena sin dudar.- pero si debes ir a trabajar pues, supongo que nos veremos en unos meses- contestó apenada.

-A decir verdad, me reprogramaron el viaje para la otra semana- dijo Damon.- Pero ya que estas en medio de tu semana de libertad, pensaba volver al pueblo esta noche, aún te quedan 2 días en L.A- dijo mirando a otro lado.

-La libertad apesta- dijo la chica con un mohín de disgusto- Creo que no salió como esperaba, tuve suficiente- dijo poniendo la cabeza de lado.

El gesto hizo que Damon sonriera y ella lo adoró.

-Entonces no se diga más, me quedaré contigo hasta el domingo, luego tu volverás y yo esperaré mi vuelo- dijo con sus hermosos ojos azules emocionados.

Elena saltó internamente, se alegraba de que aquello hubiera pasado. Si bien estaba pasando una semana genial, no podía evitar pensar que a causa de aquello se perdería la oportunidad de estar unos días con Damon antes de que tuviera que marcharse de nuevo.

-Me parece perfecto- dijo alegre.

Se levantó y se dirigió al baño, allí vio que había ropa limpia

-¡Me daré un baño hermanito!- gritó desde allí y sin esperar respuesta abrió el grifo

Damon's POV

Bajó al lobby y habló con Caroline y Matt, les comentó como había ido todo y antes de que salieran corriendo escaleras arriba les hizo saber que ella estaba en la ducha. Entonces el par de amigos decidió ir a comprarle algún pequeño regalo para darle cuando la vieran y se marcharon de allí. Damon fue al bar que estaba en una esquina del lugar y aprovechó unos minutos para tomarse un Bourbon, realmente lo necesitaba, habían sido unos días demasiado duros.

Rememoró el momento en que Elena despertó. Su nombre en sus labios le supo a cielo. Adoraba a esa pequeña más que a la vida misma. Apuró el último trago y regresó a la habitación de Elena. Entró utilizando la tarjeta magnética de Caroline.

Encontró a su princesa parada frente al espejo soltando su cabello que había recogido para mantener seco. Llevaba unos jeans negros que se ceñían a ella como una segunda piel y una blusa azul oscuro que le dejaba la espalda al aire, tenía varias capas de tela que parecían flotar sobre su cuerpo, ella se giró y la vaporosa blusa bailó a su alrededor. Damon tragó saliva. Dios era muy hermosa. Y condenadamente sexy. Un momento. ¿Sexy? Por Dios, que estaba pensando. Era su hermanita, que clase de pensamientos eran aquellos. Sacudió la cabeza.

Ella lo observaba atenta- ¿Pasa algo?- preguntó curiosa. Él supuso que por la cara de idiota que debía tener puesta. Negó con la cabeza- Me siento como nueva, ¿te parece si salimos por ahí a tomar un poco de aire?- preguntó con su adorable sonrisa y se giró a buscar algo en la mesilla de noche.

Le encantaba la idea. Iba a responderle cuando se escuchó un golpe en la puerta. Seguro los chicos estaban de regreso y Caroline no traía su llave. Fue al recibidor y abrió la puerta, se llevó una sorpresa al ver a Mason parado frente a él, vestido de forma casual y con una rosa en la mano.

-Hola colega- dijo con una sonrisa amistosa, entrando a la habitación. El cerró la puerta y lo siguió al interior de la pequeña sala.

Se paró frente a él e iba a preguntarle que demonios hacía allí cuando notó que él no le prestaba atención. Se giró y vio a Elena saliendo de la habitación.

Mason paseó su mirada por toda ella.- Hola preciosa, tan hermosa como te recordaba- dijo coqueto y mostrando una gran sonrisa.

-¡Mason!- exclamo la chica visiblemente feliz y corrió hacia él para darle un enorme abrazo.

Genial. Ya recordaba porque el tipo había dejado de caerle bien. Se tomaba demasiadas libertades con SU princesa. Cuando se separaron ella lo miró alegre.

-Tiempo sin verlo Mayor- dijo guiñándole un ojo.

-¿Impresionante verdad?- dijo en contestación a la insinuación sobre el rango que hizo la castaña.

Como es que Elena estaba enterada de eso cuando ni él mismo lo sabía. Pensó mortificado y realmente muy molesto.

-No es sorpresa siempre has sido grandioso- dijo ella moviendo sus cejas arriba y abajo y luego ambos soltaron una risa.

Qué demonios significaba aquello. Su sangre estaba en punto de ebullición.

-Toma- dijo dándole una rosa- La flor más bella para la chica más hermosa de todas- dijo con una sonrisa.

Elena rió- Siempre tan cursi- lo golpeó en el hombro y tomó la rosa.- ¿Qué haces aquí?- preguntó como cayendo en cuenta de eso.

-Regresé hace unas semanas y me llegó el rumor de que andabas por aquí- dijo de forma casual.- pensé que no podrías negarte a tomar algo conmigo- dijo el rubio.

Idiota. Como creía que ella andaría por ahí con él.

-Sabes que no te diría que no- dijo con una sonrisa coqueta.

Ok, la mataría.

-Odio interrumpir la adorable escena pero…- comenzó, pero Mason lo interrumpió.

-¡Anda colega salgamos a divertirnos! Podemos ir con tus amigos también preciosa- dijo mirándola.

Si no dejaba de mirarla como si fuera a comérsela, le partiría la cara allí mismo.

-¡Me parece una idea genial!- exclamó Elena.

-¿Desde cuando ustedes dos se llevan tan bien?- preguntó sin poder evitarlo.

Mason rió- digamos que Elena y yo…- dijo haciéndose el pensativo- compartimos algunos secretos- dijo guiñándole el ojo a la chica, la cual rió divertida.

¿Secretos? ¿Qué clase de secretos podía tener ese sujeto con su niña? Definitivamente el ACO estaba a punto de quedarse con un Mayor menos. Iba a contestarle algo no muy cortés cuando Elena habló.

-Vamos, no perdamos el tiempo, bajemos a buscar a los chicos- dijo contenta y salió del lugar arrastrando a un alegre Mason del brazo.

Damon que no podía con su genio, los siguió resoplando, aquél iba a ser un largo día.


Lo prometido es deuda! ahí fue otro cap :)... Mason llega a hacer de las suyas... Digamos que considero que Damon necesita un empujoncito para dejar de ver a Elena como su "pequeña" es hora de que se de cuenta que ya es una mujer. ¿no creen?.. Necesita terapia de choque jajaja.. Espero ansiosa ver que les pareció!.. Hasta el próximo Cap.. Besos! Blue :)